domingo, 10 de marzo de 2013

FE RESUELTA Nº102 MARZO 2013

FE RESUELTA 102 MARZO 2013 MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA CHILE FALANGE SINDICAL DE CHILE Falange Sindical de Chile, FASICH, fue un movimiento político nacionalista de Valparaiso que surgió debido al receso del Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista decretado por la Jefatura Nacional del Movimiento debido a diferencias políticas con un grupo de militantes encabezados por Alex Avsolomovich Callejas y el mando nacional a cargo de Ramon Callìs Arrigorriaga a principios de 1960. En una reunión en Valparaíso para tratar el tema con la asistencia de 50 militantes se dió cuenta de la expulsión de Avsolomovich, cuestión que no fue acatada por universitarios de la U. Católica porteña, Entonces Callìs expresó: “ A los cómodos y burgueses el Movimiento no los necesita. El que no está conmigo está contra mi”. En ese momento se retiraron más de 40 nacionalsindicalistas. Quedaron junto al mando, además de los camaradas de Santiago allí presentes, Juan Antonio Widow, Gabriel Pumarino Carte, Eugenio Cáceres Contreras, Renato Carmona Flores, Misael Galleguillos Vásquez, Alfonso Ezquerra Varas, Juan Chamblás Morales y Enrique Mûnschmayer Barber. Después de ese día se decretó el receso del MRNS de Valparaíso quedando como regente Enrique Mûnschmayer. Los militantes de la Universidad de Chile tenían peso político y dirigían centros de estudiantes. Ellos, junto a otros militantes leales al mando, crearon FASICH. La orden del Ministro del Interior, Sótero del Río, de disolver el Movimiento en 1964, lo que no fue acatado por la jefatura que negó las facultades del Ministro para disolver movimientos políticos, determinó que los miembros de Fasich , a propuesta de Gabriel Pumarino, se reincorporaran al Movimiento y que una comisión viajara a Santiago para ponerse a disposición del mando nacional. Falange Sindical había crecido y tenía decenas de militantes en las universidades y colegios porteños. Incluso tenía símbolos propios: una bandera roja con un haz de luz y una cruz de Malta en el centro. Sus ideales siguieron siendo nacionalsindicalista. Vuelto al MRNS jóvenes universitarios se reunieron durante un tiempo con Germán Cuevas Torrealba y Raúl Ramírez que viajaban al puerto por tener a cargo la construcción de un edificio de la Empresa Polpaico. Eran reuniones comidas en donde se hablaba de política, doctrina e historia. Se alojaban en el Hotel Adria que era un refugio de nacionalistas. Por ese motivo en 1977 se ubicó a Cuevas para incorporarlo a la ESICH. Posteriormente se crearon las Revistas Aspas y Forja y se arrendaron locales en la Avenida Francia y en la calle Las Heras del plan de Valparaíso-. El nuevo Jefe Provincial fue Misael Galleguillos. Antes lo habían sido Jorge Santibáñez Ceardi, Juan Antonio Widow y Julio Yubero. Después lo fueron Agustín Ríos y Eugenio Cáceres. Fasich fue por tanto un movimiento de transición que aportó al nacionalsindicalismo cuatro jerarquías y dos Jefes Nacionales. De gran participación fueron Guido Crino Tassara y Julio Fernández Términi. Fasich fue un hecho político que debe ser conocido. Su aporte principal fue abrir espacios al Movimiento en los cuerpos sociales civiles, del ámbito de la soberanía social de la nación, participando en elecciones y movilizaciones sectoriales: familias, juntas de vecinos. Municipios, centros de alumnos, sindicatos y universidades. Fue, en cierto modo un reconocimiento a Jorge Santibáñez, quien había postulado a Regidor de Viña del Mar y obligado, por el Jefe Nacional, a renunciar a la candidatura o ser expulsado. Santibáñez siguió como candidato por sus compromisos con jóvenes y dirigentes vecinales que lo apoyaban y por faltar pocos días `para las elecciones. Santibáñez fue regidor por la naciente Democracia Cristiana, diputado por ese partido y Alcalde de Viña del Mar en el gobierno militar. Santibáñez participó en las acciones de la SNG en el ámbito de las corporaciones de apoyo a los organismos sociales capacitando dirigentes vecinales. Actuó junto a Juan de Dios Carmona y William Thayer Ojeda ex Ministros del gobierno de Eduardo Frei Montalba que apoyaron el cambio de gobierno el 11 de septiembre de 1973. Son nuevos relatos para una historia. ESFUERZOS DE UNIDAD El primer intento de participar en proyectos de unidad del nacionalismo fue la candidatura presidencial de Jorge Prat Echaurren y la conformación del Partido Acción Nacional que postuló en 1965 candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados por Valparaíso y Santiago. Prat renuncio a su postulación presidencial, para no obstruir los esfuerzos que evitaran el triunfo electoral del Frente de Acción Popular, FRAP, que postulaba al Dr. Salvador Allende. Ganó Eduardo Frei Montalba por amplísima mayoría. El candidato a Senador por Santiago en 1965 fue Jorge Prat acompañado en la lista por Hugo Gálvez Gajardo. Y los candidatos al parlamento en dichas elecciones fueron Mario Arnello, Romo, Jorge Vargas Díaz, Ramón Callís Arrigorriaga y otros. Por Valparaíso hubo postulaciones para captar los votos de los veraneantes y los votos de la provincia de San Antonio. Postularon Misael Galleguillos, Emilio Puebla y Fernando Labayru. No ganó ningún candidato nacionalista. Desapareció la Derecha que formaban el Partido Liberal y el Partido Conservador. Los tres partidos formaron el Partido Nacional. Otro intento unitario fue la creación de Organizaciones Nacionalistas Revolucionarias, ONR, que contó con la participación de ANR, MRNS y nacionalistas independientes. Esto ocurrió en 1970. Por la misma fecha se buscó la unidad de acción del MRNS con Patria y Libertad de Pablo Rodríguez Grez. Radio Agricultura hizo las gestiones con presencia de Carlos Asthon. Rodríguez consideró que ya no era tiempo debido a compromisos del FNPL. Sin embargo se lograron los objetivos planteados en la Junta Nacionalista del general Alfredo Canales donde participó el MRNS, agrupaciones nacionalistas y seguidores del FNPL, ya que sus dirigentes se encontraban en Ecuador. Por esa fecha se organizó La Marcha por la Democracia que tuvo cuatro columnas. Una de ellas fue responsabilidad del nacionalismo, la que partía de Vicuña Mackena con 10 de julio para entrar a la Alameda por la calle Arturo Prat. Se llegó hasta la Plaza Italia con un lienzo que pedía Libertad para Viaux que estaba detenido. Se repartió propaganda nacionalista y se distribuyó la Revista Bandera Negra. Miles de personas marcharon con el nacionalismo. A partir de 1977 se trató de coordinar los esfuerzos del nacionalismo tanto dentro del gobierno militar como con quienes apoyaban al nuevo sistema de autoridad donde se destacan Pablo Rodríguez, Enrique Campos Menéndez, Mario Arnello Romo, Jorge Fontaine Talavera, Gastón Acuña MacLean, Valentín Robles, Jorge Vargas Díaz, Luis Urquidi. Carmen Puelma, Gisela Silva Encina, Mercedes Ezquerra, Aníbal Escarela Calandroni, Patricio Tupper, Williams Thayer Ojeda, dirigente de camioneros, Fernando González . Fue un avance. El MRNS llevó nuevos planteamientos para lograr la movilización de sectores sociales organizados. Lo que se logró con las nuevas generaciones e influencia social y política del Nacionalsindicalismo que volvió a su nombre original de Movimiento Nacional Sindicalista. La Consulta Nacional de 1978, las elecciones sindicales de 1978 y el Plebiscito Constitucional de 1980 contaron con el apoyo de organismos sociales e institucionales con presencia nacionalista. l Después en los años 80 devino la Federación Nacionalista del Frente de Acción Nacional de Juan González, la Unión Nacionalista de Chile del Doctor Jorge Vargas Díaz y Fernando González y el Movimiento Nacional Sindicalista que tuvo su acción más importante en reuniones públicas realizadas en Santiago. Principal importancia tuvo el acto efectuado en el Audax Italiano en 1984. En 1987, en Calle Vergara 140, local del MNS, surgió Legión Cívica Patriótica formada por el MNS, el Círculo de Amigos de Patria y Libertad, el Frente Laboral, el Frente Nacional de Pobladores, la Juventud Nacional Sindicalista, JUNS y la Liga Pro Patria. Esta Legión apoyó la opción Si en el Plebiscito de 1988 y luego se constituyó en Legión Nacionalista de Chile que participó en el Plebiscito de Reformas Constitucionales de 1989 apoyando la opción No que obtuvo 600.000 votos. Legión apoyó la candidatura presidencial de Pablo Rodríguez Grez, que retiró su postulación, y luego hizo un pacto político con el Partido Nacional de Luciano Vásquez y Fernando Ochagavía. Durante gobiernos de la Concertación se consolidó como Movimiento Nacional Sindicalista y a èl se incorporaron importantes sectores de Legión que se desmovilizaron después de asumir el gobierno Patricio Aylwin Azócar El MNS formó el Movimiento Cívico La Patria nos Lama para enfrentar el proceso de arbitraje privado de Laguna del Desierto. Realizó actos cívico-patrióticos en calle Ahumada, Paseo las Palmas de Providencia y Cementerio General en la tumba del Teniente Hernán Merino Correa, solicitando firmas que fueron entregadas al Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle con una carta solicitando la Revisión y Modo de Aplicación