Nº 67 Abril 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
MOMENTOS POLITICOS
El Movimiento Nacional Sindicalista ha creado instancias que le han permitido una proyección a los espacios de la política. Una de esas circunstancias fue el apoyo a la candidatura presidencial de Eduardo Frei Montalva Entonces se tuvo presencia política debido a que muchos nacionalistas se habían incorporado a la democracia cristiana, encabezados por Javier Lira Merino que quiso unir al interior de la DC, a los antiguos militantes del nacionalismo, para crear una fuerza que pesara en las decisiones del sistema de autoridad. Lira Merino organizó en los salones del hotel Prat de Valparaíso, a principio de los años sesenta, un “encuentro de camaradas” para analizar la situación política chilena, con el fin de lograr una decisión colectiva para incorporarse al partido de la flecha roja. Asistieron un centenar de personas, entre ellas destaca TiTo Mundt y Eduardo Ríoseco, quien invitó a dirigentes nacionalsindicalistas de la provincia, con quienes trabajaba políticamente.
El nacionalismo había convergido a la unidad de personas y grupos con Jorge Prat, que había retirado su candidatura presidencial y dado forma al Movimiento de Acción Nacional.
En el encuentro de nacionalistas en el puerto se produjo una dicotomía entre ingresar al partido de Frei o mantenerse en el nacionalismo chileno. Eduardo Rioseco y Misael Galleguillos se pronunciaron por la lealtad al nacionalismo y Javier Lira por nuevas oportunidades en el social cristianismo.
La mayoría siguió leal al nacionalismo.
En la oportunidad Lira Merino hizo recuerdos de la Concentración Política del Movimiento Nacional Socialista convocada, en Santiago el año 1938, para apoyar la candidatura presidencial del General Carlos Ibáñez del Campo. En la ocasión, expresó, que como dirigente de las TNA, hizo desfilar dos veces a los diez mil participantes, con lo que quedó en la memoria que los militantes eran veinte mil.
Cuando, años más tarde, el Movimiento apoyó la candidatura presidencial de Eduardo Frei Montalva en 1964, Bernardo Leighton, jefe de la campaña, dio respaldo político a esta decisión. Después del triunfo se iniciaron contactos, con el propósito de redefinir espacios políticos para el nacional sindicalismo. El hombre clave en la democracia cristiana era Mariano Fernández, padre del ex canciller de la Presidenta Bachelet. Nuevamente pesó la soledad y la intransigencia y el Movimiento se retiró unilateralmente de las conversaciones, para seguir junto a Prat.
No se entendía lo que significaba realizar un proyecto político.
Hasta se trató de impedir la participación del nacional sindicalismo universitario en elecciones gremiales, donde se alcanzó una buena representación política y social. Además proporcionó dirigentes a la institución.
El Movimiento Nacional Sindicalista debe participar en los espacios políticos y lograr representación. Las corporaciones deben alcanzar su necesaria participación en las decisiones de la autoridad, para lograr el ejercicio pleno de la soberanía social. Es lo propio de la familia, la escuela y el trabajo. Lo mismo vale para la iglesia y la milicia.
La convergencia de tradicionalistas, nacionalistas, nacional sindicalistas, corporativistas, fuerzas patrióticas, regionalistas e independientes, requiere de proyecciones al poder político del estado chileno. No se puede actuar con valor si se viven contradicciones éticas, con las forma de ser y de convivir del nacional sindicalismo que profesamos. No se puede contradecir la verdad. Menos aún si se viven contradicciones con los valores de la doctrina del estilo.
Ya lo dijimos en Fe Resuelta: En lo fundamental, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo hermandad y camaradería.
Los que no miran la realidad y limitan su entorno visual, deben perder los miedos y enfrentar con valentía el mundo que nos toca vivir. Para ello se requiere fe en nuestros valores y principios encarnados en nuestros camaradas y compatriotas. Debemos valorar las decisiones de quienes han forjado nuestra doctrina y han diseñado y construido nuestra trayectoria en la historia de Chile. Se debe vivir con nombre propio, no con seudónimos antivalóricos.
La lucha de los últimos 63 años, (1947- 2010) son nuestro patrimonio hecho tradición y cultura.
Es el testimonio presencial de libros, revistas y canciones. Es el accionar, entre otros, de Eugenio Cáceres, Werner von Bischoffshausen, Misael Galleguillos, Guido Crino, Jorge Luer, Julio Yubero, Francisco Samper, Raúl Ramírez, Renato Carmona, Juan Antonio Widow, Jaime Tramón, Cristián Navarro y Rogelio Molina. También están Carlos Acevedo y Jaime Lorza. Además podemos agregar, por su calidad intelectual, a Mario Arnello, Julio Tapia Sergio miranda y Pablo Rodríguez que dan testimonio de la presencia del nacionalismo en nuestra patria.
LA REVISTA FORJA
Los analistas políticos le han conferido significación a la Revista Forja que operó entre 1969 y 1976 con 32 números. Forja fue idea de Eugenio Cáceres, Renato Carmona, Julio Fernández, Jorge Luer y Misael Galleguillos.
Renzo Pechenino y Jaime Widow diseñaron las portadas En ella escribieron, entre otros, Renato Carmona, Misael Galleguillos, Eugenio Cáceres, Julio Fernández, Ramón Callís, Pedro Zurita, Oscar Álvarez Andrew, René Inostroza, Luís Lázzaro, Jorge Danto, Víctor Manuel Avilez, Patricio González, Mariano de Zarratea, Enrique Díaz Araujo, Gabriel Pumarino y Sara Vial.
Sus escritos son materias políticas, sociales, históricas, universitarias, sindicalistas, nacionalistas, culturales, doctrinarias, iberoamericanas, filosóficas, religiosas, militares, éticas, morales y artísticas. Su adscripción a la doctrina nacional sindicalista motivó el estudio de la cultura hispánica, donde destacan Ramiro de Maeztu y Onésimo Redondo. También José Ortega y Gasset y Ramiro Ledesma. El sindicalismo como doctrina del trabajo. El orden, la autoridad, la jerarquía, la forma del estado y el orden económico. El mestizaje los lleva a nuevas consideraciones, donde se aprende el mestizaje español y el mestizaje iberoamericano. Aquí surgen Osvaldo Lira, Jaime Eyzaguirre, José Vasconsellos, Nicolás Palacios y tantos otros..
Han sido años de actividades, para proyectarse a la familia, la escuela, el sindicato, la empresa, la iglesia y la milicia, que nos dan la experiencia necesaria para actuar con mayor entusiasmo en la difusión de nuestras ideas, creencias y normativas programáticas.
Nuevas generaciones recibirán nuestro testimonio para seguir la lucha. Las tres generaciones nacional sindicalistas deben profesar el idealismo fundacional de los creadores, la fecundidad creativa de quienes proyectaron nuestro pensamiento a la política y a los cuerpos sociales, con la visión innovadora de quienes están unidos por un ideal, al servicio de Chile y de su pueblo. Las nuevas generaciones deberán abrir espacios políticos, para ganar influencia y poder, para sustituir las instituciones y hacer realidad nuestros afanes de libertad, dignidad, justicia, participación y grandeza.
EL TERRITORIO FORJADOR DE CHILE
Los movimientos sísmicos que, con frecuencia nos afectan, revelan que nuestro territorio es de temblores, terremotos y maremotos, ya que tenemos más de 6400 kilómetros de longitud de costas continentales, insulares y polares. El borde costero alcanza 80000 kilómetros.
Los chilenos vivimos sobre la placa continental sudamericana que se cruza con la placa de Nazca del Pacífico cuyos movimientos desplazan a una sobre la otra ( subducción) Esto puede significar cambios de posicionamiento, en relación a las coordenadas de ubicación de cada punto, superficie y volumen de nuestro territorio que también es marítimo y aéreo. De hecho, según investigadores chilenos, nuestro territorio ha avanzado entre 3 y 8 metros hacia el Pacífico, con el movimiento telúrico del 27 de febrero pasado, por lo que hoy somos más anchos debido a que Chile está sobre ambas placas, una sobre otra, y el desplazamiento aumentó la superficie terrestre, que en algunos lugares elevó su altura.
La naturaleza ha contribuido a formar nuestro carácter que está predeterminado, para enfrentar los desafíos de la “vida material” que está dotada de energía, cuya liberación genera los desencuentros entre la convivencia y la naturaleza. Entre la civilización y el universo.
La pérdida de personas en estos eventos generan emociones y vacíos espirituales que nos ensimisman cerrando nuestro ser, en búsqueda de la paz interior, para proyectarnos en forma decidida a enfrentar los hechos y las situaciones que nos han afectado, con el fin de recuperar nuestro dominio sobre nuestra tierra, pedazo de universo que nos es propio para realizar nuestro destino.
Chile, que es el nombre de nuestra patria, significa “roca escrita”, ha afirmado el investigador chileno Roberto Rengifo, profesor e ingeniero, que ha publicado estudios sobre el origen polar Antártico del hombre, su migración y el desarrollo de la civilización en América, basado en los petroglifos, las construcciones megalíticas y la lingüística de los chilis y chilingas que son parte del origen de la creación de nuestra patria, que siempre ha seguido el camino de su estrella.
Rengifo, es autor de la obra El Secreto de la América Aborigen. El Papel del Territorio de Chile en la Evolución de la Humanidad Prehistórica y el Origen Polar Antártico del Hombre (1935). También escribió en 1910, Terremotos Chilenos. Perteneció a la Sociedad Científica de Chile, en cuya revista escribió entre 1904 y 1935.
La patria chilena se ubica a lo largo de una zona altamente sísmica y volcánica perteneciente al llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. Los desafíos de la naturaleza ponen a prueba nuestro ser como personas y como pueblo. La supervivencia nos hace crear nuevas condiciones de vida y perfeccionar nuestro entorno de convivencia, como lo demandan los cambios de forma y de energía de los elementos que componen el universo material de los chilenos. Por eso recordamos a Rengifo, que conocía de estas cosas, de estos hechos y de estas situaciones.
Los chilenos debemos ser tan fuertes como las rocas de Los Andes.
Todos los nacional sindicalistas debemos orar y participar en las tareas de reconstrucción, de acuerdo a nuestras capacidades y talentos.
Los camaradas afectados por el cataclismo deben superar estos obstáculos y proseguir, con mayor dedicación, nuestra marcha hacia las estrellas que nos señalan un origen mítico, metafísico y metahistórico que nos incita a forjar un destino de grandeza.
Fuerza Chile, ha sido la respuesta de nuestros compatriotas para seguir, con nuestra vida como pueblo, territorio, cultura y soberanía. Fe Resuelta manifiesta sus más profundas condolencias, a las familias que han sufrido pérdidas de vidas y de materiales que han generado ausencias y privaciones.
Para nosotros, todos los fallecidos y desaparecidos están presentes en el afán de servir a Chile y a su pueblo. Los nacionalistas aceptamos la muerte como último acto de servicio por la patria. Repitamos con plena voluntad y esperanza la sentencia de Pedro de Valdivia: La muerte menos temida, da más vida.
LOS AVANCES DEL NACIONALISMO
Los resultados de las recientes elecciones de Francia y Colombia, realizadas el 14 de marzo, son una prueba más del avance de fuerzas políticas nacionalistas.
Efectivamente en Francia el Frente Nacional obtuvo el 11,5 % de los votos que se traducen en el apoyo de 2,2 millones de franceses. Los ecologistas sacaron el 12,3 %, el conservadurismo alcanzó sólo el 26,8 % de los votos y el socialismo 29,1 %. No se consideraron los votos de izquierda y de centro, con resultados menores.
En Colombia la Unión Nacional de Derecha obtuvo 2.802.400 votos que representan el 25 % del electorado y el Partido Conservador 2.298.125 votos con el 20,6 % lo que se traduce en un triunfo electoral del Presidente Álvaro Uribe.
El Partido Liberal alcanzó 1.763.375 votos con el 15,8 %.
El Partido de Integración Nacional fue respaldado por 906.375 electores con 8,13 %.
El PIN es considerado de extrema derecha por su origen paramilitar. Su líder es Juan Carlos Rizzetto.
El Centro Radical obtuvo 888.254 votos con el 7, 9 %, el Polo Democrático Auténtico el 7,6 % con 848.305 votantes, los Ecologistas 4,7 % con 539.950 ciudadanos y otros 4,3 %..
Estos resultados muestran que la presencia electoral nacionalista prueba la existencia política de fuerzas patrióticas y sociales que, puestas al servicio del pueblo y de la patria, pueden representar la soberanía política de la nación, que unida al poder social y la participación de los cuerpos civiles en el aparato del estado, pueden ser protagonistas principales del equilibrio entre la autoridad y la libertad, para lograr la justicia social, que es la base para alcanzar el bien común. En Chile se debe encontrar un camino hacia la creación de un frente político que separe a esta fuerza de la derecha oligárquica y de la izquierda bolchevique, que siempre deriva a la dictadura, al anarquismo o al totalitarismo social corporativo.
El nacional sindicalismo debe ser considerado como una herramienta, para lograr una cierta institucionalidad que supere los “consejos” burocráticos nulivalentes y los caudillismos utópicos que a nada conducen, sobre todo si sólo tienen presencia electrónica virtual. La patria nos demanda servicios y sacrificios para cumplir su tarea histórica.
La coordinación y la consecuente convergencia nacionalista es un desafío que debemos asumir, para dar fe de nuestro destino al servicio de Chile y de su pueblo.
Bien por quienes han logrado abrir espacios políticos, para aspirar a conquistar el gobierno del estado.
Las personas que asumen ser nacionalistas deben concurrir a acrecentar las formaciones que existen, para aportar sus conocimientos y valores, al menos para constituir una red de contactos que armonice nuestro quehacer político permanente.
P0R CHILE, SIEMPRE.
lunes, 5 de abril de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
FE RESUELTA Nº66
FE RESUELTA
Nº 66 Marzo 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
NUESTRO NACIONALISMO
Para el Movimiento Nacional Sindicalista, el nacionalismo propone la potenciación de los valores de la cultura, para solucionar los problemas que afectan a los chilenos.
Los principios y valores de la chilenidad tienen la fuerza espiritual, para movilizar a nuestro pueblo a lograr la libertad y la justicia social como fundamento de la convivencia. El nacionalismo proclama la revolución del hombre, para iniciar la marcha de nuestra nación a forjar el destino de las personas y de la patria. Los chilenos somos más nacionalistas que liberales o socialistas.
La potenciación de los valores propios de nuestra cultura es posible porque los chilenos hemos construido con ella una forma de ser y una forma de convivir.
Chile está sometido al dominio de fuerzas políticas extranjerizante, de derechas e izquierdas, y al dominio de agrupaciones financieras especuladoras que hoy son ejercidas por sectores neoliberales que aplican propuestas globalizadoras a los bienes y servicios que proveen a la convivencia. El resultado de estas acciones se ha traducido en separar a los chilenos de su propia historia.
Por eso se debe insistir en la historia de las personas y de las familias, y también de las fuerzas que han luchado por nuestro pueblo y su cultura
Son los sometimientos a ideas y propuestas de sectores agnósticos y escépticos, propios del evolucionismo, lo que lleva al individualismo, al relativismo al egoísmo y a la apatridia, que, en general, obedecen a intereses foráneos para manejar el estado y asumir las ambiciones sin límites de fuerzas internacionales que se dedican al enriquecimiento de quienes son dueños del dinero, las armas y las drogas. Estos planteamientos, dan las bases para el fortalecimiento de la nacionalidad y la cultura realizada a través de fuerzas tradicionalistas, nacional sindicalistas y patrióticas, como institutos y corporaciones, que velan por el rescate y la promoción de la historia de Chile.
El nacionalismo prospera como inteligencia emocional, pero no ha sido lo suficientemente sólido como programa político. El nacionalismo debe proporcionar a nuestro pueblo una verdad histórica, concebida como relato de nuestra creación y tradición, y una actitud moral inequívoca, que sean fáciles de entender y de difundir. Por eso apoyamos el Museo Virtual Guerra del Pacífico de Marcelo Villalba y a los institutos y corporaciones cuyos objetivos son la defensa de la patria, de sus valores permanentes y de su historia
La situación de tensiones que vivimos, no son producto de nuestra forma de ser y de convivir, como predican los enemigos de la patria, (formas que pueden contener reparos superables), sino que la responsabilidad está en las personas que adoptan las decisiones del sistema de autoridad, en toda situación que se vive, sin que tengan la representación legítima de la soberanía, ni menos formas específicas de participación, para que todos los chilenos contribuyamos al cumplimiento de los fines de la nación.
SINDICALISMO DE TENDENCIA NACIONALISTA
El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, es un movimiento político doctrinal que se plantea en el mundo de los sindicatos, reconociendo que estos organismos sociales están dotados de soberanía para cumplir fines socioeconómicos en la convivencia nacional.
Los trabajadores son personas que realizan funciones de producción para generar los bienes y servicios que requiere la vida en comunidad.
El estudio de los cuerpos sociales tiene en el trabajo una especial consideración, debido a que esta función productiva entrega recursos a la vida de la patria, al mismo tiempo, que permite la realización personal y social de los chilenos. Es más, el ejercicio permanente de la producción se traduce en el indicador mas preciso de los grados de justicia social que se viven en la nación, a raíz del nivel de las remuneraciones y de las condiciones de trabajo para las faenas, que tiene el sistema productivo, tanto a nivel de las empresas como a nivel de los servicios del estado.
Este indicador se expresa oficialmente en el llamado “ingreso por cápita”, que en Chile alcanza a los catorce mil dólares, pero que se retrotrae por la mala distribución de los recursos, dando paso a la concentración de la riqueza en pequeños sectores que dominan todos los ámbitos del sistema productivo, Solo se proyecta al sector social del trabajo a través del altruismo que entrega aportes, siempre insuficientes, para evitar las tensiones sociales que pueden poner en peligro el funcionamiento del sistema político y económico que rige en la nación. El desequilibrio hace que las personas más críticas presionen por cambios profundos en la distribución de la riqueza. Es lo que pretende el nacionalismo como fuerza política que da contenido valórico al trabajo.
El sindicato, que sirve como unidad del sistema productivo, tiene las características de cuerpo social permanente con las consideraciones que le son propias: colectivo, público, cumple la función que lo origina y tiene poder normativo interior. Son únicos, no excluyentes, abiertos y cubren todas las actividades., Tienen autoridad y capacidad de participación al exterior. Son libres, jerarquizados y tienen autonomía.
Estos planteamientos sobre sindicatos y gremios se ha realizado en forma permanente desde principios del siglo XX por fuerzas tradicionalistas y nacionalistas, donde destacan , principalmente, el catolicismo social sindicalista, Clotario Blest Riffo, Oscar Álvarez Andrew, y Alberto Hurtado Cruchaga. Después se refunda el sindicato nacionalista con Federico Mujica, Iván Katalinich, Mario Urzúa, Pedro Zurita, René Sottolichio, Juan Vergara, Ricardo Lillo Taucan, Luís Sánchez Lagos, Ramón Callís y Misael Galleguillos.
Esta forma sindical se proyectó a la Secretaría Nacional de los Gremios, a la Escuela Sindical y al Frente Laboral de Chile.
Desde 1977 este sindicalismo sigue su trayectoria, a través de los trabajadores y dirigentes que se adscriben a la doctrina y al estilo nacional sindicalista donde destacan, entre otros, Jorge Salinas, José Bodelón, Manuel Hernández, Julio Figueroa, Sergio Carrillo, Antonio Rodríguez, Genaro Sepúlveda, Jaime Saura, Luís Lillo, José Correa, Ricardo Contreras, Rogelio Molina, Jorge Medina, Jorge Catalán y Rubén Sanhueza.
El sindicato del nacional sindicalismo se define como de autogestión y social sindicalista. Es un sindicalismo de tendencia que supera al sindicalismo de clase, de socialistas, comunistas y anarquistas, y al sindicato de mercado de liberales y “demócratas”. El sindicalismo social cristiano se ha transformado en sindicato de partido, perdiendo la calidad institucional que le dio el padre Alberto Hurtado que creó la ASICH, Asociación de Sindicatos de Chile, cuyos miembros pasaron a fines de los años setenta al Frente Laboral de Unidad Nacional, que más tarde pasó a llamarse Frente Laboral de Chile.
