miércoles, 1 de julio de 2009

FE RESUELTA N°58



FE RESUELTA
Nº 58 Julio 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/
Fundada en Octubre del 2004

SECRETARIA NACIONAL DE LOS GREMIOS
La Secretaría Nacional de los Gremios fue una institución creada como estructura política de la Secretaría General de Gobierno para contribuir al cumplimiento de las acciones de gobierno sobre el ámbito gremial, que incluye a los sindicatos, los gremios empresariales y a los colegios profesionales, a fin de relacionar a este sector social con el gobierno de la República.
Su labor más conocida es su proyección a los sindicatos de trabajadores de todas las áreas de producción y servicios. Para ello creó la Escuela Sindical de Chile en 1977.
Su labor fue expuesta, en general, en Fe Resuelta 55. En esta ocasión nos remitiremos a exponer seis acciones que merecen ser conocidas por las nuevas generaciones de chilenos.
En primer lugar debemos señalar la decisión de no privatizar Codelco como lo pretendían los neoliberales desde el interior del gobierno, encabezados por Pablo Barahona,. Sergio de Castro y Miguel Kast. En una reunión de trabajo de dirigentes sindicales de empresas del estado con el Presidente se propuso el rechazo a la privatización, lo que fue aceptado por el Jefe del Estado. En él tuvo especial participación el líder sindical del cobre Guillermo Medina.
También fue importante la mantención del Banco del Estado en el ámbito estatal. El Banco del Estado fue creado por el nacionalismo bajo el gobierno del Presidente Carlos Ibáñez cuando Jorge Prat fue Ministro de Hacienda. El dirigente Lamberto Pérez jugó un importante rol en esta tarea.
Además se puede señalar la reapertura de la negociación colectiva en el carbón, cuestión que fue propuesta por Misael Galleguillos a las autoridades del gobierno como solución a los problemas que afectaban a los trabajadores, en respuesta a materias específicos planteadas en reunión de todos los dirigentes del carbón con el director de la Secretaría de los Gremios. El restablecimiento de la negociación colectiva fue anunciada por el Presidente Pinochet en reunión con los trabajadores y dirigentes del mineral. Especial actitud tuvo el dirigente Sergio Carrillo.
A lo anterior debemos agregar la transformación del Servicio de Ferrocarriles del Estado en empresa estatal, para dar paso a la negociación colectiva con el fin de fijar salarios y mejorar las condiciones de trabajo. Este planteamiento fue expuesto a la Secretaría por el presidente de la federación ferroviaria Juan Vergara Gallegos.
En la actividad privada se asesoró a sindicatos y, a veces, se sirvió de árbitro o intermediario entre trabajadores y empresarios como Aceros Andes y Empresa Marítima, donde fueron artífices los dirigentes Manuel Contreras Loyola y Eduardo Ríos.
Hasta hoy se recuerda en la Confederación de Trabajadores del Comercio y en las pequeñas empresas industriales, Conupia, la entrega a esos sectores, en 1977, de su Registro Nacional, intervenido entonces por el gobierno. Para ello fue determinante la actitud de Rafael Cunsille.



La Escuela Sindical fue una institución que tuvo autonomía en su funcionamiento en base a una malla curricular que reunía los
cursos necesarios para ejercer la dirección de sindicatos y asociaciones.
Los profesores eran remunerados por un sistema equivalente al grado cuatro que ganaban los académicos, por hora de clases, en la Universidad de Chile.
Todas las críticas a la Escuela quedan superadas por la creación de escuelas a nivel sindical, universitario y de ong. Más aún, con el anuncio del Ministro del Trabajo Osvaldo Andrade de crear una Escuela Sindical dependiente del estado con el modo escolar y universitario.
La Secretaría y la Escuela funcionaron entre 1977 y 1990.
Misael Galleguillos estuvo en la Secretaría entre 1977 y 1982, ejerciendo sus funciones en comisión de servicio de la Universidad de Chile en el Ministerio Secretaría General de Gobierno.
En esa etapa de tiempo se tenía el proyecto de transformar la Escuela Sindical en una Universidad Laboral.
Es oportuno señalar que la Secretaría de los Gremios cumplía funciones específicas en su quehacer institucional, dirigidos a los cuerpos sociales del área productiva y de servicios,
El reconocimiento a los gremios y sindicatos como dotados de soberanía social le permitió definir su ámbito de gobierno, lo que se tradujo en niveles de participación aceptables.
Después del plebiscito de 1980 se creó el Consejo Nacional del Trabajo, como organismo permanente de participación social de los trabajadores.
El Consejo Nacional del Trabajo, el Estatuto Social de la Empresa y el Consejo Económico Social, abrirían espacios de participación a los trabadores en el gobierno, en la empresa y en la planificación del desarrollo.