del Fallo que entregó Laguna del Desierto en toda su extensión de 1250 Km cuadrados de territorio nacional a Argentina. Frei acogió lo solicitado, según lo informado el Canciller Mariano Fernández por carta al Movimiento, pero el cuerpo de árbitros los rechazó. Luego el MNS participó en ciclo de conferencias patrocinadas por el Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat. De allí surgió la iniciativa de formar el Movimiento de Convergencia Nacional, MCN, en que participaron Fernando Saieh Alonso, Álvaro Quijano Fernández,, Eduardo González, Hans Fiebig, Hugo Carreño Aránguiz, David Alderete, Misael Galleguillos, Marcelo Villalba, Hugo González de la Vega. El MCN es una propuesta vigente que hoy está acotado a la convergencia nacionalista y a una participación activa de sus seguidores en las redes sociales y en las Revistas Fe Resuelta y Alerta Austral. Alcanzó a inscribir 200 personas en los actos realizados en la Sala de Conferencias del Museo Vicuña Mackena y en el Teatro del Paseo Bulnes de Santiago. La importancia del MCN es que aprobó una Declaración de Principios y una Normativa Programática. Lo mismo había ocurrido con Legión Nacionalista de Chile, según lo expresa Misael Galleguillos en su obra Banderas al Viento. LOS PARTIDOS DE GOBIERNO La UDI y RN son los partidos principales que apoyan al gobierno del Presidente Sebastián Piñera Echeñique. Ambos partidos no han podido superar diferencias que obedecen a distintas visiones políticas tradicionalistas de derecha. La UDI pasó de su gremialismo corporativo al neoliberalismo juvenil que encabezaba Miguel Kast Ritz. RN que permanecía leal a la vieja derecha liberal conservadora representada por Andrés Allamand, Sergio Onofre Jarpa, Sergio Diez y Domingo Godoy Matte. El nacionalismo del Partido Nacional quedó fuera de la organización política. Sus representantes lo encabezan Mario Arnello, Enrique Campos, Aníbal Escarela y Luciano Vásquez. Los viejos liberales fueron representados por Pedro Ibàñez Ojeda. La UDI no ha podido levantar un líder capaz de llegar al gobierno. No lo logró con Joaquín Lavín Infante, quién solo alcanzó la Alcaldía de Santiago y fracasó como candidato a diputado y como candidato presidencial. Pablo Longueira, Ministro de Economía, ha pospuesto su oportunidad para otra ocasión. La vara que dejó Jaime Guzmán Errázuriz ha sido muy alta y su martirio lo ha transformado en un referente que supera todas las aspiraciones y expectativas. Joaquín Lavín, Hernán Larraín y Jovino Novoa han quedado en el camino. El alejamiento de Felipe Kast y la formación de un referente político neoliberal que aspira participar en las primarias parlamentarias de la Coalición por el Cambio parece indicar que los neoliberales prefieren un camino propio para llegar al poder. Kast quiere ser Senador. Fue un error sacarlo del Ministerio de Desarrollo Social y remplazarlo por el fracasado Ministro de Educación Joaquín Lavín. La UDI ha apoyado a Laurence Golborne como candidato presidencial. Es un hombre independiente que tiene apoyo social evidente y que tiene capacidad política para enfrentar la elección en noviembre. La independencia le da grados de libertad para ganar sectores ajenos a la derecha cercanos a la DC, al PRI, a Chile Primero, hoy inscrito en el registro electoral como Partido Liberal, y a los regionalistas. En su seno aún restan sectores gremialistas que fueron seguidores de Francisco Franco, Augusto Pinochet y de los ideales de Falange Española de las J0NS que compartieron con los fundadores del Movimiento Cívico Patria y Libertad que apoyaba a Jorge Alessandri y que Pablo Rodríguez transformó en Frente Nacionalista. Es lo que explica los aplausos a Patria y Libertad en la proclamación de Laurence Golborne como candidato presidencial de la UDI. Jaime Guzmán pasó de los ideales de Fiducia y del padre Osvaldo Lira, que lo derivaron al franquismo, al neoliberalismo de la nueva derecha. Luís Cordero se ha declarado seguidor de José Antonio Primo de Rivera y admirador de Juan Antonio Widow. Su actuación pública está en el mundo universitario. En política no ha ganado espacios, a pesar de haber postulado al Parlamento. Sin embargo mantiene los planteamientos del gremialismo y del catolicismo político. El patriotismo militar del MUNA y otros sectores pinochetistas aparecen hoy alejados del gobierno de Piñera, por desoir sus planteamientos de aplicar las leyes que protegen los derechos de los militares procesados y declarados culpables en base a presunciones y figuras jurídicas fícticias que no tienen la calidad de verdades jurídicas como son los “secuestros permanentes”. Estos sectores han probado su vigencia con actos públicos de clara repercusión política que les da consistencia, sobre todo si convergen con organizaciones políticas y culturales nacionalistas que obedecen a los planteamientos históricos del nacionalismo como escuela de pensamientos y valores que fueron incorporados, en parte, a la Declaración de Principios y a los Objetivos Nacionales del Gobierno Institucional de las Fuerzas Armadas y de Orden. Esto será más sólido si se logra la unidad del nacionalismo en su conjunto, más allá de posiciones y liderazgos. En el nacionalismo hay sectores que no se identifican en plenitud con el gobierno del Presidente Augusto Pinochet por la influencia y el poder alcanzado por los neoliberales en su gobierno que lograron con éxito reducir al estado a simple administrador abandonando su carácter social y su espíritu de garante de los derechos a la igualdad de oportunidades, a la justicia, a la dignidad, a la libertad de las personas y de las organizaciones sociales para poner justo límite al poder político con la participación social plena. Estos sectores no se han manifestado sobre la elección presidencial y los políticos tienen la oportunidad de contribuir a la superación de etapas de división y discordia en la convivencia nacional acogiendo sus planteamientos sobre los procesos judiciales que solo favorecen a la izquierda dura y a la delincuencia. RENUNCIA DEL SUMO PONTIFICE Benedicto XVI, el Papa de la inteligencia, la santidad y la cultura renunció el 11 de febrero y dejó el cargo el 28 del mismo mes. No es el primer Papa que renuncia en la historia de la iglesia de occidente. El último que renunció lo hizo hace 600 años. El Cardenal Ratzinger asumió a los 78 años y duró 8 años en el pontificado. Su decisión se basa en tener conciencia de sus debilidades de salud y su octogenaria edad que le impiden desempeñarse con la plenitud de esfuerzos que la Iglesia requiere de su pastor. Su decisión está conforme al derecho canónico. Antes del 31 de marzo deberá elegirse al nuevo Papa. El Papa está por cumplir 86 años. Introdujo al Vaticano a las redes sociales y fue duro juez de los abusos sexuales a menores al interior de las órdenes, prelaturas y diaconados que conforman la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Rechazó el matrimonio homosexual. Cambió normas para elección papal. Los Cardenales mayores de 80 años no pueden votar ni postularse. 120 Cardenales votarán por un nuevo Papa que debe tener 2/3 de los votos para ser sucesor de Pedro. Si no hay acuerdos después de varias votaciones se debe elegir entre quienes hayan logrado las dos primeras mayorías. No es necesario ser Cardenal para ser elegido. Debe ser presbítero mayor de 35 años. Un Papa puede renunciar, pero no puede reasumir el cargo. Si renuncia se debe elegir otra Jerarquía Eclesiástica Suprema 15 días después. Nadie puede hacerlo renunciar. Si un Papa no quiere renunciar puede seguir ejerciendo como Obispo de Roma hasta su muerte. Benedicto XVI escribió tres encíclicas y obras sobre la vida de Jesús. Tocaba piano y hablaba 6 idiomas. El Cardenal Ratzinger fue jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Apoyó a Juan Pablo Segundo en su gestión pontificia. “Para ser Papa no sólo se deben hacer obras y difundir la palabra de Dios, sino que además se debe orar y hacer sacrificios” afirmó al dar a conocer su renuncia. Estuvo en Chile en los años 80. Antes había estado el Papa Pio Nono cuando era Cardenal. La renuncia del Papa fue como un rayo caído del cielo como quedó de manifiesto en un a foto del Vaticano en que se ve un rayo que estalla en la Cúpula de la Santa Sede. La Iglesia Católica tiene mil doscientos millones de fieles y está presente en todos los continentes. El 42 % de los católicos son de nuestro continente, de nuestras tierras, de nuestra cultura. El Movimiento Nacional Sindicalista reconoce las jerarquías de los cuerpos sociales permanentes tanto de la Universidad como del Ejército y de la Iglesia. Por supuesto que reconoce la autoridad y la jerarquía de quienes dirigen el gobierno del Estado, con la consideración fundamental de que el Estado cumpla los fines que le son propios. Las jerarquías son irrenunciables no así los cargos de autoridad. La jerarquía tiene que ver con vocaciones, talentos, sabiduría y valores. Se puede ser jerarquía sin ser autoridad. La jerarquía sin autoridad contiene la obediencia y lealtad a los principios, valores, formas de vida y autoridad institucional. En la Iglesia de Cristo se exige además santidad. Es el caso de Benedicto XVI.

