sábado, 5 de mayo de 2012
FE RESUELTA Nº92 MAYO 2012
NACIONALISMO DEL TRABAJO
El día 1º de Mayo se conmemora el Día del Trabajo. Es una fecha significativa para el Movimiento Nacional Sindicalista que ha sido descrito como nacionalismo del trabajo.
Es la ocasión para saludar a todos los nacionalsindicalistas que han luchado por el sindicalismo y los trabajadores. Entre ellos debemos señalar a Federico Mujica, fundador del Movimiento, que dirigiera por muchos años la Confederación de Empleados Particulares, a Iván Katalinich que fuera Secretario General de la Confederación Bancaria, René Sottolichio de la Asociación de Empleados Municipales, Juan Vergara, presidente de la Federación Ferroviaria, Rafael Rosales de la Federación de Trabajadores de la Salud, Misael Galleguillos creador de la Secretaría Nacional de los Gremios y a Pedro Zurita, primer director de la Escuela Sindical de Chile.
El desarrollo de un sindicalismo libre, autónomo y participativo fue obra de quienes formaron parte de la SNG, de la Escuela Sindical y del Frente Laboral de Chile.
Hoy día está Rubén Sanhueza, Jorge Catalán, José Correa, Jorge Salinas y Luis Lillo..
Algunos de los militantes que formaron parte de la Secretaría y de la Escuela fueron: Ramón Callís, Germán Cuevas, Carlos Hernández, Eduardo Sánchez, Ariel Peralta, Jaime Sepúlveda, Ricardo Contreras, Juan Muñoz, César Pinilla, Jaime Tramón, Rogelio Molina, René Rosales, Genaro Pozo, Guillermo Henríquez, José Cavalieri, Francisco Vergara, Arturo Marshal, Mario Urzúa, Fernando Sepúlveda y Jorge Baldrich y Oscar Burgos.
A todos ellos saludamos con motivo del 1º de Mayo.
El Mando Nacional del MNS, Hugo Carreño, hace extensivos los saludos y reconocimientos a todos los trabajadores chilenos, por generar los bienes y recursos que permiten financiar la convivencia social de los chilenos.
EL NOMBRE DEL MOVIMIENTO
En 1949 se fundó el Movimiento Nacional Sindicalista con el fin de superar las formas de gobierno y las formas económicas que primaban en Chile, con fuerte influencia del liberalismo y del socialismo estatista del comunismo totalitario.
Su raíz doctrinaria era el nacionalismo corporativo católico creado por los sacerdotes Fernando Vives, Guillermo Viviani y Osvaldo Lira y los dirigentes políticos Óscar Álvarez, Clotario Blest, Delfín Alcaide, Jaime Eyzaguirre, Ramón Callís y los intelectuales adscritos a la Revista Estudios.
Su propuesta promovía la doctrina social de los fines de la nación y de los cuerpos sociales, y una nueva teoría del estado que permitiera la representación legítima de la soberanía, contribuyera al cumplimiento de los fines de la nación, estuviera en todo momento y circunstancia al servicio de los intereses superiores de la nación, estableciera un sistema de autoridad con derecho a mandar y hacerse obedecer, un nuevo orden institucional y el respeto a las jerarquías. Su forma económica consideraba la incorporación de todos al proceso productivo, el destino universal de los bienes y servicios y la participación de todos en los beneficios del desarrollo.
Para lograr estos objetivos se establecían formas de equilibrio entre la autoridad y la libertad, dignidad y justicia a través de la participación social plena.
Se definía como un movimiento social hispánico antiliberal, seguidor del mestizaje y promotor de una nueva cultura.
Su ámbito de acción fue universitario, laboral y poblacional.
En 1952, por circunstancias políticas y electorales cambió su denominación para diferenciarse de otros sectores nacionalistas que apoyaban la candidatura presidencial del general Carlos Ibáñez del Campo, incluidos sectores del propio Movimiento encabezados por Gastón Acuña Maclean. Adoptó el nombre de Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista.
Se realizaron importantes tareas políticas y doctrinarias. Se publicaron revistas y folletos como La Revolución del Hombre, Estilo y Doctrina, Tizona, Aspas, Forja y Bandera Negra.
Se apoyó la precandidatura presidencial de Jorge Prat para las elecciones presidenciales de 1964.
Se apoyó el cambio de gobierno del 11 de septiembre de 1973.
Se participó en el gobierno militar en el ámbito político y de gobierno a través de las universidades, el Ministerio Secretaría General de Gobierno, Ministerio de Educación y Consejo Asesor Presidencial. Entonces se creó la Secretaría de los Gremios, la Escuela Sindical, el Consejo Nacional del Trabajo, apoyó laceración del Estatuto Social de la Empresa. Se contribuyó a crear la Universidad de Valparaíso y la Universidad del Bío Bío. Se propuso la regionalización de las universidades del estado, para crear un sistema universitario nacional.
En 1983 se replanteó el accionar del nacionalismo por el curso que siguió la nueva institucionalidad al restaurar la democracia de partidos y establecer el neoliberalismo económico.
Habían transcurrido diez años desde la liberación nacional con participación ciudadana y militar, de un régimen que pretendía implantar un socialismo al estilo cubano.
En septiembre de 1983 se volvió al nombre original de Movimiento Nacional Sindicalista. Era el momento para iniciar un nuevo camino para el nacionalismo chileno.
Se creó la Federación Nacionalista con Unión Nacionalista de Jorge Vargas y el Frente de Acción Nacional de Juan González. Luego Legión Nacionalista de Chile con el Círculo de Amigos de Patria y Libertad, ex miembros del Comando Rolando Matus, la Liga ProPatria, nacionalistas independientes, el Frente Laboral, el Frente Gremial del Magisterio, el Frente de Pobladores, la Juventud Nacionalista y el MNS.
Se apoyó la alternativa Sí para el plebiscito de 1988 y la precandidatura presidencial de Pablo Rodríguez para las elecciones de1990.
Se creó el sitio Aspas en Internet con la Revista Presencia y se publicaron diez obras doctrinarias y políticas: Fe Resuelta, La Forja de un Destino, Camino de Victoria, Estilo y Doctrina, Banderas al Viento, Centenario del Nacionalismo, Nacional Sindicalismo, Educación, Ciencia y Valores, La Patria de los Valores Eternos y Sin Soberanía No Hay Nación.
Se creó un nuevo sitio Movimiento Nacional Sindicalista Chile Fe Resuelta para la difusión de la Revista Fe Resuelta que dirige Hugo Carreño Aránguiz.
Testimonio de estos hechos constan en obras de análisis políticos y en las revistas Que Pasa, Hoy, Cosas, Gremios, Semana Laboral; y en los periódicos Fortín Mapocho, El Espectador, La Segunda, La Tercera, El Metropolitano y El Mercurio.
jueves, 5 de abril de 2012
FE RESUELTA Nº91 - ABRIL
FE RESUELTA 91 ABRIL 2012
MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA
CHILE
VIGENCIA DE NUESTRA BANDERA
Desde sus inicios, década del cuarenta del siglo pasado, el Movimiento Nacional Sindicalista definió como su símbolo, signo y señal, una bandera negra. Su creador fue el ingeniero Adrián Buzzetti.
La bandera negra se ha transformado en un símbolo de lucha de los movimientos sociales en nuestra patria. La hemos visto en Magallanes, Aysen, Arica y Calama como expresión de lucha por el logro de las aspiraciones de regionalización, para resolver los problemas que afectan la convivencia de pueblos y ciudades que impiden desarrollar sus potencialidades.
Son demandas de conectividad, educación, salud, alimentación, energía, precios, trabajo, salarios y participación en las decisiones de los asuntos que les son propios.
Aquí se contraponen los principios de autoridad con los de libertad, dignidad y justicia.
Desde luego la autoridad actúa en nombre del derecho y de la fuerza pública. Sus principios se basan en el derecho de mandar y en el derecho de hacerse obedecer que son propios del ejercicio de la autoridad. Las comunidades locales actúan en nombre de la legítima demanda por solucionar sus problemas por la delegación de soberanía al poder político. Su expresión primaria es la paralización de actividades y las protestas que llevan implícitos los riesgos de la violencia y de las tensiones sociales.
La autoridad debe actuar en la búsqueda del bien común poniendo el acento en la integración y la necesaria vertebración nacional, para alcanzar el orden público y la paz social.
El estado debe asumir su responsabilidad para dar cumplimiento a los fines sociales de la nación. Debe garantizar el ejercicio de los derechos constitucionales.
Por eso la bandera negra está rodeada del tricolor nacional.
La bandera negra del nacionalsindicalismo chileno tiene en su centro un haz de luz que representa la claridad que surge en medio de las tinieblas que cubren la nación por las malas formas económicas y de gobiernos. Las aspas rojas, aspas de fuego, que surgen de la luz son los esfuerzos y sacrificios por romper las tinieblas.
El justo equilibrio entre autoridad y libertad, dignidad y justicia está dado por el derecho y la participación social plena, que va más allá de la participación política en las elecciones del sistema de autoridades.
La participación social plena es la participación efectiva en las decisiones de la autoridad para lograr el bien común material y espiritual de los chilenos.
Es la participación social en la institucionalidad del estado donde se adoptan las decisiones.
Participar no es ser parte como creen neoliberales y partidistas,
Es reconocer el origen de la soberanía política que deviene del poder social de la nación.
La fuerza del regionalismo como cuerpo territorial y la fuerza de los cuerpos sociales, familia, sindicato, escuela, iglesia y milicia, radica en retomar el origen de la soberanía y el poder para exigir legitimar la institucionalidad de la convivencia social asentada en un territorio de la patria.
INSCRIPCION AUTOMÁTICA Y VOTO VOLUNTARIO.
VOTO DE LOS CHILENOS EN EL EXTRANJERO
La inscripción automática le da consistencia al padrón electoral ya que más de cuatro millones de chilenos mayores de dieciochoavos no se han inscrito en los registros electorales. Con ello se alcanza a cerca de doce millones de electores para elegir a los miembros de nuestro sistema de autoridad.
Sin embargo los aspirantes a ser autoridades tienen su origen en los partidos políticos que designan a los candidatos y al resto de los personeros que constituyen el poder político del estado como poder decisional sobre los asuntos de mayor interés para la convivencia nacional.
Este hecho es determinante para que sectores juveniles no se hayan inscrito en los registros electorales. Los jóvenes no aceptan a la llamada clase política por carencia de representación y nula participación social en la designación de candidatos.
Ocurre algo similar con los votos de las personas que viven en el extranjero. En general se fueron por la falta de logros de los gobiernos liberales y socialistas al no generar empleos, viviendas, educación, salud y previsión social. Problemas que tienen resueltos en los países en que viven.
Sin embargo nosotros consideramos que los chilenos formamos parte de una misma esencia en la existencia histórica de nuestra patria que se proyecta a todas las generaciones desde nuestro origen hasta la consumación de los siglos de nuestra forma de ser como pueblo, como territorio y como cultura cualquiera que sea el lugar del planeta en que vivan. Sabemos que cada uno de nosotros vale tanto como cualquier otro chileno y que todos juntos valemos más que cada persona, sobre todo si son políticos y/o gobernantes.
Los chilenos debemos estar unidos por un ideal y ser considerados en los aspectos fundamentales de la vida en comunidad de destino y cultura.
Cada chileno es parte del ser nacional y portador del espíritu de la patria y de los valores de la chilenidad. Debe estar vinculado y comprometido con el destino de nuestro pueblo. Por eso debe participar en los actos cívicos a que convoca la vida institucional del estado de la nación.
Chile tiene un rol que jugar en el ámbito internacional para lograr la creación de Iberoámerica como nación, como estado y como destino, y los chilenos que viven en el extranjero deben contribuir a realizar nuestras tareas internacionales, incluidas las de soberanía, seguridad y difusión cultural de nuestra identidad como pueblo.
Los compatriotas que viven más allá de nuestras fronteras territoriales deben ser parte del poder nacional que Chile debe diseñar y construir.
Todavía queda el sistema binominal como pacto de coaliciones que entrega el poder político a los bloques de izquierda y de derecha que se reparten los cargos parlamentarios en forma paritaria, cuestión que sólo conviene a la Concertación y a la Alianza.
El Movimiento Nacional Sindicalista propuso, al momento de la institucionalidad de la representación política, un plebiscito de tendencias para permitir la creación de fuerzas políticas, donde caben las propuestas doctrinarias: liberalismo, socialismo, socialcristianismo, nacionalismo, socialdemocracia, comunismo, nacionalsindicalismo y anarquismo. El apoyo significativo a una tendencia daría paso a la organización política de la tendencia.
El apoyo mayoritario al anarquismo, sin gobierno, daría paso a la destrucción del poder político del estado. La propuesta nacionalsindicalista es contraria al estado liberal y al estado socialista, pues considera que el estado debe contribuir al cumplimiento de los fines de la nación. Es una propuesta sinarquista, con gobierno, de naturaleza corporativa hispánica con una sólida organización social patriótica y participativa, donde los cuerpos sociales, funcionales y territoriales, tienen un rol fundamental en el sistema de autoridad para tomar decisiones.
LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y EL COMUNISMO.
El nacionalismo es forjador de la organización social de los chilenos en cuerpos sociales libres, autónomos, jerarquizados, con autoridad al interior que permita la participación social plena tanto en el mismo cuerpo como en la institucionalidad del estado.
El comunismo criollo siempre ha pretendido apoderarse de los movimientos sociales.
Se infiltró en la Unión Social Republicana de principios del siglo pasado, años veinte al treinta, a través del Frente Social Republicano como coalición electoral, pero obtuvo escasos votos. Del 20% de los votos que obtuvo el Frente Social Republicano en las elecciones parlamentarias de diciembre de 1925, los comunistas y socialistas sólo obtuvieron el 3%.
En la Unión Social Republicana destacaron Oscar Álvarez Andrews, Delfín Alcaide Wetson, Guillermo Viviani, Carlos Dávila y José Santos Salas, forjadores del corporativismo social e hispánico que dieron fuerza a los anhelos de justicia de las fuerzas sociales del trabajo con sus propuestas institucionales corporativas para resolver problemas de derechos laborales, previsionales, educacionales, viviendas para los trabajadores, deportes y organismos de salud, a nivel de ministerios y subsecretarías.
Ellos forjaron las instituciones públicas para cumplir con las demandas de los trabajadores chilenos, incluidos los tribunales del trabajo que surgieron en 1927.
Además sectores trokskistas han afirmado que el partido comunista apoyó en enero de1925 un golpe de estado en que participó Carlos Ibáñez del Campo.
Su gran polémica en el mundo sindical ha sido el sindicato de clase supeditado al partido comunista, negando la autonomía frente al partido lo que llevó al enfrentamiento entre Luis Emilio Recabarren y Elías Laferte.
El sindicato de clase del partido se asimila al sindicalismo legal de la democracia liberal que respaldan radicales, socialistas y democratacristianos, donde los partidos tienen estructuras sindicales internas.
El sindicato libre, autónomo y participativo es obra del nacionalismo chileno y cobró gran impulso con el nacionalsindicalismo en la década del setenta.
El partido comunista no puede articular ni dirigir un movimiento social porque cree en la lucha de clases y en la subordinación de los organismos sociales a la estructura del partido. De allí sus choques con el anarquismo que incluye asaltos de éstos a sus sedes, aunque los dirigentes del viejo partido totalitario intenten culpar a otros por estos hechos. Incluso sectores juveniles del partido han dejado de creer en ellos porque sólo sirven sus propios fines de poder postergando los intereses sociales de las llamadas movilizaciones.
Testigos de esto son los miristas, los trokskistas, los anarquistas y los “comunistas que están fuera del partido”.
CULTURA OCCIDENTAL IBEROAMERICANA
La vida al contener la esencia del ser está dotada de dignidad.
Es una dignidad de origen que se proyecta a la convivencia con los afanes de perfeccionamiento de las personas que les permite dar contenido valórico a su existencia histórica.
El universo al contener la esencia del ser lo hace participar de la grandeza de la perfección en su funcionamiento y armonía.
La patria, que según San Agustín, es principio de nuestro ser y gobierno, está constituida por el pueblo, el territorio, la cultura y la soberanía. Justamente el pueblo y el territorio son parte de la vida y del universo. Por eso la patria contiene al ser como esencia, existencia y consistencia.
La cultura y la soberanía dan cuenta del asentamiento del pueblo en su territorio, para lograr satisfacer los requerimientos y demandas de la supervivencia que se genera por la obtención de los recursos alimenticios, infraestructura material para hacer posible la protección de la vida y recursos energéticos que son propios de los seres vivos. De ello surge la cultura que tiene orígenes que son propios del ser humano: buscar la verdad, hacer el bien, cumplir el deber y tener vivencias de la belleza. De allí deviene lo mágico, la religión, la filosofía, el arte, la ciencia y la tecnología. Pensar, sentir, querer y hacer según las capacidades, talentos, cualidades y dones generan los principios y valores que permiten aspirar a la realización personal, social e histórica de las personas que forman parte de un solo cuerpo, la patria, y de un solo espíritu, la nacionalidad y la cultura.
Los valores son ideas fuerza que dan contenido a la existencia de las personas en su afán de perfeccionamiento.