PARLAMENTO EUROPEO
Las elecciones de la Unión Europea, para elegir a los nuevos diputados, donde participaron 27 países de diferentes agrupaciones políticas, se realizaron el 7 de junio.
Sólo votó el 43% de los electores.
El resultado señaló un avance de la llamada “ extrema derecha” que obtuvo 120 de los 736 diputados que se elegían, La derecha europea logró 264 con el 35,9% de los votos, los socialista 161 con el 27,6 %, los liberales 80 con el 10,9% y los ecologistas verdes 53 con el 7,2%.
Los casos más notables ocurrieron en Gran Bretaña donde los conservadores avanzaron al 27% y la extrema derecha logró, por primera vez, elegir un diputado con 8,4%., Los laboristas tuvieron el 16%, los liberales el 15% y los verdes el 13,4%.
En Austria la extrema derecha, partido por la libertad, logró el 17%, mientras los conservadores obtuvieron el 29,6 de los votos.
En Italia los conservadores lograron el 35%, la izquierda 26,14%, la liga norte 10,2% y la DC sólo el 6,5%.
En España el partido popular, con 23 diputados superó a los socialistas que sólo obtuvieron 21. La extrema derecha no logró elegir diputados.
Los gobiernos de izquierda culparon a la crisis financiera por su fracaso, pues consideraron que ellos pagaron el costo de la crisis económica.

LEGION NACIONALISTA Y NACIONAL SINDICALISMO

En la actualidad el Movimiento Nacional Sindicalista está dirigido por Hugo Carreño y un grupo de personas que conforman un equipo de conducción y trabajo.
Hugo Carreño proviene de Legión Nacionalista.
Estudió en el Instituto Profesional La Araucana, trabajó en la industria CTI. Formó varias cooperativas, incluidas de viviendas que resolvieron problemas habitacionales de cientos de personas.
Reportero y columnista de radios y de diarios comunales le dan la experiencia para dirigir Fe Resuelta y haber dirigido Presencia, organismos de difusión del Movimiento Nacional Sindicalista
Con motivo del plebiscito presidencial de 1988 formó parte del Frente Cívico Patriótico, presidido por Claudio Roa, en el cual participaron el MNS, el Círculo de Amigos de Patria y Libertad, sectores nacionalistas del Partido Nacional, el Frente de Pobladores, el Frente Laboral, juventudes nacionalistas y la Liga Nacional Pro Patria.
Este Frente apoyó la opción SI, en el Plebiscito Presidencial, que superó el 44% de los votos.
Ganó la Concertación.
Después del plebiscito se formó Legión Nacionalista que tuvo vasta participación en la etapa de transición.
Legión Nacionalista participó en el Plebiscito de Reformas Constitucionales del año 1989, apoyando la opción No, en las reformas constitucionales, que obtuvo 600.00 votos contra la actitud de la extrema izquierda, incluido el partido comunista, que alcanzó 400.000votos. Ganó la dualidad liberal socialista de la Concertación y la derecha.
Legión Nacionalista apoyó la precandidatura presidencial del abogado Pablo Rodríguez, lo que le permitió ampliar su ámbito de influencia.
En ese contexto llegó a un acuerdo con el Partido Nacional dirigido por Luciano Vásquez y Fernando Ochagavía.
Este partido apoyó la candidatura presidencial de Francisco Javier Errázuriz, que superó el millón de votos
Después de este proceso institucional se replanteó el Movimiento Nacional Sindicalista, logrando el ingreso de amplios sectores de la Legión Nacionalista.
Hugo Carreño, junto a Jorge Medina, Alma Meléndez, Max Herlitz y otros miembros de Legión, concurrieron a fortalecer al MNS para proseguir la acción nacionalista chilena.
Legión Nacionalista sobrepasó los 400 militantes en Santiago y su presencia quedó impresa en Banderas al Viento, 1991, de Misael Galleguillos.
El Movimiento Nacional Sindicalista asumió como labor recomponer al nacionalismo chileno para desligarlo institucionalmente del gobierno militar y transformarlo en una organización política sólida para proyectar sus principios y valores a los cuerpos sociales y a las personas para ser parte del poder político de Chile.
La misión del gobierno militar se había cumplido
Sus planteamientos son forjadores de una misión de refundación nacionalista de la patria para forjar un nuevo estado, capaz de perfeccionar la representación y participación de los cuerpos sociales y de las personas.
En la actualidad Hugo Carreño es Secretario del Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat, que dirige Julio Tapia,. Participa en las actividades de organismos culturales y patrióticos afines.
Ha publicado, con Misael Galleguillos, Sin Soberanía no hay Nación, 2006. Editorial Macul.