sábado, 16 de febrero de 2013

FE RESUELTA Nº101, FEBRERO

FE RESUELTA 101 FEBRERO 2013 MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA CHILE CAMPESINOS CHILOTES El hombre como ser vivo ha subsistido mediante la colección de plantas silvestres complementada con la caza, la pesca y la recolección de mariscos, para proveerse de vitaminas para su dieta. Los orígenes de la agricultura y la domesticación de las principales plantas cultivadas se iniciaron hace diez mil años. Se estima que el hombre ha usado cerca de tres mil especies de plantas para su alimentación, medicinas, combustibles o fuentes de materia prima, para elaborar su vestimenta y vivienda. De éstas, unas ciento cincuenta han sido cultivadas en mayor o menor extensión. Hoy sólo unas quince especies de plantas constituyen la fuente principal de alimentos a escala mundial. El biogeógrafo ruso Nicolás Vavilov y sus colaboradores identificaron y exploraron regiones del mundo donde se habían desarrollado grandes culturas que practicaban una agricultura tradicional mantenidas por cientos de años. Entre esas regiones figura China, India, Medio Oriente, Etiopía, Brasil, Paraguay, la Región Andina y Chiloé. Entre las plantas sobrevivientes están las papas, el mango y la frutilla. Se considera a Chiloé como la zona terrestre originaria de la papa cultivada. Esto significa que el campesino chilote es un agricultor que cultivó desde hace miles de años el tubérculo en la isla grande y las pequeñas islas de su entorno incorporando valles, cerros y montañas a la agricultura preservando valiosas semillas, con lo que aportó sobrevivencia y desarrollo al pueblo chilote que se distingue, además, por la construcción de barcos para la navegación a distancia de la costa, y por ende, de la pesca, la recolección de mariscos, algas y otras especies vivas del mar. También eran cazadores y desarrollaron manejo de bosques para hacer uso de la madera en sus construcciones. Chiloé tiene su propia cultura, con mitos y leyendas, música y bailes, conocimientos y artesanías, lenguaje y escritura que lo distingue de los demás pueblos aborígenes. Los campesinos chilotes son longevos y trasmiten hasta hoy formas de cultivo. Esta sabiduría se ha trasmitido a todo el sur de nuestra nación, incluida Punta Arenas, la ciudad más austral del mundo. El terreno donde se siembra la papa se llama en palabras viliche, Bochón. Más conocida es la Minga, que es una forma de trabajo voluntario que es recompensado por comidas y fiestas. Los mingueros recogen las papas más grandes y las llevan a sus casas. Las llaman Aito. Los niños que ayudan la cosecha se llaman Chautos. Las competencias sobre quien cosecha más papas se llaman Quepú. El azadón es la herramienta más usada en la agricultura se llama Gualato. Las Mingas dan testimonio del espíritu solidario de los chilenos en todas circunstancias que hoy se identifica por la llamada Teletón que se basa en la forma minguera para lograr sus objetivos. Ademàs debemos mencionar los trabajos voluntarios de los universitarios. La mujer chilota cultiva en el entorno de su casa las papas ancestrales, sin manipulación de semillas. Ellas mantienen las semillas antiguas como un mandato maternal trasmitido de madres a hijas como un secreto de vida y las cultivan para la comida de la familia. Las otras, de semillas manipuladas, se usan para la venta. En la actualidad en Chiloé se mantienen ciento ochenta variedades únicas de papas en el mundo. Las papas chilotas son patrimonio de la humanidad. CHILE Y LOS CHILENOS En febrero se conmemora la fundación de Santiago por el Capitán General Pedro de Valdivia, quien el día 12 de ese mes avistó el hoy llamado Valle de Santiago que estaba recorrido por dos vertientes del Río Mapocho y el Río Maipo que viaja tormentoso con las aguas de la Cordillera y de los lagos que existen en la zona cumbre del Cajón del Maipo. De esta acción de conquista, que había sido iniciada años antes por Diego de Almagro, conocido en el Virreinato del Perú al mando de Francisco Pizarro como el “chileno”, se da comienzo a la época hispánica del Chile que todos conocemos. Almagro cruzó el desierto y llegó hasta tierras Diaguitas en la región de Coquimbo y regresó al Perú. La fundación de Santiago del Nuevo Extremo ocurrió en 1541 y dio inicio a la Conquista de Chile, cuyos hechos nos fueron legados por Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533- 1594 ) y por los historiadores nacionalistas Francisco Antonio Encina y Jaime Eyzaguirre. Sin embargo Chile tiene una historia más fecunda para la humanidad toda, sea por la conformación de una raza según propone Nicolás Palacios, médico de profesión, en su obra Raza Chilena, o por la tesis del profesor Roberto Rengifo que señala que Chile, que significa roca escrita, es el origen polar antártico de la humanidad y tiene un rol fundamental en la prehistoria de los seres humanos con la creación de lenguaje, escritura, arte, creación de ciudades, medición del tiempo, desarrollo de la pesca, caza, agricultura, vivienda y artefactos que lo hicieron posible y que les permitieron, con la construcción de naves, la conquista y defensa de territorios. Marca para los pueblos hispánicos el inicio del mestizaje que se hace gente y cultura en toda Iberoamérica. Pueblos primitivos, prehistóricos, mestizaje, inmigraciones dan origen a naciones con identidad determinadas por ideas, creencias, afanes, experiencias épicas y de adaptación a territorios con fuerzas telúricas que son desafíos para nuevos espíritus que buscan superar verdades ocultas y misteriosas para dar coherencia a formar de ser y de convivir sustentadas en conocimientos, experiencias y valores forjados con el ímpetu realizador de pueblos nuevos que se asientan en nuestro espacio territorial no devastados por civilizaciones decadentes. Es la Cultura Occidental Iberoamericana que día a día se abre espacios en un mundo ya degastado donde priman antivalores y se reniega de la verdad y no se encuentran soluciones a las demandas de libertad, dignidad, justicia y participación que demandan los pueblos. Los nacionalsindicalistas creen y tienen fe en los chilenos de siempre y en el destino de grandeza de Chile como patria y como estado. LA GENERACION DE LOS OCHENTA DEL NACIONAL SINDICALISMO En los años 80 el Movimiento volvió a su denominación fundacional de Movimiento Nacional Sindicalista. Esto ocurrió en 1983 cuando declaró su independencia del gobierno del Presidente Augusto Pinochet que apoyaba desde 1973 formando parte de su gobierno. La propuesta fue de Eugenio Cáceres Contreras. La nueva generación comenzó a accionar en 1977 con la designación de Misael Galleguillos como Secretario Nacional de los Gremios del Ministerio Secretaría General de Gobierno al mando entonces del general Hernán Béjares González que había sido Comandante del Regimiento Maipo de Valparaíso. Galleguillos se desempeñaba como Secretario de la Facultad de Matemática y Ciencias Naturales de la Universidad de Chile de Valparaíso. Esto significó su traslado a Santiago para organizar la Secretaría lo que implicaba dar estructura a la entidad y proyectarla a las regiones. Al principio se contó con Pedro Zurita Zurita que formaba parte de la Oficina de los Gremios que estaba dirigida por el abogado Rubén Díaz Neira. El 27 de Abril de 1977 se creó la Escuela Sindical de Chile que tuvo vida hasta 1990, fecha que dio término a su existencia institucional por decisión del gobierno de transición de Patricio Aylwin Azócar. Esta Escuela capacitó más de tres mil dirigentes sindicales de todas las actividades productivas y de servicios de todas las regiones. Tenía financiamiento público y gozaba de plena autonomía en su quehacer formativo. Funcionaba como una universidad del estado y remuneraba a sus profesores con el sistema de pagos de los profesores horas: 1/36 del grado cuatro de la EUS por hora de clases. La creación de la SNG significó contratar personal para su funcionamiento, lo que se tradujo en incorporar profesores y funcionarios. Entre ellos destacan Fernando Muñoz Parra, Luis Leiva, Germán Cuevas Torrealba, Ramón Callís Arrigoriaga, Mario Urzúa Urrutia, Carlos Hernández Tapia, Jaime Tramón Castillo, Eduardo Sánchez Ñiguez, Ariel Peralta Pizarro, Guillermo Henríquez Alfaro, Genaro Pozo Vergara, Francisco Vergara, José Fernández Jorquera, Ramón Rivas, Rogelio Molina, Vicente Fernández Lozano, César Pinilla, Juan Muñoz, Oscar Burgos v, René Rosales, Patricia Arancibia Clavel, María Teresa Mardonez, Rafael Conejeros, Arturo Marshal, Manuel Hernández Pavéz, Pedro San Martín Jara, Arturo Storaker Molina, Manuel García Ballesteros, Hugo Delgado, Jaime Sepúlveda Vera , Federico Morales. Genaro Sepùlveda y otros. Esta Secretaría servía de nexo de dirigentes sindicales, gremios empresariales y Colegios Profesionales con el Gobierno. Para ello concedía entrevistas y organizaba reuniones de estos sectores sociales con Ministros de Estado y autoridades de gobierno, siendo las más importantes las reuniones con el Presidente de la República, tanto sectoriales como generales realizadas en el Salón Plenario del Edificio Diego Portales con asistencia de 2700 dirigentes y en el Palacio de Gobierno de la Moneda. Participaba, además, en las actividades del Ministerio en el ámbito social y político. Importante Labor le correspondió en las elecciones sindicales de todo el país en 1978, la Consulta Nacional de 1978, el Plebiscito Constitucional de 1980, el retorno del Presidente de su fallido viaje a Filipinas. Tuvo a su cargo la celebración pública del triunfo en el Plebiscito del 80 frente al Edificio de Gobierno. Los dirigentes que suscribían los planteamientos de la Secretaría en cuanto a reconocer la libertad, autonomía y participación de los gremios y sindicatos como cuerpos sociales de la nación se organizaron en el Frente Laboral de Chile que tuvo fuerte influencia en las empresas y servicios del estado y en actividades productivas privadas en el área industrial, agrícola y comercio y artesanías. Los dirigentes tuvieron oportunidad de viajar a las reuniones de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, y a otros países de Europa y de América. Entre los más destacados figuran René Sotolichio Poblete, Juan Vergara Gallegos, Jorge Salinas Sánchez, José Bodelón García, Jaime Saura, Eliecer Parada, Sergio Carrillo, Tegualda Pavéz, Mónica Peak, Luis Lillo Abarca, César Muñoz Panne, Ricardo Lillo Taucán, Pedro Guzmán, Rafael Rosales, José Cavalieri. También debe mencionarse a Federico Mujica Canales que aportó conocimientos y experiencias de su trayectoria sindical como dirigente de la Confederación de Empleados Particulares de Chile, CEPCH, que hizo llegar a la Secretaría dirigentes de sindicatos afiliados a su Confederación y propuestas de solución a los problemas que lo afectaban. Redactó los Principios de la Escuela Sindical. Se debe valorar que la normalidad institucional de los sindicatos de trabajadores se alcanzó en 1978, procediendo desde esa fecha a la elección libre de sus dirigentes que reiniciaron la negociación colectiva. La reincorporación al Movimiento de viejos camaradas a la plena militancia indica la fuerza y optimismo alcanzado. Se trata de Claudio Matte Azagra, Adrián Buzzetti, Jaime Romero Reyes, Alfonso Ezquerra Varas e Iván Katalinich. Este último camarada, de profesión abogado, fue Secretario General de la Confederación Bancaria, trabajó en la Dirección del Trabajo y fue Presidente del Frente Laboral de Chile después del período en que desempeñó esas funciones el dirigente de Ferias Libres de Santiago Carlos Navarrete. Romero, de Impresora Patria Vieja, imprimió un folleto sobre el nacional sindicalismo y más de dos millones de volantes repartidos en plazas y calles de la República. La Secretaría publicó la Revista Gremios, folletos sobre materias jurídicas laborales y un trabajo sobre cuerpos sociales. Tuvo además un programa radial. En el ámbito juvenil se realizaron cursos para jóvenes trabajadores que una vez egresados asumían funciones de apoyo a los dirigentes laborales. En el ámbito universitario se creó el Comando Universitario Nacionalista y Generación Universitaria que participaron en la dirección de federaciones y centros de estudiantes. Se destacaron Claudio Cheick, Cecilia García Escobar, Marcela Rästch Fuentes, Rodrigo Gómez, Bernardo Acuña, Daniel de la Vega, Luis Manríquez Gutierrez, Sebastián Fernández, Armando Lazo, René Inostroza Tapia, Oscar Burgos, Vicente Orozco Marchant, Alejandra Olguìn, Hans Làzzaro, Arturo Cid, Fernando Dameler y Marcel Luque que fue dirigente de la FEUSACH, cargo que obtuvo al superar los 3000 votos en las elecciones. También se destacaron los hermanos Luis y Mario Aravena que tuvieron presencia en Santiago y Concepción. Importante labor vecinal se realizó con el Frente Nacional de Pobladores de José Miguel Sáez Aguayo. En la estructura del Movimiento tuvieron una eficaz labor Hugo Carreño Aránguiz, Pablo Medina González, Max Herlizt Herrera, Jorge Medina Carrasco, Mauricio De Luca, José Correa, Patricia Correa, Sebastián Carreño, Ricardo Contreras Jeria, Marcelo Buendía, Patricia Bruna, Jorge Leiva Ponce, Alma Meléndez Rojas, Jaime Lorza Rodríguez, Jaime Arancibia Román, Felipe Araya Droguet, Cristián Navarro Montti, Octavio Tapia, Thomás Fichet, Carlos Acevedo Saavedra, Ricardo Herrera Haag y Claudio Roa. Para dar consistencia a esta generación de nacionalsindicalista basta con recordar que se desempeñaron cargos directivos en el ámbito universitario, que se propuso la creación de la Universidad de Valparaíso, que hoy lleva la insignia diseñada por ellos, la Universidad del Bio Bio que dirigió Eugenio Cáceres, el CEREN que dirigió Gabriel Pumarino, CONESCAL internacional, la División de Educación Superior del Ministerio de Educación. Además se creó la Corporación de Estudios Laborales, la Corporación de Estudios Superiores que realizó seminarios abiertos en la Biblioteca Nacional, la Corporación Francisco Antonio Encina de Jaime Lorza y el Frente Gremial del magisterio. Una amplia labor social y política que se distinguió como alternativa al neoliberalismo que primaba en el gobierno y que generó tensiones por ser una organización que superó los mil militantes con buena formación doctrinaria que la hizo competitiva como organización política que se proyectó a la convivencia social con propuestas sólidas en el ámbito político, social, económico y cultural. POLITICA INCUMBENTE La política chilena se ha visto impactada por la acción incumbente del gobierno. En efecto su ofensiva en la Araucanìa con visita presidencial contra el terrorismo y reuniones del Jefe de Gabinete con autoridades políticas y representantes del pueblo mapuche han descolocado a la oposición que pierde terreno en su accionar al tener que manifestarse contra la violencia de grupos extremistas que operan en la zona con innegable a poyo de fuerzas organizadas de claro sello comunista y anarquista. El cierre apresurado de la Universidad del Mar que aunque genera problemas, quita protagonismo al movimiento estudiantil contra el lucro, a lo cual no es ajeno Eugenio Dìaz, militante concertacionista del PPD, que fue acusado de corrupción al recibir dinero por acreditar universidades. Dìaz, presidente de la Comisiòn Nacional de Acreditaciòn, se encuentra procesado y detenido. Por otra parte el gobierno ha presentado una querella por la muerte de Miguel Enrìquez, Jefe del MIR, que decidiera el enfrentamiento armado con el gobierno militar, lo que ha confundido a la oposición y a la Izquierda Dura del marxismo. Esto da espacio a su hijo Marco Enrìquez Ominami, candidato a la presidencia por el PRO, que le da un impulso y protagonismo que lo fortalece desplazando electores opositores hacia el allendismo convertido al liberalismo, los negocios y la riqueza representados por Max Marambio, Andrès Pascal Allende y Jaime Gazmuri, provenientes del MIR y del Mapu. El gobierno ha neutralizado su acción de apoyo a Andrès Allamand, que era manifiesto, por la consolidación de Laurence Golborne que màs que duplica su opción frente al candidato de Renovaciòn Nacional, perfilándose como alternativa real a Michelle Bachelet que ha sido proclamada como candidata presidencial del Partido Socialista. El Presidente Piñera ha solicitado la cooperación del Presidente de Cuba Raùl Castro, para extraditar a cuatro violentistas marxistas que participaron en el asesinato del senador Jaime Guzmàn en 1991 y que se encuentran protegidos en Cuba. La petición se hizo en el ámbito de la reunión del Celac- Ue que se realizò en Santiago el pasado mes de enero. ANTARTICA CHILENA Chile estableció una base militar en el Polo Sur. Se trata del Glaciar Uniòn Ubicado en el Cìrculo Polar Antàrtico ubicado a 1140 Km del Polo Austral y a 3020 Km de Punta Arenas. La base fue proyectada por nuestras Fuerzas Armadas para dar mayor presencia a Chile en el Polo Sur y su inauguración la hizo el Presidente de la Repùblica. Con anterioridad el Presidente Gabriel Gonzàlez Videla incorporò jurídicamente el territorio antártico a la Repùblica y viajò a la isla grande de la Antàrtica Chilena. Sòlo tres naciones tienen bases en el Cìrculo Polar. 21 compatriotas harán soberanía en las tierras de los originarios chiles, entre quienes viajaràn soldados y cientìficos para estudiar la realidad de esos lares. La hazaña nos trae al recuerdo a Alvaro Ulloa Rûbke, quien, en la década del 60 del siglo pasado, en una expedición al Polo Sur, clavò la bandera del Movimiento en el territorio màs austral que alcanzaron. Alvaro, investigador oceánico, era oficial de reserva de la Armada Nacional. El General Manuel Bulnes, Jefe del Estado, incorporò presencialmente la Patagonia a nuestro territorio con la creación del Fuerte Bulnes en el extremo austral donde Puerto Natales, Punta Arenas, Tierra del Fuego y Puerto de Hambre son parte de nuestra patria. Lo mismo hizo Policarpo Toro con Rapa Nui. A no olvidar que el azul polar es tan azul como el Mar de Chile y nuestro cielo azulado, azul que forma parte de nuestra bandera tricolor.