Estas ideas son forjadas por los pueblos en su misión de diseñar y construir la convivencia. Su proyección histórica es la creación de formas de ser y de convivir que dan origen a la identidad y autenticidad como pueblos dotados de cultura, capaces de generar tradiciones como momentos fugaces de plena realización.
Grecia, Roma y Germania son buenos testimonios de culturas heredadas por la cultura occidental cristiana incorporada a Iberoamérica por España y Portugal en su misión de forjar, a través de la hispanidad, el mestizaje y las cosmovisiones de los pueblos nativos, una nueva cultura para la humanidad.
Es la Cultura Occidental Iberoamericana.
MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA
CHILE
VIGENCIA DE NUESTRA BANDERA
Desde sus inicios, década del cuarenta del siglo pasado, el Movimiento Nacional Sindicalista definió como su símbolo, signo y señal, una bandera negra. Su creador fue el ingeniero Adrián Buzzetti.
La bandera negra se ha transformado en un símbolo de lucha de los movimientos sociales en nuestra patria. La hemos visto en Magallanes, Aysen, Arica y Calama como expresión de lucha por el logro de las aspiraciones de regionalización, para resolver los problemas que afectan la convivencia de pueblos y ciudades que impiden desarrollar sus potencialidades.
Son demandas de conectividad, educación, salud, alimentación, energía, precios, trabajo, salarios y participación en las decisiones de los asuntos que les son propios.
Aquí se contraponen los principios de autoridad con los de libertad, dignidad y justicia.
Desde luego la autoridad actúa en nombre del derecho y de la fuerza pública. Sus principios se basan en el derecho de mandar y en el derecho de hacerse obedecer que son propios del ejercicio de la autoridad. Las comunidades locales actúan en nombre de la legítima demanda por solucionar sus problemas por la delegación de soberanía al poder político. Su expresión primaria es la paralización de actividades y las protestas que llevan implícitos los riesgos de la violencia y de las tensiones sociales.
La autoridad debe actuar en la búsqueda del bien común poniendo el acento en la integración y la necesaria vertebración nacional, para alcanzar el orden público y la paz social.
El estado debe asumir su responsabilidad para dar cumplimiento a los fines sociales de la nación. Debe garantizar el ejercicio de los derechos constitucionales.
Por eso la bandera negra está rodeada del tricolor nacional.
La bandera negra del nacionalsindicalismo chileno tiene en su centro un haz de luz que representa la claridad que surge en medio de las tinieblas que cubren la nación por las malas formas económicas y de gobiernos. Las aspas rojas, aspas de fuego, que surgen de la luz son los esfuerzos y sacrificios por romper las tinieblas.
El justo equilibrio entre autoridad y libertad, dignidad y justicia está dado por el derecho y la participación social plena, que va más allá de la participación política en las elecciones del sistema de autoridades.
La participación social plena es la participación efectiva en las decisiones de la autoridad para lograr el bien común material y espiritual de los chilenos.
Es la participación social en la institucionalidad del estado donde se adoptan las decisiones.
Participar no es ser parte como creen neoliberales y partidistas,
Es reconocer el origen de la soberanía política que deviene del poder social de la nación.
La fuerza del regionalismo como cuerpo territorial y la fuerza de los cuerpos sociales, familia, sindicato, escuela, iglesia y milicia, radica en retomar el origen de la soberanía y el poder para exigir legitimar la institucionalidad de la convivencia social asentada en un territorio de la patria.
INSCRIPCION AUTOMÁTICA Y VOTO VOLUNTARIO.
VOTO DE LOS CHILENOS EN EL EXTRANJERO
La inscripción automática le da consistencia al padrón electoral ya que más de cuatro millones de chilenos mayores de dieciochoavos no se han inscrito en los registros electorales. Con ello se alcanza a cerca de doce millones de electores para elegir a los miembros de nuestro sistema de autoridad.
Sin embargo los aspirantes a ser autoridades tienen su origen en los partidos políticos que designan a los candidatos y al resto de los personeros que constituyen el poder político del estado como poder decisional sobre los asuntos de mayor interés para la convivencia nacional.
Este hecho es determinante para que sectores juveniles no se hayan inscrito en los registros electorales. Los jóvenes no aceptan a la llamada clase política por carencia de representación y nula participación social en la designación de candidatos.
Ocurre algo similar con los votos de las personas que viven en el extranjero. En general se fueron por la falta de logros de los gobiernos liberales y socialistas al no generar empleos, viviendas, educación, salud y previsión social. Problemas que tienen resueltos en los países en que viven.
Sin embargo nosotros consideramos que los chilenos formamos parte de una misma esencia en la existencia histórica de nuestra patria que se proyecta a todas las generaciones desde nuestro origen hasta la consumación de los siglos de nuestra forma de ser como pueblo, como territorio y como cultura cualquiera que sea el lugar del planeta en que vivan. Sabemos que cada uno de nosotros vale tanto como cualquier otro chileno y que todos juntos valemos más que cada persona, sobre todo si son políticos y/o gobernantes.
Los chilenos debemos estar unidos por un ideal y ser considerados en los aspectos fundamentales de la vida en comunidad de destino y cultura.
Cada chileno es parte del ser nacional y portador del espíritu de la patria y de los valores de la chilenidad. Debe estar vinculado y comprometido con el destino de nuestro pueblo. Por eso debe participar en los actos cívicos a que convoca la vida institucional del estado de la nación.
Chile tiene un rol que jugar en el ámbito internacional para lograr la creación de Iberoámerica como nación, como estado y como destino, y los chilenos que viven en el extranjero deben contribuir a realizar nuestras tareas internacionales, incluidas las de soberanía, seguridad y difusión cultural de nuestra identidad como pueblo.
Los compatriotas que viven más allá de nuestras fronteras territoriales deben ser parte del poder nacional que Chile debe diseñar y construir.
Todavía queda el sistema binominal como pacto de coaliciones que entrega el poder político a los bloques de izquierda y de derecha que se reparten los cargos parlamentarios en forma paritaria, cuestión que sólo conviene a la Concertación y a la Alianza.
El Movimiento Nacional Sindicalista propuso, al momento de la institucionalidad de la representación política, un plebiscito de tendencias para permitir la creación de fuerzas políticas, donde caben las propuestas doctrinarias: liberalismo, socialismo, socialcristianismo, nacionalismo, socialdemocracia, comunismo, nacionalsindicalismo y anarquismo. El apoyo significativo a una tendencia daría paso a la organización política de la tendencia.
El apoyo mayoritario al anarquismo, sin gobierno, daría paso a la destrucción del poder político del estado. La propuesta nacionalsindicalista es contraria al estado liberal y al estado socialista, pues considera que el estado debe contribuir al cumplimiento de los fines de la nación. Es una propuesta sinarquista, con gobierno, de naturaleza corporativa hispánica con una sólida organización social patriótica y participativa, donde los cuerpos sociales, funcionales y territoriales, tienen un rol fundamental en el sistema de autoridad para tomar decisiones.
LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y EL COMUNISMO.
El nacionalismo es forjador de la organización social de los chilenos en cuerpos sociales libres, autónomos, jerarquizados, con autoridad al interior que permita la participación social plena tanto en el mismo cuerpo como en la institucionalidad del estado.
El comunismo criollo siempre ha pretendido apoderarse de los movimientos sociales.
Se infiltró en la Unión Social Republicana de principios del siglo pasado, años veinte al treinta, a través del Frente Social Republicano como coalición electoral, pero obtuvo escasos votos. Del 20% de los votos que obtuvo el Frente Social Republicano en las elecciones parlamentarias de diciembre de 1925, los comunistas y socialistas sólo obtuvieron el 3%.
En la Unión Social Republicana destacaron Oscar Álvarez Andrews, Delfín Alcaide Wetson, Guillermo Viviani, Carlos Dávila y José Santos Salas, forjadores del corporativismo social e hispánico que dieron fuerza a los anhelos de justicia de las fuerzas sociales del trabajo con sus propuestas institucionales corporativas para resolver problemas de derechos laborales, previsionales, educacionales, viviendas para los trabajadores, deportes y organismos de salud, a nivel de ministerios y subsecretarías.
Ellos forjaron las instituciones públicas para cumplir con las demandas de los trabajadores chilenos, incluidos los tribunales del trabajo que surgieron en 1927.
Además sectores trokskistas han afirmado que el partido comunista apoyó en enero de1925 un golpe de estado en que participó Carlos Ibáñez del Campo.
Su gran polémica en el mundo sindical ha sido el sindicato de clase supeditado al partido comunista, negando la autonomía frente al partido lo que llevó al enfrentamiento entre Luis Emilio Recabarren y Elías Laferte.
El sindicato de clase del partido se asimila al sindicalismo legal de la democracia liberal que respaldan radicales, socialistas y democratacristianos, donde los partidos tienen estructuras sindicales internas.
El sindicato libre, autónomo y participativo es obra del nacionalismo chileno y cobró gran impulso con el nacionalsindicalismo en la década del setenta.
El partido comunista no puede articular ni dirigir un movimiento social porque cree en la lucha de clases y en la subordinación de los organismos sociales a la estructura del partido. De allí sus choques con el anarquismo que incluye asaltos de éstos a sus sedes, aunque los dirigentes del viejo partido totalitario intenten culpar a otros por estos hechos. Incluso sectores juveniles del partido han dejado de creer en ellos porque sólo sirven sus propios fines de poder postergando los intereses sociales de las llamadas movilizaciones.
Testigos de esto son los miristas, los trokskistas, los anarquistas y los “comunistas que están fuera del partido”.
CULTURA OCCIDENTAL IBEROAMERICANA
La vida al contener la esencia del ser está dotada de dignidad.
Es una dignidad de origen que se proyecta a la convivencia con los afanes de perfeccionamiento de las personas que les permite dar contenido valórico a su existencia histórica.
El universo al contener la esencia del ser lo hace participar de la grandeza de la perfección en su funcionamiento y armonía.
La patria, que según San Agustín, es principio de nuestro ser y gobierno, está constituida por el pueblo, el territorio, la cultura y la soberanía. Justamente el pueblo y el territorio son parte de la vida y del universo. Por eso la patria contiene al ser como esencia, existencia y consistencia.
La cultura y la soberanía dan cuenta del asentamiento del pueblo en su territorio, para lograr satisfacer los requerimientos y demandas de la supervivencia que se genera por la obtención de los recursos alimenticios, infraestructura material para hacer posible la protección de la vida y recursos energéticos que son propios de los seres vivos. De ello surge la cultura que tiene orígenes que son propios del ser humano: buscar la verdad, hacer el bien, cumplir el deber y tener vivencias de la belleza. De allí deviene lo mágico, la religión, la filosofía, el arte, la ciencia y la tecnología. Pensar, sentir, querer y hacer según las capacidades, talentos, cualidades y dones generan los principios y valores que permiten aspirar a la realización personal, social e histórica de las personas que forman parte de un solo cuerpo, la patria, y de un solo espíritu, la nacionalidad y la cultura.
Los valores son ideas fuerza que dan contenido a la existencia de las personas en su afán de perfeccionamiento.
Estas ideas son forjadas por los pueblos en su misión de diseñar y construir la convivencia. Su proyección histórica es la creación de formas de ser y de convivir que dan origen a la identidad y autenticidad como pueblos dotados de cultura, capaces de generar tradiciones como momentos fugaces de plena realización.
Grecia, Roma y Germania son buenos testimonios de culturas heredadas por la cultura occidental cristiana incorporada a Iberoamérica por España y Portugal en su misión de forjar, a través de la hispanidad, el mestizaje y las cosmovisiones de los pueblos nativos, una nueva cultura para la humanidad.
Es la Cultura Occidental Iberoamericana.
viernes, 2 de marzo de 2012
FE RESUELTA Nº90 MARZO - 2012
FE RESUELTA 90 MARZO 2012
PENSAMIENTO NACIONALISTA
El pensamiento nacionalista ha adquirido mayor solidez por su concepción de la patria como pueblo, territorio, soberanía y cultura. Por su concepción de la nación como comunidad de destino y cultura. Por su espíritu patriótico para defender la integridad territorial. Por su convicción en la defensa de los valores del espíritu que son los valores de la vida y de la cultura, donde la tradición, la historia, la filosofía, la ética, la ciencia y el arte deben supeditar a los valores sensoriales, que han promovido siempre sectores agnósticos, escépticos y relativistas del bien y de la verdad, desde el liberalismo al socialismo.
La nación es la fuerza espiritual de una comunidad humana asentada en un territorio que contiene las ideas, hechos, actos y realizaciones que conforman, dan origen y estructuran una patria libre, un estado justo y un destino de grandeza en lo universal.
Hoy el nacionalismo proclama que el estado debe contribuir al cumplimiento de los fines de la nación, permitir la representación legítima de la soberanía y servir en todo momento y circunstancia los intereses superiores de la nación. El estado, afirman, es la institucionalización de la forma de convivencia de un pueblo, para establecer un sistema de autoridad, dentro de un orden, que reconozca las jerarquías y que resguarde los derechos personales y civiles del cuerpo social de la nación, que promueva el desarrollo y que realice la política exterior de la patria, para lograr su realización histórica.
El nacionalismo propende a descentralizar y desconcentrar el poder del estado teniendo en cuenta la integración de familias, municipios, provincias y regiones, a fin de vertebrar el poder nacional.
El nacionalismo ha aprendido que sin los valores de la cultura que hemos forjado como pueblo, ni sin las categorías del ser, de cuya esencia participamos como seres vivos, como naturaleza y como universo material, no será posible consolidar una doctrina, una moral, una proposición concreta de convivencia y una organización realizadora de nuestros ideales.
Una sana doctrina debe contener una teoría social, conformada por nuestra visión de los cuerpos sociales de la nación y una teoría del estado que considere una forma de gobierno y una forma económica que supere el partidismo liberal y la economía especulativa y financiera que tiene marginada de la vida económica a millones de personas, por la cesantía, los trabajos precarios y las bajas remuneraciones.
El estado debe ser custodio del derecho, guía político de la nación, promotor del desarrollo y realizador histórico del destino de la patria.
El equilibrio entre autoridad y libertad, que hasta ahora el nacionalismo había establecido como surgido de un régimen presidencial con autoridad en la ley, hoy lo fundamenta además en la participación social plena que implica generar un sistema que permita que los cuerpos sociales participen en las decisiones del sistema de autoridad en forma institucional en la estructura del estado.
El nuevo estado debe reconocer la soberanía social de los cuerpos sociales, porque estos cuerpos cumplen los fines de la nación, creando Gobiernos Regionales, Consejos Nacionales en los Ministerios del Gobierno que permitan la participación social plena, y restableciendo el Consejo Económico Social.
Debe generar un sistema económico que ponga el acento en los empresarios y trabajadores como productores y no en el sistema financiero especulativo que genera deudas para los que producen los bienes y servicios que demanda la convivencia y grandes riquezas para los especuladores, riquezas que el estado no ha sido capaz de distribuir con justicia.
La mejor distribución de la riqueza se logra con salarios justos, pleno empleo, propiedad del hogar, participación en la propiedad de la empresa en que se trabaje y con el acceso a más bienes y servicios.
El orden económico debe considerar el uso racional de los recursos naturales y su adecuada preservación, en vista a la satisfacción de las necesidades de las nuevas generaciones de chilenos. Debe establecer además la primacía del trabajo sobre el capital considerando justo, intrínsicamente verdadero y a su vez moralmente legítimo que se le dé esta prioridad reconociendo que trabajadores y empresarios son los productores de los bienes y servicios, estableciendo una adecuada utilidad a quienes arriesgan sus capitales en el proceso de producción.
La economía debe fundarse en la verdad, la libertad, la ética y la justicia para la consecución de la riqueza que necesita la patria para lograr sus objetivos. Sin embargo el libre acceso al mercado debe ser regulado, pues el mercado no puede desenvolverse en medio de un vacío institucional, jurídico y político. Ello hace necesario la regulación de su accionar en la búsqueda de precios y salarios justos, a través del estado y de los cuerpos sociales, por medio de la participación de estos organismos permanentes de la convivencia en las decisiones de la autoridad y de los empresarios, para lograr mejores condiciones de trabajo, perfeccionamiento permanente y estabilidad laboral.
Lo mismo debe ocurrir en los servicios que corresponde realizar al estado en el cumplimiento de los preceptos constitucionales, donde la acción fiscalizadora de los organismos del propio estado, contraloría, parlamento, tribunales y servicios, y la acción de superintendencias específicas deben garantizar la oportunidad, eficacia y rectitud en el cumplimiento de los fines de la nación en el ámbito de la educación, la salud, la previsión, la vivienda, la energía, las materias primas, el agua y los alimentos. Todo esto con el fin de preservar la vida y mejorar en forma permanente su calidad.
Por otra parte el bien común exige que las autoridades tengan muy presente el hecho que los ingresos económicos del sector agrícola se realizan con mayor lentitud y mayores riesgos, y, por tanto, es más difícil obtener los recursos financieros necesarios para el logro de sus fines productivos. Los agricultores no pueden pagar intereses elevados, por lo que deben establecerse políticas crediticias para la agricultura generando instituciones de créditos que aseguren a estos sectores los capitales necesarios, a un tipo de interés asequible, para quienes producen los alimentos que la patria demanda y que no deben estar supeditados, por razones de seguridad y sobrevivencia, a los intereses de otros países, ni menos a potencias extranjeras.