DESDE QUILLOTA A LA NACION TODA
En la década del 50 e inicios del 60 los nacional sindicalistas de Quillota realizaron una importante acción pública en calles y plazas. Su mística irradiante los llevó al reconocimiento de los mandos provinciales donde figuran Juan Antonio Widow, Ramiro Rodríguez y Julio Yubero
En Quillota destacan por su capacidad intelectual y política Francisco Samper, Ignacio Rodríguez y Douglas Swantos.
Eran los tiempos de José Antonio Videla Peñailillo, Guido Crino Tassara, Pedro Zurita y un conjunto de camaradas, todos de la Universidad Católica de Valparaíso.
También fueron importantes Jorge Santibáñez Ceardi, Jorge Luer Alegría y Enrique Mûnsmayer Barber.
Su trayectoria profesional y su calidad doctrinaria hicieron que el Movimiento Nacional Sindicalista reconociera sus aportes al nacional sindicalista chileno.
Su sola presencia nos da vigencia y fortalecimiento institucional. Es que somos la patria forjando su destino. Ellos han cumplido en plenitud la misión de unir su destino personal al destino de la chilenidad hecha tradición y cultura.
Francisco Samper Polo, profesor universitario de derecho romano, se doctoró en Navarra, España.
Ha desempeñado actividades académicas en la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Internacional SEK y en la Universidad de los Andes.
Ha publicado obras sobre derecho romano.
La presencia del MNS en todas las provincias de Chile ha sido permanente, con fuerte influencia en las universidades de Valparaíso, Santiago, Concepción, Los Angeles, La Serena y Antofagasta.
En Valparaíso logró ganar elecciones universitarias que le permitieron participar en la dirección de Centros de Alumnos y Federaciones, como es el caso de Eugenio Cáceres, Gabriel Pumarino, Misael Galleguillos, Julio Fernández, Juan Antonio Widow y Juan Olaberry.
Varios iniciaron carreras académicas que los llevaron a ser profesores y autoridades. Todos son parte de la convivencia social que hacen más comprensibles nuestros planteamientos y propuestas.
Ya forman parte del patrimonio nacional y su presencia es materia de estudios de analistas e historiadores.
Es lo que ocurre en la actualidad, donde el nacional sindicalismo se ha hecho conocido como movimiento político y doctrinal y sus dirigentes y militantes han adquirido una importancia antes desconocida. Es el caso de Ramón Callís, Delfín Alcaide y Gastón Acuña. También de Luís García de Cortázar Sagarminaga, Héctor Monsalve, Osvaldo Lira y Oscar Alvarez.
Lo mismo puede decirse de Jorge Prat, Mario Arnello, Sergio Miranda, Guillermo Izquierdo Araya y Juan Gómez Millas.
Además adquieren especial consideración los generales Francisco Javier Díaz, Carlos Ibáñez del Campo, Ariosto Herrera, Roberto Viaux y Alfredo Canales.

lunes, 1 de junio de 2009

FE RESUELTA N°57


FE RESUELTA
Nº 57 Junio 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com Fundada en Octubre del 2004