miércoles, 2 de enero de 2013

FE RESUELTA Nº100, ENERO 2013

NUEVA ETAPA Fe Resuelta, FR, ha editado su edición N° 100, justamente, en enero de 2013. Es la ocasión de señalar nuestra gratitud y compromiso con nuestros lectores y camaradas que en el transcurso de los últimos años han mantenido su lealtad con nuestros ideales nacionalsindicalista que están al servicio de Chile y de su pueblo. A todos ellos nuestra esperanza de realización plena de sus aspiraciones más profundas y anheladas con motivo de un Nuevo Año que anhelamos sea de consolidación de nuestros planteamientos y propuestas como revista. Son los sinceros deseos de su director Hugo Carreño Aránguiz. Hemos avanzado en nuestros propósitos. El Nacional Sindicalismo Chileno ha superado etapas de radicalismos exacerbados, con gestos, prédicas y actitudes, que en nada contribuyen a la búsqueda de la legítima representación de la soberanía nacional, con nuestra doctrina y con nuestro estilo, donde la teoría de los cuerpos sociales y las forma política y económica para el gobierno de la nación que hemos propuesto, garantizan la libertad, dignidad, justicia y participación social que hoy demanda nuestro pueblo de la política y del estado. Diversas obras han analizado la acción del Movimiento destacándose los historiadores y analistas de las universidades chilenas y escritores. Entre ellos debemos señalar a Aníbal Pérez Contreras, Rolando Álvarez Vallejo, Verónica Valdivia, Manuel Salazar, Víctor Osorio, Walter Bilbao Vilches y otros. Nuestro reconocimiento a Werner von Bischoffshausen, Juan Antonio Widow, Misael Galleguillos Vásquez,Eugenio Cáceres Contreras. Carlos Hernández Tapia, ThomásFichet. Francisco Samper Polo, Pedro San Martín Jara, Carlos Acevedo Saavedra, Sebastián Carreño Hernández, Alfonso Ezquerra Varas, Ricardo Herrera Haag, Hermes Valberde Tomé, London ColttersIllescas, Ronaldo Berríos, Jorge Medina Carrasco, Jaime Tramón Castillo, Alma Meléndez Rojas, Marcela Räscht Fuentes, María Teresa Mardones, Cecilia García Escobar, Jaime Arancibia Román, Jaime Lorza Rodríguez, Jorge Vargas Díaz, Emilio Moraga Coltters, David Alderete, Max Herlitz Herrera, Elena Fornés Llona, George Valdés Silva, Guillermo Henríquez Alfaro, Marcos Moncada Astudillo, Cristián Rojas Molina, Marcelo Buendía Valdivia, Pablo Medina González, Rolando Pohl, Cristián Navarro Montti, Oscar Burgos, Patricia Correa, Felipe Araya Droguet, Guido Crino Tassara, Eduardo Sánchez Ñiguez, Ariel Peralta Pizarro, Octavio Tapia,David Mardones Rivera, Jorge Salinas Sánchez, Rubén Sanhueza, Luis Lillo Abarca, Ricardo Lillo Taucan, Juan Vergara Gallegos, TegualdaPavéz, Carlos Navarrete, Rogelio Molina, José Correa, Claudio Roa, Cristián Bahamondes Soto, Ricardo de la Castilleja y a varios otros, por su patriotismo a toda prueba, su lealtad a los principios y valores que surgen de la verdad, el bien y la belleza y por su espíritu de servicio y sacrificio por Chile y por su pueblo, legítimas aspiraciones que veremos realizadas en la forma y en el fondo, con nuestros planteamientos y propuestas sobre la Patria libre, el Estado justo y nuestro Destino como personas portadoras de valores eternos conviviendo en plenitud sobre nuestro territorio, con el patrimonio que le es propio por derecho natural, histórico y de vida. CARTA PÚBLICA DE MARÍA CONCEPCIÓN LIRA BENNET. Esta carta fue entregada a los medios de comunicación chilenos, pero no ha sido publicada como debiera haber sido. Fe Resuelta, FR, cree un deber hacerlo, sobretodo porque Conchita Lira es sobrina del sacerdote, filosofo, escritor y político Osvaldo Lira Pérez, la familia Widow ha sido forjadora del nacional sindicalismo y del pensamiento tomista en nuestra patria y porque la agresión de que fueron víctima los concurrentes a la exhibición de la película sobre la verdad histórica de Pinochet no puede quedar inmune. Ya lo dijimos antes, los nacionalistas y militares que gobernaron la nación no somos “Homo Sacer”, figura jurídica del antiguo derecho romano arcaico, rescatada por Giorgio Agamben, que establecía que quienes atentaren contra éstas personas quedaban liberadas de toda sanción penal. Al parecer para la democracia de partidos los nacionalistas y militares que impidieron una guerra civil y la instauración del comunismo en Chile son personas de simple vida sin cualificación valórica sometidas a la justicia como homo sacer, es decir, con la inmunidad de quienes han atentado contra estas personas, aún privándolas de su libertad, de sus derechos, de su integridad física y de su vida. Las personas agredidas, en relación con la carta, fueron Juan Antonio WidowAntoncich, su hermano Andrés y su hijo Cristián Widow Lira. El texto de la carta señala: El objeto de esta carta es agradecer la nobleza y generosidad de unos héroes anónimos, buenos hombres de nuestro pueblo que sin vacilar prestaron ayuda al necesitado. Sin pensar en los riesgos ni esperar recompensa. Las circunstancias son las siguientes: Mi marido de 77 años y su hermano de 72 quisieron asistir a la proyección de la película sobre la obra del General Pinochet. Uno de nuestros hijos los acompañó. Asistieron a la proyección de la película y, cuando se retiraban pacíficamente, fueron atacados por una turba que los apedreó, los tiró repentinamente al suelo, donde fueron pateados y escupidos, y los persiguió encarnizadamente mientras trataban de llegar al lugar donde estaba su auto. Cuando ya parecía imposible librarse del acoso, y el odio manifestado por los atacantes hacía temer lo peor, unos feriantes que tenían sus puestos en una calle lateral los hicieron entrar en la calle e impidieron la entrada de los perseguidores, incluso armándose con palos para defender a los perseguidos. Les ofrecieron asiento, una bebida y fueron a buscar un auto para sacarlos de allí, llevándoles hasta su autoy atendiéndolos hasta que estuvieron en él y pudieron salir con seguridad del lugar. Mi marido resultó con la cara cortada y rasguñada, mi cuñado tiene la boca destrozada de una patada y a mi hijo le quebraron la nariz y tiene una pierna seriamente dañada, todos ellos están llenos de golpes, algunos de los cuales hacen temer un daño mayor. Ellos no han hecho mal a nadie y menos a las personas que los atacaron, ni siquiera se han manifestado públicamente de manera alguna. Han sido gravemente maltratados sólo porque no piensan igual que los atacantes y osaron asistir a un acto privado para ver una película que los políticamente correctos han condenado. La amargura que produce este panorama se ha visto compensada por la actitud de los feriantes, que representan la verdad y el valor de nuestro pueblo chileno y que nos permite tener esperanzas. Para ellos mi admiración y mi eterno agradecimiento. MARÍA CONCEPCIÓN LIRA BENNET Juan Antonio WidowAntoncich y Osvaldo Lira Pérez son académicos con grado de Doctor otorgados por la Universidad de Madrid y la Pontificia Universidad Católica de Chile respectivamente. Ambos forjaron en su juventud la creación del Movimiento Nacional Sindicalista y juraron como miembros de su Comunidad de Jerarquías, órgano superior de mando que elegía al Jefe Nacional de la institución nacionalista más antigua de Chile. FR rechaza categóricamente estos actos cobardes y violentistas de la izquierda marxista. Nos enorgullecemos que trabajadores de Ferias Libres protegieran a estas personas, pues sabemos que el nacional sindicalismo siempre ha estado con los trabajadores chilenos. Reconocemos su actitud generosa y solidaria como una señal de reserva moral de la patria. RESERVA MORAL DE LA NACIÓN La formación de nuevas generaciones nacionalistas requiere de la entrega de conocimientos y valores que generen una forma de ser y una forma de convivir. Se trata de forjar una espiritualidad que permita a la persona conocer y valorar su propio ser, a su entorno y al medio en que vive. Esto se traduce en cultura personal proyectada a la convivencia en que se realiza individual y socialmente. Ser culto es formar parte de la realidad en que se vive diariamente, con los conocimientos, experiencias y valores que se han estimado, diseñado y construido en el devenir histórico de las personas, pueblos, naciones y estados. Ser culto es ser reflexivo e incorporar al acerbo de las personas toda manifestación de vida, de cambio y de tiempo en el ámbito de lo mágico esotérico, la religión, la filosofía, lo ético y la moral, el arte, la ciencia y la tecnología. Es concebir la vida como totalidad en que se integran las motivaciones y los diversos aspectos que influyen y generan cambios en las circunstancias que van proporcionando los acontecimientos y las diversas situaciones de la naturaleza, del universo material y de los seres vivos. Esto debe ser analizado partiendo de los tiempos más remotos, el presente físico e histórico y lo que nos deparará el futuro. Por supuesto que esta acción requiere de una metodología adecuada cuyos resultados deben ser validados, cuestión que es propia de los investigadores, pero que nos permite conocer esas realidades con la información cultural de que disponemos por la tradición, los libros, la computación e incluso las profecías. A la ciencia se le exige, para ser tal, que sea capaz de predecir y visualizar acontecimientos y situaciones en el devenir próximo. Lo esotérico y religioso requiere motivar la fe de las personas. La filosofía establece una verdad esencial y establece las categorías del ser. Las profecías son mensajes que persiguen el enriquecimiento espiritual de las personas en función de verdades absolutas y valores eternos. Si las personas cambian positivamente las profecías no se cumplen, de lo contrario se producen los acontecimientos catastróficos y apocalípticos que se anuncian. Las profecías mayas se refieren a cambios de eras. Su período de tiempo alcanza los 5126 años maya. Los Chiles antárticos comenzaron a medir el tiempo hace 14.000 años. La verdad y el bien son requerimientos permanentes y se entrelazan con la vida y el universo en la búsqueda de equilibrios que den armonía a la existencia espiritual de las personas. En el ámbito de la convivencia la política juega un rol primordial. Es el poder decisional de que disponen los pueblos para lograr libertad, dignidad y justicia para garantizar la vida y la convivencia humana en armonía con el universo, principalmente con el territorio en que se insertan pueblos y naciones. Vivimos una etapa terminal de las formas políticas y económicas que no han satisfecho los requerimientos que demandan los pueblos. Los políticos se han alejado de la realización de las aspiraciones más profundas de los pueblos y sólo les interesa el poder político de los estados para usufructuar, como grupos de poder, de sus recursos. Esto genera caos e ingobernabilidad debido a la ausencia de dignidad e injusticias que se viven, facilitando formas de libertad que no tienen proyección porque no se generan expectativas para solucionar los problemas. Estas formas sólo pretenden legitimar su autoridad. Siempre hay reservas morales. Lo han sido la iglesia, el ejército y las universidades. También las escuelas de pensamiento. El nacionalismo es una reserva alternativa culturalmente válida. Por eso debemos formar una comunidad que viva conforme a sus pensamientos y valores para representar la soberanía que es propia de pueblos, naciones y estados. Es importante considerar nuestra concepción sobre la muerte, que es el conocimiento más certero de los hombres como seres vivos. El temor a la muerte, que da fundamento a las ideas y creencias del pueblo, debe ser concebida como el último acto de servicio de las personas por la patria teniendo presente, en todo momento que la muerte menos temida da más vida. El Nacionalsindicalismo ha entregado hombres e ideas al nacionalismo chileno y debe ser considerado conforme a la categoría y jerarquía que le corresponde como escuela de pensamientos y valores. El Nacionalsindicalismo aspira a contribuir a la formación de la fuerza que requieren los chilenos para forjar una patria libre, un estado justo y un destino de grandeza, donde el cumplimiento de las obligaciones y derechos se garanticen por la participación social plena y el equilibrio entre la autoridad, las personas y las organizaciones sociales. FR ha indagado en diversos temas para contribuir a la difusión del nacionalismo chileno. Nuestra visión es que se deben escolarizar las temáticas que definen a nuestra comunidad social en el ámbito doctrinario, político y valórico, pues los chilenos tienen incorporado a su forma de ser los estudios sobre diversas materias en su etapa escolar. Se debe insistir en realizar jornadas de estudio y en crear hábitos de lectura sobre obras de nacionalistas. También se debe forjar una inquietud intelectual por estudiar diversas materias e investigar sobre nuestra trayectoria histórica. Se deben superar los esquemas de izquierdas y derechas que solo confunden a nuestros seguidores y amigos. ¿Nacionalismos de izquierda?. ¿Derecha nacionalista?. Superar además los prejuicios sobre nosotros como sector político. Recientemente hemos asistido a la difusión de caricaturas sin fundamento como identificaciones de “amilicados y anticomunistas” o “neoviolentistas” o que consideramos a la “guerra como expresión genuina del nacionalismo” o que “el nacionalismo es sólo un sentimiento” o que “no hemos superada la etapa de la patota en nuestro desarrollo institucional” o que “somos la última carta de la derecha para mantener su poder y sus privilegios”. El nacionalismo, como reserva moral de la nación, es mucho más que eso. Su desafío es lograr eficacia en su estrategia política de representar la soberanía social y alcanzar poder nacional para proyectarse al poder político del estado. El regionalismo y los movimientos sociales sectoriales emergentes son más propios de la prédica centenaria del nacionalismo que hoy pretenden dominar quienes han rendido pleitesía y tributo a los partidos políticos y a la lucha de clases. La política de los partidos es ajena a los intereses de la convivencia social de los chilenos. No es jugando a ser partido que lograremos nuestras metas y objetivos. EL MOMENTO POLÍTICO La renuncia con reversa de Carlos Larraín a la presidencia de RN, Renovación Nacional, por supuestas molestias con el gobierno no tiene consecuencias en el equilibrio político chileno. La preocupación de los dirigentes y parlamentarios deviene de los recursos económicos que entrega Larraín al partido, sin lo cual no habrá recursos para la próxima campaña electoral ni habrá funcionamiento institucional. Lo mismo pasó con Sebastián Piñera cuando dirigía RN. La UDI, Unión Demócrata Independiente, ha descuidado su accionar y le ha surgido la rivalidad de Felipe Kast que quiere ser senador y participar con su grupo en las primarias de los partidos de derecha. Parece ser su estrategia para desplazar a los dirigentes históricos que vienen desde los inicios del gobierno militar sin dejar los puestos de influencia. El PC, Partido Comunista, quiere replantear la Unidad Popular para aumentar su representación de los electores. Inventó diez años de historia a los cuales no tiene derecho histórico. Ahora le falta adueñarse de la existencia del Partido Democrático en que militó y fue diputado Luis Emilio Recabarren. Recabarren transformó la Federación Obrera que dirigía en Partido Obrero Socialista que 10 años después, en 1922, se pasó a llamar Partido Comunista. Recabarren se opuso a las intenciones políticas de Elías Laferte de subordinarse a la estrategia internacional del comunismo ruso y abandonar el sentido laboral y sindical del POS, subordinando todas las acciones a la dirección del partido. Recabarren se suicidó. Los partidos de la Concertación no logran una definición de sus identidades y programas. Al parecer aspiran a la social democracia. La DC, Democracia Cristiana, se aproblema con sus relaciones electorales con los comunistas. No quiere perder su posición de centro que los hace aceptables para vastos sectores sociales medios que son católicos y cristianos y que le dan una razón de ser. Lo último no es problema para socialistas y radicales que quieren generar nuevas mayorías con el fin de recuperar el gobierno del estado. El PPD, Partido por la Democracia, es la expresión de un cierto concertacionismo que surgió para recuperar la democracia de partidos. No es tan importante la funcionalidad de los partidos, sino la creación de opciones presidenciales donde Michelle Bachelet y Laurence Golborne siguen logrando la representación de las personas en la conciencia colectiva del pueblo. Las otras “opciones”, Andrés Allamand, Ximena Rincón, Claudio Orrego, Ricardo Lagos Weber, Marco Enríquez Ominami, el ex ministro Andrés Velasco, Marcel Claude,Hernán Felipe Errázuriz y un ex diputado DC, que perdió el apoyo del Partido Chile Primero,no tienen peso político.