HOMBRES NACIONAL SINDICALISTA
La existencia en el tiempo de movimientos políticos y sociales, señalan la necesaria consistencia de que están dotadas esas formaciones, como referentes que validan sus obras y realizaciones, en la trayectoria forjada por sus protagonistas.
Entre esos protagonistas está Guido Crino Tassara, profesor de Enseñanza Media, que fue parte de la primera generación de estudiantes de Pedagogía en Historia en la Universidad Católica de Valparaíso. De esa misma generación fue José Antonio Videla Peñailillo, quién destacó por su calidad política.
Guido Crino fue Director del Liceo Rubén Castro de la Universidad Católica de Valparaíso durante 34 años. Formó a varias generaciones de estudiantes. Llegó a ser Vicepresidente de la Federación de Instituciones de Educación Particular, FIDE y destacado académico de la UCV. Su perfil profesional calza con exactitud con el maestro visto desde la perspectiva educacional del nacional sindicalismo, publicada en Educación, Ciencias y Valores de Misael Galleguillos. Editorial Macul 2004. Su presencia política y social lo describen como ciudadano ejemplar al servicio de la patria chilena, con una visión que fortalece culturalmente la actitud y la conducta de viejos maestros que se dedicaron a la formación valórica de la juventud. Su plenitud militante recuerda los hechos que demarcaron el cambio de rumbo en los años sesenta. En 1964 reunió en su hogar a los dirigentes del nacional sindicalismo de Valparaíso, hasta conocer los resultados que dieron espacio histórico a la democracia cristiana. Fue un fracaso político electoral del Frente de Acción Popular, FRAP, y su candidato presidencial Salvador Allende. Entonces el Movimiento Nacional Sindicalista determinó apoyar a Eduardo Frei Montalva, por indicación de Jorge Prat Echaurren, que retiró su postulación presidencial, para no incidir en el triunfo político electoral del socialismo marxista.
La calidad profesional y sus conocimientos de los hechos históricos de la patria, se han traducido en reconocimientos y galardones que engrandecen su obra de maestro. Abrió espacios políticos, en la Universidad Católica de Valparaíso, que permitieron la formación de la Comunidad Universitaria Nacional Sindicalista, CUNS, donde destacan, entre otros, Juan Antonio Widow, Germán Lûhrs, Patricio Chelew, Juan Sanhueza, Renato Carmona, Alex Avsolomovich, Marcos Bartucevich, Oscar Godoy, Ramiro Rodríguez, Julio Yubero y Francisco Samper. Después vinieron Álvaro Ulloa, Salvador Villanueva, Fernando Sepúlveda, Juan Olaberry y Alfonso Ezquerra.
Crino, desde su juventud, ha sido un hombre leal a sus ideales patrióticos y sociales. Es un ejemplo para los nuevos profesores.
Otro hombre es Mario Urzúa Urrutia. Un caballero. Ingresó al Movimiento Nacional Sindicalista en 1964, cuando el Ministro del Interior, Sótero del Río, ordenó su disolución por atentar, según él, contra la seguridad del estado y ser una asociación ilícita, cuestión que la Corte Suprema falló a favor del Movimiento.
A fines de los años sesenta Mario Urzúa fue miembro de la Junta Interventora de la Jefatura Nacional del Movimiento Nacional Sindicalista, junto a Eugenio Cáceres y Werner von Bischoffshausen. Fue un hombre de trabajo que se especializó en materias jurídicas laborales. Conoció bien a Delfín Alcalde y a Iván Katalinich. Formó parte del Movimiento de Acción Nacional de Jorge Prat y luego del Partido Nacional. Escribió acerca de las Profecías de Nostradamus. Dirigió la Revista Guía Laboral. Fue profesor de la Escuela Sindical y del Instituto Diego Portales. Fue Secretario General del Instituto Histórico Arturo Prat. Allí llegó junto a Jorge Salinas, Santiago Chesta. Javier Zelaya, Ángel Delgatto e Ignacio Garcés Bassaure. El IHAP está dirigido actualmente por Julio Tapia, Hugo Carreño y Hugo González de la Vega.
Mario Urzúa fue un estudioso del Milenarismo del padre Manuel Lacunza..Publicó El Feríado Anual, Manual de Consultas Laborales, 1994. Autor de un Glosario Nacional Sindicalista.
Fue asesor de la Asociación de Funcionarios de la Casa de Moneda que dirigía Antonio Soto. Con anterioridad la dirigió Jorge Salinas. Urzúa siempre estuvo claro del antiliberalismo del nacionalismo chileno y predicó este planteamiento, en forma abierta y permanente, a pesar que círculos cercanos aceptaban el liberalismo económico. Su nacionalismo era afín a Acción Francesa.
NUESTRA FE
La soledad lleva al silencio que hace recordar que el mundo, en que se tiene fe, está enfrentado con un “mundo moderno”, que confunde y hace dudar acerca de lo que se quiere para la patria. Los recuerdos muestran críticas arteras, burlas y aparentes fracasos, por las intenciones con que se vive, para refundar Chile: una patria sugerente, un destino que acerque a las personas a una nueva forma de ser y de convivir, que rescate del pasado un horizonte valórico. Una patria, un estado, un destino.
Los indicadores del progreso denotan un poder que sólo puede ser asimilado con la fe nacida de las privaciones y ausencias. Esa fe que es propia de las personas, en todos los tiempos, que estuvo presente en nuestro origen, en nuestra independencia, en nuestro norte. Es la fe en las personas que comparten nuestras ideas. Es la fe en otras personas que poseen los atributos para convivir en paz. Es la fe que nos incita a realizar nuestros sueños de nuevos destinos de una misma esencia, de un mismo existir en el tiempo.
El silencio contribuye a matar la fe. No hay fe si no hay obras, si no hay lucha por un ideal. El nacional sindicalismo aspira a crear un patriotismo valórico y social. Esta es nuestra fe y nuestro optimismo. Cuando comenzamos a perder la fe, nos aferramos al pasado en busca de la tradición, pero debemos aferrarnos en su justa medida. Aferrarse demasiado afecta a la creatividad y lleva a la intransigencia, a la suspicacia y a la violencia.
El quehacer político del nacionalismo requiere de los valores de la convivencia, donde la lealtad puede suplir carencias para alcanzar metas y objetivos. Se necesitan palabras de aliento, para superar críticas y descalificaciones. Se necesita el apoyo moral y la hermandad en la lucha, no la burla ni el desprecio. Pese a la “mente privilegiada”, la capacidad de concentración y la eventual empatía de quienes asumen actitudes rupturistas, como las descritas en crónica sobre Pedro Zurita, nunca podrán convertirse en auténticos hombres, en verdaderos realizadores, si olvidan los principios y valores que nos dieron vida.
Lo mismo ocurrió en los años 50 cuando se decidió, a última hora, que el Jefe Provincial en Valparaíso, Jorge Santibáñez, retirara su postulación a Regidor en la Comuna de Viña del Mar. Se hizo un llamado perentorio a retirar la candidatura o ser expulsado. Santibáñez reunió a sus dirigentes y les informó, con pesar, que era tarde para la solicitud del mando nacional y que seguiría adelante. Eran muchos las personas que se habían organizado, eran muchos los compromisos. Los militantes recibieron la orden de no votar. Los que no veían ni entendían, aceptaron la prédica de la soledad y la intransigencia. Santibáñez se perdió por pocos votos. Después fue regidor, diputado y alcalde. Mantiene amistad con nacional sindicalistas. El argumento de fondo, de quienes planteaban la tesis de participación electoral, sostenía que en el ámbito de los cuerpos sociales era más bien un deber proyectarse a la soberanía social.
A éste ámbito pertenecen las juntas vecinales, los municipios, los sindicatos y gremios, los colegios profesionales y los organismos estudiantiles del sistema educacional. Los que no miran la realidad y limitan su entorno visual, deben perder los miedos y enfrentar al mundo, con la fe resuelta en nuestros ideales.
Nº 66 Marzo 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
NUESTRO NACIONALISMO
Para el Movimiento Nacional Sindicalista, el nacionalismo propone la potenciación de los valores de la cultura, para solucionar los problemas que afectan a los chilenos.
Los principios y valores de la chilenidad tienen la fuerza espiritual, para movilizar a nuestro pueblo a lograr la libertad y la justicia social como fundamento de la convivencia. El nacionalismo proclama la revolución del hombre, para iniciar la marcha de nuestra nación a forjar el destino de las personas y de la patria. Los chilenos somos más nacionalistas que liberales o socialistas.
La potenciación de los valores propios de nuestra cultura es posible porque los chilenos hemos construido con ella una forma de ser y una forma de convivir.
Chile está sometido al dominio de fuerzas políticas extranjerizante, de derechas e izquierdas, y al dominio de agrupaciones financieras especuladoras que hoy son ejercidas por sectores neoliberales que aplican propuestas globalizadoras a los bienes y servicios que proveen a la convivencia. El resultado de estas acciones se ha traducido en separar a los chilenos de su propia historia.
Por eso se debe insistir en la historia de las personas y de las familias, y también de las fuerzas que han luchado por nuestro pueblo y su cultura
Son los sometimientos a ideas y propuestas de sectores agnósticos y escépticos, propios del evolucionismo, lo que lleva al individualismo, al relativismo al egoísmo y a la apatridia, que, en general, obedecen a intereses foráneos para manejar el estado y asumir las ambiciones sin límites de fuerzas internacionales que se dedican al enriquecimiento de quienes son dueños del dinero, las armas y las drogas. Estos planteamientos, dan las bases para el fortalecimiento de la nacionalidad y la cultura realizada a través de fuerzas tradicionalistas, nacional sindicalistas y patrióticas, como institutos y corporaciones, que velan por el rescate y la promoción de la historia de Chile.
El nacionalismo prospera como inteligencia emocional, pero no ha sido lo suficientemente sólido como programa político. El nacionalismo debe proporcionar a nuestro pueblo una verdad histórica, concebida como relato de nuestra creación y tradición, y una actitud moral inequívoca, que sean fáciles de entender y de difundir. Por eso apoyamos el Museo Virtual Guerra del Pacífico de Marcelo Villalba y a los institutos y corporaciones cuyos objetivos son la defensa de la patria, de sus valores permanentes y de su historia
La situación de tensiones que vivimos, no son producto de nuestra forma de ser y de convivir, como predican los enemigos de la patria, (formas que pueden contener reparos superables), sino que la responsabilidad está en las personas que adoptan las decisiones del sistema de autoridad, en toda situación que se vive, sin que tengan la representación legítima de la soberanía, ni menos formas específicas de participación, para que todos los chilenos contribuyamos al cumplimiento de los fines de la nación.
SINDICALISMO DE TENDENCIA NACIONALISTA
El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, es un movimiento político doctrinal que se plantea en el mundo de los sindicatos, reconociendo que estos organismos sociales están dotados de soberanía para cumplir fines socioeconómicos en la convivencia nacional.
Los trabajadores son personas que realizan funciones de producción para generar los bienes y servicios que requiere la vida en comunidad.
El estudio de los cuerpos sociales tiene en el trabajo una especial consideración, debido a que esta función productiva entrega recursos a la vida de la patria, al mismo tiempo, que permite la realización personal y social de los chilenos. Es más, el ejercicio permanente de la producción se traduce en el indicador mas preciso de los grados de justicia social que se viven en la nación, a raíz del nivel de las remuneraciones y de las condiciones de trabajo para las faenas, que tiene el sistema productivo, tanto a nivel de las empresas como a nivel de los servicios del estado.
Este indicador se expresa oficialmente en el llamado “ingreso por cápita”, que en Chile alcanza a los catorce mil dólares, pero que se retrotrae por la mala distribución de los recursos, dando paso a la concentración de la riqueza en pequeños sectores que dominan todos los ámbitos del sistema productivo, Solo se proyecta al sector social del trabajo a través del altruismo que entrega aportes, siempre insuficientes, para evitar las tensiones sociales que pueden poner en peligro el funcionamiento del sistema político y económico que rige en la nación. El desequilibrio hace que las personas más críticas presionen por cambios profundos en la distribución de la riqueza. Es lo que pretende el nacionalismo como fuerza política que da contenido valórico al trabajo.
El sindicato, que sirve como unidad del sistema productivo, tiene las características de cuerpo social permanente con las consideraciones que le son propias: colectivo, público, cumple la función que lo origina y tiene poder normativo interior. Son únicos, no excluyentes, abiertos y cubren todas las actividades., Tienen autoridad y capacidad de participación al exterior. Son libres, jerarquizados y tienen autonomía.
Estos planteamientos sobre sindicatos y gremios se ha realizado en forma permanente desde principios del siglo XX por fuerzas tradicionalistas y nacionalistas, donde destacan , principalmente, el catolicismo social sindicalista, Clotario Blest Riffo, Oscar Álvarez Andrew, y Alberto Hurtado Cruchaga. Después se refunda el sindicato nacionalista con Federico Mujica, Iván Katalinich, Mario Urzúa, Pedro Zurita, René Sottolichio, Juan Vergara, Ricardo Lillo Taucan, Luís Sánchez Lagos, Ramón Callís y Misael Galleguillos.
Esta forma sindical se proyectó a la Secretaría Nacional de los Gremios, a la Escuela Sindical y al Frente Laboral de Chile.
Desde 1977 este sindicalismo sigue su trayectoria, a través de los trabajadores y dirigentes que se adscriben a la doctrina y al estilo nacional sindicalista donde destacan, entre otros, Jorge Salinas, José Bodelón, Manuel Hernández, Julio Figueroa, Sergio Carrillo, Antonio Rodríguez, Genaro Sepúlveda, Jaime Saura, Luís Lillo, José Correa, Ricardo Contreras, Rogelio Molina, Jorge Medina, Jorge Catalán y Rubén Sanhueza.
El sindicato del nacional sindicalismo se define como de autogestión y social sindicalista. Es un sindicalismo de tendencia que supera al sindicalismo de clase, de socialistas, comunistas y anarquistas, y al sindicato de mercado de liberales y “demócratas”. El sindicalismo social cristiano se ha transformado en sindicato de partido, perdiendo la calidad institucional que le dio el padre Alberto Hurtado que creó la ASICH, Asociación de Sindicatos de Chile, cuyos miembros pasaron a fines de los años setenta al Frente Laboral de Unidad Nacional, que más tarde pasó a llamarse Frente Laboral de Chile.
HOMBRES NACIONAL SINDICALISTA
La existencia en el tiempo de movimientos políticos y sociales, señalan la necesaria consistencia de que están dotadas esas formaciones, como referentes que validan sus obras y realizaciones, en la trayectoria forjada por sus protagonistas.
Entre esos protagonistas está Guido Crino Tassara, profesor de Enseñanza Media, que fue parte de la primera generación de estudiantes de Pedagogía en Historia en la Universidad Católica de Valparaíso. De esa misma generación fue José Antonio Videla Peñailillo, quién destacó por su calidad política.
Guido Crino fue Director del Liceo Rubén Castro de la Universidad Católica de Valparaíso durante 34 años. Formó a varias generaciones de estudiantes. Llegó a ser Vicepresidente de la Federación de Instituciones de Educación Particular, FIDE y destacado académico de la UCV. Su perfil profesional calza con exactitud con el maestro visto desde la perspectiva educacional del nacional sindicalismo, publicada en Educación, Ciencias y Valores de Misael Galleguillos. Editorial Macul 2004. Su presencia política y social lo describen como ciudadano ejemplar al servicio de la patria chilena, con una visión que fortalece culturalmente la actitud y la conducta de viejos maestros que se dedicaron a la formación valórica de la juventud. Su plenitud militante recuerda los hechos que demarcaron el cambio de rumbo en los años sesenta. En 1964 reunió en su hogar a los dirigentes del nacional sindicalismo de Valparaíso, hasta conocer los resultados que dieron espacio histórico a la democracia cristiana. Fue un fracaso político electoral del Frente de Acción Popular, FRAP, y su candidato presidencial Salvador Allende. Entonces el Movimiento Nacional Sindicalista determinó apoyar a Eduardo Frei Montalva, por indicación de Jorge Prat Echaurren, que retiró su postulación presidencial, para no incidir en el triunfo político electoral del socialismo marxista.
La calidad profesional y sus conocimientos de los hechos históricos de la patria, se han traducido en reconocimientos y galardones que engrandecen su obra de maestro. Abrió espacios políticos, en la Universidad Católica de Valparaíso, que permitieron la formación de la Comunidad Universitaria Nacional Sindicalista, CUNS, donde destacan, entre otros, Juan Antonio Widow, Germán Lûhrs, Patricio Chelew, Juan Sanhueza, Renato Carmona, Alex Avsolomovich, Marcos Bartucevich, Oscar Godoy, Ramiro Rodríguez, Julio Yubero y Francisco Samper. Después vinieron Álvaro Ulloa, Salvador Villanueva, Fernando Sepúlveda, Juan Olaberry y Alfonso Ezquerra.
Crino, desde su juventud, ha sido un hombre leal a sus ideales patrióticos y sociales. Es un ejemplo para los nuevos profesores.
Otro hombre es Mario Urzúa Urrutia. Un caballero. Ingresó al Movimiento Nacional Sindicalista en 1964, cuando el Ministro del Interior, Sótero del Río, ordenó su disolución por atentar, según él, contra la seguridad del estado y ser una asociación ilícita, cuestión que la Corte Suprema falló a favor del Movimiento.
A fines de los años sesenta Mario Urzúa fue miembro de la Junta Interventora de la Jefatura Nacional del Movimiento Nacional Sindicalista, junto a Eugenio Cáceres y Werner von Bischoffshausen. Fue un hombre de trabajo que se especializó en materias jurídicas laborales. Conoció bien a Delfín Alcalde y a Iván Katalinich. Formó parte del Movimiento de Acción Nacional de Jorge Prat y luego del Partido Nacional. Escribió acerca de las Profecías de Nostradamus. Dirigió la Revista Guía Laboral. Fue profesor de la Escuela Sindical y del Instituto Diego Portales. Fue Secretario General del Instituto Histórico Arturo Prat. Allí llegó junto a Jorge Salinas, Santiago Chesta. Javier Zelaya, Ángel Delgatto e Ignacio Garcés Bassaure. El IHAP está dirigido actualmente por Julio Tapia, Hugo Carreño y Hugo González de la Vega.
Mario Urzúa fue un estudioso del Milenarismo del padre Manuel Lacunza..Publicó El Feríado Anual, Manual de Consultas Laborales, 1994. Autor de un Glosario Nacional Sindicalista.
Fue asesor de la Asociación de Funcionarios de la Casa de Moneda que dirigía Antonio Soto. Con anterioridad la dirigió Jorge Salinas. Urzúa siempre estuvo claro del antiliberalismo del nacionalismo chileno y predicó este planteamiento, en forma abierta y permanente, a pesar que círculos cercanos aceptaban el liberalismo económico. Su nacionalismo era afín a Acción Francesa.
NUESTRA FE
La soledad lleva al silencio que hace recordar que el mundo, en que se tiene fe, está enfrentado con un “mundo moderno”, que confunde y hace dudar acerca de lo que se quiere para la patria. Los recuerdos muestran críticas arteras, burlas y aparentes fracasos, por las intenciones con que se vive, para refundar Chile: una patria sugerente, un destino que acerque a las personas a una nueva forma de ser y de convivir, que rescate del pasado un horizonte valórico. Una patria, un estado, un destino.
Los indicadores del progreso denotan un poder que sólo puede ser asimilado con la fe nacida de las privaciones y ausencias. Esa fe que es propia de las personas, en todos los tiempos, que estuvo presente en nuestro origen, en nuestra independencia, en nuestro norte. Es la fe en las personas que comparten nuestras ideas. Es la fe en otras personas que poseen los atributos para convivir en paz. Es la fe que nos incita a realizar nuestros sueños de nuevos destinos de una misma esencia, de un mismo existir en el tiempo.