No está demás señalar, entre las proposiciones nacionalistas, la creación de políticas de fomento y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, que son las corporaciones económicas que proporcionan trabajo efectivo, así como el incentivo a emprendedores artesanales que contribuyen a la conservación de nuestras tradiciones, amplían el sector productivo, dan base de apoyo al turismo, posibilitan la movilidad social y contribuyen al desarrollo nacional.
El orden económico, como afirmaba el abogado y profesor universitario Álvaro Quijano Fernández, debe cumplir tres principios: la participación de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo, poniendo término a la exclusión de vastos sectores sociales del sistema económico que han promovido liberales y socialistas.
CONTINUIDAD HISTÓRICA DE NUESTRO NACIONALISMO
En una reciente exposición política realizada en Santiago dirigentes del Movimiento Nacional Sindicalista definieron al nacional sindicalismo chileno como una unión social republicana de contenido doctrinal social sindicalista de carácter corporativo hispánico antiliberal y por tanto opuesto al socialismo marxista que es el sucesor consecuente del liberalismo político y económico. Esta unión social republicana tiene expresión en los movimientos sociales de demanda que hemos conocido en el Chile reciente. No es ajeno al pensamiento nacionalsindicalista generar un movimiento nacional en que anide el espíritu de la patria, que sea capaz de representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. Esta representación social y política si contiene la voluntad y mística necesaria puede constituir una realidad tangible y palpable para conquistar el estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones a fin de legitimar la representación de la soberanía y hacer posible la realización de las aspiraciones de los chilenos.
Nuestro nacionalismo es el continuador histórico de lo que ha sido el accionar nacionalista del pensamiento político de Diego Portales, las Ligas Patrióticas, la Unión Nacionalista de Encina, la Unión Social Republicana de José Santos, Delfín Alcaide, Carlos Dávila y Guillermo Viviani, el Partido Corporativo Popular de Oscar Álvarez, el Partido Social Sindicalista de Clotario Blest, la Alianza Popular Libertadora de Tobías Barros, el Movimiento Nacionalista de Chile de Guillermo Izquierdo, el Movimiento de Unidad Nacionalista de Carlos Sánchez, el Movimiento de Acción Nacional de Jorge Prat y Mario Arnello, la Legión Nacionalista de Chile de Hugo Carreño y Jorge Medina. En estos dos últimos movimientos fue parte componente el Movimiento Nacional Sindicalista de Ramón Callís y Misael Galleguillos. El Movimiento Nacional Sindicalista inició sus actividades en 1947 con la publicación de la Revista Bandera Negra y fue fundado el año 1949. Tiene plena vigencia como movimiento escuela.
Principal generador de grupos nacionalistas fue el Movimiento Nacional Socialista de Jorge Gonzáles y Carlos Keller. En los años setenta tuvieron activa militancia patriótica y social, además del movimiento nacional sindicalista, el Frente Nacionalista Patria y Libertad de Pablo Rodríguez y Roberto Thieme, la Acción Nacionalista Revolucionaria de Pedro Medina y Guido Poli y el Frente Revolucionario Nacionalista.
Durante el Régimen Militar tuvieron activa participación sectores ibañistas, nacionalistas, corporativistas, tradicionalistas y nacionalsindicalistas.
En Internet se manifiestan movimientos y personas seguidoras del nacionalismo, con especial participación de nacionalsindicalistas, como es el caso, entre otros, de la página Movimiento Nacional Sindicalista Chile, Fe Resuelta y Poder Nacional de facebook.
PENSAMIENTO NACIONALISTA
El pensamiento nacionalista ha adquirido mayor solidez por su concepción de la patria como pueblo, territorio, soberanía y cultura. Por su concepción de la nación como comunidad de destino y cultura. Por su espíritu patriótico para defender la integridad territorial. Por su convicción en la defensa de los valores del espíritu que son los valores de la vida y de la cultura, donde la tradición, la historia, la filosofía, la ética, la ciencia y el arte deben supeditar a los valores sensoriales, que han promovido siempre sectores agnósticos, escépticos y relativistas del bien y de la verdad, desde el liberalismo al socialismo.
La nación es la fuerza espiritual de una comunidad humana asentada en un territorio que contiene las ideas, hechos, actos y realizaciones que conforman, dan origen y estructuran una patria libre, un estado justo y un destino de grandeza en lo universal.
Hoy el nacionalismo proclama que el estado debe contribuir al cumplimiento de los fines de la nación, permitir la representación legítima de la soberanía y servir en todo momento y circunstancia los intereses superiores de la nación. El estado, afirman, es la institucionalización de la forma de convivencia de un pueblo, para establecer un sistema de autoridad, dentro de un orden, que reconozca las jerarquías y que resguarde los derechos personales y civiles del cuerpo social de la nación, que promueva el desarrollo y que realice la política exterior de la patria, para lograr su realización histórica.
El nacionalismo propende a descentralizar y desconcentrar el poder del estado teniendo en cuenta la integración de familias, municipios, provincias y regiones, a fin de vertebrar el poder nacional.
El nacionalismo ha aprendido que sin los valores de la cultura que hemos forjado como pueblo, ni sin las categorías del ser, de cuya esencia participamos como seres vivos, como naturaleza y como universo material, no será posible consolidar una doctrina, una moral, una proposición concreta de convivencia y una organización realizadora de nuestros ideales.
Una sana doctrina debe contener una teoría social, conformada por nuestra visión de los cuerpos sociales de la nación y una teoría del estado que considere una forma de gobierno y una forma económica que supere el partidismo liberal y la economía especulativa y financiera que tiene marginada de la vida económica a millones de personas, por la cesantía, los trabajos precarios y las bajas remuneraciones.
El estado debe ser custodio del derecho, guía político de la nación, promotor del desarrollo y realizador histórico del destino de la patria.
El equilibrio entre autoridad y libertad, que hasta ahora el nacionalismo había establecido como surgido de un régimen presidencial con autoridad en la ley, hoy lo fundamenta además en la participación social plena que implica generar un sistema que permita que los cuerpos sociales participen en las decisiones del sistema de autoridad en forma institucional en la estructura del estado.
El nuevo estado debe reconocer la soberanía social de los cuerpos sociales, porque estos cuerpos cumplen los fines de la nación, creando Gobiernos Regionales, Consejos Nacionales en los Ministerios del Gobierno que permitan la participación social plena, y restableciendo el Consejo Económico Social.
Debe generar un sistema económico que ponga el acento en los empresarios y trabajadores como productores y no en el sistema financiero especulativo que genera deudas para los que producen los bienes y servicios que demanda la convivencia y grandes riquezas para los especuladores, riquezas que el estado no ha sido capaz de distribuir con justicia.
La mejor distribución de la riqueza se logra con salarios justos, pleno empleo, propiedad del hogar, participación en la propiedad de la empresa en que se trabaje y con el acceso a más bienes y servicios.
El orden económico debe considerar el uso racional de los recursos naturales y su adecuada preservación, en vista a la satisfacción de las necesidades de las nuevas generaciones de chilenos. Debe establecer además la primacía del trabajo sobre el capital considerando justo, intrínsicamente verdadero y a su vez moralmente legítimo que se le dé esta prioridad reconociendo que trabajadores y empresarios son los productores de los bienes y servicios, estableciendo una adecuada utilidad a quienes arriesgan sus capitales en el proceso de producción.
La economía debe fundarse en la verdad, la libertad, la ética y la justicia para la consecución de la riqueza que necesita la patria para lograr sus objetivos. Sin embargo el libre acceso al mercado debe ser regulado, pues el mercado no puede desenvolverse en medio de un vacío institucional, jurídico y político. Ello hace necesario la regulación de su accionar en la búsqueda de precios y salarios justos, a través del estado y de los cuerpos sociales, por medio de la participación de estos organismos permanentes de la convivencia en las decisiones de la autoridad y de los empresarios, para lograr mejores condiciones de trabajo, perfeccionamiento permanente y estabilidad laboral.
Lo mismo debe ocurrir en los servicios que corresponde realizar al estado en el cumplimiento de los preceptos constitucionales, donde la acción fiscalizadora de los organismos del propio estado, contraloría, parlamento, tribunales y servicios, y la acción de superintendencias específicas deben garantizar la oportunidad, eficacia y rectitud en el cumplimiento de los fines de la nación en el ámbito de la educación, la salud, la previsión, la vivienda, la energía, las materias primas, el agua y los alimentos. Todo esto con el fin de preservar la vida y mejorar en forma permanente su calidad.
Por otra parte el bien común exige que las autoridades tengan muy presente el hecho que los ingresos económicos del sector agrícola se realizan con mayor lentitud y mayores riesgos, y, por tanto, es más difícil obtener los recursos financieros necesarios para el logro de sus fines productivos. Los agricultores no pueden pagar intereses elevados, por lo que deben establecerse políticas crediticias para la agricultura generando instituciones de créditos que aseguren a estos sectores los capitales necesarios, a un tipo de interés asequible, para quienes producen los alimentos que la patria demanda y que no deben estar supeditados, por razones de seguridad y sobrevivencia, a los intereses de otros países, ni menos a potencias extranjeras.
No está demás señalar, entre las proposiciones nacionalistas, la creación de políticas de fomento y desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, que son las corporaciones económicas que proporcionan trabajo efectivo, así como el incentivo a emprendedores artesanales que contribuyen a la conservación de nuestras tradiciones, amplían el sector productivo, dan base de apoyo al turismo, posibilitan la movilidad social y contribuyen al desarrollo nacional.
El orden económico, como afirmaba el abogado y profesor universitario Álvaro Quijano Fernández, debe cumplir tres principios: la participación de todos en el proceso productivo, el destino universal de los bienes y la participación de todos en los beneficios del desarrollo, poniendo término a la exclusión de vastos sectores sociales del sistema económico que han promovido liberales y socialistas.
CONTINUIDAD HISTÓRICA DE NUESTRO NACIONALISMO
En una reciente exposición política realizada en Santiago dirigentes del Movimiento Nacional Sindicalista definieron al nacional sindicalismo chileno como una unión social republicana de contenido doctrinal social sindicalista de carácter corporativo hispánico antiliberal y por tanto opuesto al socialismo marxista que es el sucesor consecuente del liberalismo político y económico. Esta unión social republicana tiene expresión en los movimientos sociales de demanda que hemos conocido en el Chile reciente. No es ajeno al pensamiento nacionalsindicalista generar un movimiento nacional en que anide el espíritu de la patria, que sea capaz de representar todo lo que hay de más esencial en la voluntad de vida y de realización de la nación entera. Esta representación social y política si contiene la voluntad y mística necesaria puede constituir una realidad tangible y palpable para conquistar el estado y sustituir, con la voluntad del pueblo, las instituciones a fin de legitimar la representación de la soberanía y hacer posible la realización de las aspiraciones de los chilenos.
Nuestro nacionalismo es el continuador histórico de lo que ha sido el accionar nacionalista del pensamiento político de Diego Portales, las Ligas Patrióticas, la Unión Nacionalista de Encina, la Unión Social Republicana de José Santos, Delfín Alcaide, Carlos Dávila y Guillermo Viviani, el Partido Corporativo Popular de Oscar Álvarez, el Partido Social Sindicalista de Clotario Blest, la Alianza Popular Libertadora de Tobías Barros, el Movimiento Nacionalista de Chile de Guillermo Izquierdo, el Movimiento de Unidad Nacionalista de Carlos Sánchez, el Movimiento de Acción Nacional de Jorge Prat y Mario Arnello, la Legión Nacionalista de Chile de Hugo Carreño y Jorge Medina. En estos dos últimos movimientos fue parte componente el Movimiento Nacional Sindicalista de Ramón Callís y Misael Galleguillos. El Movimiento Nacional Sindicalista inició sus actividades en 1947 con la publicación de la Revista Bandera Negra y fue fundado el año 1949. Tiene plena vigencia como movimiento escuela.
Principal generador de grupos nacionalistas fue el Movimiento Nacional Socialista de Jorge Gonzáles y Carlos Keller. En los años setenta tuvieron activa militancia patriótica y social, además del movimiento nacional sindicalista, el Frente Nacionalista Patria y Libertad de Pablo Rodríguez y Roberto Thieme, la Acción Nacionalista Revolucionaria de Pedro Medina y Guido Poli y el Frente Revolucionario Nacionalista.
Durante el Régimen Militar tuvieron activa participación sectores ibañistas, nacionalistas, corporativistas, tradicionalistas y nacionalsindicalistas.
En Internet se manifiestan movimientos y personas seguidoras del nacionalismo, con especial participación de nacionalsindicalistas, como es el caso, entre otros, de la página Movimiento Nacional Sindicalista Chile, Fe Resuelta y Poder Nacional de facebook.
viernes, 3 de febrero de 2012
FE RESUELTA 89 FEBRERO 2012
VALPARAISO, NACIONALISTA SIEMPRE
En Valparaíso anida el alma del Movimiento Nacional Sindicalista. Desde luego tiene entre los camaradas de la primera generación a Guido Crino Tassara, destacado profesor de historia, dirigente gremial de la educación privada a nivel nacional, director por más de treinta años del Colegio Rubén Castro de la PUCV. Fue de la generación de José Antonio Videla Peñailillo oriundo de Chillán. Maestro de Renato Carmona Flores. Fue el hombre de los libros y porteño de la vieja guardia bohemia, la auténtica, que compartió con su gran amigo Renzo Pechenino R, a quien acompañaba todos los veranos a recorrer el viejo puerto hasta la madrugada. Renzo fue dibujante de las portadas de la Revista Forja. Amigo de Jorge Luer Alegría, Renato Carmona y Misael Galleguillos.
También está el Doctor en Filosofía Juan Antonio Widow Antoncich, que fuera dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso, FEUC-V, Jefe Provincial del Movimiento Nacional Sindicalista y miembro de la Comunidad de Jerarquías del Movimiento. Widow abrazó el catolicismo político y el tradicionalismo católico. Seguidor de Santo Tomás de Aquino junto a su maestro Osvaldo Lira Pérez.
Jorge Luer Alegría se distinguió como joven deportista y fue un puntal de apoyo del Movimiento y de la Revista Forja por más de treinta años. Venía de la generación de Jorge Santibañez Ceardi quien fue Jefe Provincial y político connotado del nacional sindicalismo porteño. En sus años mozos fue dirigente social y candidato a Regidor por Viña del Mar.
Luer incorporó al Movimiento a José Yaar y a Gastón Fichet y a nuevas generaciones universitarias. Se dedicó a actividades comerciales e industriales y al mundo literario junto a su esposa Sara Vial de los Heros. Tuvo en José Bodelón García a su gran amigo y camarada.
La presencia universitaria tuvo como protagonistas a Carlos Acevedo Saavedra y a Jaime tramón Castillo. El profesor Acevedo fue Secretario de la Facultad de Educación de la Universidad de Chile de Valparaíso, hoy Universidad de Playa Ancha, UPLA. Además fue Director de Asuntos Estudiantiles. Escribió en la Revista Forja. Tramón estudió para profesor de historia en la UPLA. Allí creó Generación Universitaria que participó en el gremio estudiantil universitario. Luego viajó a México a seguir estudios de post grado. Obtuvo el grado de magister en la PUCV. Profesor de la UDLA, Universidad de las Américas. Tiene seguidores desde su época estudiantil que hoy son profesores. Tuvo destacado protagonismo en la Secretaría Nacional de los Gremios en Talca, Concepción y Santiago.
De la misma Secretaría Rogelio Molina V, dirigente de los trabajadores de la Subsecretaría de Previsión Social. Siguió la senda de Oscar Álvarez Andrews y del padre Guillermo Viviani en la misma Subsecretaría a fines de los años veinte. Álvarez junto a Delfín Alcaide Wetson fueron activos miembros de la Unión Social Republicana, movimiento laboral corporativo fundado en Valparaíso en 1925. Molina prosiguió estudios universitarios y es destacado funcionario del Instituto de Previsión Social, IPS.
Ricardo Herrera Haack, Ingeniero Comercial, Director Económico de la Universidad de Chile de Valparaíso, profesor de la Escuela de Economía. Escribió en la Revista Forja. Impulsor principal de la Universidad de Valparaíso junto a Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos.
Alfonso Ezquerra Varas, Contador Auditor, estudió en el liceo Eduardo de la Barra y en la PUCV. Fue activo dirigente de la Acción Católica de Valparaíso. Llegó a ser gerente general de CONAFE, Compañía Nacional de Fuerza Eléctrica. Impulsor entusiasta del Movimiento, tuvo destacada participación en su accionar con el Movimiento de Santiago.
Marcos Bartucevich Torres, abogado, estudió en la UCV donde contribuyó a crear una nueva generación universitaria que diera continuidad al esfuerzo de la primera generación con la presencia de Álvaro Ulloa, Salvador Villanueva, Juan Olhaberry, Fernando Sepúlveda, Claudio Díaz y otros. Defendió, junto a sus hijos, al Presidente de la Corte Suprema ante acusación constitucional. Proceso que ganó.