lunes, 3 de diciembre de 2012

FE RESUELTA Nº99 - DICIEMBRE 2012

MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA CHILE CHILE PREHISTÓRICO Roberto Rengifo, Profesor de Estética de la Universidad de Chile, escribió en 1919 la obra El Secreto de la América Aborigen y el Origen Polar Antártico del Hombre, libro en que se propone, por investigaciones, estudio de mitos, etimología, arqueología y antropología, establecer el rol fundamental de Chile y de su pueblo en el desarrollo de la humanidad y la cultura. Rengifo es un hombre de Santa Cruz, cerca de San Fernando, pueblo que hasta hoy mantiene su dedicación al estudio de la chilenidad. Fue miembro de la prestigiosa Sociedad Científica de Chile. Sus estudios se remontan a 19 y 20 mil años de historia y por tanto se dedica a investigar la prehistoria de nuestro continente. Es importante su estudio sobre el origen de la humanidad. Los primeros humanos vienen de la Antártica y, por causa del hundimiento de esa isla continente, pasaron a la Patagonia y emigraron por la costa de América hacia el norte. La tradición del diluvio deviene de esos tiempos físicos y de allí fueron trasmitidos a todos los pueblos. El diluvio hundió el territorio antártico y cubrió, en poco tiempo, de nieve todas esas tierras que eran fértiles como lo dice poéticamente Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594) en La Araucana (1569). “Chile fértil provincia y señalada en la región antártica famosa, por remotas naciones respetadas por fuerte, principal y poderosa. La gente que produce es tan granada, tan gallarda, soberbia y belicosa que no ha sido por rey jamás regida ni a extranjero dominio sometida”. Es el espíritu guerrero del chileno. La migración permitió poblar la América Prehistórica. La América Aborigen. Es en la Patagonia donde el hombre primigenio, lituche en su lenguaje,, comienza la medición del tiempo. Ahí están los petroglifos del Monte Valentín y el Palacio de Poseidon, Rey de la Atlántida, en lo que hoy se llama Tiahuanaco. Esto ocurrió hace 14 mil años. El Monte San Valentín tiene una altura de 4058 metros. Es la montaña más alta de la Patagonia Chilena. Queda en Campo de Hielo Norte. El Rey Poseidon es el dios de las aguas. Poseidon aparece 10 mil años después en la mitología griega como rey de los mares. Para Rengifo los celtas son de origen chileno, hijos de hombres que provenían del sur de América. Mismo origen tienen los persas. Los celtas o los Antheos son los hijos de los Andes. Actualmente los celtas son irlandeses. La última emigración se produjo desde Chile, en Taltal, hacia el Golfo Pérsico. Allí fundaron la ciudad de Uruk. Hoy queda en Irán. Los chilis o chilenos, los primeros hombres o viracochas, han contribuido a regenerar a los humanos desde hace 30 mil años con el fuego. Con el lenguaje hace 25 mil años. Con la escritura hace 18 mil años. Con la fundación de ciudades hace 14 mil años. Se trata de Monte Verde cerca de Puerto Montt. Para ellos Chile significa roca escrita y chilingas se traduce como pueblo descendiente de los chilis. Roberto Rengifo escribió en 1921 Los Chilis. En 1935 publicó El Papel del Territorio Chileno en la Evolución de la Humanidad Prehistórica. También escribió Arte Gráfico y Poético de los Primitivos Chiles, Fenómenos Sísmicos 1907, Sismología y Terremotos Chilenos 1910, Estructura Humana en el Arte 1913, Evolución de la Estética 1915, Movimientos Geológicos: los Andes suben y el mar baja 1920, La Lengua Antártica 1922, Paleontología Humana 1927, Etnología 1930. Fue amigo de Nicolás Palacios, autor de Raza Chilena (1904). Palacios también es de Santa Cruz provincia de Colchagua. Palacios estudió medicina y participó como médico en la Guerra del Pacífico (1879-1883) combatiendo en diversas batallas como Chorrillos y Miraflores, incluida la entrada a Lima. Destacar estos hechos da fundamento para explicarse la existencia de chilenos en todo el mundo, con un espíritu nacionalista a toda prueba. Además da contenido a la existencia de Chile desde los primeros tiempos de la humanidad y la cultura. Es una existencia más antigua que la mapuche, que por cierto es parte de la chilenidad, lo mismo que todos nuestros pueblos originarios. Estos testimonios contribuyen a formar nuestra memoria colectiva, para dar identidad a nuestra nación. La obra de Rengifo es importante para todo nuestro continente. Mayores antecedentes se pueden encontrar con Rafael Videla y en sus publicaciones. Videla se ha destacado en los estudios sobre este tema. Publicó Los Mitos del Polo Antártico. Cosmogonía y Antropología de la Civilización Prediluvial 2012. NACIONALISMO Abrahán Quezada Vergara publicó en 1986 su obra Diccionario de la Historia y Geografía de Chile. En ella define al nacionalismo como “corriente de opinión que en Chile apareció en las primeras décadas del siglo XX, con el propósito de denunciar la realidad político social. Se declaraban contrarios a la inmigración extranjera, a los monopolios, al desamparo de los campesinos y las deplorables condiciones sociales en que se debatían obreros y mineros en zonas urbanas y rurales. Tuvo expresión a través de libros, ensayos, revistas, grupos políticos y periódicos. De esta manera comenzaron a desarrollarse propuestas que pretendieron darle contenido político, económico y social a las ideas nacionalistas transformándolas en una ideología” Es una definición que contiene elementos que permiten formarse un concepto de esta escuela de pensamientos y valores. Sólo es objetable aquello de su transformación en ideología. Por el contrario el nacionalismo es ajeno a las ideologías. Tiene pretensiones de realismo y objetividad en sus observaciones, análisis y propuestas, las cuales siempre deben estar subordinadas a la verdad, el bien y la belleza. El nacionalismo tiene principios y valores que se resuelven en una doctrina y en una forma de vida. El nacionalismo tiene esencia, consistencia y trayectoria histórica en nuestra patria. Ha tenido un avance extraordinario. Ya no se confunde con falsos radicalismos que distorsionan su espíritu revolucionario, con gestos, prédicas y formas exacerbadas que a nada conducen. En el Centro de Estudios Miguel Enrquez, CEME, se publicó en 1999 que “González von Mareés, Jorge Prat y Ramón Callís incitaron a la derecha a una posición autoritaria y corporativista que tuvo acogida en el Partido Nacional de Sergio Onofre Jarpa. El senador Francisco Bulnes Sanfuentes proclamó como un derecho el Golpe de Estado y se empezó a presionar a los cuarteles motivados en la reforma agraria y otras medidas de la llamada Revolución en Libertad. Luego apareció el Movimiento Gremial y el Grupo Tizona de Valparaíso. El estudio señala que el nacionalismo se articuló bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalba. Con el triunfo de Allende surgió Patria y Libertad y la Unión Cívica Democrática de Jorge Prat”. Esta Unión Cívica Democrática, UCD, se formó con nacionalistas y militares en retiro que no tuvieron inconvenientes para publicar sus nombres en su documento fundacional. También se incorporaron los miembros del Partido Popular Nacionalista del general Héctor Martínez Amaro. La prematura muerte de Prat en 1971 disminuyó la influencia política y militar de la UCD. Estuvo encabezada por el general (R) Alberto Green Baquedano que intentó un fallido golpe de estado en 1972. Estas dos consideraciones, Quezada y CEME, de diferentes sectores intelectuales, denotan una preocupación por la existencia y accionar político del nacionalismo. Se puede considerar como íconos del nacionalismo, a González von Mareés, Jorge Prat y Ramón Callís. El primero como creador del Movimiento Nacional Socialista, Prat, ex Ministro del Presidente Ibáñez, que intentó crear un espacio político para el nacionalismo a través de una candidatura presidencial y Ramón Callís que contribuyó a forjar la doctrina y el estilo del nacional sindicalismo chileno que llamó a crear una Segunda República. Los tres fueron protagonistas del quehacer político de nuestra patria. INCONSISTENCIA DE MEO El ex diputado socialista Marco Enríquez-Ominami, hoy presidente del Partido Progresista, PRO, afirmó en el diario La Tercera que en Chile no hay lugar para nacionalismos exacerbados y agregó “ nunca ningún Jefe de Estado recurrió al nacionalismo para ganar elecciones”. Está en un error. El Movimiento Nacional Socialista de Jorge González von Mareés apoyó al candidato del Frente Popular Pedro Aguirre Cerda en 1938. Sin este apoyó no habría ganado. Carlos Ibáñez del Campo fue candidato a la Presidencia de la República en dos oportunidades. En 1938 retiró su postulación por los hechos ocurridos el 5 de septiembre. Estaba apoyado por el MNS y la Alianza Popular Libertadora de Tobías Barros. Ambos grupos de carácter nacionalista, social y corporativo. En 1952 ganó la presidencia apoyado por diversas organizaciones nacionalistas. Gobernó con nacionalistas y el llamado ibañismo, de tendencia social y popular, del que no fueron ajenos diversos sectores socialistas. Jorge Alessandri Rodríguez recibió en 1958 el apoyo de los nacionalistas dirigidos por Jorge Prat y Gastón Acuña. En la candidatura de 1970 lo apoyó además Pablo Rodríguez Grez. Eduardo Frei Montalba fue apoyado por movimientos nacionalistas. En realidad Falange y PDC recibieron en su formación política a diversos sectores nacionalistas. Salvador Allende Gossens fue apoyado por la Acción Popular Independiente, API, de orientación nacionalista dirigida por Rafael Tarud Siwady. El gobierno del Presidente Allende tuvo como ministro al Dr. Oscar Jiménez Pinochet que fuera miembro del MNS y participara en el conato revolucionario de los nacistas en 1938. Fue encargado de comunicaciones como Pitón 10. Su hija, Mónica Jiménez, fue Ministra de Educación de la Presidente Michelle Bachelet Jeria. Estos antecedentes, sin considerar a los gobiernos de los primeros decenios del siglo XX, son suficientes para probar los errores de la afirmación temeraria de MEO. Enríquez Ominami se ha declarado candidato a la Presidencia de la República apoyado por su partido, a pesar que su espacio ha sido llenado por Franco Parisi en las redes sociales. NUESTRA MILITANCIA Asumir una actitud política militante tiene requerimientos que permiten la creación de comunidades que comparten ideales, donde los principios y valores van dando paso a una forma de ser y a una forma de convivir que proporcionan una plataforma de apoyo permanente a la entidad en que se milita. El trabajo institucionalizado en organizaciones e instrumentos sociales tiene la ventaja de avanzar, sin que necesariamente todas las personas participen en las acciones que se realizan. El militante tiene que trabajar siempre. Todo es posible con la fuerza de la voluntad, pero hay que quererlo, hay que hacerlo. Los militantes deben permanecer honrados a toda costa, deben mantener la disciplina, el honor y el respeto, y sobretodo deben ser fieles y leales. La lealtad es el valor principal del militante. La lealtad hace posible reconocer la autoridad, el orden y la jerarquía. La lealtad permite pensar, validar y valorar la trayectoria de un ideal en el tiempo histórico. Hay que unir a los militantes y seguidores en memoria de sus muertos. La esencia de la vida de un pueblo se trasmite de una generación a la que la sucede. Es como ocurre en las familias, donde los seres vivos son portadores de la naturaleza y de la forma de ser de sus ancestros. Nosotros tenemos recuerdos de nuestros maestros y conductores que nos traen con frecuencia a nuestra presencia sus obras, realizaciones y testimonios. La autoridad, el orden y la jerarquía generan espacios de libertad para los militantes. La verdadera libertad es aquella que nos proporciona la esperanza de realización de nuestros planteamientos y propuestas. Esa libertad nos alegra y contribuye a nuestra felicidad. Es la libertad que encontramos en la Verdad, el Bien y la Belleza. Es la libertad que encontramos en el Ser Supremo, que encontramos en Dios. Manuel Lacunza y su obra La Venida del Mesías en Gloria y Majestad (1816) fue la esperanza de realización de las propuestas del nacionalismo católico encabezado por Jaime Eyzaguirre, con la prédica del milenarismo y el reinado del cristianismo por mil años, incluida la conversión de los judíos a Jesús. La libertad que lleva a los jóvenes a los vicios y no a las virtudes, que destruye hogares y lleva a la soledad, que limita el porvenir y el futuro, es una libertad que no tiene valor en la militancia, y es peor que los muros de una prisión. Es, en el fondo, una falsa libertad. El militante debe ser una persona de principios y valores. Al mismo tiempo debe tener un estilo de vida que le permita superarse día a día hasta llegar a ser mejores personas al servicio de nuestros ideales. La acción militante debe ser eficaz en la entrega de mensajes y en la búsqueda de nuevos simpatizantes, amigos y camaradas. Su accionar se suma a todos los esfuerzos realizados desde los tiempos fundacionales, para el cumplimiento de nuestras metas y objetivos, para hacer realidad la libertad, la dignidad y la justicia, para hacer posible la participación social plena y forjar nuevas formas políticas y económicas para gobernar la nación, para lograr la realización de nuestro destino, para servir a Chile y a su pueblo y para reivindicar nuestra presencia histórica desde los primeros tiempos de la humanidad y la cultura. La hora de la acción se acerca. ¡Por Chile, Siempre¡ CONVERGENCIA DEL NACIONALISMO En nuestro accionar hemos encontrado diversas organizaciones nacionalistas que predican planteamientos y propuestas para transformarse en auténticos representantes de los chilenos unidos por el ideal de una patria libre y soberana. Existen agrupaciones de carácter regionalista, de intereses sociales sectoriales, de espíritu corporativo, de naturaleza espiritual, de origen religioso, de pensamientos y valores filosóficos, de orden esotérico, metabiológicos y racistas, de reivindicación de pueblos originarios, de sentido guerrero y militar, tradicionalistas, que buscan justicia para militares procesados y condenados, que valoran la hispanidad y el mestizaje, que privilegian los cuerpos sociales, que creen en una nueva cultura, antiliberales, anticomunistas, antisionistas, antievolucionistas, antimasónicos, creacionistas y simplemente patriotas. A ellos no son ajenos el fascismo, el nacional socialismo, el nacional sindicalismo y otros movimientos nacionalistas europeos e iberoamericanos. Todas estas agrupaciones deben abrirse a buscar convergencias para maximizar sus esfuerzos políticos y doctrinarios, pues la descripción de tendencias no son necesariamente excluyentes unas de otras ni requieren ser compartidas. Se debe privilegiar a Chile y a su pueblo. Allí está su origen y destino. Esa es la esencia de su existencia. Al existir participamos del ser de la patria. Todos son compatriotas y aman a Chile con afán de perfección. Los más dotados deben hacer estudios e investigaciones para enriquecer culturalmente las propuestas. Afortunadamente existen jóvenes, profesores, intelectuales, artistas, profesionales y técnicos nacionalistas de buena formación y cultura. Se deben conocer sus obras y proyectar sus ideas políticas en el entorno de cada compatriota, sea en la escuela, la familia, el sindicato, la empresa o servicio en que se trabaje, en ámbitos formados por parientes, vecinos, amigos y camaradas, en la iglesia y en otros cuerpos sociales permanentes o circunstanciales. Se debe participar en movilizaciones sociales en defensa de la integración y soberanía de la patria. También en movimientos sociales reivindicativos de derechos y de afanes de crecimiento y desarrollo. Se deben respetar unos a otros. No se deben atacar entre ellos, los enemigos son otros. Se deben jerarquizar los valores que contienen las diversas propuestas y hacer propias estas estimaciones. Chile necesita de nosotros. Es el amor de la patria por sus hijos predilectos. Busquemos coordinación y unidad de propósitos. Demos a conocer nuestros pensamientos y valores. Construyamos sólidos relatos de nuestras formas de pensar, sentir, querer y hacer. De nuestra forma de ser. De nuestra forma de convivir. La unidad nacional requiere de la unidad del nacionalismo con su pueblo. Caminemos por la senda de la convergencia. .