El silencio contribuye a matar la fe. No hay fe si no hay obras, si no hay lucha por un ideal. El nacional sindicalismo aspira a crear un patriotismo valórico y social. Esta es nuestra fe y nuestro optimismo. Cuando comenzamos a perder la fe, nos aferramos al pasado en busca de la tradición, pero debemos aferrarnos en su justa medida. Aferrarse demasiado afecta a la creatividad y lleva a la intransigencia, a la suspicacia y a la violencia.
El quehacer político del nacionalismo requiere de los valores de la convivencia, donde la lealtad puede suplir carencias para alcanzar metas y objetivos. Se necesitan palabras de aliento, para superar críticas y descalificaciones. Se necesita el apoyo moral y la hermandad en la lucha, no la burla ni el desprecio. Pese a la “mente privilegiada”, la capacidad de concentración y la eventual empatía de quienes asumen actitudes rupturistas, como las descritas en crónica sobre Pedro Zurita, nunca podrán convertirse en auténticos hombres, en verdaderos realizadores, si olvidan los principios y valores que nos dieron vida.
Lo mismo ocurrió en los años 50 cuando se decidió, a última hora, que el Jefe Provincial en Valparaíso, Jorge Santibáñez, retirara su postulación a Regidor en la Comuna de Viña del Mar. Se hizo un llamado perentorio a retirar la candidatura o ser expulsado. Santibáñez reunió a sus dirigentes y les informó, con pesar, que era tarde para la solicitud del mando nacional y que seguiría adelante. Eran muchos las personas que se habían organizado, eran muchos los compromisos. Los militantes recibieron la orden de no votar. Los que no veían ni entendían, aceptaron la prédica de la soledad y la intransigencia. Santibáñez se perdió por pocos votos. Después fue regidor, diputado y alcalde. Mantiene amistad con nacional sindicalistas. El argumento de fondo, de quienes planteaban la tesis de participación electoral, sostenía que en el ámbito de los cuerpos sociales era más bien un deber proyectarse a la soberanía social.
A éste ámbito pertenecen las juntas vecinales, los municipios, los sindicatos y gremios, los colegios profesionales y los organismos estudiantiles del sistema educacional. Los que no miran la realidad y limitan su entorno visual, deben perder los miedos y enfrentar al mundo, con la fe resuelta en nuestros ideales.
sábado, 30 de enero de 2010
FE RESUELTA Nº65 - FEBRERO - 2010
FE RESUELTA
Nº 65 Febrero 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
CORPORATIVISMO Y SOCIAL CRISTIANISMO.
Los problemas sociales que surgen en Chile, a comienzo del siglo XX, demandan de la política soluciones concretas, para superar el sistema político liberal con que se gobierna la República. Entonces se plantean soluciones rupturistas por parte de sectores agnósticos y escépticos, que incluyen a doctrinas socialistas y comunistas, que participan en proyectos de solución encabezados por radicales social demócratas. También se hacen presente sectores tradicionalistas, nacionalistas y socialcristianos que buscan nuevos sistemas de autoridad, fuertemente influidos por el corporativismo y la doctrina social de la iglesia católica, que entonces promueve, a través de encíclicas papales, formas sociales donde prima la persona y la convivencia, para alcanzar la justicia social., que es la base inexorable para la vida en comunidad.
Entonces, en la convivencia política, se inicia una vocación social, para buscar armonía y equilibrio en el ámbito productivo, poniendo énfasis en el trabajo.
En 1906 se establece la ley de habitaciones obreras, Ramón Barros Luco. En 1907 se aprueba ley de descanso dominical, que es la primera ley propiamente laboral impulsada por Alejandro Huneus. En 1916 se establece la ley de accidentes del trabajo impulsada por Alfredo Barros Errázuriz. Desde 1912 se crea la comisión de legislación laboral en el Congreso, que tiene la autoría de Manuel Rivas Vicuña.
Señalamos estas realizaciones porque demarcan un cambio de actitud valorativa frente al trabajo, valoraciones que eran ajenas al liberalismo económico, para quienes el trabajo es una mercancía.
Los problemas sociales cruzaban los distintos partidos.
Los Conservadores Socialcristianos, lo mismo que la Falange Nacional, por ejemplo, pretenden crear un orden político diferente al liberalismo laico imperante y que, a su vez, fuese una alternativa al socialismo ateo amenazante. Ese orden político, no es otro que el corporativismo, que para los nacional sindicalista es un corporativismo antiestatista, basado en la representación política de corporaciones autónomas. Para estos sectores, es en las comunidades y hermandades donde se materializa la libertad y la independencia personal, nos dice Sofía Correa en su obra “EL Corporativismo como Expresión Política del Socialcristianismo”, páginas 467 y 481 del libro Teología y Vida. 2008.
Zorobabel Rodríguez, afirma que el estado debe preservar el orden, la seguridad y la libertad. La organización del estado debe contemplar la representación de las corporaciones.El Senado debe acoger a los gremios y colegios profesionales. La sociedad está estructurada jerárquicamente en base a las sociedades intermedias. Todas expresiones de los sacerdotes Fernando Vives, Guillermo Viviani, Alberto Hurtado y Osvaldo Lira.
El orden corporativo, en Iberoamérica, quedó establecido, en los primeros tiempos históricos, cuando la soberanía política le correspondía al Rey de España y la soberanía social al Cabildo.
En veces el Cabildo asumió el poder político para imponer los intereses del bien común.
El desarrollo político iberoamericano tuvo que dar paso a la creación del poder político, para ejercer la autoridad y dirigir las nuevas patrias y naciones. Entonces comenzó la misión y tarea de los pueblos para dotarse de un estado que permitiera la representación legítima de la soberanía, contribuyera al cumplimiento de los fines de la nación y que defendiera, en toda situación y circunstancia, los intereses superiores de la patria.
“La autoridad implica el ejercicio del mando con derecho a hacerse obedecer y poder de mandar, pero implica además, asumir la responsabilidad de lo mandado y la responsabilidad general de la marcha del organismo que se gobierna. Cuando a una autoridad se le niega el derecho de hacerse obedecer, se le niega al mismo tiempo su calidad de mando. Si esto ocurre, y el mando es digno y responsable, no puede sino renunciar o imponer su criterio, sobretodo si ejerce el cargo de mayor jerarquía institucional.”
Estos conceptos están contenidos en Estilo y Doctrina, 1995, de Misael Galleguillos.
Sobre el caso chileno, se puede decir que estos conceptos forman parte del tradicionalismo, del nacional sindicalismo y del nacionalismo en general.
La Falange Nacional de Eduardo Frei Montalva, estuvo más influenciada por Acción Nacional de Gil Robles, cercana a la Acción Católica, que de la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera.
El Movimiento Nacional Sindicalista está más cercano, doctrinalmente, a FE de las JONS, que forjaron, además de José Antonio, Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo, que provenían de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica. Ambas formaciones se fusionaron para dar eficacia a su accionar político. Todo entendido en la filosofía cristiana, en el catolicismo social iberoamericano y en la doctrina del ser, que nutrieron de principios y valores al nacional sindicalismo, al tradicionalismo y a los nacionalismos de nuestras patrias.
Otros autores del nacionalismo corporativo chileno fueron, entre otros, Oscar Alvarez Andrew, Jaime Eyzaguirre, Mario Góngora, Osvaldo Lira, Ramón Callís, Guillermo Izquierdo Araya, Juan Antonio Widow y quienes formaron parte de la Revista Estudios como Jorge Prat y Gabriela Mistral.
DOCTRINA DEL TRABAJO
El nacional sindicalismo, como doctrina social y política, contiene en sus planteamientos fundamentales al trabajo como fuerza creadora de la riqueza que permite realizar nuestro proyecto histórico. En efecto, el nacional sindicalismo le asigna al trabajo un valor social. Por eso es considerado como un deber social subordinado sólo a los intereses superiores de la nación.
El trabajo es el factor esencial de la producción, entendiendo por tal el esfuerzo del hombre para transformar las cosas..
Nuestra experiencia indica lo difícil que resulta poner fin a la cultura de la servidumbre, cipayos, que ha primado en nuestras fuerzas laborales. Ello requiere de planteamientos directos a los trabajadores, para alcanzar la cultura de la libertad, la solidaridad, la responsabilidad, el emprendimiento, la participación y la realización personal y social en la convivencia.
Como teoría, los trabajadores nacional sindicalista buscan establecer una jerarquización social, donde se ubique a cada uno en su función y en su rol, para dar cumplimiento a los fines de la nación. Trabajo es una palabra que proviene del latín, tripaliun, que significa tres palos, enseñaba Tito Mundt en sus prédicas a jóvenes nacionalistas, que era una forma de castigo para quienes debían realizar tareas productivas. La fuerza del trabajo humano deja de ser una mercancía para contener un valor moral y una misión social sindicalista. en la convivencia nacional. El perfeccionamiento continuo determina un nivel de competencias, que unido al valor moral, constituye una misión económica y social respecto del pueblo. A los tradicionalistas y a los nacional sindicalistas les gusta usar el término obrero porque es más propio de sus principios y valores.
Obrero es el que hace la obra. El trabajador debe ser empleado según sus capacidades y talentos. El trabajador se expresa socialmente a través de sindicatos. Ello permite desarrollar una ética del trabajo. Al introducir un concepto moral se introduce al mismo tiempo un espíritu corporativo, que genera una unidad social que se proyecta a la convivencia, para dar curso a un cuerpo social productivo, capaz de representar los intereses sectoriales de los trabajadores dentro de las empresas y en los servicios del estado. Esto permite desarrollar conductas que tienen su origen en la tradición, que a su vez está presente en la familia, donde se aprende el respeto, la puntualidad y la honradez.
Sus primeros resultados son la actitud solidaria, la función disciplinaria, el cumplimiento de pautas de control, la creación de estímulos, donde lo ético y la organización del tiempo libre hacen posible la formación valórica, la capacitación técnica y la recreación personal y familiar, que demandan requerimientos de bienestar, en términos de educación, salud, previsión, vivienda y seguridad..
Como en la milicia y en el clero se debe crear un organismo soberano, para administrar justicia en las relaciones laborales y productivas. Son los Tribunales del Trabajo
El sindicato pasa a ser una expresión genuina de quienes laboran en una empresa. El sentido de pertenencia, la identificación personal y de grupo hacen posible avanzar en los procesos de producción para lograr un grado aceptable de industrialización y desarrollo.
No debemos olvidar que la economía liberal concibe al trabajo como una mercancía transable en el mercado como un simple factor, sin contenido valórico ni social. Para el socialismo marxista el trabajador sigue siendo un simple dato estadístico y el sindicato un instrumento de lucha para alcanzar el poder. Para el régimen totalitario socialista toda vertebración sindical está predefinida como elemento productor para alcanzar la cuota productiva establecida por la planificación central de la economía.
El hombre y la mujer de trabajo no deben dejar de pensar que su esfuerzo da paso a una sana convivencia. Su actividad productiva nos permite entrar con espíritu de servicio y sacrificio al juego, sin fin, de la tradición y el cambio social, que permite a los trabajadores enfrentar nuevos desafíos, con alegría y esperanza, para seguir el camino de la verdad, el bien y la belleza.
El nacional sindicalismo afirma que la participación social plena de los cuerpos sociales en la institucionalidad del estado permitirá alcanzar mayores grados de equilibrio, en la toma de decisiones, que abrirá espacios a la realización personal y al cumplimiento de la misión y tarea que la patria ha definido, para alcanzar su destino.
El nacionalsindicalismo chileno ha elevado a la categoría de principio y de valor cultural, al derecho al trabajo, que junto a los derechos a nacer, crecer, educarse y realizarse, constituyen los derechos del hombre.
Los sindicatos de autogestión que diseñamos están estructurados para lograr la participación de los trabajadores en la propiedad de la empresa, lo que abrirá nuevos espacios para influir en la economía.
El nacional sindicalismo chileno ha logrado crear y hacer propio, en la institucionalidad del estado, la Escuela Sindical (capacitación y formación), el Estatuto Social de la Empresa (información sobre la empresa y negociación colectiva), el Consejo Nacional del Trabajo (órgano tripartito para participar en el gobierno) y el Consejo Económico Social (que tiene como misión lograr el planeamiento del desarrollo). Además se puede agregar la Universidad Laboral que hemos concebido como Instituto Politécnico, para la creación de las carreras y títulos que requiere el proceso productivo tecnificado que da fundamento a la jerarquización y plus valía de la actividad empresarial y del trabajo.
La economía debe cumplir los requerimientos de la función social que le es propia. Nuestro orden económico considera la integración de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo.
Todos estos aspectos deben ser la base para lograr una negociación efectiva, en cuanto a los “precios” de la labor productiva, en términos de remuneraciones y otras formas de pago, como asignaciones y bonos; y las condiciones de trabajo, como higiene, seguridad y equipos.
Estas visualizaciones doctrinarias han sido desarrolladas, entre otros, por Alberto Hurtado, Clotario Blest, Federico Mujica, Pedro Zuritas, Mario Urzúa, René Sottolicho y Misael Galleguillos, fuertemente influidos por el catolicismo social, sin dejar de lado el planteamiento sindical que es propio del nacionalismo como doctrina integradora de la convivencia social y sus relaciones con el estado.
El nacional sindicalismo es una doctrina del trabajo que busca la justicia, para quienes realizan la obra de generar bienes y servicios que hacen posible la vida de la patria.
Ramón Callis proclamaba la “guerra obrera” para nacionalizar la lucha de los trabajadores.
LA DERROTA DE LA CONCERTACION
El pueblo chileno derrotó a la izquierda progresista al elegir a Sebastián Piñera Echeñique como Presidente de la República.
En efecto, la candidatura de Piñera obtuvo el 51,6 % de los votos, mientras Eduardo Frei de la Concertación logró el 48,4 %.
En torno al Senador Frei se agruparon todas las fuerzas de izquierda, incluidos los comunistas, los ecologistas, y la izquierda extraparlamentaria.
La Alianza por el Cambio estuvo fortalecida por el apoyo de formaciones nacionalistas e independientes que se agrupan en torno a movimientos sociales y estructuras culturales e históricas, que movilizan amplios sectores que profesan pensamientos y valores tradicionalistas y patrióticos, afines a la chilenidad.
El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, que planteó la libertad de votación, reconoce la legitimidad política del triunfo de Sebastián Piñera y demanda de la autoridad el reconocimiento de la soberanía social de la familia, la escuela, el sindicato y las corporaciones, para perfeccionar la convivencia y abrir espacios de participación a los cuerpos sociales de la nación.
El Movimiento Nacional Sindicalista proclama como principio y como valor lograr la representación de la soberanía con participación social.
A su vez reiteramos nuestra independencia, para seguir nuestros objetivos de representación política de la nación, a través de las personas y de los organismos sociales de la convivencia y la cultura.
Ojala la dualidad liberal socialista que ha imperado en nuestra convivencia no se transforme en una dualidad socialista liberal, cuestión que se predefine como “democracia de los acuerdos”. Si esto ocurre, Chile seguirá una senda que no es la que los chilenos demandan de las autoridades del nuevo gobierno. Si se da espacio a un régimen liberal liberal se retornará a viejos esquemas de dominio que derivará, tarde o temprano, a la injusticia generalizada, que ya ha sido superada en la historia de los pueblos.
Hugo Carreño Aránguiz
Movimiento Nacional Sindicalista
Santiago, 18 de enero de 2010 LA PATRIA AL PODER
Nº 65 Febrero 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
CORPORATIVISMO Y SOCIAL CRISTIANISMO.
Los problemas sociales que surgen en Chile, a comienzo del siglo XX, demandan de la política soluciones concretas, para superar el sistema político liberal con que se gobierna la República. Entonces se plantean soluciones rupturistas por parte de sectores agnósticos y escépticos, que incluyen a doctrinas socialistas y comunistas, que participan en proyectos de solución encabezados por radicales social demócratas. También se hacen presente sectores tradicionalistas, nacionalistas y socialcristianos que buscan nuevos sistemas de autoridad, fuertemente influidos por el corporativismo y la doctrina social de la iglesia católica, que entonces promueve, a través de encíclicas papales, formas sociales donde prima la persona y la convivencia, para alcanzar la justicia social., que es la base inexorable para la vida en comunidad.
Entonces, en la convivencia política, se inicia una vocación social, para buscar armonía y equilibrio en el ámbito productivo, poniendo énfasis en el trabajo.
En 1906 se establece la ley de habitaciones obreras, Ramón Barros Luco. En 1907 se aprueba ley de descanso dominical, que es la primera ley propiamente laboral impulsada por Alejandro Huneus. En 1916 se establece la ley de accidentes del trabajo impulsada por Alfredo Barros Errázuriz. Desde 1912 se crea la comisión de legislación laboral en el Congreso, que tiene la autoría de Manuel Rivas Vicuña.
Señalamos estas realizaciones porque demarcan un cambio de actitud valorativa frente al trabajo, valoraciones que eran ajenas al liberalismo económico, para quienes el trabajo es una mercancía.
Los problemas sociales cruzaban los distintos partidos.
Los Conservadores Socialcristianos, lo mismo que la Falange Nacional, por ejemplo, pretenden crear un orden político diferente al liberalismo laico imperante y que, a su vez, fuese una alternativa al socialismo ateo amenazante. Ese orden político, no es otro que el corporativismo, que para los nacional sindicalista es un corporativismo antiestatista, basado en la representación política de corporaciones autónomas. Para estos sectores, es en las comunidades y hermandades donde se materializa la libertad y la independencia personal, nos dice Sofía Correa en su obra “EL Corporativismo como Expresión Política del Socialcristianismo”, páginas 467 y 481 del libro Teología y Vida. 2008.
Zorobabel Rodríguez, afirma que el estado debe preservar el orden, la seguridad y la libertad. La organización del estado debe contemplar la representación de las corporaciones.El Senado debe acoger a los gremios y colegios profesionales. La sociedad está estructurada jerárquicamente en base a las sociedades intermedias. Todas expresiones de los sacerdotes Fernando Vives, Guillermo Viviani, Alberto Hurtado y Osvaldo Lira.
El orden corporativo, en Iberoamérica, quedó establecido, en los primeros tiempos históricos, cuando la soberanía política le correspondía al Rey de España y la soberanía social al Cabildo.
En veces el Cabildo asumió el poder político para imponer los intereses del bien común.
El desarrollo político iberoamericano tuvo que dar paso a la creación del poder político, para ejercer la autoridad y dirigir las nuevas patrias y naciones. Entonces comenzó la misión y tarea de los pueblos para dotarse de un estado que permitiera la representación legítima de la soberanía, contribuyera al cumplimiento de los fines de la nación y que defendiera, en toda situación y circunstancia, los intereses superiores de la patria.
“La autoridad implica el ejercicio del mando con derecho a hacerse obedecer y poder de mandar, pero implica además, asumir la responsabilidad de lo mandado y la responsabilidad general de la marcha del organismo que se gobierna. Cuando a una autoridad se le niega el derecho de hacerse obedecer, se le niega al mismo tiempo su calidad de mando. Si esto ocurre, y el mando es digno y responsable, no puede sino renunciar o imponer su criterio, sobretodo si ejerce el cargo de mayor jerarquía institucional.”
Estos conceptos están contenidos en Estilo y Doctrina, 1995, de Misael Galleguillos.
Sobre el caso chileno, se puede decir que estos conceptos forman parte del tradicionalismo, del nacional sindicalismo y del nacionalismo en general.
La Falange Nacional de Eduardo Frei Montalva, estuvo más influenciada por Acción Nacional de Gil Robles, cercana a la Acción Católica, que de la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera.
El Movimiento Nacional Sindicalista está más cercano, doctrinalmente, a FE de las JONS, que forjaron, además de José Antonio, Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo, que provenían de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica. Ambas formaciones se fusionaron para dar eficacia a su accionar político. Todo entendido en la filosofía cristiana, en el catolicismo social iberoamericano y en la doctrina del ser, que nutrieron de principios y valores al nacional sindicalismo, al tradicionalismo y a los nacionalismos de nuestras patrias.