Además se debe nombrar a Ronaldo Berríos, London Coltters, Patricio González, Marcos Moncada, Daniel de la Vega, Armando Lazo, el arquitecto Soto Lynch, Jaime Lorza y a muchos otros.
En el último tiempo se ha distinguido Cristián Navarro Monti, Ingeniero Civil Bioquímico que estudió en la PUCV junto a César Cataldo. Navarro conoció a Miguel Serrano y a Misael Galleguillos.
DESDE EL VALLE DEL ELQUI
En la Cuarta Región de Coquimbo su naturaleza y su historia se funden en un espacio multidimensional que encierra ideas, creencias, tradiciones, obras y realizaciones que se reflejan en sus ríos, valles y montañas conectadas a diario con su pueblo y su cultura.
Desde luego el magnetismo de sus diversos puntos de fuego hace que la tradición diaguita y mestiza se manifieste con intensidad. Mientras unos puntos aspiran al desarrollo y a la estructura ciudadana que miran a Santiago, Valparaíso y Viña del Mar como íconos de una forma de ser y de convivir, los puntos de los valles interiores y de las montañas, son más bien espirituales y misteriosos en la búsqueda de verdades y en la connotación de valores con gran sentido de originalidad. Ya hemos dicho que ser originales significa volver al origen. Es el hombre enfrentado a la naturaleza y a la vida. En estos lares la naturaleza da paso inmediato al universo de las estrellas. Una de ellas es la estrella de la patria. Todo esto da a las personas identidad, una cierta visión cultural, con una fuerte componente valórica.
La cercanía de las estrellas y la plenitud del color de la luna llena hacen de las noches un motivo de contemplación de la belleza de nuestro mundo exterior que da más vida a quienes habitan el lugar. Antes estuvieron aquí Diego de Almagro y sus conquistadores que de Chile volvieron al Perú a la conquista del poder del Virreinato gobernado por Pizarro. Desde esa fecha que Almagro y los suyos son llamados “chilenos”. Dejó la tarea de Chile a Pedro de Valdivia que avanzó a Santiago y continuó hacia el sur creando pueblos y ciudades con instituciones políticas, sociales, militares, religiosas, económicas y culturales, para dar curso al mestizaje.
También estuvo Gabriela Mistral y su arte poético. La poesía es creación y libertad. Es creatividad y nombre, es esencia y palabra. Palabra que señala lo bello de la existencia humana en el tiempo. La Mistral creía en Gabriel D’Anunzzio el poeta italiano del siglo veinte, el poeta del nacionalismo italiano. Gabriela fue la poetiza del Nobel y después del Premio Nacional de Literatura.
El Valle ha sido cuna de artistas en todas sus manifestaciones con obras de pinturas, esculturas y letras.
De esta zona destacó el nacionalismo de grandes personas. Profesora como ella Alma Meléndez y Pilar Guajardo. También, entre otros, los profesores Hernán Valenzuela Seura, Octavio Álvarez y Miguel Solano. Alma regreso desde Santiago a su tierra de Paihuano que lleva en su sangre diaguita e hispánica. De Pilar hemos sabido que regresó desde Ovalle a Santiago donde trabajó junto a Joyce Gillibrand, en el Liceo Politécnico Luís Cruz Martínez de Cerro Navia. Hoy realiza su labor docente en otra Escuela de esa comuna.
Estos profesores continúan su labor formando nuevas generaciones de chilenos, para entregar nuevas vocaciones y voluntades a la patria chilena.
Ojalá pronto sepamos de sus obras y realizaciones.
El Movimiento Nacional Sindicalista confía en ellos.
PERSONAS DESTACADAS QUE IMPULSARON LA CREACION DE LA U. DE VALPARAISO
Entre las personas que destacaron en la U. de Chile de Valparaíso debemos señalar al Doctor Andrés Barros Pérez-Cotapos que fue Vicerrector Delegado de la Universidad en su carácter de Oficial de Sanidad Naval de la Armada Nacional. Barros fue profesor de la Escuela de Odontología y promotor de la creación de la Universidad de Valparaíso.
Además debemos nombrar a Rita García, arquitecta y profesora de la Facultad de Arquitectura De gran belleza e inteligencia supo ganarse la amistad de amplios sectores universitarios y de la Corporación de Estudios Superiores. Aportó su capacidad de análisis a los proyectos universitarios y escolares del nacionalismo patriótico y social y del pensamiento crítico y valórico de profesores y estudiantes de arquitectura en la línea, entre otros, de Gabriel Pumarino y Eugenio Cáceres buscando la verdad, la forma arquitectónica y la belleza.
Se destacó a nivel administrativo María Cristina Fergadiotti Arellano que prestó apoyo administrativo al proyecto de creación de la nueva universidad estatal de Valparaíso. Hizo carrera administrativa. Fue secretaria, Secretaria Administrativa de Facultad y Secretaria de Estudios de la Facultad de Arquitectura de la U porteña.
Quien jugó un rol preponderante en la creación de la Universidad y dirigió al grupo de académicos que fue afectado por el proceso de creación de la universidad de las cinco estrellas fue Misael Galleguillos, quién concitó el apoyo de sectores nacionalistas que buscaban crear nuevos proyectos universitarios más acordes con los desafíos de la cultura de los años setenta y ochenta.
También se debe señalar a Luís García de Cortazar Sagarminaga, ingeniero químico de la UCV. Fue Jefe de Carrera de Licenciatura en Matemática. Tuvo destacada participación en los organismos colegiados de la U. de Chile de Valparaíso, sobre todo en la concepción de las ideas de autoridad y jerarquía.
LA PATRIA AL PODER
VIVA CHILE!!!
En Valparaíso anida el alma del Movimiento Nacional Sindicalista. Desde luego tiene entre los camaradas de la primera generación a Guido Crino Tassara, destacado profesor de historia, dirigente gremial de la educación privada a nivel nacional, director por más de treinta años del Colegio Rubén Castro de la PUCV. Fue de la generación de José Antonio Videla Peñailillo oriundo de Chillán. Maestro de Renato Carmona Flores. Fue el hombre de los libros y porteño de la vieja guardia bohemia, la auténtica, que compartió con su gran amigo Renzo Pechenino R, a quien acompañaba todos los veranos a recorrer el viejo puerto hasta la madrugada. Renzo fue dibujante de las portadas de la Revista Forja. Amigo de Jorge Luer Alegría, Renato Carmona y Misael Galleguillos.
También está el Doctor en Filosofía Juan Antonio Widow Antoncich, que fuera dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso, FEUC-V, Jefe Provincial del Movimiento Nacional Sindicalista y miembro de la Comunidad de Jerarquías del Movimiento. Widow abrazó el catolicismo político y el tradicionalismo católico. Seguidor de Santo Tomás de Aquino junto a su maestro Osvaldo Lira Pérez.
Jorge Luer Alegría se distinguió como joven deportista y fue un puntal de apoyo del Movimiento y de la Revista Forja por más de treinta años. Venía de la generación de Jorge Santibañez Ceardi quien fue Jefe Provincial y político connotado del nacional sindicalismo porteño. En sus años mozos fue dirigente social y candidato a Regidor por Viña del Mar.
Luer incorporó al Movimiento a José Yaar y a Gastón Fichet y a nuevas generaciones universitarias. Se dedicó a actividades comerciales e industriales y al mundo literario junto a su esposa Sara Vial de los Heros. Tuvo en José Bodelón García a su gran amigo y camarada.
La presencia universitaria tuvo como protagonistas a Carlos Acevedo Saavedra y a Jaime tramón Castillo. El profesor Acevedo fue Secretario de la Facultad de Educación de la Universidad de Chile de Valparaíso, hoy Universidad de Playa Ancha, UPLA. Además fue Director de Asuntos Estudiantiles. Escribió en la Revista Forja. Tramón estudió para profesor de historia en la UPLA. Allí creó Generación Universitaria que participó en el gremio estudiantil universitario. Luego viajó a México a seguir estudios de post grado. Obtuvo el grado de magister en la PUCV. Profesor de la UDLA, Universidad de las Américas. Tiene seguidores desde su época estudiantil que hoy son profesores. Tuvo destacado protagonismo en la Secretaría Nacional de los Gremios en Talca, Concepción y Santiago.
De la misma Secretaría Rogelio Molina V, dirigente de los trabajadores de la Subsecretaría de Previsión Social. Siguió la senda de Oscar Álvarez Andrews y del padre Guillermo Viviani en la misma Subsecretaría a fines de los años veinte. Álvarez junto a Delfín Alcaide Wetson fueron activos miembros de la Unión Social Republicana, movimiento laboral corporativo fundado en Valparaíso en 1925. Molina prosiguió estudios universitarios y es destacado funcionario del Instituto de Previsión Social, IPS.
Ricardo Herrera Haack, Ingeniero Comercial, Director Económico de la Universidad de Chile de Valparaíso, profesor de la Escuela de Economía. Escribió en la Revista Forja. Impulsor principal de la Universidad de Valparaíso junto a Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos.
Alfonso Ezquerra Varas, Contador Auditor, estudió en el liceo Eduardo de la Barra y en la PUCV. Fue activo dirigente de la Acción Católica de Valparaíso. Llegó a ser gerente general de CONAFE, Compañía Nacional de Fuerza Eléctrica. Impulsor entusiasta del Movimiento, tuvo destacada participación en su accionar con el Movimiento de Santiago.
Marcos Bartucevich Torres, abogado, estudió en la UCV donde contribuyó a crear una nueva generación universitaria que diera continuidad al esfuerzo de la primera generación con la presencia de Álvaro Ulloa, Salvador Villanueva, Juan Olhaberry, Fernando Sepúlveda, Claudio Díaz y otros. Defendió, junto a sus hijos, al Presidente de la Corte Suprema ante acusación constitucional. Proceso que ganó.
Además se debe nombrar a Ronaldo Berríos, London Coltters, Patricio González, Marcos Moncada, Daniel de la Vega, Armando Lazo, el arquitecto Soto Lynch, Jaime Lorza y a muchos otros.
En el último tiempo se ha distinguido Cristián Navarro Monti, Ingeniero Civil Bioquímico que estudió en la PUCV junto a César Cataldo. Navarro conoció a Miguel Serrano y a Misael Galleguillos.
DESDE EL VALLE DEL ELQUI
En la Cuarta Región de Coquimbo su naturaleza y su historia se funden en un espacio multidimensional que encierra ideas, creencias, tradiciones, obras y realizaciones que se reflejan en sus ríos, valles y montañas conectadas a diario con su pueblo y su cultura.
Desde luego el magnetismo de sus diversos puntos de fuego hace que la tradición diaguita y mestiza se manifieste con intensidad. Mientras unos puntos aspiran al desarrollo y a la estructura ciudadana que miran a Santiago, Valparaíso y Viña del Mar como íconos de una forma de ser y de convivir, los puntos de los valles interiores y de las montañas, son más bien espirituales y misteriosos en la búsqueda de verdades y en la connotación de valores con gran sentido de originalidad. Ya hemos dicho que ser originales significa volver al origen. Es el hombre enfrentado a la naturaleza y a la vida. En estos lares la naturaleza da paso inmediato al universo de las estrellas. Una de ellas es la estrella de la patria. Todo esto da a las personas identidad, una cierta visión cultural, con una fuerte componente valórica.
La cercanía de las estrellas y la plenitud del color de la luna llena hacen de las noches un motivo de contemplación de la belleza de nuestro mundo exterior que da más vida a quienes habitan el lugar. Antes estuvieron aquí Diego de Almagro y sus conquistadores que de Chile volvieron al Perú a la conquista del poder del Virreinato gobernado por Pizarro. Desde esa fecha que Almagro y los suyos son llamados “chilenos”. Dejó la tarea de Chile a Pedro de Valdivia que avanzó a Santiago y continuó hacia el sur creando pueblos y ciudades con instituciones políticas, sociales, militares, religiosas, económicas y culturales, para dar curso al mestizaje.
También estuvo Gabriela Mistral y su arte poético. La poesía es creación y libertad. Es creatividad y nombre, es esencia y palabra. Palabra que señala lo bello de la existencia humana en el tiempo. La Mistral creía en Gabriel D’Anunzzio el poeta italiano del siglo veinte, el poeta del nacionalismo italiano. Gabriela fue la poetiza del Nobel y después del Premio Nacional de Literatura.
El Valle ha sido cuna de artistas en todas sus manifestaciones con obras de pinturas, esculturas y letras.
De esta zona destacó el nacionalismo de grandes personas. Profesora como ella Alma Meléndez y Pilar Guajardo. También, entre otros, los profesores Hernán Valenzuela Seura, Octavio Álvarez y Miguel Solano. Alma regreso desde Santiago a su tierra de Paihuano que lleva en su sangre diaguita e hispánica. De Pilar hemos sabido que regresó desde Ovalle a Santiago donde trabajó junto a Joyce Gillibrand, en el Liceo Politécnico Luís Cruz Martínez de Cerro Navia. Hoy realiza su labor docente en otra Escuela de esa comuna.
Estos profesores continúan su labor formando nuevas generaciones de chilenos, para entregar nuevas vocaciones y voluntades a la patria chilena.
Ojalá pronto sepamos de sus obras y realizaciones.
El Movimiento Nacional Sindicalista confía en ellos.
PERSONAS DESTACADAS QUE IMPULSARON LA CREACION DE LA U. DE VALPARAISO
Entre las personas que destacaron en la U. de Chile de Valparaíso debemos señalar al Doctor Andrés Barros Pérez-Cotapos que fue Vicerrector Delegado de la Universidad en su carácter de Oficial de Sanidad Naval de la Armada Nacional. Barros fue profesor de la Escuela de Odontología y promotor de la creación de la Universidad de Valparaíso.
Además debemos nombrar a Rita García, arquitecta y profesora de la Facultad de Arquitectura De gran belleza e inteligencia supo ganarse la amistad de amplios sectores universitarios y de la Corporación de Estudios Superiores. Aportó su capacidad de análisis a los proyectos universitarios y escolares del nacionalismo patriótico y social y del pensamiento crítico y valórico de profesores y estudiantes de arquitectura en la línea, entre otros, de Gabriel Pumarino y Eugenio Cáceres buscando la verdad, la forma arquitectónica y la belleza.
Se destacó a nivel administrativo María Cristina Fergadiotti Arellano que prestó apoyo administrativo al proyecto de creación de la nueva universidad estatal de Valparaíso. Hizo carrera administrativa. Fue secretaria, Secretaria Administrativa de Facultad y Secretaria de Estudios de la Facultad de Arquitectura de la U porteña.
Quien jugó un rol preponderante en la creación de la Universidad y dirigió al grupo de académicos que fue afectado por el proceso de creación de la universidad de las cinco estrellas fue Misael Galleguillos, quién concitó el apoyo de sectores nacionalistas que buscaban crear nuevos proyectos universitarios más acordes con los desafíos de la cultura de los años setenta y ochenta.
También se debe señalar a Luís García de Cortazar Sagarminaga, ingeniero químico de la UCV. Fue Jefe de Carrera de Licenciatura en Matemática. Tuvo destacada participación en los organismos colegiados de la U. de Chile de Valparaíso, sobre todo en la concepción de las ideas de autoridad y jerarquía.
LA PATRIA AL PODER
VIVA CHILE!!!
martes, 3 de enero de 2012
FE RESUELTA 88 ENERO 2012
FE RESUELTA 88 ENERO 2012
NUEVO AÑO
Estamos a inicios del año 2012 y nuestra vocación política se apresta a iniciar nuevas jornadas de lucha por nuestros ideales. En los años recientes hemos analizado nuestros planteamientos y propuestas para darles mayor claridad, vigencia y capacidad movilizadora a fin de lograr penetrar en los diversos sectores sociales que conforman nuestra patria. Desde juego el análisis institucional del Movimiento Nacional Sindicalista nos ha permitido crear nuevas presentaciones que enriquecen nuestra vida política y doctrinaria.
Todas estas materias están contenidas en Fe Resuelta.
También hemos dado forma a nuestro relato social sindicalista, para dar testimonio y fe de nuestra lucha social por los trabajadores chilenos. Hemos revisado nuestra propia historia y la trayectoria del movimiento sindical chileno. Hemos valorado el accionar de nuestros camaradas sindicalistas, lo cual nos ha permitido conocer y validar sus testimonios de lucha por la dignidad, la justicia y la participación social.
Su labor social está definida en el ámbito de la superación de los males del capitalismo y sus proyecciones políticas y económicas al liberalismo que impiden alcanzar la justicia, el bienestar social y la realización personal y social de los trabajadores al impedir el libre acceso a la educación, a la salud y a la previsión social. Incluso dichos sectores han transformado en buenos negocios hasta los créditos que endeudan a los chilenos para solventar gastos de mínima subsistencia para acceder a la vivienda, al vestuario, la movilización, la alimentación y la recreación.
El ámbito del trabajo es precario e inestable. Los salarios, al igual que los precios, son fijados por el mercado que generan los empresarios y el estado liberal. Son por lo tanto de bajo nivel. En Chile se paga poco. Por eso el chileno es pobre. Sólo con mayores ingresos para los trabajadores se logrará una mejor distribución de la riqueza nacional.