TRADICIONALISMO Y NACIONALISMO
El tradicionalismo es una doctrina que da fundamento al pensamiento conservador en Iberoamérica.
“América” proviene del germánico Amal que significa trabajo y de la partícula nich o nik que quiere decir jefe, mando, poderoso.
Luego América significa “poderoso en el trabajo,”.también significa “jefe en el trabajo” y “mando en el trabajo”, términos que forman parte del lenguaje heredado generacionalmente de formas jerárquicas del poder medieval.
Ser Iberoamericano es formar parte de elementos estructurales de la conciencia nacional, que no son otra cosa que los valores que la conforman, la diferencian y le dan sentido.
Estos valores surgen de la simbiosis de dos cosmovisiones: lo indo o telúrico y lo católico medieval.
Es la conciencia iberoamericana.
Para dar sustento a esta afirmación, aparte del pensamiento católico, es necesario acudir a filósofos de los últimos tiempos, entre los cuales está Karl Popper (1902-1974) quien afirmó que “las tradiciones desempeñan una función esencial en la vida social, la de crear un cierto orden y la de ofrecernos una base sobre la cual actuar.
La facilidad de trato con que hemos sido educados, en la misma cultura, las costumbres de puntualidad y honradez inculcadas en la familia, la escuela y el trabajo son el efectos de tradiciones que facilitan la vida en común”.
Estas regularidades se extienden al campo político.
Damos una adhesión crítica y civilizada a las tradiciones y costumbres de nuestra patria porque así se crea una expectativa de solidaridad, de juego limpio, de colaboración espontánea que hace de nuestra constitución algo más que un texto legal.
No debemos caer, nos dice Popper, en la intolerancia fuertemente emocional que, a veces, caracteriza al tradicionalismo y al nacionalismo.
La nación en marcha no puede significar un plebiscito continuo.
La tradición y creación son las bases para definir una forma adecuada de convivencia y una forma de estado que garantice el bien común y los derechos de las personas y de los cuerpos sociales.
Estas afirmaciones de Popper están contenidas e un ensayo titulado “Hacia una Teoría Racional de la Tradición”.
El nacionalismo, para Poseer, no puede revestir ni la forma racial, ni xenófoba, ni local o chovinista. Para él, el nacionalismo es la fuerza que oponen los pueblos al paso de una sociedad cerrada a otra abierta para cautelar la identidad nacional y el ser espiritual de la patria. ( la negrilla es nuestra).
Citamos a Kart Popper porque él superó los errores de la llamada filosofía marxista que hoy se vate en retirada derivando al liberalismo o al “corporativismo socialista”
En nuestro continente podemos considerar a Arturo Uslar Pietri, escritor venezolano, autor de “ Las Lanzas Coloradas” y “El Mestizaje Creador” editado en 1974.
El mestizaje es una mezcla de sangre y cultura.
Lo mestizo, lo impuro, la capacidad de absorber y abarcar lo contrario, es una característica que más se marca en lo hispano americano.
También se puede señalar a Rubén Darío y su modernismo literario mestizo.
En Argentina, también en Chile, existe una generación de autores que proclaman el tradicionalismo y el nacionalismo, los cuales tienen pleno sentido en lo Iberoamericano
En Europa Evola dice que la exaltación de la nación y de su pasado, de su tradición, es muy difícil que marchen separados.
Los conceptos más categóricos del tradicionalismo y del nacionalismo son la autoridad, el orden y la jerarquía.
Jerarquía quiere decir subordinación de lo que es naturalmente inferior a lo que es, en cambio, superior.
Tiene que ver con los valores y por tanto con la vida.