Otros autores del nacionalismo corporativo chileno fueron, entre otros, Oscar Alvarez Andrew, Jaime Eyzaguirre, Mario Góngora, Osvaldo Lira, Ramón Callís, Guillermo Izquierdo Araya, Juan Antonio Widow y quienes formaron parte de la Revista Estudios como Jorge Prat y Gabriela Mistral.
DOCTRINA DEL TRABAJO
El nacional sindicalismo, como doctrina social y política, contiene en sus planteamientos fundamentales al trabajo como fuerza creadora de la riqueza que permite realizar nuestro proyecto histórico. En efecto, el nacional sindicalismo le asigna al trabajo un valor social. Por eso es considerado como un deber social subordinado sólo a los intereses superiores de la nación.
El trabajo es el factor esencial de la producción, entendiendo por tal el esfuerzo del hombre para transformar las cosas..
Nuestra experiencia indica lo difícil que resulta poner fin a la cultura de la servidumbre, cipayos, que ha primado en nuestras fuerzas laborales. Ello requiere de planteamientos directos a los trabajadores, para alcanzar la cultura de la libertad, la solidaridad, la responsabilidad, el emprendimiento, la participación y la realización personal y social en la convivencia.
Como teoría, los trabajadores nacional sindicalista buscan establecer una jerarquización social, donde se ubique a cada uno en su función y en su rol, para dar cumplimiento a los fines de la nación. Trabajo es una palabra que proviene del latín, tripaliun, que significa tres palos, enseñaba Tito Mundt en sus prédicas a jóvenes nacionalistas, que era una forma de castigo para quienes debían realizar tareas productivas. La fuerza del trabajo humano deja de ser una mercancía para contener un valor moral y una misión social sindicalista. en la convivencia nacional. El perfeccionamiento continuo determina un nivel de competencias, que unido al valor moral, constituye una misión económica y social respecto del pueblo. A los tradicionalistas y a los nacional sindicalistas les gusta usar el término obrero porque es más propio de sus principios y valores.
Obrero es el que hace la obra. El trabajador debe ser empleado según sus capacidades y talentos. El trabajador se expresa socialmente a través de sindicatos. Ello permite desarrollar una ética del trabajo. Al introducir un concepto moral se introduce al mismo tiempo un espíritu corporativo, que genera una unidad social que se proyecta a la convivencia, para dar curso a un cuerpo social productivo, capaz de representar los intereses sectoriales de los trabajadores dentro de las empresas y en los servicios del estado. Esto permite desarrollar conductas que tienen su origen en la tradición, que a su vez está presente en la familia, donde se aprende el respeto, la puntualidad y la honradez.
Sus primeros resultados son la actitud solidaria, la función disciplinaria, el cumplimiento de pautas de control, la creación de estímulos, donde lo ético y la organización del tiempo libre hacen posible la formación valórica, la capacitación técnica y la recreación personal y familiar, que demandan requerimientos de bienestar, en términos de educación, salud, previsión, vivienda y seguridad..
Como en la milicia y en el clero se debe crear un organismo soberano, para administrar justicia en las relaciones laborales y productivas. Son los Tribunales del Trabajo
El sindicato pasa a ser una expresión genuina de quienes laboran en una empresa. El sentido de pertenencia, la identificación personal y de grupo hacen posible avanzar en los procesos de producción para lograr un grado aceptable de industrialización y desarrollo.
No debemos olvidar que la economía liberal concibe al trabajo como una mercancía transable en el mercado como un simple factor, sin contenido valórico ni social. Para el socialismo marxista el trabajador sigue siendo un simple dato estadístico y el sindicato un instrumento de lucha para alcanzar el poder. Para el régimen totalitario socialista toda vertebración sindical está predefinida como elemento productor para alcanzar la cuota productiva establecida por la planificación central de la economía.
El hombre y la mujer de trabajo no deben dejar de pensar que su esfuerzo da paso a una sana convivencia. Su actividad productiva nos permite entrar con espíritu de servicio y sacrificio al juego, sin fin, de la tradición y el cambio social, que permite a los trabajadores enfrentar nuevos desafíos, con alegría y esperanza, para seguir el camino de la verdad, el bien y la belleza.
El nacional sindicalismo afirma que la participación social plena de los cuerpos sociales en la institucionalidad del estado permitirá alcanzar mayores grados de equilibrio, en la toma de decisiones, que abrirá espacios a la realización personal y al cumplimiento de la misión y tarea que la patria ha definido, para alcanzar su destino.
El nacionalsindicalismo chileno ha elevado a la categoría de principio y de valor cultural, al derecho al trabajo, que junto a los derechos a nacer, crecer, educarse y realizarse, constituyen los derechos del hombre.
Los sindicatos de autogestión que diseñamos están estructurados para lograr la participación de los trabajadores en la propiedad de la empresa, lo que abrirá nuevos espacios para influir en la economía.
El nacional sindicalismo chileno ha logrado crear y hacer propio, en la institucionalidad del estado, la Escuela Sindical (capacitación y formación), el Estatuto Social de la Empresa (información sobre la empresa y negociación colectiva), el Consejo Nacional del Trabajo (órgano tripartito para participar en el gobierno) y el Consejo Económico Social (que tiene como misión lograr el planeamiento del desarrollo). Además se puede agregar la Universidad Laboral que hemos concebido como Instituto Politécnico, para la creación de las carreras y títulos que requiere el proceso productivo tecnificado que da fundamento a la jerarquización y plus valía de la actividad empresarial y del trabajo.
La economía debe cumplir los requerimientos de la función social que le es propia. Nuestro orden económico considera la integración de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo.
Todos estos aspectos deben ser la base para lograr una negociación efectiva, en cuanto a los “precios” de la labor productiva, en términos de remuneraciones y otras formas de pago, como asignaciones y bonos; y las condiciones de trabajo, como higiene, seguridad y equipos.
Estas visualizaciones doctrinarias han sido desarrolladas, entre otros, por Alberto Hurtado, Clotario Blest, Federico Mujica, Pedro Zuritas, Mario Urzúa, René Sottolicho y Misael Galleguillos, fuertemente influidos por el catolicismo social, sin dejar de lado el planteamiento sindical que es propio del nacionalismo como doctrina integradora de la convivencia social y sus relaciones con el estado.
El nacional sindicalismo es una doctrina del trabajo que busca la justicia, para quienes realizan la obra de generar bienes y servicios que hacen posible la vida de la patria.
Ramón Callis proclamaba la “guerra obrera” para nacionalizar la lucha de los trabajadores.
LA DERROTA DE LA CONCERTACION
El pueblo chileno derrotó a la izquierda progresista al elegir a Sebastián Piñera Echeñique como Presidente de la República.
En efecto, la candidatura de Piñera obtuvo el 51,6 % de los votos, mientras Eduardo Frei de la Concertación logró el 48,4 %.
En torno al Senador Frei se agruparon todas las fuerzas de izquierda, incluidos los comunistas, los ecologistas, y la izquierda extraparlamentaria.
La Alianza por el Cambio estuvo fortalecida por el apoyo de formaciones nacionalistas e independientes que se agrupan en torno a movimientos sociales y estructuras culturales e históricas, que movilizan amplios sectores que profesan pensamientos y valores tradicionalistas y patrióticos, afines a la chilenidad.
El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, que planteó la libertad de votación, reconoce la legitimidad política del triunfo de Sebastián Piñera y demanda de la autoridad el reconocimiento de la soberanía social de la familia, la escuela, el sindicato y las corporaciones, para perfeccionar la convivencia y abrir espacios de participación a los cuerpos sociales de la nación.
El Movimiento Nacional Sindicalista proclama como principio y como valor lograr la representación de la soberanía con participación social.
A su vez reiteramos nuestra independencia, para seguir nuestros objetivos de representación política de la nación, a través de las personas y de los organismos sociales de la convivencia y la cultura.
Ojala la dualidad liberal socialista que ha imperado en nuestra convivencia no se transforme en una dualidad socialista liberal, cuestión que se predefine como “democracia de los acuerdos”. Si esto ocurre, Chile seguirá una senda que no es la que los chilenos demandan de las autoridades del nuevo gobierno. Si se da espacio a un régimen liberal liberal se retornará a viejos esquemas de dominio que derivará, tarde o temprano, a la injusticia generalizada, que ya ha sido superada en la historia de los pueblos.
Hugo Carreño Aránguiz
Movimiento Nacional Sindicalista
Santiago, 18 de enero de 2010 LA PATRIA AL PODER
martes, 5 de enero de 2010
FE RESUELTA Nº64
FE RESUELTA
Nº 64 Enero 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
DON PEDRO ZURITA
Nacido en Linares hace 81 años, fue un hombre de personalidad y carácter que supo definir su destino, con creatividad y coraje, para ser un auténtico nacional sindicalista.
Su posición está más allá de la simple militancia, para alcanzar estamentos jerárquicos de nivel superior en la lucha nacionalista para servir a la patria y a su pueblo.
El nacional sindicalismo es una doctrina social y política que fundamenta su quehacer en principios y valores que autodefinen a Chile como patria, como estado y como destino.
Zurita fue un consecuente seguidor de los planteamientos del Movimiento Nacional Sindicalista y se aventuró a fortalecer sindicatos y gremios, de cuya acción dejó testimonio en la Revista Forja, en la dirección de la Escuela Sindical y en la Secretaría Nacional de los Gremios. Siempre sostuvo la necesidad de planteamientos razonables, para avanzar en el mundo político y social, lo que debía ser acompañado por un movimiento político con capacidad para proyectarse a la convivencia nacional. Afirmaba que el Movimiento había tenido oportunidades de actuar en el mundo político, pero en aquellas oportunidades aparecían elementos negativos que invocaban soledad e intransigencia para oponerse a quienes protagonizaban las acciones políticas, como ocurrió cuando Ramón Callís postuló como candidato a diputado por un distrito de Santiago. Entonces se marginaron de las actividades de difusión y propaganda y de la necesaria coherencia para llevar el proyecto adelante. También ocurrió cuando se elaboró la estrategia de participación en el gobierno militar a través de la Secretaría de los Gremios para proyectar el MNS a la política activa. Se creó la Escuela Sindical y se proyectó la SNG a todo el territorio nacional, con lo que se tuvo capacidad para influir en la toma de decisiones en el ámbito sindical y gremial. Esto permitió la creación de la Juventud Trabajadora, el Frente Gremial del Magisterio, el fortalecimiento del Frente Laboral y la Revista Gremios. También se estructuró la Juventud Nacionalista. Aquí nuevamente surgieron elementos que se opusieron a quienes llevaban adelante las acciones institucionales, para plantear impresentables propuestas que, con la consabida idea de la soledad e intransigencia, los llevaba a un vano prejuicio filocastrense de la política, a través de sus llamados “campamentos”. El asunto no quedó allí sino que, esta vez, se escindieron del Movimiento Nacional Sindicalista con el voluntarismo de adueñarse de todos los hechos, realizaciones y testimonios de camaradas nacionalistas que hoy buscan la convergencia, para diseñar y construir un proyecto político que trasunte a todos los sectores patrióticos a fin de constituir una fuerza influyente y de peso político.
Don Pedro Zurita Zurita decidió hacer realidad los planteamientos nacional sindicalista en su propia vida, según expresó a Misael Galleguillos en una visita a Los Ángeles y Negrete, aportando sus capacidades y talentos a la pequeña y mediana empresa que se organiza en la Cámara de Comercio y Turismo, de la cual llegó a ser presidente en Los Ángeles. En esta calidad se incorporó a la Universidad Tecnológica para trabajar con Oscar Burgos, que fuera Alcalde y Secretario Provincial de los Gremios.
Sus amigos fueron Gastón Acuña, Germán Moreno y Sergio Aguirre Latchan, todos nacional sindicalista. Con ellos vivió la experiencia de esforzarse por crear un nuevo estado que superara el individualismo liberal y el totalitarismo socialista.
Su trayectoria era atrayente por su personalidad. En tiempos del Presidente Allende se jugó por la libertad de la patria y la identidad nacional, por eso no produjo sorpresa que formara parte de la Secretaría General de Gobierno, donde trabajó con Rubén Díaz y después con Misael Galleguillos, con quien actuaba políticamente en forma permanente.
Siempre admiró a los antiguos militantes, principalmente a Ramón Callís, a quien consideraba un hombre de fe que amaba el nacional sindicalismo como una orden al servicio de Chile. Sus planteamientos, afirmaba, eran teológicos y emanaban del catolicismo social del nacionalismo chileno. Parecía un monje medieval luchando con fuerza en el espacio de la historia, .para la realización plena de la patria que es pueblo, territorio, cultura y soberanía.
Falleció el 29 de Octubre de 2009 en Los Ángeles. Había nacido en Linares el 23 de Julio de 1928.
Pedro Zurita fue una persona nacional sindicalista que contribuyó a dar respetabilidad política al MNS.
HECHOS Y REALIDADES
Para iniciar juicios sobre personas y hechos políticos comenzaremos con una afirmación de San Agustín. “En lo fundamental, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad”. Caridad es la virtud de amar y saber amarse, para construir normativas éticas.
El MNS fue forjado, además de las personas que hemos señalado, en Fe Resuelta, por el abogado Valentín Robles Letelier y el periodista Renzo Pechenino Raggi.
Valentín Robles pertenece a la familia Pinochet. Fue abogado del gremio de dueños de camiones presidida por León Vilarín Marín. Como es sabido este gremio fue articulador de la resistencia gremial y sindical, al gobierno del Presidente Allende, con los paros sociales más influyentes en la conciencia cívica nacional.
Valentín Robles fue presidente del Frente Nacional de Profesionales que actuó en el proceso cívico, para la defensa de los principios y valores de la chilenidad, puesta en juego por la Unidad Popular que intentó, con toda su fuerza, instaurar un régimen socialista, al estilo cubano, en nuestra patria.
Otro hombre del nacional sindicalismo fue Renzo Pechenino Raggi, dibujante, arquitecto y periodista que en 1981 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo. Su amor a Chile, lo llevó a vincularse con el nacional sindicalismo de Valparaíso. Dibujó las portadas de la Revista Forja y cultivó una amistad profunda con Renato Carmona, Misael Galleguillos y Jorge Luer. También fue dibujante de Forja Jaime Widow que trabajó en la Universidad de Valparaíso.
En 1987 a Pachenino le fue otorgada la nacionalidad chilena por ley Nº 18608, en reconocimiento de servicios a Chile.
Renzo nació en Italia, Ottone en1934 y falleció en Viña del Mar en 1989. Participó con entusiasmo en la organización del nacional sindicalismo porteño de la década del cincuenta. Incluso fue detenido por tareas de propaganda. Su amor por Chile y por su pueblo le llevó a conocer nuestra forma de ser y de convivir que ya está establecida en sus geniales caricaturas.
CRONICAS IBEROAMERICANAS
El nacionalismo iberoamericano contiene características que se generan al plantearse frente a la realidad política de nuestras naciones:
El nacionalismo se propone resolver las crisis que provoca el liberalismo.
Critica la democracia parlamentarista, que solo genera anarquismo.
Rechaza a las oligarquías temerosas de perder poderes sociales. Rechaza impulsos modernizadores que trasuntan intereses anglosajones, cuestión que los hace asumir conductas antiimperialistas.
Hace propia la hispanidad y el mestizaje, con reconocimiento a la dignidad de los pueblos ancestrales de nuestro continente.
Reacciona vitalmente frente al peligro comunista que destruye a la familia, a la escuela, al trabajo y a las corporaciones.
Todo lo cual lo lleva a buscar y definir un nuevo estado que debe tener forma corporativa o afín a los estados fundacionales surgidos de la República soberana e independiente de nuestras emancipaciones. En Chile, el Estado en forma de Portales.
Esto da paso a la caracterización, por parte de liberales y socialistas, de lo que ellos llaman fascismo. Para ellos existen fascismos de izquierda, fascismos de derecha, fascismos jerárquicos, fascismo de clase media, fascismo de revancha, fascismo anticomunista, fascismo dictatorial, fascismo corporativo y fascismo nacionalista, de lo cual se infiere que estas formaciones, descritas por los enemigos del tradicionalismo y nacionalismo, salvo, tal vez, las dos últimas, no son propiamente fascistas. El fascismo es una doctrina italiana que tuvo forma definitiva en la República Social Italiana. Tiene un planteamiento revolucionario que no tienen los “fascismos” iberoamericanos. Para analistas políticos italianos, la derivación de estas formaciones al socialismo marxista da cuenta de que no son fascistas.
Para el nacional sindicalismo el nacionalismo es de naturaleza cultural.
El nacionalismo cultural es una derivación coherente de su tendencia revolucionaria opuesta al mundo cosmopolita y materialista que domina a nuestros pueblos y naciones.
Acabar con este predominio exige buscar un nuevo orden fundamentado en los valores del espíritu, la voluntad y la excelencia.
El nacionalismo chileno no siempre se proyecta, en forma permanente y eficaz, a la convivencia social y política como doctrina y como estilo. Su lenguaje no es del todo definitorio de cada concepto o proposición o planteamiento que formula a terceras personas.
Hace poco Juan Hurtado Mendoza, que fuera dirigente del Frente Nacionalista Patria y Libertad, afirmaba que “los nazis de Patria y Libertad perdieron liderazgo ideológico, el que fue asumido por dirigentes nacional sindicalista”
Lo anterior denota que las ideas políticas nacionalistas tienen expresión en el nacional socialismo, en el fascismo y en el nacional sindicalismo. Las iniciativas políticas del nacionalismo han desarrollado planteamientos y normativas programáticas que no pueden interpretarse como un retorno literal al pasado. Son más bien consideraciones acerca del presente y del futuro de la patria.
Adan Mûller, analista y escritor, expresó que los actos políticos de estos sectores nacionalistas, vislumbran un horizonte moral rescatable de la comunidad orgánica del medioevo.
En escritos anteriores hemos afirmado que el nacionalismo es una fuerza natural y cultural que se opone, al paso a una sociedad más abierta, para cautelar los principios y valores que forjaron nuestros compatriotas en el pasado, poniendo énfasis en los cuerpos sociales, en el espíritu de la patria y en la identidad nacional.
En documentos nacional sindicalista de España se afirma que Falange Española tiene dos fines supremos: Subvertir el actual régimen que ahoga la vitalidad de nuestro pueblo, hoy indefenso e inerme a la barbarie marxista, e Imponer la más rigurosa fidelidad al espíritu de la patria. Para los nacionalistas y tradicionalistas españoles sus propuestas contienen la verdad pues su maestro intelectual es Santo Tomás, para quién el conocimiento humano es capaz de acceder sin ayuda, como razón natural, al conocimiento de la sociedad, la naturaleza y el universo, incluida la existencia de Dios. En lo sobrenatural, en cambio, la verdad es sólo accesible por la fe.
El nacionalismo chileno ha afirmado, desde su fundación hace cien años, que sus propuestas son bien claras: 1ª Antiliberal y anticomunista; 2ª Busca un cambio de forma y estructura en el poder político, 3ª Promueve cambios y mejoramientos en el ámbito económico y social y 4ª Profesa un nueva cultura iberoamericana afincada en la chilenidad.
Su revolución, que surge de la hispanidad y el mestizaje hecho cultura, pretende generar una actitud moral, que supere el materialismo, el escepticismo y el agnosticismo propios del evolucionismo moderno, para buscar, en forma permanente, la verdad, el bien y la belleza. Frente al evolucionismo constructivista proclama el creacionismo y la revolución espiritual de los chilenos.
Los primeros maestros indicaban con vehemencia que los nacionalistas debíamos mejorar la vida social, que está contenida en la nación y no en el individuo, ni en la clase social.
Para el nacional sindicalismo es connatural a sus fines corporativos lograr la convergencia del nacionalismo
DECLARACION DEL MNS ANTE SEGUNDA VUELTA ELECTORAL: NUEVOS CAMINOS PARA CHILE
Los electores chilenos manifestaron su voluntad de buscar nuevos caminos para resolver los problemas nacionales.