Debemos insistir en lo obrado por Oscar Álvarez Andrews, Delfín Alcaide Wetson, Federico Mujica Canales, Pedro Zurita Zurita, Iván Katalinich, René SottolichioPoblete, Juan Vergara Gallegos, Jorge Salinas Sánchez, Mario Urzúa Urrutia, Ramón Callís Arrigorriaga y Misael Galleguillos Vásquez
Hemos reiterado que se debe dar mayor poder a los gremios y sindicatos. Esto se viene planteando con niveles de eficacia desde inicios del siglo XX.
En el ámbito de la educación se discute la forma y estructura de la educación superior sin pronunciarse sobre su forma y estructura, para referirse a cuestiones de financiamiento y becas para el ingreso de nuevos estudiantes. Se sigue en la búsqueda de acreditaciones como forma para cautelar niveles de calidad. Aún se mantiene la agrupación de universidades en tradicionales y privadas, con el agregado de criticar el “lucro” en estas últimas. Entonces se plantea la creación de una Superintendencia de Educación Superior que es la forma en que ha actuado el nacionalismo para limitar el accionar de los grupos económicos en la salud, los seguros, las finanzas y la previsión social. Planteamientos sólidos sobre las universidades se encuentran en obras de Eugenio Cáceres Contreras y Misael Galleguillos Vásquez. Se trata de planteamientos que consideran a las universidades como cuerpos sociales que cumplen la función social de la cultura, las ciencias y la creación artística, donde la verdad, el bien y la belleza son principios y valores que validan el quehacer universitario chileno en los últimos cincuenta años.. La mejor respuesta de la acción universitaria es la formación de personas capacitadas para emprender misiones y tareas donde se superen las limitaciones en el ámbito de las profesiones y las artes de modo que se puedan resolver las demandas de las personas en la convivencia social, para garantizar la libertad, la dignidad, la justicia, la participación y el derecho de modo que haya pleno equilibrio entre la autoridad, el orden social y los derechos de las personas, con reconocimiento de las jerarquías de quienes tienen mayores talentos, conocimientos, valores y experiencias en los diversos ámbitos de la cultura y la convivencia nacional, donde investigadores, artistas y emprendedores siempre señalan los derroteros a seguir hasta lograr el desarrollo y la realización ple.na de las personas y de las instituciones.
Fe Resuelta insiste en el quehacer de escuelas, institutos y jardines para formar nuevas generaciones escolares que sean capaces del emprendimiento en todos los ámbitos de la convivencia.
Es en el ámbito escolar donde se deben invertir mayores recursos.
Entonces Chile construirá un orden que dé cabida a todos y a cada sector para generar y producir los bienes y servicios que demanda una sana convivencia, un sistema de autoridad regulada por el derecho y la participación social y una forma de ser donde se respeten las jerarquías y los talentos de las personas, para superar que las decisiones recaigan sólo en grupos de poder.
HIMNOS Y CANCIONES
En un artículo reciente de Alerta Austral se habla de un himno nacionalista que afirma que la misión que la patria encomienda a los nacionalistas es vanguardia de la chilenidad.
Este es el Himno del Movimiento Nacional Sindicalista. Su autor, letra y música, es José Luís Recart que fuera presidente de la Comunidad de Camaradas del Movimiento a fines de la década del cincuenta del siglo pasado.
Por María Teresa Gómez Kaprust, hija de Juan Gómez Millas, supimos que Recart era asiduo visitante de su padre en su hogar. María Teresa, de profesión abogada, fue profesora de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile de Valparaíso a inicios de los años sesenta. Allí conoció a profesores que apoyaban la candidatura presidencial de Jorge Prat Echaurren. Se trataba de Gabriel Pumarino Carte, Ricardo Herrera Haack, Misael Galleguillos Vásquez y el recordado profesor Barrera.
La profesora Gómez dirigió un trabajo sobre economía nacional sindicalista con Alfredo Maculet Hart. Alfredo era ayudante de matemática de Misael Galleguillos. También conoció al estudiante René Inostroza Tapia.
Este himno está contenido en el cancionero Himnos y Canciones editado en los años ochenta.
Otro autor es Jaime Tramón Castillo que fuera Secretario de los Gremios de Concepción y de Talca. Su obra Un Bosque de Banderas también forma parte del mencionado cancionero. Tramón fue el creador de Generación Universitaria que tuvo presencia gremial universitaria en la Universidad de Playa Ancha, donde estudió para Profesor de Historia.
Tramón es Magíster en Historia de la Universidad Católica de Valparaíso, profesor de la Universidad de las Américas y autor de una investigación sobre el Catolicismo en Japón.
También son autores de canciones Renato Carmona Flores y Misael Galleguillos Vásquez. Del primero debe mencionarse La Rosa de los Vientos y del segundo La Hora de la Acción.
Carmona es un hombre de vocación política y literaria. Estudió Derecho en la Universidad Católica de Valparaíso y Alemán en la Universidad de Chile de Valparaíso. Fue miembro de la generación universitaria y cultural más prestigiosa de los años cincuenta del movimiento nacional sindicalista en la Universidad Católica del viejo puerto. Contribuyó a crear las revistas Tizona, primera etapa, Aspas y Forja, donde publicó decenas de artículos sobre materias políticas, doctrinarias y culturales. Se le considera un intelectual nacionalista. Editó obras de Miguel Serrano y Mario Góngora. También de José Luís Borges.
Creó la Biblioteca de Puente Alto, un moderno centro cultural de buen nivel para estudiantes, trabajadores, profesionales y lectores en general.
Las canciones nacionalistas referidas fueron reeditadas con versiones melódicas transcritas musicalmente y grabadas en cassette. El trabajo lo realizó Joyce Gillibrand Olea, Profesora de Educación Musical.
Otras canciones de difusión generalizada son Cara al Sol, Tres Claveles, Acuérdate de Mí, Banderas Negras, Canción del Campamento, La Rumba del Cañón, La Despedida, Unámonos, Por Chile, Siempre, Brindemos Camaradas, Yo Tenía un Camarada y Unidos por un Ideal, éste último creado por el chino Urquidi.
Unámonos se conserva en versión cantada por Ramón Callís Arrigorriaga. A Callís se le considera autor de esta canción. El documento musical está en manos de Jorge Salinas Sánchez. Se supone grabada en la Escuela Sindical de Chile.
Cara al Sol fue editada en Chile con miles de discos que se distribuyeron a lo largo de todo el país. En su reverso estaba La Canción del Legionario.
Especial mención merecen los himnos que tienen melodías de marchas alemanas e italianas con letra en castellano que tienen una belleza aceptable. También contiene canciones de la guerra civil española e himnos militares chilenos como Adiós al Séptimo de Línea, Mi Fusil y Yo, y Los Viejos Estandartes.
La historia de los himnos y canciones fue cautelada, para mantener la fidelidad melódica, por Claudio Matte Azagra, receptor judicial, que guardaba, como otros dirigentes, archivos y documentos del Movimiento Nacional Sindicalista, del cual formó parte de la Comunidad de Jerarquías, su mayor estamento de pertenencia y mando.
SALUDOS DEL MANDO A CAMARADAS Y AMIGOS.
Hugo Carreño Aránguiz, Mando Nacional del Movimiento Nacional Sindicalista, saluda en nuestro estilo a todos los camaradas, simpatizantes y amigos deseando para todos salud y bienestar en el año 2012, en la esperanza que seguirán en la tarea de perfeccionamiento, para ser mejores personas y contribuir al logro de nuestros esfuerzos permanentes de servir a Chile y a su pueblo y alcanzar el destino de grandeza que nos depara la tradición, la historia y nuestro destino como nación dotada de Espiritualidad, Soberanía y Cultura.
POR CHILE, SIEMPRE
NACIONALISMO PRESENTE
Santiago 1 de Enero del 2012.
NUEVO AÑO
Estamos a inicios del año 2012 y nuestra vocación política se apresta a iniciar nuevas jornadas de lucha por nuestros ideales. En los años recientes hemos analizado nuestros planteamientos y propuestas para darles mayor claridad, vigencia y capacidad movilizadora a fin de lograr penetrar en los diversos sectores sociales que conforman nuestra patria. Desde juego el análisis institucional del Movimiento Nacional Sindicalista nos ha permitido crear nuevas presentaciones que enriquecen nuestra vida política y doctrinaria.
Todas estas materias están contenidas en Fe Resuelta.
También hemos dado forma a nuestro relato social sindicalista, para dar testimonio y fe de nuestra lucha social por los trabajadores chilenos. Hemos revisado nuestra propia historia y la trayectoria del movimiento sindical chileno. Hemos valorado el accionar de nuestros camaradas sindicalistas, lo cual nos ha permitido conocer y validar sus testimonios de lucha por la dignidad, la justicia y la participación social.
Su labor social está definida en el ámbito de la superación de los males del capitalismo y sus proyecciones políticas y económicas al liberalismo que impiden alcanzar la justicia, el bienestar social y la realización personal y social de los trabajadores al impedir el libre acceso a la educación, a la salud y a la previsión social. Incluso dichos sectores han transformado en buenos negocios hasta los créditos que endeudan a los chilenos para solventar gastos de mínima subsistencia para acceder a la vivienda, al vestuario, la movilización, la alimentación y la recreación.
El ámbito del trabajo es precario e inestable. Los salarios, al igual que los precios, son fijados por el mercado que generan los empresarios y el estado liberal. Son por lo tanto de bajo nivel. En Chile se paga poco. Por eso el chileno es pobre. Sólo con mayores ingresos para los trabajadores se logrará una mejor distribución de la riqueza nacional.
Debemos insistir en lo obrado por Oscar Álvarez Andrews, Delfín Alcaide Wetson, Federico Mujica Canales, Pedro Zurita Zurita, Iván Katalinich, René SottolichioPoblete, Juan Vergara Gallegos, Jorge Salinas Sánchez, Mario Urzúa Urrutia, Ramón Callís Arrigorriaga y Misael Galleguillos Vásquez
Hemos reiterado que se debe dar mayor poder a los gremios y sindicatos. Esto se viene planteando con niveles de eficacia desde inicios del siglo XX.
En el ámbito de la educación se discute la forma y estructura de la educación superior sin pronunciarse sobre su forma y estructura, para referirse a cuestiones de financiamiento y becas para el ingreso de nuevos estudiantes. Se sigue en la búsqueda de acreditaciones como forma para cautelar niveles de calidad. Aún se mantiene la agrupación de universidades en tradicionales y privadas, con el agregado de criticar el “lucro” en estas últimas. Entonces se plantea la creación de una Superintendencia de Educación Superior que es la forma en que ha actuado el nacionalismo para limitar el accionar de los grupos económicos en la salud, los seguros, las finanzas y la previsión social. Planteamientos sólidos sobre las universidades se encuentran en obras de Eugenio Cáceres Contreras y Misael Galleguillos Vásquez. Se trata de planteamientos que consideran a las universidades como cuerpos sociales que cumplen la función social de la cultura, las ciencias y la creación artística, donde la verdad, el bien y la belleza son principios y valores que validan el quehacer universitario chileno en los últimos cincuenta años.. La mejor respuesta de la acción universitaria es la formación de personas capacitadas para emprender misiones y tareas donde se superen las limitaciones en el ámbito de las profesiones y las artes de modo que se puedan resolver las demandas de las personas en la convivencia social, para garantizar la libertad, la dignidad, la justicia, la participación y el derecho de modo que haya pleno equilibrio entre la autoridad, el orden social y los derechos de las personas, con reconocimiento de las jerarquías de quienes tienen mayores talentos, conocimientos, valores y experiencias en los diversos ámbitos de la cultura y la convivencia nacional, donde investigadores, artistas y emprendedores siempre señalan los derroteros a seguir hasta lograr el desarrollo y la realización ple.na de las personas y de las instituciones.
Fe Resuelta insiste en el quehacer de escuelas, institutos y jardines para formar nuevas generaciones escolares que sean capaces del emprendimiento en todos los ámbitos de la convivencia.
Es en el ámbito escolar donde se deben invertir mayores recursos.
Entonces Chile construirá un orden que dé cabida a todos y a cada sector para generar y producir los bienes y servicios que demanda una sana convivencia, un sistema de autoridad regulada por el derecho y la participación social y una forma de ser donde se respeten las jerarquías y los talentos de las personas, para superar que las decisiones recaigan sólo en grupos de poder.
HIMNOS Y CANCIONES
En un artículo reciente de Alerta Austral se habla de un himno nacionalista que afirma que la misión que la patria encomienda a los nacionalistas es vanguardia de la chilenidad.
Este es el Himno del Movimiento Nacional Sindicalista. Su autor, letra y música, es José Luís Recart que fuera presidente de la Comunidad de Camaradas del Movimiento a fines de la década del cincuenta del siglo pasado.
Por María Teresa Gómez Kaprust, hija de Juan Gómez Millas, supimos que Recart era asiduo visitante de su padre en su hogar. María Teresa, de profesión abogada, fue profesora de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile de Valparaíso a inicios de los años sesenta. Allí conoció a profesores que apoyaban la candidatura presidencial de Jorge Prat Echaurren. Se trataba de Gabriel Pumarino Carte, Ricardo Herrera Haack, Misael Galleguillos Vásquez y el recordado profesor Barrera.
La profesora Gómez dirigió un trabajo sobre economía nacional sindicalista con Alfredo Maculet Hart. Alfredo era ayudante de matemática de Misael Galleguillos. También conoció al estudiante René Inostroza Tapia.
Este himno está contenido en el cancionero Himnos y Canciones editado en los años ochenta.
Otro autor es Jaime Tramón Castillo que fuera Secretario de los Gremios de Concepción y de Talca. Su obra Un Bosque de Banderas también forma parte del mencionado cancionero. Tramón fue el creador de Generación Universitaria que tuvo presencia gremial universitaria en la Universidad de Playa Ancha, donde estudió para Profesor de Historia.
Tramón es Magíster en Historia de la Universidad Católica de Valparaíso, profesor de la Universidad de las Américas y autor de una investigación sobre el Catolicismo en Japón.
También son autores de canciones Renato Carmona Flores y Misael Galleguillos Vásquez. Del primero debe mencionarse La Rosa de los Vientos y del segundo La Hora de la Acción.
Carmona es un hombre de vocación política y literaria. Estudió Derecho en la Universidad Católica de Valparaíso y Alemán en la Universidad de Chile de Valparaíso. Fue miembro de la generación universitaria y cultural más prestigiosa de los años cincuenta del movimiento nacional sindicalista en la Universidad Católica del viejo puerto. Contribuyó a crear las revistas Tizona, primera etapa, Aspas y Forja, donde publicó decenas de artículos sobre materias políticas, doctrinarias y culturales. Se le considera un intelectual nacionalista. Editó obras de Miguel Serrano y Mario Góngora. También de José Luís Borges.
Creó la Biblioteca de Puente Alto, un moderno centro cultural de buen nivel para estudiantes, trabajadores, profesionales y lectores en general.
Las canciones nacionalistas referidas fueron reeditadas con versiones melódicas transcritas musicalmente y grabadas en cassette. El trabajo lo realizó Joyce Gillibrand Olea, Profesora de Educación Musical.
Otras canciones de difusión generalizada son Cara al Sol, Tres Claveles, Acuérdate de Mí, Banderas Negras, Canción del Campamento, La Rumba del Cañón, La Despedida, Unámonos, Por Chile, Siempre, Brindemos Camaradas, Yo Tenía un Camarada y Unidos por un Ideal, éste último creado por el chino Urquidi.
Unámonos se conserva en versión cantada por Ramón Callís Arrigorriaga. A Callís se le considera autor de esta canción. El documento musical está en manos de Jorge Salinas Sánchez. Se supone grabada en la Escuela Sindical de Chile.
Cara al Sol fue editada en Chile con miles de discos que se distribuyeron a lo largo de todo el país. En su reverso estaba La Canción del Legionario.
Especial mención merecen los himnos que tienen melodías de marchas alemanas e italianas con letra en castellano que tienen una belleza aceptable. También contiene canciones de la guerra civil española e himnos militares chilenos como Adiós al Séptimo de Línea, Mi Fusil y Yo, y Los Viejos Estandartes.
La historia de los himnos y canciones fue cautelada, para mantener la fidelidad melódica, por Claudio Matte Azagra, receptor judicial, que guardaba, como otros dirigentes, archivos y documentos del Movimiento Nacional Sindicalista, del cual formó parte de la Comunidad de Jerarquías, su mayor estamento de pertenencia y mando.
SALUDOS DEL MANDO A CAMARADAS Y AMIGOS.
Hugo Carreño Aránguiz, Mando Nacional del Movimiento Nacional Sindicalista, saluda en nuestro estilo a todos los camaradas, simpatizantes y amigos deseando para todos salud y bienestar en el año 2012, en la esperanza que seguirán en la tarea de perfeccionamiento, para ser mejores personas y contribuir al logro de nuestros esfuerzos permanentes de servir a Chile y a su pueblo y alcanzar el destino de grandeza que nos depara la tradición, la historia y nuestro destino como nación dotada de Espiritualidad, Soberanía y Cultura.