PLANTEAMIENTOS TRADICIONALISTAS
El tradicionalismo iberoamericano estuvo contenido en lo que en la década del cincuenta se denominó “Ciudad Católica” que proviene del nacionalismo católico francés de Charles Morras, la Action Francaise.
Este concepto pasó de España a nuestra cultura, al cual se adscribieron nacionalistas chilenos, entre los que destacan Juan Antonio Widow, Mario Urzúa y Luís García de Cortazar.
Juan Antonio Widow introdujo el planteamiento al interior del Movimiento Nacional Sindicalista y Luís García de Cortazar difundió la Revista Verbo en las universidades de Valparaíso. Verbo fue la publicación del tradicionalismo católico de España.
El sacerdote argentino George Crasset estuvo en Chile promoviendo sus encuentros iberoamericanos.
En uno de sus viajes se contactó, a través de la Secretaría de los Gremios, con dirigentes sindicales del Frente Laboral. Con ellos convivió en la Escuela Sindical y en Leyda, donde fue invitado por el dirigente campesino Juan Chacón.
En los siguientes tres años dirigentes chilenos del ámbito laboral concurrieron a sus encuentros.
Grasset dio a conocer sus planteamientos, que eran coincidentes con el nacionalismo del Frente Laboral, lo que produjo una sensación de presencia supranacional en relación a las doctrinas y teorías del mundo social en Iberoamérica. .
Los planteamientos tradicionalistas se hicieron saber con mayor fuerza en el año 1959. En efecto los planteamientos de desarrollo, seguridad, fortalecimiento de los cuerpos sociales, reorganización de la seguridad social, régimen corporativo, ingerencia estatal en medios de difusión y responsabilidades de las fuerzas armadas, son temas que han estudiado, entre otros, el tradicionalismo católico chileno y el Movimiento Nacional Sindicalista.
Su acción doctrinal ha estado dirigida a organizaciones escolares, derecho de propiedad, tecnocracia y las libertades, donde se comprenden los cuerpos sociales, la reforma empresarial, crisis parlamentaria y la superación del progresismo.
Por el año 1964 los tradicionalistas rechazaron la masonería, el racionalismo, laicismo, sistema demoliberal y sus derivados: homo democráticus, el progresismo, la atomización, el socialismo, el comunismo, la lucha de clases y, en definitiva, la secularización de la sociedad.
Su claridad de planteamientos se expresa en forma precisa. Para ellos “nada puede ser y no ser al mismo tiempo”..
Por su parte Víctor Pradena afirma categóricamente que la derecha no debe temer al estado como promotor del bien común y garante de la unión espiritual y material del pueblo chileno.
Guillermo Subercasseaux publicó en 1918, editorial universitaria.,”Los Ideales Nacionalistas ante el Doctrinarismo de Nuestros Partidos Políticos Históricos”.
El tradicionalismo proclama como derechos del hombre el derecho a nacer, comer, integridad física y moral y derecho a participar.
El Movimiento Nacional Sindicalista proclama, en su Declaración de Principios, los derechos a nacer, crecer, educarse, trabajar y realizarse.( Sin Soberanía no hay Nación. Editorial Macul 2006. Misael Galleguillos y Hugo Carreño)
La participación social plena es un planteamiento que recoge las aspiraciones, del pueblo chileno, de mejorar la representación y la escasa participación que admiten el liberalismo y el socialismo. .
Misael Galleguillos ha afirmado que el nacional sindicalismo es tradición y creación. Estilo y Doctrina, 1995.

ULTIMA CUENTA PRESIDENCIAL
El 21 de Mayo recién pasado se realizó la última cuenta presidencial de Michelle Bachelet.
Fue un discurso autocomplaciente que mostró a la Jefa de Estado como persona alegre y jovial que, incluso, se autoaplaudió. La cuenta que le preparó el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, tiene cierta coherencia cortoplacista que no se proyectará en el tiempo El planteo más importante, aparte del altruismo neoliberal de los subsidios, fue lo relativo a la representación y la participación.
Estos asuntos no tienen solución en quienes tienen una visión instrumentalista del estado que sólo consideran a las elecciones como participación y representación. Por eso plantean aumentar el cuerpo electoral, con facilitación de inscripciones, derecho a voto a los chilenos que viven en el extranjero y mejorar la representación con aumentos de cupos en el Congreso Nacional (Dar sin perder lo propio).
El realismo nacionalista genera la participación y representación no sólo con modificaciones al sistema electoral, sino con reconocer la soberanía social que permite la participación social plena en todas las instancias de decisiones del sistema institucional.
Aquí la Concertación se suma al liberalismo electoral y olvida sus propios planteamientos totalitarios de subordinar todas las decisiones a la autoridad del estado o al partido único hecho gobierno.
Como dijo José Miguel Insulza, el dominio del estado se traduce en ventajas de todo orden para quienes ejercen la autoridad.
Es un planteamiento neoliberal que deja todas las decisiones del estado al control político con la limitación de dar plena libertad al poder económico. Aquí se concentran el egoísmo y la competitividad para usufructo del gobierno y del sistema económico definiendo un rango de altruismo para evitar la rebelión del mundo social que tiene en los gremios y sindicatos el poder que le es propio, el poder social.