Frei, el continuista, obtuvo sólo el 29% de los votos. El resto representaba, con el 71%, el cambio del equilibrio político y la superación de la injusticia social.
La Alianza no ha cambiado y mantiene el respaldo que el Presidente Pinochet obtuvo en 1988, 44%, con su plebiscito presidencial.
Arrate le agregó un punto a la votación comunista, que en el lenguaje ruso era la izquierda, según el análisis político bolchevique, con 6% de los electores.
El liberal progresista Marco Enríquez O. Gumucio, recogió el apoyo no comprometido, ni con la Concertación ni con la Alianza, y obtuvo el 20% de los votos.
Sólo es comparable con la votación de Francisco Javier Errázuriz en 1990. Entonces Errázuriz, que se definió como liberal, dividió a la centroderecha y ahora Enríquez Ominami dividió a la Concertación Luego Errázuriz inscribió un partido que obtuvo un par de parlamentarios, entró a la Alianza y terminó disuelto.
Su planteamiento liberal progresista es propio del neoliberalismo,
Su afán ganador se frustró el 13 de Septiembre donde llegó, al igual que Errázuriz, tercero y perdió, como era de esperar, a sus postulantes al Parlamento, incluido su padre que fuera ministro y senador.
Este esquema de equilibrios y tensiones mantiene los predicados del neoliberalismo dando curso a la especulación financiera y al llamado altruismo, que tanto viste a la Jefa del Estado. Esta especulación y altruismo corroe la participación del pueblo en las decisiones de la convivencia, con el fin de dar a los políticos, que aceptan las propuestas de los dueños del dinero, las drogas y las armas, el dominio del poder político del estado, con la condición de no modificar el modelo económico neoliberal.
Seguirá por tanto la representación sin participación.
El MNS cree que es tiempo que los chilenos definan un nuevo camino para lograr la libertad, la dignidad, la justicia, la participación y el desarrollo, por lo que da a sus militantes, amigos y seguidores nacionalistas, libertad de votación el 17 de enero del 2010. Objetivamente hablando, el Movimiento Nacional Sindicalista se ha planteado en términos políticos de convergencia y unidad, para recorrer ese nuevo camino. Tiene la experiencia, la voluntad, la ética, la doctrina y la normativa programática para llamar a la juventud y a quienes trabajan a proyectarse a la familia, a la escuela, al sindicato y a las corporaciones, para alcanzar la participación social plena. La representación debe ser asumida por el nacionalismo en su conjunto, apoyado por movimientos sociales y culturales y por sectores patrióticos e independientes, para hacer posible la refundación nacionalista de Chile.
Hugo Carreño Aránguiz
Santiago, Diciembre 2009 LA PATRIA AL PODER
Nº 64 Enero 2010 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
DON PEDRO ZURITA
Nacido en Linares hace 81 años, fue un hombre de personalidad y carácter que supo definir su destino, con creatividad y coraje, para ser un auténtico nacional sindicalista.
Su posición está más allá de la simple militancia, para alcanzar estamentos jerárquicos de nivel superior en la lucha nacionalista para servir a la patria y a su pueblo.
El nacional sindicalismo es una doctrina social y política que fundamenta su quehacer en principios y valores que autodefinen a Chile como patria, como estado y como destino.
Zurita fue un consecuente seguidor de los planteamientos del Movimiento Nacional Sindicalista y se aventuró a fortalecer sindicatos y gremios, de cuya acción dejó testimonio en la Revista Forja, en la dirección de la Escuela Sindical y en la Secretaría Nacional de los Gremios. Siempre sostuvo la necesidad de planteamientos razonables, para avanzar en el mundo político y social, lo que debía ser acompañado por un movimiento político con capacidad para proyectarse a la convivencia nacional. Afirmaba que el Movimiento había tenido oportunidades de actuar en el mundo político, pero en aquellas oportunidades aparecían elementos negativos que invocaban soledad e intransigencia para oponerse a quienes protagonizaban las acciones políticas, como ocurrió cuando Ramón Callís postuló como candidato a diputado por un distrito de Santiago. Entonces se marginaron de las actividades de difusión y propaganda y de la necesaria coherencia para llevar el proyecto adelante. También ocurrió cuando se elaboró la estrategia de participación en el gobierno militar a través de la Secretaría de los Gremios para proyectar el MNS a la política activa. Se creó la Escuela Sindical y se proyectó la SNG a todo el territorio nacional, con lo que se tuvo capacidad para influir en la toma de decisiones en el ámbito sindical y gremial. Esto permitió la creación de la Juventud Trabajadora, el Frente Gremial del Magisterio, el fortalecimiento del Frente Laboral y la Revista Gremios. También se estructuró la Juventud Nacionalista. Aquí nuevamente surgieron elementos que se opusieron a quienes llevaban adelante las acciones institucionales, para plantear impresentables propuestas que, con la consabida idea de la soledad e intransigencia, los llevaba a un vano prejuicio filocastrense de la política, a través de sus llamados “campamentos”. El asunto no quedó allí sino que, esta vez, se escindieron del Movimiento Nacional Sindicalista con el voluntarismo de adueñarse de todos los hechos, realizaciones y testimonios de camaradas nacionalistas que hoy buscan la convergencia, para diseñar y construir un proyecto político que trasunte a todos los sectores patrióticos a fin de constituir una fuerza influyente y de peso político.
Don Pedro Zurita Zurita decidió hacer realidad los planteamientos nacional sindicalista en su propia vida, según expresó a Misael Galleguillos en una visita a Los Ángeles y Negrete, aportando sus capacidades y talentos a la pequeña y mediana empresa que se organiza en la Cámara de Comercio y Turismo, de la cual llegó a ser presidente en Los Ángeles. En esta calidad se incorporó a la Universidad Tecnológica para trabajar con Oscar Burgos, que fuera Alcalde y Secretario Provincial de los Gremios.
Sus amigos fueron Gastón Acuña, Germán Moreno y Sergio Aguirre Latchan, todos nacional sindicalista. Con ellos vivió la experiencia de esforzarse por crear un nuevo estado que superara el individualismo liberal y el totalitarismo socialista.
Su trayectoria era atrayente por su personalidad. En tiempos del Presidente Allende se jugó por la libertad de la patria y la identidad nacional, por eso no produjo sorpresa que formara parte de la Secretaría General de Gobierno, donde trabajó con Rubén Díaz y después con Misael Galleguillos, con quien actuaba políticamente en forma permanente.
Siempre admiró a los antiguos militantes, principalmente a Ramón Callís, a quien consideraba un hombre de fe que amaba el nacional sindicalismo como una orden al servicio de Chile. Sus planteamientos, afirmaba, eran teológicos y emanaban del catolicismo social del nacionalismo chileno. Parecía un monje medieval luchando con fuerza en el espacio de la historia, .para la realización plena de la patria que es pueblo, territorio, cultura y soberanía.
Falleció el 29 de Octubre de 2009 en Los Ángeles. Había nacido en Linares el 23 de Julio de 1928.
Pedro Zurita fue una persona nacional sindicalista que contribuyó a dar respetabilidad política al MNS.
HECHOS Y REALIDADES
Para iniciar juicios sobre personas y hechos políticos comenzaremos con una afirmación de San Agustín. “En lo fundamental, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad”. Caridad es la virtud de amar y saber amarse, para construir normativas éticas.
El MNS fue forjado, además de las personas que hemos señalado, en Fe Resuelta, por el abogado Valentín Robles Letelier y el periodista Renzo Pechenino Raggi.
Valentín Robles pertenece a la familia Pinochet. Fue abogado del gremio de dueños de camiones presidida por León Vilarín Marín. Como es sabido este gremio fue articulador de la resistencia gremial y sindical, al gobierno del Presidente Allende, con los paros sociales más influyentes en la conciencia cívica nacional.
Valentín Robles fue presidente del Frente Nacional de Profesionales que actuó en el proceso cívico, para la defensa de los principios y valores de la chilenidad, puesta en juego por la Unidad Popular que intentó, con toda su fuerza, instaurar un régimen socialista, al estilo cubano, en nuestra patria.
Otro hombre del nacional sindicalismo fue Renzo Pechenino Raggi, dibujante, arquitecto y periodista que en 1981 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo. Su amor a Chile, lo llevó a vincularse con el nacional sindicalismo de Valparaíso. Dibujó las portadas de la Revista Forja y cultivó una amistad profunda con Renato Carmona, Misael Galleguillos y Jorge Luer. También fue dibujante de Forja Jaime Widow que trabajó en la Universidad de Valparaíso.
En 1987 a Pachenino le fue otorgada la nacionalidad chilena por ley Nº 18608, en reconocimiento de servicios a Chile.
Renzo nació en Italia, Ottone en1934 y falleció en Viña del Mar en 1989. Participó con entusiasmo en la organización del nacional sindicalismo porteño de la década del cincuenta. Incluso fue detenido por tareas de propaganda. Su amor por Chile y por su pueblo le llevó a conocer nuestra forma de ser y de convivir que ya está establecida en sus geniales caricaturas.
CRONICAS IBEROAMERICANAS
El nacionalismo iberoamericano contiene características que se generan al plantearse frente a la realidad política de nuestras naciones:
El nacionalismo se propone resolver las crisis que provoca el liberalismo.
Critica la democracia parlamentarista, que solo genera anarquismo.
Rechaza a las oligarquías temerosas de perder poderes sociales. Rechaza impulsos modernizadores que trasuntan intereses anglosajones, cuestión que los hace asumir conductas antiimperialistas.
Hace propia la hispanidad y el mestizaje, con reconocimiento a la dignidad de los pueblos ancestrales de nuestro continente.
Reacciona vitalmente frente al peligro comunista que destruye a la familia, a la escuela, al trabajo y a las corporaciones.
Todo lo cual lo lleva a buscar y definir un nuevo estado que debe tener forma corporativa o afín a los estados fundacionales surgidos de la República soberana e independiente de nuestras emancipaciones. En Chile, el Estado en forma de Portales.
Esto da paso a la caracterización, por parte de liberales y socialistas, de lo que ellos llaman fascismo. Para ellos existen fascismos de izquierda, fascismos de derecha, fascismos jerárquicos, fascismo de clase media, fascismo de revancha, fascismo anticomunista, fascismo dictatorial, fascismo corporativo y fascismo nacionalista, de lo cual se infiere que estas formaciones, descritas por los enemigos del tradicionalismo y nacionalismo, salvo, tal vez, las dos últimas, no son propiamente fascistas. El fascismo es una doctrina italiana que tuvo forma definitiva en la República Social Italiana. Tiene un planteamiento revolucionario que no tienen los “fascismos” iberoamericanos. Para analistas políticos italianos, la derivación de estas formaciones al socialismo marxista da cuenta de que no son fascistas.
Para el nacional sindicalismo el nacionalismo es de naturaleza cultural.
El nacionalismo cultural es una derivación coherente de su tendencia revolucionaria opuesta al mundo cosmopolita y materialista que domina a nuestros pueblos y naciones.
Acabar con este predominio exige buscar un nuevo orden fundamentado en los valores del espíritu, la voluntad y la excelencia.
El nacionalismo chileno no siempre se proyecta, en forma permanente y eficaz, a la convivencia social y política como doctrina y como estilo. Su lenguaje no es del todo definitorio de cada concepto o proposición o planteamiento que formula a terceras personas.
Hace poco Juan Hurtado Mendoza, que fuera dirigente del Frente Nacionalista Patria y Libertad, afirmaba que “los nazis de Patria y Libertad perdieron liderazgo ideológico, el que fue asumido por dirigentes nacional sindicalista”
Lo anterior denota que las ideas políticas nacionalistas tienen expresión en el nacional socialismo, en el fascismo y en el nacional sindicalismo. Las iniciativas políticas del nacionalismo han desarrollado planteamientos y normativas programáticas que no pueden interpretarse como un retorno literal al pasado. Son más bien consideraciones acerca del presente y del futuro de la patria.
Adan Mûller, analista y escritor, expresó que los actos políticos de estos sectores nacionalistas, vislumbran un horizonte moral rescatable de la comunidad orgánica del medioevo.
En escritos anteriores hemos afirmado que el nacionalismo es una fuerza natural y cultural que se opone, al paso a una sociedad más abierta, para cautelar los principios y valores que forjaron nuestros compatriotas en el pasado, poniendo énfasis en los cuerpos sociales, en el espíritu de la patria y en la identidad nacional.
En documentos nacional sindicalista de España se afirma que Falange Española tiene dos fines supremos: Subvertir el actual régimen que ahoga la vitalidad de nuestro pueblo, hoy indefenso e inerme a la barbarie marxista, e Imponer la más rigurosa fidelidad al espíritu de la patria. Para los nacionalistas y tradicionalistas españoles sus propuestas contienen la verdad pues su maestro intelectual es Santo Tomás, para quién el conocimiento humano es capaz de acceder sin ayuda, como razón natural, al conocimiento de la sociedad, la naturaleza y el universo, incluida la existencia de Dios. En lo sobrenatural, en cambio, la verdad es sólo accesible por la fe.
El nacionalismo chileno ha afirmado, desde su fundación hace cien años, que sus propuestas son bien claras: 1ª Antiliberal y anticomunista; 2ª Busca un cambio de forma y estructura en el poder político, 3ª Promueve cambios y mejoramientos en el ámbito económico y social y 4ª Profesa un nueva cultura iberoamericana afincada en la chilenidad.
Su revolución, que surge de la hispanidad y el mestizaje hecho cultura, pretende generar una actitud moral, que supere el materialismo, el escepticismo y el agnosticismo propios del evolucionismo moderno, para buscar, en forma permanente, la verdad, el bien y la belleza. Frente al evolucionismo constructivista proclama el creacionismo y la revolución espiritual de los chilenos.
Los primeros maestros indicaban con vehemencia que los nacionalistas debíamos mejorar la vida social, que está contenida en la nación y no en el individuo, ni en la clase social.
Para el nacional sindicalismo es connatural a sus fines corporativos lograr la convergencia del nacionalismo
DECLARACION DEL MNS ANTE SEGUNDA VUELTA ELECTORAL: NUEVOS CAMINOS PARA CHILE
Los electores chilenos manifestaron su voluntad de buscar nuevos caminos para resolver los problemas nacionales.
Frei, el continuista, obtuvo sólo el 29% de los votos. El resto representaba, con el 71%, el cambio del equilibrio político y la superación de la injusticia social.
La Alianza no ha cambiado y mantiene el respaldo que el Presidente Pinochet obtuvo en 1988, 44%, con su plebiscito presidencial.
Arrate le agregó un punto a la votación comunista, que en el lenguaje ruso era la izquierda, según el análisis político bolchevique, con 6% de los electores.
El liberal progresista Marco Enríquez O. Gumucio, recogió el apoyo no comprometido, ni con la Concertación ni con la Alianza, y obtuvo el 20% de los votos.
Sólo es comparable con la votación de Francisco Javier Errázuriz en 1990. Entonces Errázuriz, que se definió como liberal, dividió a la centroderecha y ahora Enríquez Ominami dividió a la Concertación Luego Errázuriz inscribió un partido que obtuvo un par de parlamentarios, entró a la Alianza y terminó disuelto.
Su planteamiento liberal progresista es propio del neoliberalismo,
Su afán ganador se frustró el 13 de Septiembre donde llegó, al igual que Errázuriz, tercero y perdió, como era de esperar, a sus postulantes al Parlamento, incluido su padre que fuera ministro y senador.
Este esquema de equilibrios y tensiones mantiene los predicados del neoliberalismo dando curso a la especulación financiera y al llamado altruismo, que tanto viste a la Jefa del Estado. Esta especulación y altruismo corroe la participación del pueblo en las decisiones de la convivencia, con el fin de dar a los políticos, que aceptan las propuestas de los dueños del dinero, las drogas y las armas, el dominio del poder político del estado, con la condición de no modificar el modelo económico neoliberal.
Seguirá por tanto la representación sin participación.
El MNS cree que es tiempo que los chilenos definan un nuevo camino para lograr la libertad, la dignidad, la justicia, la participación y el desarrollo, por lo que da a sus militantes, amigos y seguidores nacionalistas, libertad de votación el 17 de enero del 2010. Objetivamente hablando, el Movimiento Nacional Sindicalista se ha planteado en términos políticos de convergencia y unidad, para recorrer ese nuevo camino. Tiene la experiencia, la voluntad, la ética, la doctrina y la normativa programática para llamar a la juventud y a quienes trabajan a proyectarse a la familia, a la escuela, al sindicato y a las corporaciones, para alcanzar la participación social plena. La representación debe ser asumida por el nacionalismo en su conjunto, apoyado por movimientos sociales y culturales y por sectores patrióticos e independientes, para hacer posible la refundación nacionalista de Chile.
Hugo Carreño Aránguiz
Santiago, Diciembre 2009 LA PATRIA AL PODER
jueves, 3 de diciembre de 2009
FE RESUELTA N°63
Nº 63 Diciembre 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
HOMBRES POLITICOS PARA REFUNDAR LA PATRIA
El Movimiento Nacional Sindicalista fue fundado en 1949.
Su antecedente fundacional fue la Revista Bandera Negra que existía desde 1947, impulsada como ariete demoledor, para abrir espacios al nacional sindicalismo.
En la revista participaron nacionalistas que provenían de organizaciones políticas, o de corrientes de opinión, que forjaron el contenido doctrinario del patriotismo social, político y libertario que dieron forma al tradicionalismo y al nacionalismo.
Doctrina, procede del vocablo griego didaskalía que se traduce como enseñanza o como verbo enseñar, adoctrinar y didaskolos, que es lo apto para enseñar como maestro. De allí deviene propiamente la doctrina, que es lo que se puede y se debe enseñar.
Fue al Círculo de Estudios donde concurrieron, en los años treinta, los sacerdotes Fernando Vives Solar, Guillermo Viviani, Alberto Hurtado, Osvaldo Lira y los intelectuales Eduardo Frei, Bernardo Leigthon, Jaime Eyzaguirre, Gabriela Mistral, Clotario Blest, Jorge Prat, Julio Phillipi, Roque Esteban Scarpa y Armando Roa,
El catolicismo social entusiasmó a muchos jóvenes que derivaron al nacionalismo chileno o al social cristianismo o al corporativismo popular.
Jorge Prat creó la Revista Estanquero en 1946, que derivó a la Acción Chilena Anticomunista, ACHA y luego al Movimiento de Acción Nacional.
Prat tenía vocación política, lo que le llevó a crear el Banco del Estado en 1953 y a asumir, en 1964, el Ministerio de Hacienda. En 1962 organizó una precandidatura presidencial que generó una convergencia nacionalista, que concitó la unidad de esta corriente política.
Osvaldo Lira concurrió, en 1949, a la fundación del Movimiento Nacional Sindicalista junto a Ramón Callís Arrigorriaga.
Los antecedentes históricos unen a Lira y Callís, en relación al general Ariosto Herrera.
Renato Cristi, ha afirmado que la participación del padre Osvaldo Lira en la intentona golpista de Ariosto Herrera, el 25 de Agosto de 1939, fue un secreto a voces en Santiago y que ello habría derivado a su traslado a España, para que su orden religiosa no fuera involucrada en los hechos que se investigaban por instrucciones del Presidente Pedro Aguirre Cerda.
Ramón Callís, apoyó la acción del general Herrera de no desfilar ante la bandera roja de los comunistas chilenos, en 1938, y se presentó al general, para dar apoyo nacionalista a sus gestiones políticas. De ellas surgió el Movimiento Nacionalista de Chile que encabezaba Herrera junto al profesor `Guillermo Izquierdo Araya. Debido a la situación judicial que lo afectaba, entregó la dirección a Izquierdo. Esta situación no fue compartida por un grupo de jóvenes que encabezaba Ramón Callís y se alejaron del Movimiento. Izquierdo Araya dijo a Misael Galleguillos, en los años ochenta, que recordaba esos hechos, los cuales derivaron a la marginación de Callís del MNCH, de lo cual guardaba un documento.