POR CHILE, SIEMPRE
NACIONALISMO PRESENTE
Santiago 1 de Enero del 2012.
jueves, 1 de diciembre de 2011
FE RESUELTA 87 DICIEMBRE 2011
FE RESUELTA 87 DICIEMBRE 2011
JOYCE GILLIBRAND OLEA
El 5 de noviembre pasado falleció Joyce Gillibrand Olea como consecuencia de una metástasis cerebral, del cáncer que la afectaba, que terminó con su vida, a pesar de los esfuerzos médicos y la voluntad de sobre vivencia que la caracterizó. Nació en Santiago el 27 de Octubre de 1959.
La preservación de la vida y los esfuerzos de realización personal y social para llegar a ser mejores personas fueron motivaciones para moldear su forma de ser.
Profesora de educación musical y magíster en ciencias de la educación la llevaron a enseñar en el Liceo Polivalente los Héroes de la Concepción de Cerro Navia, con el fin de promover a la juventud de la comuna en busca de mejores destinos. También enseñó en el Colegio Santa Ursula de Maipú.
Realizó labores académicas en ITESA, en el Instituto Profesional Los Leones, en la Universidad Arturo Prat y en la Universidad del Mar.
Sus estudios los realizó en Las Monjas Ursulinas, la Universidad de Chile, en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, UMCE, y en la Universidad Mayor.
Su tesis de título de Profesora de Educación Musical se denominó Origen, Clasificación y Desarrollo Histórico de los Instrumentos Musicales, 1987.
Su tesis de Magíster en Ciencias de la Educación fue Análisis de las Cualidades del Profesor que Desempeña Función Docente en un Sector Popular: Cerro Navia 2003. En este trabajo de investigación elaboró un perfil del profesor.
Su desempeño laboral se inició en las monjas ursulinas, para luego ingresar a la Secretaría Nacional de los Gremios a fines de1980, adonde concurrió para realizar una práctica como secretaria, pero luego se incorporó a su cuerpo institucional. Allí estuvo a cargo de relacionar a trabajadores y dirigentes con la Secretaría. También sirvió de nexo de trabajadores, profesionales y empresarios con autoridades de gobierno, para lo cual entregó invitaciones o concertó entrevistas, todo a través de la acción institucional de la Secretaría de los Gremios.
La función social que se realizaba la impulsó a trabajar con entusiasmo porque llenaba su espíritu solidario al servicio de la nación y de su pueblo. Fue católica y nacionalista.
En la Escuela Sindical trabajó con Ramón Callís Arrigorriaga.
Joyce Gillibrand, al igual que Carlos Hernández Tapia y Jaime Tramón Castillo, entre otros, retomó sus estudios después de retirarse de la Secretaría alcanzando títulos profesionales y grados académicos.
Formó parte del equipo nacionalista que creó la Corporación de Estudios Superiores que realizó una importante labor cultural al organizar conferencias y debates en la Biblioteca Nacional. También participó en el proyecto para crear la Universidad Andalien de Concepción, que fue tardíamente aprobada a fines del año noventa.
En el último tiempo concurrió a conferencias del Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat realizadas en el Café Literario. También concurrió a los actos fundacionales del Movimiento de Convergencia Nacional a los que asistió el Movimiento Nacional Sindicalista como agrupación nacionalista.
Contribuyó a la elaboración gráfica a dos columnas de Fe Resuelta y al diseño y edición de la obra Sin Soberanía no hay Nación de Misael Galleguillos y Hugo Carreño.
Contó con el reconocimiento de los trabajadores y de sus estudiantes por el respeto y acogida que siempre privilegió en el cumplimiento de sus labores institucionales.
Le sobrevive su hija Micol, estudiante de Ingeniería Civil Industrial, que sigue la tradición del fundador de la familia Gillibrand en Chile, el Ingeniero Ernesto Gillibrand Lucas que llegó desde Londres contratado para participar en la construcción del Viaducto del Malleco. El primer Gillibrand se estableció en Gorbea y luego se trasladó a Lautaro.
Joyce Gillibrand publicó en Fe Resuelta artículos sobre Educación, Evaluación Docente y Metodología de Investigación.
MOVIMIENTOS GENERADORES DE NACIONALISMO
La revisión de estudios sobre el nacionalismo chileno tiene dos hitos fundamentales: el Movimiento Nacional Socialista de Jorge González von Mares y Carlos Keller, y el Movimiento Nacional Sindicalista de Osvaldo Lira y Ramón Callís Arrigorriaga.
En efecto la militancia nacionalista con espíritu de cuerpo se da en ambos movimientos.
La mayoría de las agrupaciones nacionalistas del siglo XX tienen su origen en el nacionalsocialismo chileno. El Movimiento Nacional Sindicalista tiene origen propio que se remonta a la creación de la Unión Social Republicana de los Asalariados de Chile creada en Valparaíso a fines de 1925, donde participó Oscar Álvarez Andrews y Delfín Alcalde Wetson, que posteriormente formaron parte del Movimiento Nacional Sindicalista. También participó el padre Guillermo Viviani.. Surgió agrupando organizaciones de obreros, empleados y maestros. La USRACH apoyaba la legislación social y su aplicación, la hostilidad al gobierno parlamentario de los partidos políticos, la tendencia favorable a la organización corporativa de la sociedad, la autoridad del estado, la administración técnica y el nacionalismo económico. Más antecedentes se encuentran en la obra del profesor de historia Marco Antonio Rodríguez Inspección General del Trabajo, 2010.
La literatura indica que los movimientos de carácter nacionalista se caracterizan por los escritos de sus militantes. En este sentido destacan Carlos Keller y Misael Galleguillos que aparecen en estudios especializados donde se señalan los libros escritos por ambos autores. Se trata del libro Extremismo de Derecha y Movimientos Neonazis de Isaac Caro, Berlín, Madrid, Santiago.
El Movimiento Nacional Socialista tuvo apoyo estudiantil universitario y pronto se proyectó a la juventud trabajadora y a las poblaciones de Santiago. Lo mismo ocurrió con el Movimiento Nacional Sindicalista que lo llevó a tener presencia universitaria y laboral que en definitiva lo impulsó a dirigir la Secretaría de los Gremios y la Escuela Sindical de Chile del Ministerio Secretaría General de Gobierno entre 1977 y 1982. También participó en actividades estudiantiles, académicas y directivas en universidades chilenas a partir de los años cincuenta.
En los estudios políticos de los años setenta y ochenta tiene un rol preponderante el Movimiento Nacional Sindicalista que figura en los libros del Taller de Historia de la Universidad de Valparaíso con las obras Vitalizando la Historia Política. Estudios sobre el Chile Reciente (1960-2010) y Para el Análisis del Chile Contemporáneo, Aporte de la Historia Política 2010, donde se publican estudios de Aníbal Pérez Contreras.
Rolando Álvarez Vallejos, profesor de historia de la Universidad de Chile, escribió ¿Represión o Integración Sindical? bajo el Gobierno Militar, donde desarrolla el pensamiento político sindical del nacionalsindicalismo y el neoliberalismo.
Con anterioridad estuvo presente en obras de Verónica Valdivia, Manuel Salazar, Víctor Osorio y otros.
El nacionalismo en Iberoamérica tiene tres fuentes originarias: el fascismo italiano, el nacionalsocialismo alemán y el falangismo español. Sin embargo en el caso chileno, más allá de las raíces originarias se ha desarrollado un pensamiento original con la temática de la cultura occidental iberoamericana que tiene características propias forjadas por autores nacionalistas chilenos. Por otra parte se debe considerar el corporativismo antiliberal desarrollado en Chile por Oscar Álvarez, Jaime Eyzaguirre, Osvaldo Lira y la teoría de los cuerpos sociales de Ramón Callís y Misael Galleguillos.
El nacionalsindicalismo fue creado en España por Ramiro Ledesma Ramos que escribió El Sello de la Muerte, 1924, El Vacío, 1924, Fascismo en España, 1935, Discurso a las Juventudes de España, 1931, El Quijote y Nuestro Tiempo,1971.
Además tiene tres obras inéditas: El Joven Suicida, La Hora Romántica, Ideas. El Escepticismo y la Vida. Fundó varios periódicos, entre los que destacan La Conquista del Estado, 1931 y Patria Sindicalista, 1935, que circula nuevamente en España.
El nacionalsindicalismo chileno difundió la teoría de los cuerpos sociales de la nación, la teoría del estado, con representación legítima de la soberanía y participación social plena, para contribuir al logro de los fines de la nación alcanzando el justo equilibrio entre la libertad y el sistema de autoridad, a fin de hacer posible la autoridad, el orden y la jerarquía. El nacionalsindicalismo chileno hace propio el planteamiento de la hispanidad y el mestizaje reconociendo lo originario y las migraciones como fundamentos de la cultura occidental iberoamericana que arranca de lo ancestral y la prehistoria chilena.
Gloria y victoria a la patria que supo seguir, sobre el azul del mar y la blanca cordillera, a la Estrella de Chile que en nuestra bandera flamea con los vientos de la naturaleza y del universo para alcanzar nuestro destino.
PRISIONERO POR SERVIR A CHILE
La presentación de la cuarta edición del libro Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile, realizada el 22 de noviembre pasado en el Club Providencia, organizada por la Corporación por la Justicia, la Verdad Histórica y el Respeto por el Estado de Derecho en Chile que dirige Juan Kaiser, produjo una situación de tensión social, provocada por la actitud de personeros de la izquierda socialista y de extremistas vinculados al partido comunista y a sectores anarquistas, que se propusieron “funar” el acto. También hicieron lo propio sectores oficialistas que insisten en desmarcarse de responsabilidades en el gobierno militar, olvidando que los servicios de inteligencia tuvieron presencia en los organismos del estado y que estos servicios dependían del Ministerio del Interior.
Gisela Silva Encina, autora del libro, nieta de Francisco Antonio Encina, fundador de la Unión Nacionalista de Chile, y sobrina del Cardenal Raúl Silva Henríquez, manifestó en la presentación de la obra, en 2007, que escribió esta historia, a petición de Miguel, para dejar testimonio verídico de lo que ha sido su vida y la de sus mayores, para que el día de mañana sus descendientes conocieran la verdad.
En verdad, la calumnia y las sentencias de jueces inicuos, han llegado a ocultar el verdadero rostro de Miguel, hasta desfigurarlo completamente ante millares de sus compatriotas. Y, al mismo tiempo, la manipulación sectaria de nuestra historia reciente, ha logrado que la deuda que los chilenos tenemos para con éste oficial, que arriesgó repetidas veces su vida por nosotros, haya desaparecido de la conciencia de las mayorías. Pero había en la vida de nuestro oficial, otra verdad silenciada: la tragedia de Lienz, en la que todos los suyos fueron enviados a la muerte, y sólo por la voluntad de la Divina Providencia, Miguel, próximo a nacer, su madre y su abuela, alcanzaron el milagro de sobrevivir. Los dos temas centrales del libro que Miguel me proponía escribir, eran pues dos rectificaciones históricas. La de su vida, íntimamente relacionada con la historia nacional. La de sus mayores vinculadaza a la historia universal, a través de la Segunda Guerra Mundial.
La petición de Miguel era un deber ineludible. Lo era, no sólo por la convicción que tengo de su total inocencia, sino también por la admiración y afecto que despiertan su rectitud moral, su patriotismo sin alardes, la dignidad y la fortaleza con que él y todos los suyos han enfrentado la adversidad.
En lo que se refiere a las condenas arbitrarias de que ha sido víctima el Brigadier Krassnoff ésta es una parcela de la realidad que están viviendo hace ya muchos años nuestros hombres de armas. Son muchos los que están injustamente privados de libertad. Los que saben que para ellos no rige ninguna de las medidas que el derecho contempla para proteger al acusado.
Prisionero por Servir a Chile, quiere ser en mi intención un homenaje a la grandeza espiritual del Brigadier Krassnoff y, a través de él, a todos nuestros oficiales y suboficiales que, como él, son víctimas del odio y la venganza.
Gisela Silva, como dijimos en septiembre del 2009 en Fe Resuelta 60, ha participado en los proyectos nacionalistas junto a líderes del nacionalismo que comienzan con Jorge Prat Echaurren y el padre Osvaldo Lira Pérez.
Estuvo en los inicios del gobierno militar en la Dirección de Asuntos Públicos con Gastón Acuña, Rubén Díaz, Eduardo Boetsh, Enrique Campos, Álvaro Puga y Jaime Zeledón. De allí devino el Ministerio Secretaría General de Gobierno, con la Dirección de Organizaciones Civiles, con sus Secretarías Nacionales, y la Dirección de Informaciones de Gobierno.
Para ella, como para nosotros, las condenas basadas en presunciones y en ficciones jurídicas, como el secuestro permanente, no tienen el carácter de verdades jurídicas, ni menos la calidad de verdades históricas.
La violencia desatada contra los asistentes al acto revela, una vez más, la cobardía de quienes atacan en hordas contra personas, sin importarles la edad ni el sexo.
Ellos quieren apoderarse de las calles. Para ello utilizan a estudiantes y a sectores vulnerables, pues saben que ellos no tienen respaldo ciudadano.
JOYCE GILLIBRAND OLEA
El 5 de noviembre pasado falleció Joyce Gillibrand Olea como consecuencia de una metástasis cerebral, del cáncer que la afectaba, que terminó con su vida, a pesar de los esfuerzos médicos y la voluntad de sobre vivencia que la caracterizó. Nació en Santiago el 27 de Octubre de 1959.
La preservación de la vida y los esfuerzos de realización personal y social para llegar a ser mejores personas fueron motivaciones para moldear su forma de ser.
Profesora de educación musical y magíster en ciencias de la educación la llevaron a enseñar en el Liceo Polivalente los Héroes de la Concepción de Cerro Navia, con el fin de promover a la juventud de la comuna en busca de mejores destinos. También enseñó en el Colegio Santa Ursula de Maipú.
Realizó labores académicas en ITESA, en el Instituto Profesional Los Leones, en la Universidad Arturo Prat y en la Universidad del Mar.
Sus estudios los realizó en Las Monjas Ursulinas, la Universidad de Chile, en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, UMCE, y en la Universidad Mayor.
Su tesis de título de Profesora de Educación Musical se denominó Origen, Clasificación y Desarrollo Histórico de los Instrumentos Musicales, 1987.
Su tesis de Magíster en Ciencias de la Educación fue Análisis de las Cualidades del Profesor que Desempeña Función Docente en un Sector Popular: Cerro Navia 2003. En este trabajo de investigación elaboró un perfil del profesor.
Su desempeño laboral se inició en las monjas ursulinas, para luego ingresar a la Secretaría Nacional de los Gremios a fines de1980, adonde concurrió para realizar una práctica como secretaria, pero luego se incorporó a su cuerpo institucional. Allí estuvo a cargo de relacionar a trabajadores y dirigentes con la Secretaría. También sirvió de nexo de trabajadores, profesionales y empresarios con autoridades de gobierno, para lo cual entregó invitaciones o concertó entrevistas, todo a través de la acción institucional de la Secretaría de los Gremios.
La función social que se realizaba la impulsó a trabajar con entusiasmo porque llenaba su espíritu solidario al servicio de la nación y de su pueblo. Fue católica y nacionalista.
En la Escuela Sindical trabajó con Ramón Callís Arrigorriaga.
Joyce Gillibrand, al igual que Carlos Hernández Tapia y Jaime Tramón Castillo, entre otros, retomó sus estudios después de retirarse de la Secretaría alcanzando títulos profesionales y grados académicos.
Formó parte del equipo nacionalista que creó la Corporación de Estudios Superiores que realizó una importante labor cultural al organizar conferencias y debates en la Biblioteca Nacional. También participó en el proyecto para crear la Universidad Andalien de Concepción, que fue tardíamente aprobada a fines del año noventa.
En el último tiempo concurrió a conferencias del Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat realizadas en el Café Literario. También concurrió a los actos fundacionales del Movimiento de Convergencia Nacional a los que asistió el Movimiento Nacional Sindicalista como agrupación nacionalista.
Contribuyó a la elaboración gráfica a dos columnas de Fe Resuelta y al diseño y edición de la obra Sin Soberanía no hay Nación de Misael Galleguillos y Hugo Carreño.
Contó con el reconocimiento de los trabajadores y de sus estudiantes por el respeto y acogida que siempre privilegió en el cumplimiento de sus labores institucionales.
Le sobrevive su hija Micol, estudiante de Ingeniería Civil Industrial, que sigue la tradición del fundador de la familia Gillibrand en Chile, el Ingeniero Ernesto Gillibrand Lucas que llegó desde Londres contratado para participar en la construcción del Viaducto del Malleco. El primer Gillibrand se estableció en Gorbea y luego se trasladó a Lautaro.
Joyce Gillibrand publicó en Fe Resuelta artículos sobre Educación, Evaluación Docente y Metodología de Investigación.
MOVIMIENTOS GENERADORES DE NACIONALISMO
La revisión de estudios sobre el nacionalismo chileno tiene dos hitos fundamentales: el Movimiento Nacional Socialista de Jorge González von Mares y Carlos Keller, y el Movimiento Nacional Sindicalista de Osvaldo Lira y Ramón Callís Arrigorriaga.
En efecto la militancia nacionalista con espíritu de cuerpo se da en ambos movimientos.