NACIONALISTAS, PRESENTE
En los últimos meses han fallecido destacados nacionalistas chilenos.
Su sola nominación dice todo. Nuestros conceptos de la patria y de la vida que hacen proclamar que la muerte es el último acto de servicio por la patria, dicen el resto.
Juan Diego Dávila, Gastón Acuña, Miguel Serrano y Roberto Huber, son personas que dedicaron su vida al nacionalismo, con las diferencias que son propias de doctrinas afines, pero no idénticas.
Con anterioridad nos dejaron Mario Urzúa y Julio Fernández.
De ellos, tres fueron Directores del Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat que dirige Julio Tapia
Todos escribieron obras que son sus testimonios históricos.
El 13 de Mayo pasado falleció Luís Alberto Galleguillos Vásquez, quien aportó sus capacidades, talentos e influencia personal al Movimiento Nacional Sindicalista. Con él se hizo el planteamiento y se logró la realización de proclamar Héroe de la Patria al Teniente Hernán Merino Correa, por la defensa de la soberanía hasta dar la vida por su ideal de Orden y Patria
Luís Alberto Galleguillos sirvió durante 35 años en Carabineros de Chile hasta alcanzar el grado máximo de su especialidad: Jefe de Sección.
Nuestro pésame más profundo por ausencias que marcarán nuestras vidas.
Nacionalistas, Presente.

MOVIMIENTO NACIONAL SINDICALISTA
El Movimiento Nacional Sindicalista fue fundado en 1949.Entre 1952 y 1983 se autonombró Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista, MRNS, para retomar su nombre original desde 1983 hasta la fecha.
Esta diferenciación es necesaria porque nuestros simpatizantes y amigos se confunden y hacen consultas al mando nacional.
Para nosotros debe quedar claro que el nacional sindicalismo histórico es el Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, y sobre él asumimos la responsabilidad política.
En el año 2oo4 se escindió un grupo encabezado por Genaro Pozo y Vicente Fernández, que se autodenominó MRNS y se quedó con el sitio Aspas de Internet por estar a nombre de Fernández.
El MNS tiene un blogs para difundir Fe Resuelta http://feresueltachile.blogspot.com/ .
Los ataques al gobierno militar son especulaciones impresentables
Los ataques a las personas son propios de gente carente de valores para actuar en la vida pública.
Las opiniones infundadas sobre la Secretaría Nacional de los Gremios, más bien causan pana por sus contradicciones con crónicas anteriores sobre el mismo tema.
En la Secretaría de los Gremios participaron, entre 1977 y 1982 los más importantes dirigentes y camaradas del Movimiento por lo que resulta improcedente emitir juicios sobre la importancia de esta institución de gobierno.
Estas personas siempre confundieron a la Secretaría con el Movimiento.
Entre 1973 y 1983 el Movimiento Nacional Sindicalista estuvo dirigido por Eugenio Cáceres y Werner von Bishoffhausen. Su labor fue valiosa, pues la política al interior del gobierno alcanzó grados de equilibrio que enaltecieron a quienes participaron en las políticas públicas que se definieron para las respectivas áreas de gobierno que contribuyeron a realizar los objetivos que se perseguían para la buena marcha de la nación,
Sobre esta materia nuestras responsabilidades están enmarcadas
en el espacio de tiempo en que nos correspondió actuar. Ahora es materia de estudio para analistas e historiadores.
Este planteamiento, expresó el dirigente Hugo Carreño, es compartido por jerarquías, mandos y militantes del MNS.