martes, 6 de noviembre de 2012

FE RESUELTA 98 NOVIEMBRE DE 2012

FE RESUELTA 98 NOVIEMBRE DE 2012 MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA CHILE CORPORATIVISMO CHILENO En Chile existe un nacionalismo patriótico y social que tiene expresión en militares en retiro, tradicionalistas y corporativistas que asumen una originalidad en sus planteamientos y propuestas. El corporativismo es una doctrina que define formas y estructuras para la convivencia nacional, de acuerdo a la teoría de funciones sociales, que se proyectan a la nación y al estado. El corporativismo es la institucionalización de las funciones que se realizan en la sociedad y en el estado. Unos definen a la institucionalidad del estado como superestructura de la organización social y política de la nación. Es un corporativismo de naturaleza fascista. También se conoce como corporativismo integral. Otros, definen la organización social como propia de la nación, con sus características de independencia, autonomía y participación de los cuerpos sociales en la institucionalidad del estado. Este es un corporativismo propio de la hispanidad que es por naturaleza antiliberal. Algunos autores proclaman un corporativismo mixto con cámaras políticas y cámaras sociales. El corporativismo chileno tiene un historial no especificado que arranca de los inicios de la Colonia y que tiene gran desarrollo en el siglo XX. Se trata del poder político y del poder social. El poder político en la Colonia residía en la Corona Española. El poder social se expresaba a través de los Cabildos, las universidades, la iglesia y el ejército, que en Chile tenía mayor influencia que en otras colonias, por la movilización mapuche en defensa de sus territorios, de su pueblo y de su cultura. A principios de los años veinte surgen prédicas de profesionales, políticos y militares que proponen la institucionalidad del estado para resolver problemas sociales. Se trata fundamentalmente de la Unión Social Republicana que, entre 1925 y 1930, participó en la acción pública creando, entre otros organismos del estado, el Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Salud, leyes laborales, previsionales, de vivienda y de educación, los Tribunales del Trabajo y la organización corporativa de los trabajadores. El corporativismo, para ellos, es la garantía del fortalecimiento y desarrollo de la nación chilena. La recesión económica mundial de los años 29 y 30 del siglo pasado derivó en un colapso de la economía, las finanzas, el empleo y las condiciones de vida de pueblos, naciones y estados. En Chile, a partir de 1931, se debilita el poder político de los cuerpos militares que había surgido en los años veinte, producto del fracaso del parlamentarismo liberal impuesto después de la guerra civil de 1891 que sacó del gobierno al Presidente José Manuel Balmaceda Fernández. La caída del gobierno del General Carlos Ibáñez del Campo genera una disputa por el liderazgo militar. Entonces surgen doctrinas que pretenden llenar el vacío político: nacionalismo corporativo e ibañismo. El ibañismo tiene desde sus inicios un carácter nacional y popular. Tuvo como partidos a la Alianza Popular Libertadora de Tobías Barros y al Partido Agrario Laborista que estuvo encabezado por el Senador Guillermo Izquierdo Araya. El General Carlos Ibáñez del Campo volvió a gobernar a Chile entre 1952 y 1958. Después ha seguido teniendo vigencia en la política chilena. Ambas corrientes son seguidas por personeros de los cuerpos armados que aspiran a un nuevo orden político, con disciplina social, cultivo de un fuerte nacionalismo y desarrollo de las potencialidades productivas y guerreras de la nación, que derivaron a un autoritarismo presidencial, predicado más tarde por revistas, grupos, movimientos y partidos nacionalistas. El General Francisco Javier Díaz Valderrama, junto a Aquiles Vergara Vicuña, Jorge Worman Infante, Hernán Puelma Francini, Eduardo Pérez Vicuña, Carlos Rozas Cruzat, Álvaro Reyes Pérez y Carlos Jiménez Torrealba, formaron en 1932 Acción Nacionalista. Planteaba restituir la nacionalidad quebrantada por los antagonismos políticos y se declaraba anticapitalista y anticomunista. Díaz Valderrama tradujo al castellano y publicó los principales libros del nazismo. Esto ocurrió antes que el nacionalsocialismo de Alemania llegara al poder. Además se puede señalar al Frente Nacional Chileno, un movimiento, bien articulado con el pensamiento corporativo, que fue seguido por generales del ejército, incluido el General Díaz Valderrama. Un dirigente importante de este frente nacionalista corporativo fue el General Carlos Vergara Montero, ex Ministro de Guerra en 1931, después de la caída del gobierno de Ibáñez, quien a principios de los años 1940 luchaba por la disolución de las instituciones políticas vigentes y por el anticomunismo. También fue miembro de la triple A. Importante labor realizó la Asociación de Amigos de Alemania, AAA, formada por militares en retiro. La AAA fue dirigida por el General Arturo Ahumada Bascuñán y estuvo acusada de realizar espionaje para Alemania. También fue corporativista el General Juan Pablo Bennet Argandoña. Militó en Unión Republicana que en 1939 derivó a la Acción Republicana. El corporativismo nacionalista se constituyó en una nueva relación cívico militar. Cuatro partidos y movimientos civiles, de carácter corporativo, se formaron entre 1932 y 1935. El Partido Social Sindicalista de Clotario Blest Riffo en 1932. El Movimiento Nacional Socialista de Jorge González von Mareés y Carlos Keller en 1932. El Partido Corporativo Popular de Oscar Álvarez Andrews en 1934. La Falange Nacional de Eduardo Frei Montalba y Gabriel Valdés Subercasseaux en 1935. Todos de carácter nacionalista corporativo, aunque el PSS, el PCP y la Falange asumen el social cristianismo como forma política del corporativismo. El MNS, de mayor estructura y organización, con acción política en las calles y en el Parlamento adquirió mayor presencia. Tuvo tres diputados. Después de la Masacre del Seguro Obrero, en 1938, apoyó la candidatura de Pedro Aguirre Cerda del Frente Popular y cambió su nombre a Vanguardia Popular Socialista, lo que no fue seguido por Carlos Keller Ruef y otros varios militantes. La Vanguardia Popular Socialista se disolvió en 1942. La Falange Nacional sigue a la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera. Provenía del Partido Conservador. Derivó a la Democracia Cristiana. Ha tenido tres Presidentes de la República: Eduardo Frei Montalba, Patricio Aylwin Azócar y Eduardo Frei RuizTagle. Clotario Blest derivó, sin dejar de lado el catolicismo, a la izquierda revolucionaria, Jorge González derivó al liberalismo y Óscar Álvarez al nacional sindicalismo chileno. Jorge González von Mareés, de profesión abogado, fue Alcalde de Ñuñoa. Su mayor aporte legislativo fue lograr la aprobación de la ley que establecía un impuesto a las exportaciones de cobre, para financiar la reconstrucción de los daños generados por terremoto de Chillán en 1939. El cobre era entonces de propiedad norteamericana y estaba protegido por leyes de guerra. El resto de los parlamentarios y sus partidos no se atrevían a hacerlo. En 1958 se retiró del Partido Liberal, del cual llegó a ser Secretario General. Autores de obras de historia señalan que el Coronel(R) Caupolicán Clavel servía de nexo entre el MNS y el Ejército. Carlos Vergara Montero y Carlos Sáez, militares nacionalistas, se hicieron presente en misa por los caídos en el Seguro Obrero. En 1940 el General Ariosto Herrera Ramírez junto a Guillermo Izquierdo Araya forman el Movimiento Nacionalista de Chile de pensamiento corporativo. Guillermo Izquierdo Araya, profesor de historia y abogado, es un connotado corporativista. La obra El Siglo del Corporativismo (1934) de Mijail Manoilescu ha circulado en Chile desde 1941 traducida y publicada por Hernán García Huidobro. Manoilescu fue un ingeniero, escritor y político que publicó 11 libros entre 1919 y 1934. Militó en el nacionalismo corporativo rumano. También fueron corporativistas el dirigente e intelectual socialista Clodomiro Almeyda Medina, el ex Ministro Juan Gómez Milla y el ex Rector de la Universidad de Chile Eugenio González Rojas. Luego vino la Acción Chilena Anticomunista, ACHA, de Jorge Prat Echaurren y Raúl Marín Balmaceda. Se declaraba nacionalista, corporativa y anticomunista. Jorge Prat Echaurren con Jorge Fontaine Aldunate crearon en 1946 la Revista Estanquero. Ramón Callís Arrigorriaga y Gastón Acuña MacLean crearon en 1947 la Revista Bandera Negra, cuyo último número se publicó en 1973, antes del cambio de gobierno. El Presidente Gabriel González Videla, influido por el corporativismo, afirmaba que una parte del Senado podría ser llenado por los grandes organismos gremiales como la Cámara de Comercio, la Sociedad de Agricultura, la Sociedad de Fomento Fabril, la Sociedad de Minería, Federaciones Obreras, Asociaciones de Empleados Públicos y Asociaciones de Empleados Particulares. Propuestas similares hizo después el Presidente Jorge Alessandri Rodríguez. El corporativismo civil perseguía una renovación de los cuadros de la élite política tradicional. Tuvieron una concepción política patriótica, social y autoritaria. EL SINDICATO NACIONAL SINDICALISTA El nacional sindicalismo chileno ha realizado múltiples trabajos sobre el sindicato como cuerpo social de la nación que representa a los trabajadores en el proceso productivo y en la convivencia social. En lo principal ubica la acción productiva del trabajo en lo valórico como bien y como forma de vida. Promueve para la vida del trabajo cinco principios: autoridad, jerarquía, participación, ética e intervención del estado. Por los tres primeros somete la decisión de los asuntos del trabajo a la autoridad del estado exigiendo la aceptación de la categoría jerárquica que le corresponde, por derecho de función, a sindicatos y gremios en el proceso de producción que demanda la convivencia. Esta decisión está condicionada a la participación de los trabajadores, a través de sus propios organismos sociales, en las unidades productivas de bienes y servicios y en la institucionalidad del estado. Es fundamental ampliar el acceso a la negociación colectiva en las empresas que debe ser una herramienta eficaz para lograr la realización de las legítimas aspiraciones de los trabajadores. El principio ético sirve como medio armonizador y moralizador de toda la organización laboral y de los trabajadores. Otorga un sentido humano a la vida del trabajo, por sobre el concepto abstracto de la producción. Privilegia el trabajo antes que el capital. Pretende, además, la hermandad y el sentido social de los productores a través de los valores corporativos, y reconoce el cumplimiento de la función social y económica del estado en el establecimiento de normas de las relaciones laborales y la distribución de la riqueza. Contribuye a dar al trabajo una calidad jurídica como derecho y como deber. Con todo lo anterior se puede expresar que el estado, a través del sindicato, cuidará de conocer si las condiciones económicas y de todo orden en que se realiza el trabajo son las que en justicia corresponden al trabajador. Es necesario reiterar los conceptos de libertad, autonomía y participación que son propios de los cuerpos sociales. El principio de