La mayoría de las agrupaciones nacionalistas del siglo XX tienen su origen en el nacionalsocialismo chileno. El Movimiento Nacional Sindicalista tiene origen propio que se remonta a la creación de la Unión Social Republicana de los Asalariados de Chile creada en Valparaíso a fines de 1925, donde participó Oscar Álvarez Andrews y Delfín Alcalde Wetson, que posteriormente formaron parte del Movimiento Nacional Sindicalista. También participó el padre Guillermo Viviani.. Surgió agrupando organizaciones de obreros, empleados y maestros. La USRACH apoyaba la legislación social y su aplicación, la hostilidad al gobierno parlamentario de los partidos políticos, la tendencia favorable a la organización corporativa de la sociedad, la autoridad del estado, la administración técnica y el nacionalismo económico. Más antecedentes se encuentran en la obra del profesor de historia Marco Antonio Rodríguez Inspección General del Trabajo, 2010.
La literatura indica que los movimientos de carácter nacionalista se caracterizan por los escritos de sus militantes. En este sentido destacan Carlos Keller y Misael Galleguillos que aparecen en estudios especializados donde se señalan los libros escritos por ambos autores. Se trata del libro Extremismo de Derecha y Movimientos Neonazis de Isaac Caro, Berlín, Madrid, Santiago.
El Movimiento Nacional Socialista tuvo apoyo estudiantil universitario y pronto se proyectó a la juventud trabajadora y a las poblaciones de Santiago. Lo mismo ocurrió con el Movimiento Nacional Sindicalista que lo llevó a tener presencia universitaria y laboral que en definitiva lo impulsó a dirigir la Secretaría de los Gremios y la Escuela Sindical de Chile del Ministerio Secretaría General de Gobierno entre 1977 y 1982. También participó en actividades estudiantiles, académicas y directivas en universidades chilenas a partir de los años cincuenta.
En los estudios políticos de los años setenta y ochenta tiene un rol preponderante el Movimiento Nacional Sindicalista que figura en los libros del Taller de Historia de la Universidad de Valparaíso con las obras Vitalizando la Historia Política. Estudios sobre el Chile Reciente (1960-2010) y Para el Análisis del Chile Contemporáneo, Aporte de la Historia Política 2010, donde se publican estudios de Aníbal Pérez Contreras.
Rolando Álvarez Vallejos, profesor de historia de la Universidad de Chile, escribió ¿Represión o Integración Sindical? bajo el Gobierno Militar, donde desarrolla el pensamiento político sindical del nacionalsindicalismo y el neoliberalismo.
Con anterioridad estuvo presente en obras de Verónica Valdivia, Manuel Salazar, Víctor Osorio y otros.
El nacionalismo en Iberoamérica tiene tres fuentes originarias: el fascismo italiano, el nacionalsocialismo alemán y el falangismo español. Sin embargo en el caso chileno, más allá de las raíces originarias se ha desarrollado un pensamiento original con la temática de la cultura occidental iberoamericana que tiene características propias forjadas por autores nacionalistas chilenos. Por otra parte se debe considerar el corporativismo antiliberal desarrollado en Chile por Oscar Álvarez, Jaime Eyzaguirre, Osvaldo Lira y la teoría de los cuerpos sociales de Ramón Callís y Misael Galleguillos.
El nacionalsindicalismo fue creado en España por Ramiro Ledesma Ramos que escribió El Sello de la Muerte, 1924, El Vacío, 1924, Fascismo en España, 1935, Discurso a las Juventudes de España, 1931, El Quijote y Nuestro Tiempo,1971.
Además tiene tres obras inéditas: El Joven Suicida, La Hora Romántica, Ideas. El Escepticismo y la Vida. Fundó varios periódicos, entre los que destacan La Conquista del Estado, 1931 y Patria Sindicalista, 1935, que circula nuevamente en España.
El nacionalsindicalismo chileno difundió la teoría de los cuerpos sociales de la nación, la teoría del estado, con representación legítima de la soberanía y participación social plena, para contribuir al logro de los fines de la nación alcanzando el justo equilibrio entre la libertad y el sistema de autoridad, a fin de hacer posible la autoridad, el orden y la jerarquía. El nacionalsindicalismo chileno hace propio el planteamiento de la hispanidad y el mestizaje reconociendo lo originario y las migraciones como fundamentos de la cultura occidental iberoamericana que arranca de lo ancestral y la prehistoria chilena.
Gloria y victoria a la patria que supo seguir, sobre el azul del mar y la blanca cordillera, a la Estrella de Chile que en nuestra bandera flamea con los vientos de la naturaleza y del universo para alcanzar nuestro destino.
PRISIONERO POR SERVIR A CHILE
La presentación de la cuarta edición del libro Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile, realizada el 22 de noviembre pasado en el Club Providencia, organizada por la Corporación por la Justicia, la Verdad Histórica y el Respeto por el Estado de Derecho en Chile que dirige Juan Kaiser, produjo una situación de tensión social, provocada por la actitud de personeros de la izquierda socialista y de extremistas vinculados al partido comunista y a sectores anarquistas, que se propusieron “funar” el acto. También hicieron lo propio sectores oficialistas que insisten en desmarcarse de responsabilidades en el gobierno militar, olvidando que los servicios de inteligencia tuvieron presencia en los organismos del estado y que estos servicios dependían del Ministerio del Interior.
Gisela Silva Encina, autora del libro, nieta de Francisco Antonio Encina, fundador de la Unión Nacionalista de Chile, y sobrina del Cardenal Raúl Silva Henríquez, manifestó en la presentación de la obra, en 2007, que escribió esta historia, a petición de Miguel, para dejar testimonio verídico de lo que ha sido su vida y la de sus mayores, para que el día de mañana sus descendientes conocieran la verdad.
En verdad, la calumnia y las sentencias de jueces inicuos, han llegado a ocultar el verdadero rostro de Miguel, hasta desfigurarlo completamente ante millares de sus compatriotas. Y, al mismo tiempo, la manipulación sectaria de nuestra historia reciente, ha logrado que la deuda que los chilenos tenemos para con éste oficial, que arriesgó repetidas veces su vida por nosotros, haya desaparecido de la conciencia de las mayorías. Pero había en la vida de nuestro oficial, otra verdad silenciada: la tragedia de Lienz, en la que todos los suyos fueron enviados a la muerte, y sólo por la voluntad de la Divina Providencia, Miguel, próximo a nacer, su madre y su abuela, alcanzaron el milagro de sobrevivir. Los dos temas centrales del libro que Miguel me proponía escribir, eran pues dos rectificaciones históricas. La de su vida, íntimamente relacionada con la historia nacional. La de sus mayores vinculadaza a la historia universal, a través de la Segunda Guerra Mundial.
La petición de Miguel era un deber ineludible. Lo era, no sólo por la convicción que tengo de su total inocencia, sino también por la admiración y afecto que despiertan su rectitud moral, su patriotismo sin alardes, la dignidad y la fortaleza con que él y todos los suyos han enfrentado la adversidad.
En lo que se refiere a las condenas arbitrarias de que ha sido víctima el Brigadier Krassnoff ésta es una parcela de la realidad que están viviendo hace ya muchos años nuestros hombres de armas. Son muchos los que están injustamente privados de libertad. Los que saben que para ellos no rige ninguna de las medidas que el derecho contempla para proteger al acusado.
Prisionero por Servir a Chile, quiere ser en mi intención un homenaje a la grandeza espiritual del Brigadier Krassnoff y, a través de él, a todos nuestros oficiales y suboficiales que, como él, son víctimas del odio y la venganza.
Gisela Silva, como dijimos en septiembre del 2009 en Fe Resuelta 60, ha participado en los proyectos nacionalistas junto a líderes del nacionalismo que comienzan con Jorge Prat Echaurren y el padre Osvaldo Lira Pérez.
Estuvo en los inicios del gobierno militar en la Dirección de Asuntos Públicos con Gastón Acuña, Rubén Díaz, Eduardo Boetsh, Enrique Campos, Álvaro Puga y Jaime Zeledón. De allí devino el Ministerio Secretaría General de Gobierno, con la Dirección de Organizaciones Civiles, con sus Secretarías Nacionales, y la Dirección de Informaciones de Gobierno.
Para ella, como para nosotros, las condenas basadas en presunciones y en ficciones jurídicas, como el secuestro permanente, no tienen el carácter de verdades jurídicas, ni menos la calidad de verdades históricas.
La violencia desatada contra los asistentes al acto revela, una vez más, la cobardía de quienes atacan en hordas contra personas, sin importarles la edad ni el sexo.
Ellos quieren apoderarse de las calles. Para ello utilizan a estudiantes y a sectores vulnerables, pues saben que ellos no tienen respaldo ciudadano.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
FE RESUELTA Nº86 NOVIEMBRE
LA HISTORIA POLITICA Y CULTURAL COMO FUNDAMENTO DE LA VERDAD CONCEPTUAL
Fe Resuelta, como publicación del nacional sindicalismo, ha estado abierta a los programas de investigación en las ciencias y a las diversas metodologías para conocer, en su mérito, la historia política y cultural en que se encuentra inmersa la teoría y la doctrina del movimiento nacional sindicalista.
Nos hemos referido a diversas metodologías, para lograr conocimientos válidos que den sólidos fundamento a nuestras proposiciones y conceptos, de modo que el espíritu y el sentido de la historia mantengan plena vigencia en el quehacer político de nuestro tiempo.
En Chile asistimos a la presentación de los hechos históricos que superan el carácter ideológico a que nos vimos abocados por historiadores políticos que buscaban la valoración de sus planteamientos a través de la validación de sus propuestas, con el afán de sobreponer sus conceptos a la realidad existencial de las ideas, hechos y acontecimientos que conforman nuestra forma de ser y de convivir como pueblos, naciones y estados.
Las investigaciones de nuevos historiadores, como Verónica Valdivia, Iván Jaksic, Nicolás Miranda, Rolando Álvarez Vallejos, y Eduardo Sánchez, entre otros, han tratado temas políticos valorando propuestas que dan consistencia a los hechos investigados. El nacionalismo tiene sus historiadores, entre los que destacan Francisco Antonio Encina. Mario Góngora. Jaime Eyzaguirre, Ariel Peralta, Jaime Etchepare, Oscar Espinoza Moraga, Patricia Arancibia, Jaime Tramón, Patricio González y Gonzalo Vial.
La tarea pendiente de estos escritores fue hacer una historia política del nacionalismo chileno e iberoamericano. Sabemos que Patricia Arancibia tiene proyectado realizar esta tarea, según nos relata Hugo Carreño, y que alguna vez se comprometió a hacerla el editor Renato Carmona.
La historia política y cultural de los movimientos políticos y sociales se ha expresado a través de la elaboración de imaginarios. Sin embargo la llamada historia conceptual ha permitido una nueva mirada histórica al pasado. Su principal aporte es hacer al historiador más consciente de la historicidad y contingencia de las formaciones intelectuales, así como proporcionarle algunas herramientas metodológicas para estudiar el pensamiento de otras épocas de un modo más cuidadoso y menos “presente”.
En Chile se afirmaba en medios académicos nacionalistas, de los años sesenta del siglo pasado, que la historia escrita por liberales eran todas iguales, cualquiera que fuese la nación investigada. Lo mismo ocurre con la historia escrita por marxistas.
El historiador español Javier Fernández Sebastián, en su paso por Chile invitado por la Universidad Diego Portales, subrayó la utilidad de la historia de conceptos más allá del estrecho círculo de historiadores profesionales. Esta especialidad puede ser muy provechosa para todos aquellos que, como nosotros, se interesan en las ciencias sociales, políticas y jurídicas, así como en las diversas ramas de las humanidades, incluyendo la lingûística y los estudios de traducción. Se trata de tomar distancia de algunas preconcepciones y tender puentes hacia las categorías manejadas por los agentes protagonistas a lo largo del tiempo, para intentar comprender a los actores en sus propios términos. Autores de esta escuela, como Reinhart Koselleck, arrojan una nueva mirada, a la vez más histórica y más lingüística, sobre las creaciones intelectuales del pasado.
Una de las aportaciones más destacadas de Koselleck es su diccionario de conceptos históricos fundamentales del lenguaje político y social en Alemania. Sus ensayos teóricos y metodológicos han sido reunidos en obras como Futuro Pasado, Estratos del Tiempo e Historia de los Conceptos. En tales trabajos insiste en que los conceptos modernos no pueden ser definidos, sino que más bien deben ser vistos como campos de batalla semánticos permanentemente abiertos a la ambigüedad, la polisemia y la disputa entre los protagonistas históricos. Señala asimismo que ciertos conceptos constituyen al mismo tiempo “concentrados lingüístico-temporales” que van depositando las experiencias históricas de una sociedad y las matrices que moldean su futuro.
Para esta escuela resulta decidor analizar los tiempos históricos más allá de los siglos que pasan. Es el caso de la centuria 1750-1850, en que ocurrieron los hechos más determinantes de la actual situación de la humanidad.
Desde luego es la época en que la Monarquía entra en su crisis definitiva, para dar paso a la República como nueva forma de estado que tuvo su máxima expresión en la Revolución Francesa.
En Chile por ese tiempo se fortalecieron los cuerpos sociales, se produjo la Emancipación del Reino Imperial de España y la Independencia Nacional, se creó el espíritu patriótico y se forjaron los elementos para forjar el Estado Republicano de Diego Portales, primer estado civil de Iberoamérica.
Fue la centuria de la creación del pueblo chileno y de su forma de convivencia, en que destaca la familia y el Municipio, la institucionalización de la Iglesia, del Ejército y de la Universidad. Sobre esto debemos señalar la obra del sacerdote jesuita Manuel Lacunza (1731-1801) creador del milenarismo de fuerte influencia en el mundo occidental, con su obra La Venida del Mesías en Gloria y Majestad (1816). Esta obra ha sido replanteada por el historiador Mario Góngora publicada, con el mismo título, por la Editorial Universitaria, 1969. El milenarismo fue el soporte espiritual de Jaime Eyzaguirre que creara el Movimiento Milenarista, como exponente doctrinario y valórico de la esperanza para católicos y nacionalistas chilenos, al predicar la nueva venida de Jesús y el reinado de mil años de la Verdad Revelada y de los Valores Eternos. Un seguidor destacado de Lacunza fue Mario Urzúa Urrutia que difundió sus ideas al interior del Movimiento Nacional Sindicalista.
A lo anterior se puede significar la creación del Instituto Nacional y de la Universidad de Chile. La formación del Ejército Vencedor, jamás vencido, en la Guerra de la Independencia y en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana de Santa Cruz.
El Estado Portaliano fue la institucionalización de la forma de convivencia del pueblo con un Sistema de Autoridad que permitió la representación legítima de la soberanía, priorizar sus servicios a los intereses superiores de la patria y contribuir a lograr los fines de la nación. Entonces Chile tenía una territorialidad superior en más de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados a su actual extensión, comprendiendo territorios del norte Argentino, de la Patagonia y del Mar Atlántico.
La descripción de estos hechos redimensiona nuestros conocimientos de la historia patria. Importante contribución a ésta metodología es la realizada por Ariel Peralta en su última obra La Idea de Chile, 1993.
ACTORES PROTAGONICOS DE UNA NUEVA ETAPA
El triunfo político de la Unidad Popular del 4 de Septiembre de 1970 que llevó a la Presidencia de la República a Salvador Allende Gossen cambió el rumbo de la política chilena.
Para el Movimiento Nacional Sindicalista fue el fin de la democracia liberal y el comienzo de la creación de un nuevo estado para Chile. Así esta consignado en la obra Nacional Sindicalismo testimonio, presencia y actitud publicada en Santiago en Septiembre de 1983. Esta publicación contiene la Proclama del Nacional Sindicalismo a la Comunidad Nacional donde se reconoce el triunfo político de la Unidad Popular y la muerte de la democracia liberal. Desde ese momento la verdadera lucha se da por la creación del Estado Totalitario Marxista o la creación del Estado de Comunidad Nacional que plantea la institucionalización de la forma de convivencia forjada por el pueblo a través de los cuerpos sociales de la nación, para hacer posible la autoridad, el orden y la jerarquía con un régimen que permita la legítima representación de la soberanía y la participación social plena.
Entonces se hablaba o de Revolución Nacional o Revolución Marxista.
El nacionalsindicalismo sintetizó su propuesta en la proclama La Patria al Poder y en su tríada Patria- Estado- Destino.
El Movimiento se sumó al esfuerzo de crear un nuevo estado por lo que se incorporó al gobierno militar. Sin embargo sectores neoliberales replantearon la restauración de la democracia de partidos, lo que les permitió la apertura temprana a la oposición “democrática” de socialistas y demócratas cristianos, aislando al comunismo y a otras fuerzas militarizadas disidentes.
Estos sectores neoliberales acusaron a sectores corporativos del atraso de las modernizaciones por los precarios espacios de libertad para el emprendimiento social, político y económico. Entonces se jugaron por terminar con cualquier proyecto que incluyera el tripartismo: gobierno, empresarios y trabajadores. Se aíslo al Comité Asesor Presidencial por considerarlo el espacio de poder para los nacionalistas y sectores militares y profesionales de espíritu social. Este Comité pasó a ser la Secretaría General de la Presidencia.