En 1947 se creó Bandera Negra como expresión política del nacional sindicalismo chileno. A la revista concurrieron, entre otros, Delfín Alcaide, Federico Mujica y Adrián Buzzetti. Los tres eran fervientes católicos y provenían del Movimiento Nacional Socialista de Jorge González y Carlos Keller. Ellos no aceptaron la derivación del Nacional Socialismo a la Vanguardia Popular Socialista. No se podía dejar de lado la muerte de los Mártires del Seguro Obrero. Tampoco lo aceptó Carlos Keller
Delfín Alcaide, en 1932, apoyó a un movimiento de militares jóvenes, sin proyecciones a la oligarquía, que dirigía el Coronel de Aviación Marmaduque Grove, quien instauró, el 4 de Junio de 1932, la República Socialista, que será dirigida por Carlos Dávila durante cien días, sin considerar los 12 días de la instauración del régimen. También gobernaron en ese período el general Bartolomé Blanche y Abrahan Oyanedel.
. El 13 de Junio del año 32 Alcaide viajó a Tarapacá, formando una comitiva, para crear el Partido Republicano Socialista, movimiento de apoyo a la Revolución Socialista que encabezaba Grove, quien, por otra parte, fuera compañero de Carlos Ibáñez en la Escuela Militar
En un multitudinario acto público en Iquique hizo uso de la palabra, pronunciando un fogoso discurso que causó la admiración de los asistentes. Entonces fue invitado por dirigentes socialistas, para dar una conferencia a sus seguidores nortinos. En esa etapa de tiempo el socialismo tenía una cierta connotación patriótica antiliberal.
Después del 16 de Junio de 1932, fecha del término de la República Socialista, dirigió sus pasos al Movimiento Nacional Socialista donde realizó una acción política universitaria de gran valor. Sus estudios de derecho, en la Universidad Católica, despertaron una sensibilidad social con el mundo universitario y laboral.
Bernardo Leigthon, abogado social cristiano, ex ministro de estado, declaró en una entrevista que Delfín Alcaide era la persona que él más admiraba.
Mario Urzúa afirmó que Delfín Alcaide ayudó a muchos estudiantes a hacer sus tesis de grado, pero no se preocupó de la suya.
Aquejado de una grave enfermedad, remató sus bienes para terminar sus días junto a los pobres. Entonces construyó una capilla para llevar mensajes espirituales a sus compatriotas más vulnerables. Falleció y fue sepultado en la bóveda de la familia de Callís, a quien admiraba por su fuerza para difundir la doctrina nacional sindicalista.
Federico Mujica fue un hombre de trabajo que desde joven militó en el sindicalismo. Llegó a ser presidente de la Confederación de Empleados Particulares de Chile. Actuó en defensa de los trabajadores y usó sus influencias para fortalecer el movimiento sindical. Siempre consideró inadecuada la subordinación del sindicalismo chileno a los intereses de los partidos. Los asuntos del trabajo lo llevaron primero al Movimiento Nacional Socialista, fuerza nacionalista, que logró una importante penetración en el mundo laboral.
Tuvo influencia en el movimiento sindical. Aportó su experiencia al Ministerio del Trabajo, Nicanor Díaz Estrada, 1974 – 1976, y a la Secretaría Nacional de los Gremios, Misael Galleguillos, 1977- 1982. Su participación en las tareas de la Escuela Sindical de Chile lo transformó en un hombre respetable. Los Seminarios Objetivo Nacional de Chile, Política Laboral, que se realizaron en La Perla, tuvieron el sello del social sindicalismo predicado por Clotario Blest, que Federico Mujica hizo propio como una proyección del nacional sindicalismo a la patria toda.
Junto a Eduardo Ríos y a Tucapel Jiménez, intentó rearticular el movimiento sindical a través de la Central Nacional de Trabajadores, que apoyaba el Ministro del Trabajo Nicanor Díaz Estrada, quien proponía relaciones del trabajo con sindicatos fuertes. Como es sabido el Ministro Díaz Estrada creó el Estatuto Social de la Empresa, DL 1006, que establecía la obligación de los empleadores de informar la situación económica de la empresa, para definir pliegos negociables con los sindicatos. No se aplicó por postergaciones indebidas de los neoliberales, al interior del gobierno, que lo consideraban corporativista, para imponer su propio esquema de sindicatos librecambista, sin peso negociador. La presencia de Nicanor Díaz y de Julio Tapia, en la rectoría de la Universidad de Chile, fueron puntales de influencia para el General de Aviación Gustavo Leaigth en el mundo del trabajo y en el ámbito universitario.
Sergio Fernández, Ministro del Trabajo, 1976- 1978, modificó el esquema definido por Díaz Estrada, para dar paso al neoliberalismo económico.
En 1977 se crea la Secretaría Nacional de los Gremios. En 1978 se llamó a elecciones de directivas sindicales en todo el país, de modo que la representación fuera legítima. La Secretaría de los Gremios y la Dirección del Trabajo estuvieron a cargo de las elecciones.
Adrián Buzzetti, Ingeniero, destacó por su capacidad realizadora. Cumplió sus labores profesionales en Ferrocarriles del Estado, donde estuvo a cargo de la electrificación del tren de Santiago a Chillán. Creó la bandera del Movimiento Nacional Sindicalista, Participó en el MNS, fundado por Ramón Callís, hasta que sus fuerzas lo permitieron. Después se dedicó a la convivencia católica de su parroquia en Peñalolen. Fue un hombre con capacidad creativa que proclamaba la formación ética, política, profesional y técnica como fundamental para proyectarse a la familia, la escuela y al trabajo, a fin de convencer a nuestro pueblo de los afanes de libertad, participación y justicia del nacional sindicalismo chileno.
DECLARACION DEL MNS ANTE ELECCIONES PRESIDENCIALES.
REPRESENTACION SIN PARTICIPACION
No a la Desnacionalización de la Patria
El orden político que impera en Chile necesita la representación de los ciudadanos para darse legitimidad.
Desde los años 90 esta búsqueda de aparente legitimidad ha determinado juegos de mayorías que no han logrado vincular a las nuevas generaciones que demandan mayores grados de participación en la toma de decisiones del sistema de autoridad.
Las propuestas presidenciales se definen en términos de continuidad, Concertación, y de alternancia en el poder, la Alianza. Es el juego de Eduardo Frei y de Sebastián Piñera
También busca apoyo ciudadano Jorge Arrate de la izquierda socialista, Juntos Podemos, encabezada por el Partido Comunista, partido que ha postulado en las elecciones presidenciales, para mantener su identificación con los antivalores del socialismo marxista. Aún muestran su adhesión al régimen comunista cubano y su visión clasista de la sociedad, mientras Beria y Gramsci pasan al olvido.
Por su parte Marco Enríquez Ominami, se plantea como alternativa a la Concertación, para alinearse con los gobiernos de Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador y Lula Da Silva de Brasil. Sin embargo su autodefinición como liberal progresista lo limita, por no diferenciarse de la forma de estado neoliberal. A veces sugiere seguir la posición socialdemócrata del Presidente de Estados Unidos Barak Obama.
Todos siguen la forma política de buscar representación sin participación.
El orden político que profesa el nacionalismo patriótico y social se fundamenta en la familia, la escuela y el trabajo para legitimar la soberanía nacional y así mejorar la representación y la participación.
El Movimiento Nacional Sindicalista rechaza el rupturismo histórico y la globalización porque ambas propuestas se traducen en procesos de desnacionalización de la patria.
El nacionalismo pretende lograr mayores grados de libertad, dignidad, justicia, participación y desarrollo, para hacer realidad las aspiraciones más profundas de los chilenos.
Por eso proclama libertad de votación a todos sus militantes, seguidores y amigos, en la seguridad que nuestra futura participación deberá representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. El espíritu de la patria nos exige que esta representación social y política de la chilenidad, si contiene la voluntad y la mística necesaria, pueda constituir una realidad tangible y palpable, para conquistar el gobierno del estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones, a fin de legitimar la representación de la soberanía y la participación social plena, para hacer posible la realización histórica de la patria.
No es aún nuestro momento.
LA PATRIA AL PODER
Hugo Carreño Aránguiz
Movimiento Nacional
Sindicalista
Santiago, Noviembre 2009
NACIONAL SINDICALISMO
El nacional sindicalismo como doctrina política comprende la teoría de la hispanidad, la teoría del mestizaje, la teoría de los cuerpos sociales, la teoría de la patria como eterna metafísica que se traduce en la patria de los valores eternos, la teoría de la nación como unidad de destino y cultura, la teoría del estado como sistema de autoridad para la toma de decisiones al servicio del bien común El estado debe contribuir a lograr los fines de la nación, cautelar los principios y valores de la chilenidad y defender, en toda situación y circunstancia, los intereses superiores de la patria.
El estado debe considerar, en su razón de ser, un orden político y un orden económico.
Nuestro orden político comprende, como bases de legitimidad de la soberanía en la convivencia nacional, a la familia, a la escuela y al trabajo que deben proyectarse al estado, a través de cuerpos sociales, para dar cumplimiento a la participación social plena.
El orden económico debe integrar a todos en el proceso productivo, dar universalidad al destino de los bienes y servicios y permitir la participación de todos en los beneficios del desarrollo, lo que se hace posible sólo con la presencia de la ética, la dignidad, la justicia y las libertades.
El nacional sindicalismo se sustenta en los principios y valores de la cultura occidental iberoamericana.
Se proyecta a la convivencia rechazando el sometimiento de la vida nacional a los intereses políticos y económicos de ideologías y formas contructivistas de especulación financiera. Estos intereses se ocultan en formas políticas y económicas propias del neoliberalismo de la globalización y del dominio del estado.
La refundación nacionalista de la convivencia y del estado es una refundación valórica que supera a la democracia liberal y al socialismo estatista.
Estos planteamientos han derivado en el tiempo al neoliberalismo que autoproclama el individualismo liberal, el totalitarismo selectivo de los socialismos y el mal llamado liberalismo progresista que entrelaza posiciones antagónicas para sustentar pragmatismos antivalóricos.
La refundación nacionalista de la patria comprende la reforma de la empresa y la redefinición del sindicalismo, trabajadores, y del gremialismo, organizaciones de empresarios, para superar la intromisión de los intereses financieros en la propiedad y gestión de las empresas. Los colegios profesionales, que también son gremios, tienen vida propia que se deben encargar de la ética y del perfeccionamiento continuo de los colegiados.
El sindicalismo debe superar al sindicato de clases de socialistas y anarquistas para crear sindicatos de autogestión y de acceso a la propiedad de las empresas.
Los trabajadores deben superar, además, el sindicalismo librecambista por su incapacidad negociadora, escasa representación y misérrima participación social.
El sindicato como cuerpo social, social sindicalismo, debe ser libre, autónomo, tecnificado, participativo y ajeno a los intereses de los partidos y de los intereses económicos del sistema financiero.
La propiedad de las empresas sólo tiene limitaciones en cuanto al rol social que debe cumplir la función económica, para contribuir a la generación de los recursos que puedan financiar nuestro Proyecto Histórico Nacional como patria, como estado y como destino.
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
HOMBRES POLITICOS PARA REFUNDAR LA PATRIA
El Movimiento Nacional Sindicalista fue fundado en 1949.
Su antecedente fundacional fue la Revista Bandera Negra que existía desde 1947, impulsada como ariete demoledor, para abrir espacios al nacional sindicalismo.
En la revista participaron nacionalistas que provenían de organizaciones políticas, o de corrientes de opinión, que forjaron el contenido doctrinario del patriotismo social, político y libertario que dieron forma al tradicionalismo y al nacionalismo.
Doctrina, procede del vocablo griego didaskalía que se traduce como enseñanza o como verbo enseñar, adoctrinar y didaskolos, que es lo apto para enseñar como maestro. De allí deviene propiamente la doctrina, que es lo que se puede y se debe enseñar.
Fue al Círculo de Estudios donde concurrieron, en los años treinta, los sacerdotes Fernando Vives Solar, Guillermo Viviani, Alberto Hurtado, Osvaldo Lira y los intelectuales Eduardo Frei, Bernardo Leigthon, Jaime Eyzaguirre, Gabriela Mistral, Clotario Blest, Jorge Prat, Julio Phillipi, Roque Esteban Scarpa y Armando Roa,
El catolicismo social entusiasmó a muchos jóvenes que derivaron al nacionalismo chileno o al social cristianismo o al corporativismo popular.
Jorge Prat creó la Revista Estanquero en 1946, que derivó a la Acción Chilena Anticomunista, ACHA y luego al Movimiento de Acción Nacional.
Prat tenía vocación política, lo que le llevó a crear el Banco del Estado en 1953 y a asumir, en 1964, el Ministerio de Hacienda. En 1962 organizó una precandidatura presidencial que generó una convergencia nacionalista, que concitó la unidad de esta corriente política.
Osvaldo Lira concurrió, en 1949, a la fundación del Movimiento Nacional Sindicalista junto a Ramón Callís Arrigorriaga.
Los antecedentes históricos unen a Lira y Callís, en relación al general Ariosto Herrera.
Renato Cristi, ha afirmado que la participación del padre Osvaldo Lira en la intentona golpista de Ariosto Herrera, el 25 de Agosto de 1939, fue un secreto a voces en Santiago y que ello habría derivado a su traslado a España, para que su orden religiosa no fuera involucrada en los hechos que se investigaban por instrucciones del Presidente Pedro Aguirre Cerda.
Ramón Callís, apoyó la acción del general Herrera de no desfilar ante la bandera roja de los comunistas chilenos, en 1938, y se presentó al general, para dar apoyo nacionalista a sus gestiones políticas. De ellas surgió el Movimiento Nacionalista de Chile que encabezaba Herrera junto al profesor `Guillermo Izquierdo Araya. Debido a la situación judicial que lo afectaba, entregó la dirección a Izquierdo. Esta situación no fue compartida por un grupo de jóvenes que encabezaba Ramón Callís y se alejaron del Movimiento. Izquierdo Araya dijo a Misael Galleguillos, en los años ochenta, que recordaba esos hechos, los cuales derivaron a la marginación de Callís del MNCH, de lo cual guardaba un documento.
En 1947 se creó Bandera Negra como expresión política del nacional sindicalismo chileno. A la revista concurrieron, entre otros, Delfín Alcaide, Federico Mujica y Adrián Buzzetti. Los tres eran fervientes católicos y provenían del Movimiento Nacional Socialista de Jorge González y Carlos Keller. Ellos no aceptaron la derivación del Nacional Socialismo a la Vanguardia Popular Socialista. No se podía dejar de lado la muerte de los Mártires del Seguro Obrero. Tampoco lo aceptó Carlos Keller
Delfín Alcaide, en 1932, apoyó a un movimiento de militares jóvenes, sin proyecciones a la oligarquía, que dirigía el Coronel de Aviación Marmaduque Grove, quien instauró, el 4 de Junio de 1932, la República Socialista, que será dirigida por Carlos Dávila durante cien días, sin considerar los 12 días de la instauración del régimen. También gobernaron en ese período el general Bartolomé Blanche y Abrahan Oyanedel.
. El 13 de Junio del año 32 Alcaide viajó a Tarapacá, formando una comitiva, para crear el Partido Republicano Socialista, movimiento de apoyo a la Revolución Socialista que encabezaba Grove, quien, por otra parte, fuera compañero de Carlos Ibáñez en la Escuela Militar
En un multitudinario acto público en Iquique hizo uso de la palabra, pronunciando un fogoso discurso que causó la admiración de los asistentes. Entonces fue invitado por dirigentes socialistas, para dar una conferencia a sus seguidores nortinos. En esa etapa de tiempo el socialismo tenía una cierta connotación patriótica antiliberal.
Después del 16 de Junio de 1932, fecha del término de la República Socialista, dirigió sus pasos al Movimiento Nacional Socialista donde realizó una acción política universitaria de gran valor. Sus estudios de derecho, en la Universidad Católica, despertaron una sensibilidad social con el mundo universitario y laboral.
Bernardo Leigthon, abogado social cristiano, ex ministro de estado, declaró en una entrevista que Delfín Alcaide era la persona que él más admiraba.
Mario Urzúa afirmó que Delfín Alcaide ayudó a muchos estudiantes a hacer sus tesis de grado, pero no se preocupó de la suya.
Aquejado de una grave enfermedad, remató sus bienes para terminar sus días junto a los pobres. Entonces construyó una capilla para llevar mensajes espirituales a sus compatriotas más vulnerables. Falleció y fue sepultado en la bóveda de la familia de Callís, a quien admiraba por su fuerza para difundir la doctrina nacional sindicalista.
Federico Mujica fue un hombre de trabajo que desde joven militó en el sindicalismo. Llegó a ser presidente de la Confederación de Empleados Particulares de Chile. Actuó en defensa de los trabajadores y usó sus influencias para fortalecer el movimiento sindical. Siempre consideró inadecuada la subordinación del sindicalismo chileno a los intereses de los partidos. Los asuntos del trabajo lo llevaron primero al Movimiento Nacional Socialista, fuerza nacionalista, que logró una importante penetración en el mundo laboral.
Tuvo influencia en el movimiento sindical. Aportó su experiencia al Ministerio del Trabajo, Nicanor Díaz Estrada, 1974 – 1976, y a la Secretaría Nacional de los Gremios, Misael Galleguillos, 1977- 1982. Su participación en las tareas de la Escuela Sindical de Chile lo transformó en un hombre respetable. Los Seminarios Objetivo Nacional de Chile, Política Laboral, que se realizaron en La Perla, tuvieron el sello del social sindicalismo predicado por Clotario Blest, que Federico Mujica hizo propio como una proyección del nacional sindicalismo a la patria toda.
Junto a Eduardo Ríos y a Tucapel Jiménez, intentó rearticular el movimiento sindical a través de la Central Nacional de Trabajadores, que apoyaba el Ministro del Trabajo Nicanor Díaz Estrada, quien proponía relaciones del trabajo con sindicatos fuertes. Como es sabido el Ministro Díaz Estrada creó el Estatuto Social de la Empresa, DL 1006, que establecía la obligación de los empleadores de informar la situación económica de la empresa, para definir pliegos negociables con los sindicatos. No se aplicó por postergaciones indebidas de los neoliberales, al interior del gobierno, que lo consideraban corporativista, para imponer su propio esquema de sindicatos librecambista, sin peso negociador. La presencia de Nicanor Díaz y de Julio Tapia, en la rectoría de la Universidad de Chile, fueron puntales de influencia para el General de Aviación Gustavo Leaigth en el mundo del trabajo y en el ámbito universitario.
Sergio Fernández, Ministro del Trabajo, 1976- 1978, modificó el esquema definido por Díaz Estrada, para dar paso al neoliberalismo económico.
En 1977 se crea la Secretaría Nacional de los Gremios. En 1978 se llamó a elecciones de directivas sindicales en todo el país, de modo que la representación fuera legítima. La Secretaría de los Gremios y la Dirección del Trabajo estuvieron a cargo de las elecciones.
Adrián Buzzetti, Ingeniero, destacó por su capacidad realizadora. Cumplió sus labores profesionales en Ferrocarriles del Estado, donde estuvo a cargo de la electrificación del tren de Santiago a Chillán. Creó la bandera del Movimiento Nacional Sindicalista, Participó en el MNS, fundado por Ramón Callís, hasta que sus fuerzas lo permitieron. Después se dedicó a la convivencia católica de su parroquia en Peñalolen. Fue un hombre con capacidad creativa que proclamaba la formación ética, política, profesional y técnica como fundamental para proyectarse a la familia, la escuela y al trabajo, a fin de convencer a nuestro pueblo de los afanes de libertad, participación y justicia del nacional sindicalismo chileno.
DECLARACION DEL MNS ANTE ELECCIONES PRESIDENCIALES.
REPRESENTACION SIN PARTICIPACION
No a la Desnacionalización de la Patria
El orden político que impera en Chile necesita la representación de los ciudadanos para darse legitimidad.