intervención del gobierno en los asuntos del trabajo, permite establecer que las condiciones del trabajo deben ser reguladas y garantizadas por el estado, a través de fueros y códigos laborales con fuerza de ley. El gobierno fija las remuneraciones mínimas y los subsidios. Establece normas para la capacitación y el empleo. Hace posible la creación de un sistema de pensiones y de salud para los trabajadores. El sindicato, a través de la negociación colectiva, debe lograr el acceso de los trabajadores a la propiedad de la empresa. No se debe olvidar que, para los trabajadores nacionalsindicalistas, el estado es el realizador de la justicia. Para ellos la mejor distribución de la riqueza se logra con salarios justos. En Chile se requiere más poder para los sindicatos. LA DEMOCRACIA DE PARTIDOS En reiteradas oportunidades nos hemos referido a la democracia de partidos como forma política liberal que da superestructura legal al capitalismo liberal, hoy superado por el llamado neoliberalismo norteamericano y su economía de especulación financiera, que a diferencia del liberalismo clásico introduce el concepto de la sobrevivencia de los sectores vulnerables, a través de políticas públicas, y que privilegia al sector financiero postergando a los productores. Esta democracia de partidos carece de representación para la realización de sus “funciones” y desconoce la legítima soberanía social de familias, municipios, provincias, regiones, sindicatos, universidades, iglesias y cuerpos armados permanentes que se expresan, por ausencia de instrumentos de participación, a través de fuerzas de naturaleza social y territorial que se manifiestan por movimientos sociales circunstanciales que persisten, en su movilización, hasta lograr sus objetivos y restablecer los equilibrios que garanticen la paz social y el orden público. La democracia de partidos pretende ser un gobierno del pueblo, pero a través de representantes políticos de los partidos. Es una democracia para los partidos políticos. Es una democracia liberal. Según el cientista político Carlos Hunneus Madge los partidos políticos cumplen múltiples funciones de apoyo a su legitimación: moviliza a los ciudadanos en las luchas electorales, ayudan al reclutamiento de los altos funcionarios del gobierno, sus directivas intervienen en la formulación de las políticas públicas y ayudan a la comunicación entre los dirigentes y los ciudadanos, entregando las demandas de éstos al sistema político. Entre el fortalecimiento del sistema de partidos y la democracia existe una simbiosis: el desarrollo democrático, a través de elecciones periódicas, fortalece la institucionalización de los partidos, mientras, a su vez, el buen estado de éstos constituye un factor que ayuda a la consolidación del orden pluralista. Nuestro primer cuestionamiento es que más importante que la pluralidad de partidos es la pluralidad institucional de la nación. La designación de altos funcionarios del gobierno y la formulación de políticas públicas no requieren de los partidos. Más valen los concursos públicos con exigencias de conocimientos y experiencias y la contratación de organismos especializados en estudios sobre políticas específicas, sea por parte de los gobiernos o por instrumentos de participación como el Consejo Económico Social. El problema de los partidos es que sirven sus propios intereses de poder lo cual los impulsa a transformarse en grupos permanentes de poder político. La democracia de partidos ha sido históricamente incapaz de resolver los problemas que afectan a la convivencia. Lleva en forma intrínseca la división, la lucha ideológica, la ingobernabilidad y la anarquía. Fue, debido a estos dos últimos factores, causa principal de la ruptura institucional en 1973, por el intento de establecer un régimen socialista al estilo cubano. Su restauración, por la dualidad liberal socialista, ha comenzado a generar problemas a los chilenos. Para el nacional sindicalismo los llamados partidos deben ser circunstanciales y no permanentes. Deben representar aspectos doctrinarios, no ideológicos, acerca de la convivencia, la economía, el conocimiento de la realidad del entorno, como universo, como naturaleza y como vida, los principios y valores de la nación, la historia y la cultura. Deben estar al servicio de las personas y de la comunidad nacional. Deben cultivar un eficaz realismo y un sano pragmatismo que impida la formación de dogmatismos institucionales. Las funciones que señala el señor Hunneus no legitiman la existencia de los partidos. Sólo a la democracia de partidos que es una forma política liberal. Lo importante es legitimar la representación de la soberanía que se ejerce en la nación y en el estado. De allí emerge el poder social y el poder político. La soberanía social y la soberanía política. La soberanía social se realiza a través de los cuerpos sociales permanentes de la nación y agrupaciones circunstanciales de diversos orígenes como son las organizaciones no gubernamentales, ONG, fundaciones, clubes, centros culturales, corporaciones y asociaciones civiles de distinta naturaleza. La soberanía política se realiza a través del estado y sus instituciones, con énfasis en la forma de gobierno, los cuerpos legislativos y la organización para el ejercicio de la justicia. También tiene la misión de establecer una forma económica que garantice la integración de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo. Debe dar espacio a la libertad, la dignidad y a la justicia. Al poder político le es propia la autoridad, el orden y la jerarquía. La autoridad dirige y toma decisiones que afectan la convivencia social, política, económica y cultural de la nación. Tiene el derecho de mandar y el derecho de hacerse obedecer. El orden es el sistema institucional de convivencia y la jerarquía establece reconocimientos valóricos en las personas y en las instituciones. Si los partidos se hacen permanentes, y no lo son, se transforman en grupos de poder e influencias que resuelven según sus propias conveniencias cómo seguir siendo parte del poder político del estado. La representación y la participación ciudadana sólo se manifiesta en los períodos electorales, pero no existe vinculación entre los elegidos y la ciudadanía. Hoy se trata de ampliar la representación y la participación a través de la inscripción electoral automática y votación voluntaria, para dar mayor sustentación al sistema político, pues el cuerpo electoral está demasiado envejecido por la ausencia de las nuevas generaciones juveniles que superan los cuatro millones de personas, lo que pone en riesgo la legitimidad del sistema. Además se introducen las elecciones primarias para elegir candidatos a alcaldes, parlamentarios y jefes de estado, con el fin de dar mayor consistencia a la participación ciudadana en la designación de candidatos. Por supuesto que los candidatos los designan las fuerzas políticas. Son voluntarias para no afectar la vida interna de los partidos. Las izquierdas responden con llamados a Asamblea Constituyente, con lo que quitan legitimidad al orden institucional que rige en la república, orden que ellos mismos forjaron con la dualidad liberal socialista que ha gobernado la nación. La propuesta de elegir a gobernadores provinciales e intendentes regionales no es consistente. Más contundente es incorporar a los consejos provinciales y regionales a los cuerpos sociales. Lo mismo debe ocurrir en los municipios y en los ministerios. No se atreven a introducir los plebiscitos revocatorios que son propios de los gobiernos populistas de contenido social, estatal y caudillista que se han creado en Iberoamérica. Prefieren el sistema binominal para asegurar representación, dominio y poder, postergando a nuevas fuerzas políticas e independientes. En nuestros días la auténtica representación se manifiesta en los movimientos sociales generados en los cuerpos sociales de la nación. La participación social es nula en la democracia de partidos. Sólo existe participación electoral individual. La democracia de partidos, considera al hombre aislado de su entorno social. Lo considera como un hombre simple de vida, sin cualificación valórica. Cuando se habla de democracia de partidos, el nacionalismo prefiere hablar de democracia funcional, jerárquica y comunitaria, con autoridad en el gobierno, regulada por la ley y la participación social plena, como garantía de los derechos y del desarrollo integral de la nación. Por ahora proclamamos la restauración del Consejo Económico Social y de la Escuela Sindical de Chile como organismo público dotado de autonomía. La puesta en marcha del Consejo Nacional del Trabajo y la revisión y perfeccionamiento del Estatuto Social de la Empresa. ELECCIONES MUNICIPALES Las elecciones municipales del 28 de octubre mostraron que la democracia liberal no representa a los chilenos. De 13. 500. 000 electores sólo votaron cerca de 5.500.000 ciudadanos del padrón electoral. De los votos emitidos la UDI obtuvo el 17,2 %, RN le siguió con 15,8%. La DC logró 15,4%, el PS 12,3%, el PPD 9,9%, PRSD 5,6%. El PC alcanzó el 6,6%. La Concertación ganó en alcaldes, 48% contra 37%, y en concejales, 49,8% contra 33,1%. La Coalición por el Cambio, oficialista, fue derrotada. No convenció a los electores. La ausencia de participación en la gestión de gobierno se había manifestado por movimientos sociales y también por sectores nacionalistas, militares en retiro y familiares de procesados y condenados que pertenecieron a las fuerzas armadas. Los resultados permiten afirmar que autoridades elegidas no son del todo representativas y, en cierto modo, carecen de legitimidad. Este es un desafío para la clase política en vista de la elección presidencial que se avecina. El Presidente de la República debe tener respaldo ciudadano. La Concertación ya sabe que debe incorporar al PC a sus estructuras y reiterar su posición izquierdista, para ganar elecciones. Con todo les falta el ex diputado socialista, Marcos Enríquez Ominami, que dirige al PRO. La Coalición por el Cambio debe observar más allá de sus formaciones políticas, pues existen amplios sectores nacionalistas y organizaciones sociales que se identifican con principios y valores del gobierno militar. Sin ellos pierde. Las advertencias fueron manifestadas por organizaciones “pinochetistas” y por el diputado Urrutia. El acto en el Caupolicán en junio pasado fue una alerta que fue desoída por el Presidente Sebastián Piñera y su equipo de gobierno. Es bueno saber que nuestros análisis tienen correlato en la vida ciudadana. Los nacionalistas no somos Homo Sacer, no somos hombres de vida simple. Tenemos cualidades valóricas y estamos siempre dispuestos a servir a Chile y a su pueblo. Homo Sacer es una figura del derecho romano arcaico en que la vida humana se incluye en el orden jurídico únicamente bajo la forma de exclusión, es decir, de la posibilidad absoluta de que cualquiera que persiga, atente o mate a estas personas no es responsable jurídico ni penable por dicha acción aniquiladora. Debemos buscar la convergencia y permanecer unidos. Debemos enriquecer nuestras ideas y propuestas. Debemos ser capaces de lograr mayor influencia en el poder político del estado, desde nuestras propias fuerzas sociales corporativas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