La propuesta neoliberal fue entregar el poder político a la Concertación con la condición de mantener y profundizar el sistema económico neoliberal. Si había funcionado con el autoritarismo de derecha no se veía motivo para que no funcionara con coaliciones de centro izquierda. Además las izquierdas sabían que sus triunfos políticos eran amagados por la derecha económica, por lo que el compromiso propuesto por el neoliberalismo tenía ventajas comparativas. Para ello se terminaba con el Consejo Económico Social, el Consejo Nacional del Trabajo, con cualquier otro consejo asentado en los ministerios productivos. Se ponía fin al Banco del Estado, se revisaba el rol del Banco Central, se terminaban las Superintendencias, aunque los nacionalistas crearon la Super Intendencia en Salud y en Previsión y se opusieron a la privatización del Banco del Estado que creara Jorge Prat Echaurren. Además se establecía el sistema electoral binominal que aseguraba la presencia de las derechas en el Parlamento donde llegó incluso Ausgusto Pinochet en su calidad de haber ejercido la Presidencia de la República. También estaban los Senadores Institucionales que la Concertación también usufructuó para la construcción de mayorías parlamentarias.
Cuatro gobiernos duraron los acuerdos de mutuo beneficio, los abusos de poder, el entreguismo territorial, el endeudamiento excesivo, que incluyó a estudiantes, las bajas remuneraciones y las iniquidades de todo orden que reflejaron la más injusta distribución de la riqueza en todo el mundo pusieron término a los gobiernos de quienes usufructuaron del poder político y de las influencias de todo tipo, incluida la corrupción, que ello permitió a quienes entregaron el manejo económico social de todos los sectores de la producción económica y de los servicios que debe garantizar el estado al pueblo de Chile, dando paso a los negocios y a especulación financiera.
Es importante para los estudios de todo el período que se inicia con el gobierno de Allende y termina con el gobierno de Sebastián Piñera, hermano de José Piñera Echenique el hombre de la minería, el trabajo y la previsión social en el gobierno de Pinochet, señalar quienes fueron las personas que protagonizaron el quehacer político del nacional sindicalismo en Santiago.
Sobre estos hechos debemos señalar en primer lugar al padre Osvaldo Lira Pérez, fundador del Movimiento Nacional Sindicalista como formación corporativa antiliberal de carácter hispanista que contiene una fuerza patriótica espiritual de carácter emotivo, heroico y misional al servicio de la cultura occidental iberoamericana forjada por España y Arauco que encuentra en la hispanidad y el mestizaje, con lo hiperbóreo de lo originario y lo ancestral, la raza espiritual que convive con las migraciones y la fuerza telúrica de un territorio que encierra los misterios de la existencia de la vida, la naturaleza y el universo. Junto a él estuvieron Ramón Callís, Federico Mujica, Adrián Buzzetti, Germán Cuevas, Pedro Zurita, Jorge Vargas, Antal Liptay, Werner von Bischoffshaussen, Mario Urzúa, Claudio Matte, Valentín Robles, René Silva, Jorge Silva, José Antonio Rodríguez, René Inostroza, María Teresa Mardones, Genaro Pozo, Aníbal Barrera, Hugo Delgado y Héctor Larenas. Estaban también Raúl Ramirez, Rolando Phol, Iván Katalinich, Julio López y Jaime Romero Reyes. Aún estaban vigentes hombres formados en el nacionalismo patriótico: los hermanos Schuster, Delfín Alcaide, Daniel Frías…los camaradas Villacura, Cartagena, Santibáñez, Isasi, Kunakov, Lázaro, Recart, Munita, Tapia, Etchepare, Aguirre, Ortiz y tantos otros…
Ellos protagonizaron los hechos y realizaron las gestiones políticas requeridas en todo ese tiempo. Ellos levantaron las Banderas Negras e hicieron la difusión de nuestros planteamientos y propuestas. Ya para entonces habían surgido nuevas Jerarquías de las cuales provenían los nuevos mandos institucionales: Gabriel Pumarino, Werner von Bischoffshausen, Mario Urzúa, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos que reiniciaron la marcha de nuestro camino hacia la realización histórica de la chilenidad hecha misión y tarea. Ya de antes formaban en la Comunidad de Jerarquías el filósofo Juan Antonio Widow y el oficial de ejército en retiro Enrique Mûnschmayer Barber.
En nuestro camino a las estrellas esperaban su momento soldados, marinos y aviadores que tenían fe en nuestra proclama, aún vigente, La Patria al Poder.
Fe Resuelta, como publicación del nacional sindicalismo, ha estado abierta a los programas de investigación en las ciencias y a las diversas metodologías para conocer, en su mérito, la historia política y cultural en que se encuentra inmersa la teoría y la doctrina del movimiento nacional sindicalista.
Nos hemos referido a diversas metodologías, para lograr conocimientos válidos que den sólidos fundamento a nuestras proposiciones y conceptos, de modo que el espíritu y el sentido de la historia mantengan plena vigencia en el quehacer político de nuestro tiempo.
En Chile asistimos a la presentación de los hechos históricos que superan el carácter ideológico a que nos vimos abocados por historiadores políticos que buscaban la valoración de sus planteamientos a través de la validación de sus propuestas, con el afán de sobreponer sus conceptos a la realidad existencial de las ideas, hechos y acontecimientos que conforman nuestra forma de ser y de convivir como pueblos, naciones y estados.
Las investigaciones de nuevos historiadores, como Verónica Valdivia, Iván Jaksic, Nicolás Miranda, Rolando Álvarez Vallejos, y Eduardo Sánchez, entre otros, han tratado temas políticos valorando propuestas que dan consistencia a los hechos investigados. El nacionalismo tiene sus historiadores, entre los que destacan Francisco Antonio Encina. Mario Góngora. Jaime Eyzaguirre, Ariel Peralta, Jaime Etchepare, Oscar Espinoza Moraga, Patricia Arancibia, Jaime Tramón, Patricio González y Gonzalo Vial.
La tarea pendiente de estos escritores fue hacer una historia política del nacionalismo chileno e iberoamericano. Sabemos que Patricia Arancibia tiene proyectado realizar esta tarea, según nos relata Hugo Carreño, y que alguna vez se comprometió a hacerla el editor Renato Carmona.
La historia política y cultural de los movimientos políticos y sociales se ha expresado a través de la elaboración de imaginarios. Sin embargo la llamada historia conceptual ha permitido una nueva mirada histórica al pasado. Su principal aporte es hacer al historiador más consciente de la historicidad y contingencia de las formaciones intelectuales, así como proporcionarle algunas herramientas metodológicas para estudiar el pensamiento de otras épocas de un modo más cuidadoso y menos “presente”.
En Chile se afirmaba en medios académicos nacionalistas, de los años sesenta del siglo pasado, que la historia escrita por liberales eran todas iguales, cualquiera que fuese la nación investigada. Lo mismo ocurre con la historia escrita por marxistas.
El historiador español Javier Fernández Sebastián, en su paso por Chile invitado por la Universidad Diego Portales, subrayó la utilidad de la historia de conceptos más allá del estrecho círculo de historiadores profesionales. Esta especialidad puede ser muy provechosa para todos aquellos que, como nosotros, se interesan en las ciencias sociales, políticas y jurídicas, así como en las diversas ramas de las humanidades, incluyendo la lingûística y los estudios de traducción. Se trata de tomar distancia de algunas preconcepciones y tender puentes hacia las categorías manejadas por los agentes protagonistas a lo largo del tiempo, para intentar comprender a los actores en sus propios términos. Autores de esta escuela, como Reinhart Koselleck, arrojan una nueva mirada, a la vez más histórica y más lingüística, sobre las creaciones intelectuales del pasado.
Una de las aportaciones más destacadas de Koselleck es su diccionario de conceptos históricos fundamentales del lenguaje político y social en Alemania. Sus ensayos teóricos y metodológicos han sido reunidos en obras como Futuro Pasado, Estratos del Tiempo e Historia de los Conceptos. En tales trabajos insiste en que los conceptos modernos no pueden ser definidos, sino que más bien deben ser vistos como campos de batalla semánticos permanentemente abiertos a la ambigüedad, la polisemia y la disputa entre los protagonistas históricos. Señala asimismo que ciertos conceptos constituyen al mismo tiempo “concentrados lingüístico-temporales” que van depositando las experiencias históricas de una sociedad y las matrices que moldean su futuro.
Para esta escuela resulta decidor analizar los tiempos históricos más allá de los siglos que pasan. Es el caso de la centuria 1750-1850, en que ocurrieron los hechos más determinantes de la actual situación de la humanidad.
Desde luego es la época en que la Monarquía entra en su crisis definitiva, para dar paso a la República como nueva forma de estado que tuvo su máxima expresión en la Revolución Francesa.
En Chile por ese tiempo se fortalecieron los cuerpos sociales, se produjo la Emancipación del Reino Imperial de España y la Independencia Nacional, se creó el espíritu patriótico y se forjaron los elementos para forjar el Estado Republicano de Diego Portales, primer estado civil de Iberoamérica.
Fue la centuria de la creación del pueblo chileno y de su forma de convivencia, en que destaca la familia y el Municipio, la institucionalización de la Iglesia, del Ejército y de la Universidad. Sobre esto debemos señalar la obra del sacerdote jesuita Manuel Lacunza (1731-1801) creador del milenarismo de fuerte influencia en el mundo occidental, con su obra La Venida del Mesías en Gloria y Majestad (1816). Esta obra ha sido replanteada por el historiador Mario Góngora publicada, con el mismo título, por la Editorial Universitaria, 1969. El milenarismo fue el soporte espiritual de Jaime Eyzaguirre que creara el Movimiento Milenarista, como exponente doctrinario y valórico de la esperanza para católicos y nacionalistas chilenos, al predicar la nueva venida de Jesús y el reinado de mil años de la Verdad Revelada y de los Valores Eternos. Un seguidor destacado de Lacunza fue Mario Urzúa Urrutia que difundió sus ideas al interior del Movimiento Nacional Sindicalista.
A lo anterior se puede significar la creación del Instituto Nacional y de la Universidad de Chile. La formación del Ejército Vencedor, jamás vencido, en la Guerra de la Independencia y en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana de Santa Cruz.
El Estado Portaliano fue la institucionalización de la forma de convivencia del pueblo con un Sistema de Autoridad que permitió la representación legítima de la soberanía, priorizar sus servicios a los intereses superiores de la patria y contribuir a lograr los fines de la nación. Entonces Chile tenía una territorialidad superior en más de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados a su actual extensión, comprendiendo territorios del norte Argentino, de la Patagonia y del Mar Atlántico.
La descripción de estos hechos redimensiona nuestros conocimientos de la historia patria. Importante contribución a ésta metodología es la realizada por Ariel Peralta en su última obra La Idea de Chile, 1993.
ACTORES PROTAGONICOS DE UNA NUEVA ETAPA
El triunfo político de la Unidad Popular del 4 de Septiembre de 1970 que llevó a la Presidencia de la República a Salvador Allende Gossen cambió el rumbo de la política chilena.
Para el Movimiento Nacional Sindicalista fue el fin de la democracia liberal y el comienzo de la creación de un nuevo estado para Chile. Así esta consignado en la obra Nacional Sindicalismo testimonio, presencia y actitud publicada en Santiago en Septiembre de 1983. Esta publicación contiene la Proclama del Nacional Sindicalismo a la Comunidad Nacional donde se reconoce el triunfo político de la Unidad Popular y la muerte de la democracia liberal. Desde ese momento la verdadera lucha se da por la creación del Estado Totalitario Marxista o la creación del Estado de Comunidad Nacional que plantea la institucionalización de la forma de convivencia forjada por el pueblo a través de los cuerpos sociales de la nación, para hacer posible la autoridad, el orden y la jerarquía con un régimen que permita la legítima representación de la soberanía y la participación social plena.
Entonces se hablaba o de Revolución Nacional o Revolución Marxista.
El nacionalsindicalismo sintetizó su propuesta en la proclama La Patria al Poder y en su tríada Patria- Estado- Destino.
El Movimiento se sumó al esfuerzo de crear un nuevo estado por lo que se incorporó al gobierno militar. Sin embargo sectores neoliberales replantearon la restauración de la democracia de partidos, lo que les permitió la apertura temprana a la oposición “democrática” de socialistas y demócratas cristianos, aislando al comunismo y a otras fuerzas militarizadas disidentes.
Estos sectores neoliberales acusaron a sectores corporativos del atraso de las modernizaciones por los precarios espacios de libertad para el emprendimiento social, político y económico. Entonces se jugaron por terminar con cualquier proyecto que incluyera el tripartismo: gobierno, empresarios y trabajadores. Se aíslo al Comité Asesor Presidencial por considerarlo el espacio de poder para los nacionalistas y sectores militares y profesionales de espíritu social. Este Comité pasó a ser la Secretaría General de la Presidencia.
La propuesta neoliberal fue entregar el poder político a la Concertación con la condición de mantener y profundizar el sistema económico neoliberal. Si había funcionado con el autoritarismo de derecha no se veía motivo para que no funcionara con coaliciones de centro izquierda. Además las izquierdas sabían que sus triunfos políticos eran amagados por la derecha económica, por lo que el compromiso propuesto por el neoliberalismo tenía ventajas comparativas. Para ello se terminaba con el Consejo Económico Social, el Consejo Nacional del Trabajo, con cualquier otro consejo asentado en los ministerios productivos. Se ponía fin al Banco del Estado, se revisaba el rol del Banco Central, se terminaban las Superintendencias, aunque los nacionalistas crearon la Super Intendencia en Salud y en Previsión y se opusieron a la privatización del Banco del Estado que creara Jorge Prat Echaurren. Además se establecía el sistema electoral binominal que aseguraba la presencia de las derechas en el Parlamento donde llegó incluso Ausgusto Pinochet en su calidad de haber ejercido la Presidencia de la República. También estaban los Senadores Institucionales que la Concertación también usufructuó para la construcción de mayorías parlamentarias.
Cuatro gobiernos duraron los acuerdos de mutuo beneficio, los abusos de poder, el entreguismo territorial, el endeudamiento excesivo, que incluyó a estudiantes, las bajas remuneraciones y las iniquidades de todo orden que reflejaron la más injusta distribución de la riqueza en todo el mundo pusieron término a los gobiernos de quienes usufructuaron del poder político y de las influencias de todo tipo, incluida la corrupción, que ello permitió a quienes entregaron el manejo económico social de todos los sectores de la producción económica y de los servicios que debe garantizar el estado al pueblo de Chile, dando paso a los negocios y a especulación financiera.
Es importante para los estudios de todo el período que se inicia con el gobierno de Allende y termina con el gobierno de Sebastián Piñera, hermano de José Piñera Echenique el hombre de la minería, el trabajo y la previsión social en el gobierno de Pinochet, señalar quienes fueron las personas que protagonizaron el quehacer político del nacional sindicalismo en Santiago.
Sobre estos hechos debemos señalar en primer lugar al padre Osvaldo Lira Pérez, fundador del Movimiento Nacional Sindicalista como formación corporativa antiliberal de carácter hispanista que contiene una fuerza patriótica espiritual de carácter emotivo, heroico y misional al servicio de la cultura occidental iberoamericana forjada por España y Arauco que encuentra en la hispanidad y el mestizaje, con lo hiperbóreo de lo originario y lo ancestral, la raza espiritual que convive con las migraciones y la fuerza telúrica de un territorio que encierra los misterios de la existencia de la vida, la naturaleza y el universo. Junto a él estuvieron Ramón Callís, Federico Mujica, Adrián Buzzetti, Germán Cuevas, Pedro Zurita, Jorge Vargas, Antal Liptay, Werner von Bischoffshaussen, Mario Urzúa, Claudio Matte, Valentín Robles, René Silva, Jorge Silva, José Antonio Rodríguez, René Inostroza, María Teresa Mardones, Genaro Pozo, Aníbal Barrera, Hugo Delgado y Héctor Larenas. Estaban también Raúl Ramirez, Rolando Phol, Iván Katalinich, Julio López y Jaime Romero Reyes. Aún estaban vigentes hombres formados en el nacionalismo patriótico: los hermanos Schuster, Delfín Alcaide, Daniel Frías…los camaradas Villacura, Cartagena, Santibáñez, Isasi, Kunakov, Lázaro, Recart, Munita, Tapia, Etchepare, Aguirre, Ortiz y tantos otros…
Ellos protagonizaron los hechos y realizaron las gestiones políticas requeridas en todo ese tiempo. Ellos levantaron las Banderas Negras e hicieron la difusión de nuestros planteamientos y propuestas. Ya para entonces habían surgido nuevas Jerarquías de las cuales provenían los nuevos mandos institucionales: Gabriel Pumarino, Werner von Bischoffshausen, Mario Urzúa, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos que reiniciaron la marcha de nuestro camino hacia la realización histórica de la chilenidad hecha misión y tarea. Ya de antes formaban en la Comunidad de Jerarquías el filósofo Juan Antonio Widow y el oficial de ejército en retiro Enrique Mûnschmayer Barber.
En nuestro camino a las estrellas esperaban su momento soldados, marinos y aviadores que tenían fe en nuestra proclama, aún vigente, La Patria al Poder.
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