Desde los años 90 esta búsqueda de aparente legitimidad ha determinado juegos de mayorías que no han logrado vincular a las nuevas generaciones que demandan mayores grados de participación en la toma de decisiones del sistema de autoridad.
Las propuestas presidenciales se definen en términos de continuidad, Concertación, y de alternancia en el poder, la Alianza. Es el juego de Eduardo Frei y de Sebastián Piñera
También busca apoyo ciudadano Jorge Arrate de la izquierda socialista, Juntos Podemos, encabezada por el Partido Comunista, partido que ha postulado en las elecciones presidenciales, para mantener su identificación con los antivalores del socialismo marxista. Aún muestran su adhesión al régimen comunista cubano y su visión clasista de la sociedad, mientras Beria y Gramsci pasan al olvido.
Por su parte Marco Enríquez Ominami, se plantea como alternativa a la Concertación, para alinearse con los gobiernos de Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador y Lula Da Silva de Brasil. Sin embargo su autodefinición como liberal progresista lo limita, por no diferenciarse de la forma de estado neoliberal. A veces sugiere seguir la posición socialdemócrata del Presidente de Estados Unidos Barak Obama.
Todos siguen la forma política de buscar representación sin participación.
El orden político que profesa el nacionalismo patriótico y social se fundamenta en la familia, la escuela y el trabajo para legitimar la soberanía nacional y así mejorar la representación y la participación.
El Movimiento Nacional Sindicalista rechaza el rupturismo histórico y la globalización porque ambas propuestas se traducen en procesos de desnacionalización de la patria.
El nacionalismo pretende lograr mayores grados de libertad, dignidad, justicia, participación y desarrollo, para hacer realidad las aspiraciones más profundas de los chilenos.
Por eso proclama libertad de votación a todos sus militantes, seguidores y amigos, en la seguridad que nuestra futura participación deberá representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. El espíritu de la patria nos exige que esta representación social y política de la chilenidad, si contiene la voluntad y la mística necesaria, pueda constituir una realidad tangible y palpable, para conquistar el gobierno del estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones, a fin de legitimar la representación de la soberanía y la participación social plena, para hacer posible la realización histórica de la patria.
No es aún nuestro momento.
LA PATRIA AL PODER
Hugo Carreño Aránguiz
Movimiento Nacional
Sindicalista
Santiago, Noviembre 2009
NACIONAL SINDICALISMO
El nacional sindicalismo como doctrina política comprende la teoría de la hispanidad, la teoría del mestizaje, la teoría de los cuerpos sociales, la teoría de la patria como eterna metafísica que se traduce en la patria de los valores eternos, la teoría de la nación como unidad de destino y cultura, la teoría del estado como sistema de autoridad para la toma de decisiones al servicio del bien común El estado debe contribuir a lograr los fines de la nación, cautelar los principios y valores de la chilenidad y defender, en toda situación y circunstancia, los intereses superiores de la patria.
El estado debe considerar, en su razón de ser, un orden político y un orden económico.
Nuestro orden político comprende, como bases de legitimidad de la soberanía en la convivencia nacional, a la familia, a la escuela y al trabajo que deben proyectarse al estado, a través de cuerpos sociales, para dar cumplimiento a la participación social plena.
El orden económico debe integrar a todos en el proceso productivo, dar universalidad al destino de los bienes y servicios y permitir la participación de todos en los beneficios del desarrollo, lo que se hace posible sólo con la presencia de la ética, la dignidad, la justicia y las libertades.
El nacional sindicalismo se sustenta en los principios y valores de la cultura occidental iberoamericana.
Se proyecta a la convivencia rechazando el sometimiento de la vida nacional a los intereses políticos y económicos de ideologías y formas contructivistas de especulación financiera. Estos intereses se ocultan en formas políticas y económicas propias del neoliberalismo de la globalización y del dominio del estado.
La refundación nacionalista de la convivencia y del estado es una refundación valórica que supera a la democracia liberal y al socialismo estatista.
Estos planteamientos han derivado en el tiempo al neoliberalismo que autoproclama el individualismo liberal, el totalitarismo selectivo de los socialismos y el mal llamado liberalismo progresista que entrelaza posiciones antagónicas para sustentar pragmatismos antivalóricos.
La refundación nacionalista de la patria comprende la reforma de la empresa y la redefinición del sindicalismo, trabajadores, y del gremialismo, organizaciones de empresarios, para superar la intromisión de los intereses financieros en la propiedad y gestión de las empresas. Los colegios profesionales, que también son gremios, tienen vida propia que se deben encargar de la ética y del perfeccionamiento continuo de los colegiados.
El sindicalismo debe superar al sindicato de clases de socialistas y anarquistas para crear sindicatos de autogestión y de acceso a la propiedad de las empresas.
Los trabajadores deben superar, además, el sindicalismo librecambista por su incapacidad negociadora, escasa representación y misérrima participación social.
El sindicato como cuerpo social, social sindicalismo, debe ser libre, autónomo, tecnificado, participativo y ajeno a los intereses de los partidos y de los intereses económicos del sistema financiero.
La propiedad de las empresas sólo tiene limitaciones en cuanto al rol social que debe cumplir la función económica, para contribuir a la generación de los recursos que puedan financiar nuestro Proyecto Histórico Nacional como patria, como estado y como destino.
lunes, 2 de noviembre de 2009
FE RESUELTA Nº62
FE RESUELTA
Nº 62 Noviembre 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
ELECCION DE AUTORIDADES POLITICAS
El próximo 13 de Diciembre se realizarán elecciones presidenciales y parlamentarias.
Para las presidenciales se inscribieron cuatro candidatos, de los cuales tres provienen de la Concertación oficialista: Eduardo Frei, demócrata cristiano, Marco Enríquez Ominami, socialista y Jorge Arrate, socialista. La Alianza por el Cambio inscribió a Sebastián Piñera de centro derecha.
Estos candidatos representan a la Concertación, Frei; a Juntos Podemos, Arrate; a los Independientes, Enríquez Omimani; y a la Alianza, Piñera.
No se inscribieron Alejandro Navarro, del Mas, socialista y Adolfo Zaldivar, del Pri, social cristiano.
Frei y Piñera representan la continuidad política Concertación-Alianza.
Marco Enríquez Omimani, autocalificado liberal progresista, pertenece a sectores izquierdistas que cuestionan a la Concertación porque en 20 años no ha cumplido los objetivos definidos en 1988.
Adolfo Zaldivar, que aspira a rearticular al social cristianismo, que deviene de la Falange Nacional, como tercera vía para encausar al centro político, con énfasis en sectores medios y populares.
Jorge Arrate es un político que aspira a dar peso a la izquierda socialista, comunismo, que ha sucumbido en la Concertación, coalición que ha preferido usufructuar de las ventajas de todo tipo que proporciona el ejercicio del poder, con ley binominal y el neoliberalismo económico, que deja gobernar al socialismo siempre que permita el funcionamiento de la economía financiera especuladora, como ocurrió en España con Felipe González del PSOE.
Alejandro Navarro encabeza un movimiento amplio social para crear una fuerza de carácter socialista y corporativa con el fin de alinear a Chile con la llamada revolución bolivariana que dirige el Presidente venezolano Hugo Chávez, militar populista, y Evo Morales, mestizo de carácter indigenista que deviene de una escisión de la Falange Socialista Boliviana. Además la conforman Ecuador con Rafael Correa, militar populista, y Paraguay con Fernando Lugo, padre y ex obispo izquierdista.
El Movimiento Nacional Sindicalista afirma que la atomización política es una muestra de la defección ciudadana a los planteamientos políticos y económicos del neoliberalismo que opera en Chile desde la etapa autoritaria del Presidente Pinochet, pasando por los Presidentes Aylwin, Frei, Lagos y la actual Jefa del Estado.
Los candidatos alternativos son personeros con proposiciones más creativas en el ámbito político.
No existen propuestas ni candidatos tradicionalistas ni nacionalistas, pero la eficacia de los esfuerzos políticos alternativos han mostrado un camino para incorporarse al poder político chileno. Sólo ha surgido la postulación al parlamento de Rodrigo García Pinochet, nieto del Presidente Pinochet.
Los planteamientos políticos de la izquierda socialista han redefinido el esquema militar de gobierno llamándolo “pinochetismo,” para continuar con sus ataques al general Pinochet. A la centroderecha, RN y UDI, la califican como extrema derecha, principalmente a la UDI, para aplicar esquemas internacionales de análisis político.
En estas circunstancias el MNS proclama a sus militantes, seguidores y a los nacionalistas, que ha declarado libertad de votación, para elegir autoridades, teniendo en consideración los planteamientos afines a nuestros pensamientos, valores y normativas programáticas.
Hugo Carreño, dirigente del MNS, expresó a Fe Resuelta que ya habrá tiempo para nuestra participación, la que deberá ser capaz de generar un movimiento nacional en que anide el espíritu de la patria, para representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. Esta representación social y política, si tiene la voluntad y la mística necesaria, puede constituir una realidad tangible y palpable para conquistar el Estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones, a fin de legitimar la representación de la soberanía y con ello hacer posible la realización histórica de la patria.
PENSIONES SALUD Y EDUCACION
La Secretaría Nacional de los Gremios realizó una importante acción política y social.
Las acciones que señalamos en esta oportunidad son las pensiones, la salud y la educación
El nacionalismo ha estudiado estas materias como parte de su proyección social.
El sistema de pensiones fue analizado en profundidad por Jorge Prat, bajo el gobierno del Presidente Jorge Alessandri. Prat propuso reformar el sistema con criterios de justicia para los trabajadores chilenos. Para ello propuso terminar con las Cajas de Previsión para dar paso a la creación de un Banco de la Previsión.
Jorge Prat planteaba que con los fondos previsionales se podía financiar el desarrollo nacional y otorgar beneficios a los cotizantes.
El neoliberalismo propuso, en 1980, crear Asociaciones de Fondos de Pensiones, AFP, para administrar estos recursos de modo de valorizar esos fondos invirtiendo en el mercado productivo. Estas entidades privadas contratarían seguros para otorgar pensiones y no otorgarían ningún otro beneficio.
El negocio consistió en captar cotizantes de mayores ingresos, para que aportaran sus “bonos de reconocimiento” a estas entidades. Con ello se capitalizarían. Las nuevas generaciones tenían la obligación de depositar estos fondos en alguna AFP. Los trabajadores antiguos podían optar entre el antiguo y nuevo sistema, para lo cual se creó el Instituto de Normalización Previsional, INP.
Las cotizaciones se fijaron en 10 % de las remuneraciones liberando a los empleadores y al Estado de aportar recursos a estos fondos que antes alcanzaban al 25 %.
Todo parecía bien, puesto que era claro que se pasaba de un fondo solidario a un fondo de capitalización individual.
Para los nacionalistas de la SNG, los riesgos para los imponentes y para los pensionados eran evidentes, pues no se planteaba una institución estatal que cautelara los derechos y los beneficios de los trabajadores, ya que todo se dejaba al mercado, salvo las pensiones a los sectores vulnerables que debían ser financiadas por el Estado.
Entonces se propuso por parte de la Dirección de la Secretaría Nacional de los Gremios la creación de una Superintendencia, ya que los trabajadores no tendrían ni participación ni representación en las decisiones de las AFP para la administración de los fondos. Si la hubiesen tenido, los trabajadores habrían tenido influencia en la inversión de los fondos, lo que le habría permitido influir en la actividad económica.
Esta propuesta, de crear un Superintendencia, tuvo acogida en la Secretaría General de la Presidencia.
En la salud, la Secretaría de los Gremios comenzó su labor entregando a los obreros los beneficios que tenían los empleados a través del Sermena. La decisión la adoptó el Ministro de Salud en 1977. En la reunión estuvo el Ministro, General Fernando Matthei, el Subsecretario Hernán Bûche, la directiva de la CEPCH encabezada por Federico Mujica y el Secretario Nacional de los Gremios Misael Galleguillos.
Para la llamada modernización de la salud se crearon Institutos de Salud Previsional, Isapres, de carácter privado.
Las imposiciones del 7 % que se establecieron para los trabajadores se depositarían en las Isapres, las cuales ofrecerían planes de salud.
Aquí las Isapres se abocarían a captar cotizantes. Es lógico que, como negocio, dirigieran sus esfuerzos a los trabajadores jóvenes con mayores remuneraciones, dejando a los de menores ingresos y a los adultos mayores a la atención del Estado, a través del Fondo Nacional de Salud, Fonasa, con la creación de Consultorios Municipales y Redes de Servicios Hospitalarios y Asistenciales.
La Secretaría de los Gremios, al igual que en la previsión, propuso una Superintendencia de Salud, para cautelar derechos y cumplir con garantías constitucionales, para preservar la vida y mejorar su calidad.
La propuesta fue bien acogida en el gobierno y en medios sindicales.
En cuanto a la educación el tema fue diferente.
El neoliberalismo propuso que todo el gasto fiscal en la función social educativa fuera entregado a los padres, a través de un bono, para que ellos eligieran las escuelas y colegios de sus hijos. Para ello estaban los colegios privados y otros que podrían crearse. Los liceos y escuelas públicas podrían pasar a los profesores para ejercer la gestión y la enseñanza.
Esto provocó un rechazo inmediato de la autoridad de gobierno y se resolvió, producto de un debate entre diversos actores sociales, descentralizar y desconcentrar la educación fiscal a través de los municipios. A este proceso se llamó municipalización donde se pasaron escuelas y liceos a las Municipalidades, pero se dejaron los recursos de administración en el Ministerio, con lo que se generó un hiperministerio que finalmente se orientó a la educación preescolar y a la educación superior.
El sistema municipal creó corporaciones o departamentos de administración, pero no creó estructuras para gestionar los colegios. Tampoco creó organismos específicos para la realización de una teoría educativa con principios, definiciones y tareas generadoras de procesos de enseñanza aprendizaje que deriven a la formación de los estudiantes y contribuyan a forjar una forma de ser y una forma de convivir. El MNS ha propuesto crear Juntas Escolares
en cada colegio para integrar profesores, directivos y apoderados a la gestión educativa.
La educación en Chile es una tarea pendiente.
Nº 62 Noviembre 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
ELECCION DE AUTORIDADES POLITICAS
El próximo 13 de Diciembre se realizarán elecciones presidenciales y parlamentarias.
Para las presidenciales se inscribieron cuatro candidatos, de los cuales tres provienen de la Concertación oficialista: Eduardo Frei, demócrata cristiano, Marco Enríquez Ominami, socialista y Jorge Arrate, socialista. La Alianza por el Cambio inscribió a Sebastián Piñera de centro derecha.
Estos candidatos representan a la Concertación, Frei; a Juntos Podemos, Arrate; a los Independientes, Enríquez Omimani; y a la Alianza, Piñera.
No se inscribieron Alejandro Navarro, del Mas, socialista y Adolfo Zaldivar, del Pri, social cristiano.
Frei y Piñera representan la continuidad política Concertación-Alianza.
Marco Enríquez Omimani, autocalificado liberal progresista, pertenece a sectores izquierdistas que cuestionan a la Concertación porque en 20 años no ha cumplido los objetivos definidos en 1988.
Adolfo Zaldivar, que aspira a rearticular al social cristianismo, que deviene de la Falange Nacional, como tercera vía para encausar al centro político, con énfasis en sectores medios y populares.
Jorge Arrate es un político que aspira a dar peso a la izquierda socialista, comunismo, que ha sucumbido en la Concertación, coalición que ha preferido usufructuar de las ventajas de todo tipo que proporciona el ejercicio del poder, con ley binominal y el neoliberalismo económico, que deja gobernar al socialismo siempre que permita el funcionamiento de la economía financiera especuladora, como ocurrió en España con Felipe González del PSOE.
Alejandro Navarro encabeza un movimiento amplio social para crear una fuerza de carácter socialista y corporativa con el fin de alinear a Chile con la llamada revolución bolivariana que dirige el Presidente venezolano Hugo Chávez, militar populista, y Evo Morales, mestizo de carácter indigenista que deviene de una escisión de la Falange Socialista Boliviana. Además la conforman Ecuador con Rafael Correa, militar populista, y Paraguay con Fernando Lugo, padre y ex obispo izquierdista.
El Movimiento Nacional Sindicalista afirma que la atomización política es una muestra de la defección ciudadana a los planteamientos políticos y económicos del neoliberalismo que opera en Chile desde la etapa autoritaria del Presidente Pinochet, pasando por los Presidentes Aylwin, Frei, Lagos y la actual Jefa del Estado.
Los candidatos alternativos son personeros con proposiciones más creativas en el ámbito político.
No existen propuestas ni candidatos tradicionalistas ni nacionalistas, pero la eficacia de los esfuerzos políticos alternativos han mostrado un camino para incorporarse al poder político chileno. Sólo ha surgido la postulación al parlamento de Rodrigo García Pinochet, nieto del Presidente Pinochet.
Los planteamientos políticos de la izquierda socialista han redefinido el esquema militar de gobierno llamándolo “pinochetismo,” para continuar con sus ataques al general Pinochet. A la centroderecha, RN y UDI, la califican como extrema derecha, principalmente a la UDI, para aplicar esquemas internacionales de análisis político.
En estas circunstancias el MNS proclama a sus militantes, seguidores y a los nacionalistas, que ha declarado libertad de votación, para elegir autoridades, teniendo en consideración los planteamientos afines a nuestros pensamientos, valores y normativas programáticas.
Hugo Carreño, dirigente del MNS, expresó a Fe Resuelta que ya habrá tiempo para nuestra participación, la que deberá ser capaz de generar un movimiento nacional en que anide el espíritu de la patria, para representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. Esta representación social y política, si tiene la voluntad y la mística necesaria, puede constituir una realidad tangible y palpable para conquistar el Estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones, a fin de legitimar la representación de la soberanía y con ello hacer posible la realización histórica de la patria.
PENSIONES SALUD Y EDUCACION
La Secretaría Nacional de los Gremios realizó una importante acción política y social.
Las acciones que señalamos en esta oportunidad son las pensiones, la salud y la educación
El nacionalismo ha estudiado estas materias como parte de su proyección social.
El sistema de pensiones fue analizado en profundidad por Jorge Prat, bajo el gobierno del Presidente Jorge Alessandri. Prat propuso reformar el sistema con criterios de justicia para los trabajadores chilenos. Para ello propuso terminar con las Cajas de Previsión para dar paso a la creación de un Banco de la Previsión.
Jorge Prat planteaba que con los fondos previsionales se podía financiar el desarrollo nacional y otorgar beneficios a los cotizantes.
El neoliberalismo propuso, en 1980, crear Asociaciones de Fondos de Pensiones, AFP, para administrar estos recursos de modo de valorizar esos fondos invirtiendo en el mercado productivo. Estas entidades privadas contratarían seguros para otorgar pensiones y no otorgarían ningún otro beneficio.
El negocio consistió en captar cotizantes de mayores ingresos, para que aportaran sus “bonos de reconocimiento” a estas entidades. Con ello se capitalizarían. Las nuevas generaciones tenían la obligación de depositar estos fondos en alguna AFP. Los trabajadores antiguos podían optar entre el antiguo y nuevo sistema, para lo cual se creó el Instituto de Normalización Previsional, INP.
Las cotizaciones se fijaron en 10 % de las remuneraciones liberando a los empleadores y al Estado de aportar recursos a estos fondos que antes alcanzaban al 25 %.
Todo parecía bien, puesto que era claro que se pasaba de un fondo solidario a un fondo de capitalización individual.
Para los nacionalistas de la SNG, los riesgos para los imponentes y para los pensionados eran evidentes, pues no se planteaba una institución estatal que cautelara los derechos y los beneficios de los trabajadores, ya que todo se dejaba al mercado, salvo las pensiones a los sectores vulnerables que debían ser financiadas por el Estado.
Entonces se propuso por parte de la Dirección de la Secretaría Nacional de los Gremios la creación de una Superintendencia, ya que los trabajadores no tendrían ni participación ni representación en las decisiones de las AFP para la administración de los fondos. Si la hubiesen tenido, los trabajadores habrían tenido influencia en la inversión de los fondos, lo que le habría permitido influir en la actividad económica.