FE RESUELTA 97 OCTUBRE 2012

FE RESUELTA 97 OCTUBRE 2012 MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA CHILE HOMBRES DEL NACIONALISMO GENERAL ALFREDO CANALES MÁRQUEZ Alfredo Canales Márquez fue un General de Ejército. Nacionalista opositor al gobierno del Presidente Salvador Allende y su proyecto totalitario socialista. Canales fue Director de la Academia de Guerra y Director de Instrucción del Ejército. Ya en retiro formó la Junta Unificadora Nacionalista con el objetivo de lograr la unidad de los grupos y movimientos nacionalistas que apoyaban el cambio de gobierno. Los núcleos más importantes que concurrieron a su llamado fueron grupos pratistas, ibañistas, el Movimiento Nacional Sindicalista, sectores movilizados del Frente Nacionalista Patria y Libertad que se articularon después del autoexilio de los dirigentes nacionales a Ecuador debido al llamado Tanquetazo del Blindado comandado por el Coronel Roberto Souper Onfray. La Junta Unificadora Nacionalista abrió un espacio político a militares en retiro y a nacionalistas que eran críticos de la democracia liberal, anticomunistas y tradicionalistas que reconocían al estado amplias atribuciones económicas y sociales. Postulaban la participación de los trabajadores en las empresas y la participación de los cuerpos sociales en la institucionalidad del estado. El nacionalismo chileno nunca fue neoliberal, afirma Verónica Valdivia en su libro El Golpe después del Golpe. Su labor con la civilidad consistió en mantener movilizados a estos sectores en los llamados Proteco, organismos de defensa de barrios de los sectores sociales opuestos a los grupos violentistas que apoyaban al Presidente Allende. Fue interlocutor válido entre las unidades militares y los mandos militares que pretendían cambiar el gobierno. Después del cambio de gobierno inició una carrera diplomática. Siendo Embajador de Chile en el Líbano, sufrió un atentado en Beirut el 21 de julio de 1974. Luego representó a Chile en la ONU. Su actitud es comparable con la del General Ariosto Herrera Ramírez y la del General Roberto Viaux Marambio. RELATOS PARA UNA HISTORIA La formación de cuadros políticos tiene una historicidad que es necesario analizar. En el caso del Movimiento Nacional Sindicalista tienen presencia viejos camaradas que dieron consistencia al movimiento. Se trata de quienes militaron en el Movimiento y en la Comunidad Universitaria Nacional Sindicalista, CUNS, grupo estudiantil universitario del MRNS, entre los que destacan Alex Avsolomovich Callejas, Patricio Chelew, Germán Lühr Antoncich, Ernesto Noguera Gorget, Francisco Samper Polo, Ramiro Rodríguez, Oscar Godoy Arcaya, Juan Sanhueza, Renato Carmona Flores, Marcos Bartucevich Torres, Alberto Arce Eberhard, Guido Crino Tassara, José Antonio Videla Peñailillo, Renzo Pecchenino (Lukas), Juan Antonio Widow Antoncich, Jorge Santibañez Ceardi, Oscar Quiroz Mejías, Enrique Münschmayer Barber, Douglas Schwanston, Julio Fernández Términi, Horst Pollak, Misael Galleguillos Vásquez, Gabriel Pumarino Carte, Eugenio Cáceres Contreras, Agustín Ríos Quiñones, Juan Olhaberry Marchesse, Alvaro Ulloa Rübke, Salvador Villanueva, Edmundo Gana Leagh, Alfonso Ezquerra Varas, René Inostroza Tapia, Alfredo Maculet Hart, Ricardo Herrera Haags, Juan Chamblás Morales, Jorge Luer Alegría y tantos otros que dejaron una huella que hasta hoy perdura. Muchos son profesionales y profesores universitarios, autores de libros y emprendedores. Todos con ideas corporativas, integristas hispánicas y opuestas al comunismo totalitario. Con visiones culturales occidentales e iberoamericanas. En Santiago tienen vigencia las ideas de Osvaldo Lira Pérez, Ramón Callís Arrigorriaga, Valentín Robles Letelier, Delfín Alcaide Wetson, Federico Mujica Canales, Gastón Acuña MacLean, Daniel Frías, Pedro Zurita Zurita, Germán Cuevas Torrealba, Adrián Buzzetti, Raúl Ramirez, Mario Urzúa Urrutia, Iván Katalinich, Héctor Pacheco, Manuel Barrera, José Antonio Rodríguez, Rolando Pohl, Sergio Aguirre Latchan, Germán Moreno, José Luís Recart, María Teresa Mardones, Alma Meléndez Rojas, Astrid Cereceda Rojas, Jaime Etchepare Jensen, Werner von Bischoffshausen Werkmeister, Jorge Vargas Días, Claudio Matte Azagra, Jorge Prat Alemparte, Luís Lazzaro Maluenda, Hugo Torres Fernández, Mario Tapia Salazar, René Silva, Hugo Delgado, Oleg Kunacov, Genaro Pozo Vergara y otros- Profesores universitarios, escritores, ingenieros, médicos, abogados, profesores, dirigentes sindicales, emprendedores y trabajadores. Nacionalsindicalistas disciplinados, doctrinarios, optimistas y realizadores. De todos ellos, han publicado libros Osvaldo Lira, Alex Avsolomovich, Patricio Chellew, Germán Lührs, Francisco Samper, Renato Carmona, Renzo Pecchenino, Juan Antonio Widow, Oscar Quiroz, Eugenio Cáceres, Misael Galleguillos, Ramón Callís, Gastón Acuña, Mario Urzúa, Manuel Barrera, Jaime Etchepare, Werner von Bischoffshausen y Alberto Arce.En Valparaíso se crearon las revistas Tizona, Aspas y Forja. En Santiago Bandera Negra, Guerra Obrera y El Pueblo. Todos supieron organizarse reconociendo autoridades y jerarquías, para darse un orden que permitiera su gobernabilidad. De allí nació el Tribunal del Estilo, la Comunidad de Jerarquías, que elegía al Jefe Nacional, y los mandos políticos, territoriales y funcionales. De su mística nacieron símbolos, himnos y canciones. Surgieron los valores capaces de crear una forma de vida y una sana convivencia institucional. Todo derivó a un espíritu de servicio y sacrificio por la nación y su pueblo. Se formó el sentido de pertenencia y la voluntad de realización de los principios y valores forjados en el duro quehacer de enfrentar realidades, donde se percibe el dominio de fuerzas sobre las personas y las organizaciones sociales que contribuyen a realizar los fines de la nación. Se habla de participación social y de comunidad nacional. Se hace presente el afán de conquistar el estado. Se hacen propios los ideales de libertad, dignidad y justicia. Se buscan formas económicas y políticas para gobernar la nación. En Valparaíso se recuerda el acto político realizado en abril de 1957 frente a la Universidad Católica motivado en las protestas sociales contra el gobierno del Presidente Carlos Ibáñez del Campo. En el atardecer de ese día Alex Avsolomovich llamaba a dar soluciones a los problemas que afectaban a Chile. Bajo la luz de un farol que sostenía un camarada y rodeado de un pelotón militar se llevó adelante esta acción que obedecía a una política del mando nacional que también actuó en Santiago proclamando que los muertos en las protestas eran nuestros y que debían ser respetados. La participación del Movimiento en elecciones gremiales universitarias y sindicales concitó la atención de todos los nacionalsindicalistas. Se lograron triunfos incuestionables en centros de alumnos de las universidades porteñas y en sindicatos de Concepción y Santiago. Se realizaron acciones patrióticas en defensa de la territorialidad y de la soberanía nacional mancilladas por el expansionismo argentino acentuadas por la visitas de autoridades del gobierno trasandino a Santiago. En el ámbito del arte se recuerda las veladas de música realizadas por el abuelo materno de Germán Lührs Antoncich en su casa del Cerro Alegre de Valparaíso. Don Antonio Antoncich era coleccionista de instrumentos musicales de calidad y sus conciertos tuvieron fama internacional. Lo propio ocurría en Santiago con la presencia y la acción del padre de Ramón Callís que se dedicaba a la preservación de pinturas y esculturas religiosas en iglesias y conventos. También estaba la presencia del padre Osvaldo Lira que desde joven se dedicó al estudio de los valores del arte que difundió en universidades, colegios y en el Movimiento. En la convivencia doctrinal se hablaba de Primo de Rivera, Ramiro Ledesma, Oswald Spengler, Martín Heidegger, del poeta Gabriel D’Anunzzio, de José Ortega y Gasset, de Miguel de Unamuno, de Ramiro de Maeztu, de José Vasconcelos, de Santo Tomás de Aquino, de San Agustín, de Osvaldo Lira, Jaime Eyzaguirre, Nicolás Palacios, la Revista Estudios, del padre Guillermo Viviani, del padre Fernando Vives maestro de Clotario Blest y Oscar Álvarez, de la masacre del Seguro Obrero, del portalianismo de Alberto Edwards, de Mario Góngora, de las ligas patrióticas, del nacionalismo europeo e iberoamericano, del sindicalismo, la guerra civil española, las guerras victoriosas de nuestro ejército, de Arturo Prat, del espíritu guerrero del pueblo mapuche, del entreguismo territorial de la clase política, de los poetas chilenos, del milenarismo de Manuel Lacunza, del nacionalismo chileno y de la historia patria. Mario Urzúa estudió y difundió el milenarismo chileno. Prestaba a sus seguidores la obra de Lacunza La Venida del Mesías en Gloria y Majestad (1816) cuatro tomos. Urzúa escribió una obra sobre el Profeta Nostradamus que tiene dos ediciones. En los años sesenta se produjeron enfrentamientos entre nacionalsindicalistas y socialistas. Esto se originó debido a que ambos grupos políticos tenían su sede central en la calle San Martín de Santiago. Cuando los jóvenes socialistas regresaban de sus actos, al pasar por el local del Movimiento, pretendían ingresar a la sede. Nunca lo lograron. Ramón Callís hablaba de los años fundacionales recordando a Olegario Segundo Vásquez Castro, a los hermanos Schuster, al camarada Villacura, al camarada Cartagena. Se refería a sus relaciones con el general Ariosto Herrera Ramírez, a los locales del Movimiento en Monjitas, San Martín y Ahumada. De la vida en su residencial de calle Holanda 144, refugio de nacionalistas del continente, de su paso por las empresas Philips y Saba. De sus relaciones con el MNR y la FSB de Bolivia, del Movimiento Tacuara de Argentina, de la ARNE de Ecuador, del Movimiento Sinarquista Mexicano, del Movimiento Integrista Brasilero, del MSI de Italia y de Falange Española. Gustaba relatar sobre la estrategia del “golpe en frío” que consistía en convocar a los militantes y sus mandos a reunirse en lugares escogidos en horas de la noche, sobretodo en días de tormentas. Hablaba de caminatas y subidas de cerros y montañas. Recordaba con afecto la vida en campamentos porque los asistentes se desligaban de sus familias y se enfrentaban a la naturaleza como parte del territorio patrio, y a la convivencia y cultura nacional sindicalista. Se realizaban en la cordillera, las playas, en Peñuela y en Limache. DE GUARDIA EN LOS LUCEROS Nuestra existencia como seres vivos nos permite participar de la esencia del Ser. Esta etapa de la vida nos permite proyectarnos a la historia en la búsqueda de la verdad, el bien y la belleza. La verdad y el bien nos vinculan con la eternidad. Por eso hablamos de valores eternos, de espacios infinitos y de lo absoluto de la verdad. El tiempo de nuestra existencia termina con la muerte. Durante ese período debemos forjar nuestro ser como personas y llenar la vida de valores, para proyectarnos a las nuevas generaciones de nuestras familias, camaradas y compatriotas, con la cultura que hemos recibido del pasado, pero que nosotros hemos enriquecido. Estas reflexiones surgen al constatar el hecho de la muerte en las personas de nuestros camaradas fallecidos. Es el caso de Jorge Luer Alegría que nació el año 1936 y falleció en julio del 2010 en Viña del Mar. En su juventud fue un atleta. Se destacó en la natación. Siempre fue fiel a sus ancestros . Fundador del Colegio Árabe y socio del Club Árabe de Viña del Mar. En la década del cincuenta se incorporó al nacionalismo. Fue militante y dirigente del Movimiento Nacional Sindicalista. En su negocio La Noria del Campo, del Barrio Almendral de Valparaíso, recibía a la hora del cierre a los militantes más cercanos. Un breve saludo y luego dirigirse a una cafetería para iniciar una conversación política o doctrinaria. Lo mismo recibía a trabajadores, estudiantes o profesionales. Él había estudiado agricultura. Fue comerciante e industrial. Se casó con la escritora Sara Vial de los Heros, a quien amaba. Tuvo dos hijas: Tatiana y Pamela. Participó en las tertulias de escritores que se reunían en su casa de calle Arlegui de Viña del Mar. Allí estaba María Luisa Bombal y los escritores porteños. Organizó jornadas literarias junto a Sara Vial. Hizo propio el proyecto de la Revista Forja, donde participó con entusiasmo junto a Julio Fernández, Renzo Pecchenino, Misael Galleguillos, René Inostroza, Eugenio Cáceres y Renato Carmona. Se inició en el Movimiento cuando Jorge Santibáñez era Jefe Provincial en los años cincuenta. Siempre fiel, estuvo en todas las etapas que ha vivido el nacionalsindicalismo porteño Hoy, ya está de guardia en los luceros junto a José Bodelón García, René Inostroza Tapia, Julio Fernández Términi, Renzo Pecchenino Raggi, José Antonio Videla Peñailillo, Gabriel Calvo, Juan Chamblás Morales, Jaime Widow Antoncich, Gabriel Pumarino Carte y el padre Osvaldo Lira Pérez. Todos de Valparaíso. De Santiago Delfín Alcaide Wetson, Ramón Callís Arrigorriaga, Pedro Zurita Zurita, Gastón Acuña Maclean, Germán Cuevas Torrealba, Mario Urzúa Urrutia, Federico Mujica Canales, Olegario Segundo Vásquez, Iván Katalinich, Sergio Aguirre Latchan, Claudio Matte Azagra, Hugo Delgado, Julio López y Valentín Robles Letelier. Son una comunidad de guardias que acompañan la marcha del Movimiento hacia la conquista de la gloria y la victoria, en el cumplimiento de nuestra misión histórica: diseñar y construir la patria de los valores eternos. UN NUEVO MARTIR En las acciones políticas realizadas con motivo de los 39 años del cambio de gobierno en 1973 se produjeron actos de violencia con daños a los bienes públicos y privados. Lo grave fue el uso de armas de fuego por parte de los activistas que causaron la muerte del cabo segundo de Carabineros de Chile Cristián Andrés Martínez Badilla. El hecho ocurrió en la Población Parinacota de Quilicura. Este mártir aumenta a 1039 el número de carabineros muertos en actos de servicio.La familia verde está orgullosa de sus mártires.El gobierno debe hacerse cargo de las tensiones generadas en la convivencia por sus enemigos y recuperar los equilibrios que requiere mantener el orden público y la paz social. Debe crear cumplir las funciones del estado en cuanto a contribuir al cumplimiento de los fines de la nación, permitir la legítima representación de la soberanía y ponerse en todo momento al servicio de los superiores intereses de la patria.