Esta propuesta, de crear un Superintendencia, tuvo acogida en la Secretaría General de la Presidencia.
En la salud, la Secretaría de los Gremios comenzó su labor entregando a los obreros los beneficios que tenían los empleados a través del Sermena. La decisión la adoptó el Ministro de Salud en 1977. En la reunión estuvo el Ministro, General Fernando Matthei, el Subsecretario Hernán Bûche, la directiva de la CEPCH encabezada por Federico Mujica y el Secretario Nacional de los Gremios Misael Galleguillos.
Para la llamada modernización de la salud se crearon Institutos de Salud Previsional, Isapres, de carácter privado.
Las imposiciones del 7 % que se establecieron para los trabajadores se depositarían en las Isapres, las cuales ofrecerían planes de salud.
Aquí las Isapres se abocarían a captar cotizantes. Es lógico que, como negocio, dirigieran sus esfuerzos a los trabajadores jóvenes con mayores remuneraciones, dejando a los de menores ingresos y a los adultos mayores a la atención del Estado, a través del Fondo Nacional de Salud, Fonasa, con la creación de Consultorios Municipales y Redes de Servicios Hospitalarios y Asistenciales.
La Secretaría de los Gremios, al igual que en la previsión, propuso una Superintendencia de Salud, para cautelar derechos y cumplir con garantías constitucionales, para preservar la vida y mejorar su calidad.
La propuesta fue bien acogida en el gobierno y en medios sindicales.
En cuanto a la educación el tema fue diferente.
El neoliberalismo propuso que todo el gasto fiscal en la función social educativa fuera entregado a los padres, a través de un bono, para que ellos eligieran las escuelas y colegios de sus hijos. Para ello estaban los colegios privados y otros que podrían crearse. Los liceos y escuelas públicas podrían pasar a los profesores para ejercer la gestión y la enseñanza.
Esto provocó un rechazo inmediato de la autoridad de gobierno y se resolvió, producto de un debate entre diversos actores sociales, descentralizar y desconcentrar la educación fiscal a través de los municipios. A este proceso se llamó municipalización donde se pasaron escuelas y liceos a las Municipalidades, pero se dejaron los recursos de administración en el Ministerio, con lo que se generó un hiperministerio que finalmente se orientó a la educación preescolar y a la educación superior.
El sistema municipal creó corporaciones o departamentos de administración, pero no creó estructuras para gestionar los colegios. Tampoco creó organismos específicos para la realización de una teoría educativa con principios, definiciones y tareas generadoras de procesos de enseñanza aprendizaje que deriven a la formación de los estudiantes y contribuyan a forjar una forma de ser y una forma de convivir. El MNS ha propuesto crear Juntas Escolares
en cada colegio para integrar profesores, directivos y apoderados a la gestión educativa.
La educación en Chile es una tarea pendiente.
jueves, 1 de octubre de 2009
FE RESUELTA N°61
FE RESUELTA
Nº 61 Octubre 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
NUESTRO HISTORICO NORTE
El Movimiento Nacional Sindicalista fue creado en 1949.
En Iquique siempre ha estado presente el nacional sindicalismo que es la doctrina de la refundación nacionalista de la patria. Con grados de autonomía propios de zonas limítrofes lejanas, ha desarrollado un Movimiento con mística y consistencia doctrinaria.
Cuando estuvo Raúl Ramírez en Antofagasta, por allá en el año 1966, buscando la forma de dar movilidad social al Movimiento Nacional Sindicalista, junto a Enrique Mûnschmayer, en el puerto de Iquique se realizaba una tarea proselitista para dar forma y estructura al nacional sindicalismo iquiqueño
Fue por esa fecha que viajaron al norte Misael Galleguillos y Leopoldo Quintano, hijo de un diplomático chileno. Entonces se estuvo, junto a Raúl Ramírez, en Antofagasta, Iquique y Arica.
En la ocasión se organizó una reunión de trabajo que contó con la asistencia de veinte personas.
Fue una convivencia valiosa por su forma y estilo.
Todos tenían la insignia del nacional sindicalismo.
El mando provincial estaba formado por Luís Miranda Barrera, Miguel Maniello Evangelista, Cristián Michelsen Rodríguez, Luís Lema y Mario Miranda.
El acercamiento de militantes iquiqueños con los de Antofagasta produjo una situación anímica de gran valor institucional. En la ocasión se nombró a Raúl Ramírez como Secretario Coordinador del Movimiento en Antofagasta, Iquique y Arica.
Ramírez vive hoy en Santiago.
Esas reuniones se informaron, a todas las provincias con presencia nacional sindicalista, a través del periódico ASPAS de Valparaíso.
En la actualidad el MNS de Iquique está dirigido por Hermes Valverde Tomé.
Importante fue la presencia de Luís Leiva como Secretario Regional de los Gremios, que supo realizar sus funciones con apoyo de dirigentes sindicales y estudiantes nacionalistas.
También estuvo en el Desierto de Atacama Ramón Callís, quién tuvo un encuentro con el padre Gustavo Le Paige para entregarle su obra La Revolución del Hombre (1962). Le Paige nació en Bélgica el año 1903 y murió en San Pedro, Chile, en 1980. Creó el Museo Arqueológico que lleva su nombre. Fue gestor de la conservación patrimonial de la zona. Callís creía en la fuerza espiritual de Le Paige, quien fortaleció la chilenidad de nuestro norte, y contribuyó al desarrollo de su amado San Pedro de Atacama.
FE RESUELTA ha sido un instrumento eficaz para dar articulación al MNS, Se puede distribuir de modo grupal o individual, o dando a conocer nuestro blogs, a fin de generar actividades de convergencia, en la seguridad que nuestra lucha se realiza en toda la nación.
VIGENCIA UNIVERSITARIA
En reiteradas oportunidades hemos escrito sobre el nacional sindicalismo universitario.
En la Universidad de Chile siempre han destacado Sergio Aguirre Latchan, Jaime Etchepare, Eduardo Sánchez, Ariel Peralta, Ricardo Herrera, Alfredo Maculet, René Inostroza, Juan Chamblás, Carlos Acevedo, Gabriel Pumarino, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos.
En esta ocasión señalaremos a la generación que estuvo presente entre el “Tacnazo”• del general Roberto Viaux , el triunfo electoral de Salvador Allende de la Unidad Popular en 1970, el atentado al general René Schneider, Comandante en Jefe del Ejército y el 11 de Septiembre de 1973 cuando las Fuerzas Armadas y de Orden asumieron el poder político como poder militar para gobernar la nación.
En 1970 universitarios nacional sindicalistas postularon a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile de Valparaíso.
René Inostroza, estudiante de Economía, postuló a la presidencia de la Federación.
Su acción fue apoyada, entre otros, por Armando Lazo, presidente de la Carrera de Pedagogía en Química, Sebastián Fernández, Carlos Hernández, Vicente
Orozco, Daniel de la Vega, Isaac Rojas y Luís Manríquez.
Antes había postulado el estudiante de arquitectura Eugenio Cáceres. Ya en 1971 se ganó la presidencia del Centro de Alumnos de la Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales con José Fernández y Arturo Storaker..
A principio de los ochenta se creó Generación Universitaria con Jaime Tramón, Marcela Râsht, Walter Ruckol, Fernando Dameller, Alejandra Olguín y Domingo Bravo.
Otros dirigentes, de la Serena, de Concepción y de Antofagasta fueron Octavio Álvarez, Hernán Valenzuela Seura, Oscar Burgos, Luís Aravena, Luís Wittner Ardiles y Arturo Jensen.
GU participó en elecciones de la Universidad de Playa Ancha con representación efectiva en la Federación de Estudiantes.
También fueron dirigentes universitarios Claudio Cheix, Arturo Cid, Jorge Cumian, Bernardo Acuña, Cecilia García, Carlos Córdova y Geraldo Vidal.
Después del plebiscito presidencial de 1988 se postuló a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago con Marcel Luque, estudiante de Ingeniería, que obtuvo 1200 votos ganando un puesto en el Directorio de la Feusach. Fue un duro revés para la extrema izquierda y para la Concertación.
El cuerpo político generado en 1989 hace que estos profesionales se desempeñen hoy en la convivencia social con definidos conceptos, experiencias y valores.
En la actualidad figuran los dirigentes David Alderete, Jorge Salinas C, Cristián Navarro y Patricia Correa.
La Juventud Nacional Sindicalista, JUNS, está dirigida por Sebastián Carreño. Antes la dirigieron Guillermo Henríquez, Mario Aravena, Mauricio De Luca, Rodrigo Araya y Simón Bravo.
Los planteamientos de la JUNS están publicados en Estilo y Doctrina de Misael Galleguillos, talleres Sersicom, 1995. También están en las Revistas Bandera Negra, Tizona, Aspas, Forja, Presencia y Fe Resuelta.
CINCO AÑOS DE MISION Y TAREAS
En Octubre del 2004 se creó FE RESUELTA.
Fue hace cinco años y los resultados son satisfactorios. Materias doctrinales y políticas han dado fundamento al Movimiento Nacional Sindicalista.
Temas como espacios políticos, forma y estructura del estado, nacionalismo, convergencia, ligas patrióticas,
nacional sindicalismo, reforma de la empresa, sindicalismo, orden político, orden económico, autoridad, jerarquía, participación, representación,
derechos, libertades, cuerpos sociales, justicia, valores corporativos, tradicionalismo, historia, patriotismo y cultura, nos han dado plena vigencia.
Nuestra forma política contiene a la familia, a la escuela y al trabajo como fuentes de poder, representación y participación, para dar legitimidad al estado como orden, autoridad y jerarquía en la toma de decisiones.
El orden económico que proclamamos se caracteriza por la integración de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo. Esto se hace posible por la presencia de la ética, la dignidad, las libertadas y la justicia.
Nuestra acción pública, en el pasado inmediato, tuvo objetivos bien definidos: difundir nuestros planteamientos, participar en los espacios políticos chilenos, ser parte de la fuerza política del nacionalismo, cautelar los principios y valores de la nacionalidad en el proceso de cambios institucionales que vivía la República, preparar los cuadros dirigentes para asegurar el proselitismo y la vertebración de movimientos sólidos y responsables de los hechos que se protagonizaron en la búsqueda de la identidad, de la forma de ser y de convivir, compatibles con la realización de las personas y de los cuerpos sociales, para preservar la dignidad, el patriotismo y la libertad.
Algunos representantes de cuerpos políticos nacionalistas creen que la misión de esos cuerpos ya se cumplió y que se debe dar paso a nuevos grupos y generaciones para proseguir con la misión y tareas de servir a Chile y a su pueblo.
El Movimiento Nacional Sindicalista cree en la convergencia de esos cuerpos para someterse a mutuas influencias a fin de lograr una comunidad nacionalista en nuestra vida social y política.
No debemos olvidar que en el pasado las fuerzas políticas nacionalistas que actuaron, antes de 1973, fueron bien definidas: Grupo Tizona de Juan Antonio Widow y Juan Carlos Ossandón, Grupo Bandera Negra de Werner von Biscoffshausen y Mario Urzúa, Revista Forja de Eugenio Cáceres, Julio Fernández y Renato Carmona, Grupo Tacna de Erwin Robertson y Sergio Miranda, Patria y Libertad de Pablo Rodríguez, Roberto Thieme y Benjamín Matte y el Movimiento Nacional Sindicalista de Ramón Callís, Osvaldo Lira y Misael Galleguillos. También estaban el FREN y la ANR.
Nº 61 Octubre 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004
NUESTRO HISTORICO NORTE
El Movimiento Nacional Sindicalista fue creado en 1949.
En Iquique siempre ha estado presente el nacional sindicalismo que es la doctrina de la refundación nacionalista de la patria. Con grados de autonomía propios de zonas limítrofes lejanas, ha desarrollado un Movimiento con mística y consistencia doctrinaria.
Cuando estuvo Raúl Ramírez en Antofagasta, por allá en el año 1966, buscando la forma de dar movilidad social al Movimiento Nacional Sindicalista, junto a Enrique Mûnschmayer, en el puerto de Iquique se realizaba una tarea proselitista para dar forma y estructura al nacional sindicalismo iquiqueño
Fue por esa fecha que viajaron al norte Misael Galleguillos y Leopoldo Quintano, hijo de un diplomático chileno. Entonces se estuvo, junto a Raúl Ramírez, en Antofagasta, Iquique y Arica.
En la ocasión se organizó una reunión de trabajo que contó con la asistencia de veinte personas.
Fue una convivencia valiosa por su forma y estilo.
Todos tenían la insignia del nacional sindicalismo.
El mando provincial estaba formado por Luís Miranda Barrera, Miguel Maniello Evangelista, Cristián Michelsen Rodríguez, Luís Lema y Mario Miranda.
El acercamiento de militantes iquiqueños con los de Antofagasta produjo una situación anímica de gran valor institucional. En la ocasión se nombró a Raúl Ramírez como Secretario Coordinador del Movimiento en Antofagasta, Iquique y Arica.
Ramírez vive hoy en Santiago.
Esas reuniones se informaron, a todas las provincias con presencia nacional sindicalista, a través del periódico ASPAS de Valparaíso.
En la actualidad el MNS de Iquique está dirigido por Hermes Valverde Tomé.
Importante fue la presencia de Luís Leiva como Secretario Regional de los Gremios, que supo realizar sus funciones con apoyo de dirigentes sindicales y estudiantes nacionalistas.
También estuvo en el Desierto de Atacama Ramón Callís, quién tuvo un encuentro con el padre Gustavo Le Paige para entregarle su obra La Revolución del Hombre (1962). Le Paige nació en Bélgica el año 1903 y murió en San Pedro, Chile, en 1980. Creó el Museo Arqueológico que lleva su nombre. Fue gestor de la conservación patrimonial de la zona. Callís creía en la fuerza espiritual de Le Paige, quien fortaleció la chilenidad de nuestro norte, y contribuyó al desarrollo de su amado San Pedro de Atacama.
FE RESUELTA ha sido un instrumento eficaz para dar articulación al MNS, Se puede distribuir de modo grupal o individual, o dando a conocer nuestro blogs, a fin de generar actividades de convergencia, en la seguridad que nuestra lucha se realiza en toda la nación.
VIGENCIA UNIVERSITARIA
En reiteradas oportunidades hemos escrito sobre el nacional sindicalismo universitario.
En la Universidad de Chile siempre han destacado Sergio Aguirre Latchan, Jaime Etchepare, Eduardo Sánchez, Ariel Peralta, Ricardo Herrera, Alfredo Maculet, René Inostroza, Juan Chamblás, Carlos Acevedo, Gabriel Pumarino, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos.
En esta ocasión señalaremos a la generación que estuvo presente entre el “Tacnazo”• del general Roberto Viaux , el triunfo electoral de Salvador Allende de la Unidad Popular en 1970, el atentado al general René Schneider, Comandante en Jefe del Ejército y el 11 de Septiembre de 1973 cuando las Fuerzas Armadas y de Orden asumieron el poder político como poder militar para gobernar la nación.
En 1970 universitarios nacional sindicalistas postularon a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile de Valparaíso.
René Inostroza, estudiante de Economía, postuló a la presidencia de la Federación.
Su acción fue apoyada, entre otros, por Armando Lazo, presidente de la Carrera de Pedagogía en Química, Sebastián Fernández, Carlos Hernández, Vicente
Orozco, Daniel de la Vega, Isaac Rojas y Luís Manríquez.
Antes había postulado el estudiante de arquitectura Eugenio Cáceres. Ya en 1971 se ganó la presidencia del Centro de Alumnos de la Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales con José Fernández y Arturo Storaker..
A principio de los ochenta se creó Generación Universitaria con Jaime Tramón, Marcela Râsht, Walter Ruckol, Fernando Dameller, Alejandra Olguín y Domingo Bravo.
Otros dirigentes, de la Serena, de Concepción y de Antofagasta fueron Octavio Álvarez, Hernán Valenzuela Seura, Oscar Burgos, Luís Aravena, Luís Wittner Ardiles y Arturo Jensen.
GU participó en elecciones de la Universidad de Playa Ancha con representación efectiva en la Federación de Estudiantes.
También fueron dirigentes universitarios Claudio Cheix, Arturo Cid, Jorge Cumian, Bernardo Acuña, Cecilia García, Carlos Córdova y Geraldo Vidal.
Después del plebiscito presidencial de 1988 se postuló a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago con Marcel Luque, estudiante de Ingeniería, que obtuvo 1200 votos ganando un puesto en el Directorio de la Feusach. Fue un duro revés para la extrema izquierda y para la Concertación.
El cuerpo político generado en 1989 hace que estos profesionales se desempeñen hoy en la convivencia social con definidos conceptos, experiencias y valores.
En la actualidad figuran los dirigentes David Alderete, Jorge Salinas C, Cristián Navarro y Patricia Correa.
La Juventud Nacional Sindicalista, JUNS, está dirigida por Sebastián Carreño. Antes la dirigieron Guillermo Henríquez, Mario Aravena, Mauricio De Luca, Rodrigo Araya y Simón Bravo.
Los planteamientos de la JUNS están publicados en Estilo y Doctrina de Misael Galleguillos, talleres Sersicom, 1995. También están en las Revistas Bandera Negra, Tizona, Aspas, Forja, Presencia y Fe Resuelta.
CINCO AÑOS DE MISION Y TAREAS
En Octubre del 2004 se creó FE RESUELTA.
Fue hace cinco años y los resultados son satisfactorios. Materias doctrinales y políticas han dado fundamento al Movimiento Nacional Sindicalista.
Temas como espacios políticos, forma y estructura del estado, nacionalismo, convergencia, ligas patrióticas,
nacional sindicalismo, reforma de la empresa, sindicalismo, orden político, orden económico, autoridad, jerarquía, participación, representación,
derechos, libertades, cuerpos sociales, justicia, valores corporativos, tradicionalismo, historia, patriotismo y cultura, nos han dado plena vigencia.
Nuestra forma política contiene a la familia, a la escuela y al trabajo como fuentes de poder, representación y participación, para dar legitimidad al estado como orden, autoridad y jerarquía en la toma de decisiones.
El orden económico que proclamamos se caracteriza por la integración de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo. Esto se hace posible por la presencia de la ética, la dignidad, las libertadas y la justicia.
Nuestra acción pública, en el pasado inmediato, tuvo objetivos bien definidos: difundir nuestros planteamientos, participar en los espacios políticos chilenos, ser parte de la fuerza política del nacionalismo, cautelar los principios y valores de la nacionalidad en el proceso de cambios institucionales que vivía la República, preparar los cuadros dirigentes para asegurar el proselitismo y la vertebración de movimientos sólidos y responsables de los hechos que se protagonizaron en la búsqueda de la identidad, de la forma de ser y de convivir, compatibles con la realización de las personas y de los cuerpos sociales, para preservar la dignidad, el patriotismo y la libertad.
Algunos representantes de cuerpos políticos nacionalistas creen que la misión de esos cuerpos ya se cumplió y que se debe dar paso a nuevos grupos y generaciones para proseguir con la misión y tareas de servir a Chile y a su pueblo.
El Movimiento Nacional Sindicalista cree en la convergencia de esos cuerpos para someterse a mutuas influencias a fin de lograr una comunidad nacionalista en nuestra vida social y política.
No debemos olvidar que en el pasado las fuerzas políticas nacionalistas que actuaron, antes de 1973, fueron bien definidas: Grupo Tizona de Juan Antonio Widow y Juan Carlos Ossandón, Grupo Bandera Negra de Werner von Biscoffshausen y Mario Urzúa, Revista Forja de Eugenio Cáceres, Julio Fernández y Renato Carmona, Grupo Tacna de Erwin Robertson y Sergio Miranda, Patria y Libertad de Pablo Rodríguez, Roberto Thieme y Benjamín Matte y el Movimiento Nacional Sindicalista de Ramón Callís, Osvaldo Lira y Misael Galleguillos. También estaban el FREN y la ANR.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)