viernes, 1 de mayo de 2009

FE RESUELTA Nª56


FE RESUELTA
Nº 56 Mayo 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

CORPORATIVISMO Y SOCIALISMO
El nacional sindicalismo nació como respuesta al liberalismo político y económico y se afincó en los cuerpos sociales. Bastaría analizar el tradicionalismo para dar contenido a esta proposición. Si se le agrega el planteamiento nacionalista acerca de la nación, la sociedad y el estado, entonces se está en presencia de una fuerza movilizadora del ser de la patria como pueblo, como territorio, como cultura y como soberanía.
El nacionalismo surgió, como se ha dicho para superar la injusticia generalizada que deparó el liberalismo. En eso son concurrentes con el socialismo marxista, pero esta teoría careció del espíritu patriótico que define al nacionalismo.
Los planteamientos economicistas del socialismo marxista carecen de fundamento como propuesta dotada de validez como lo afirmara Karl Popper. Esto quiere decir que no son verdades totales, sino parciales por provenir de supuestos hipotéticos subjetivos falibles. Al final se autodestruyeron y sólo se transformaron en grupos de poder asimilado a la monarquía o a la república autoritaria y en el neoliberalismo como son los casos de España y de Chile.
En los primeros cincuenta años del siglo pasado el socialismo marxista estudió el corporativismo como doctrina social y política, al punto que Clodomiro Almeyda escribió profundos ensayos sobre esta materia que fueron publicados en la Revista Forja.
Recientemente este autor publicó un ensayo donde examina cualidades del corporativismo que, a su juicio, no cumple el gobierno del Presidente Pinochet, para introducir conceptos que dividan a sectores supuestamente corporativos (militares y nacionalistas), a fin de aislar el “Pinochetismo” y atacarlo de modo que los chilenos no lo consideren sino por el tema de los derechos humanos.
Se afirma entonces que Pinochet no es corporativista por lo que esos sectores deben abandonar sus planteamientos políticos e históricos.
Esta liviandad del socialismo marxista hace revisar la historia con sus prejuicios filosóficos que les permite acusar al nacionalismo como contrarios a los movimientos sociales, a quienes habría combatido, por consecuencia de la llamadas ligas patrióticas que habrían impedido la rebelión social después del gobierno del Presidente Balmaceda.
Para ellos estas ligas habrían luchado por la chilenización del Norte conquistado en la Guerra del Pacífico (Tacna, Arica, Iquique,) También habrían actuado contra la anarquía parlamentarista y contra el naciente movimiento sindical de la época.
Esto ocurre con todos los estudios marxistas por imponer un modelo de simulaciones que hace que todas las historias de los distintos pueblos sean idénticas.
El nacionalismo debe proyectarse a las políticas de convergencia para someterse a mutuas influencias de donde emergerá como fuerza política para cumplir su destino histórico.
La existencia de tribus urbanas que asumen un cierto “nacionalismo de opereta” no cambian la esencia de las
formaciones políticas nacionalistas, del mismo modo que los antifascismos y proclamas de índole marxista, con el agregado



de revolucionario, no afectan a las fuerzas de los partidos comunista y socialista.

INTELIGENCIA NACIONALISTA
En el número 55 de Fe Resuelta se planteó la presencia nacionalista en el quehacer político. A lo anterior se deben incorporar testimonios históricos de la acción universitaria del nacionalismo
En efecto se debe considerar que el nacionalismo ha tenido rectores en nuestro sistema universitario.
Juan Gómez Milla y Julio Tapia fueron rectores de la Universidad del Chile; Guillermo Clericus, rector de la Universidad de Concepción; Fernando Gonzalez y Héctor Herrera fueron rectores en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación; Eugenio Cáceres rector de la Universidad del Bío Bío. También huvo rectores en universidades privadas.
A ellos se deben agregar a Juan Antonio Widow Director del Instituto de Filosofía de la Universidad Católica de Valparaíso, Luís Silva Risopatrón Director de Investigación de la misma universidad; Ricardo Herrera director económico de la Universidad de Chile – Valparaíso, Misael Galleguillos Secretario de la Facultad de Ciencias de esa misma Universidad ; Gabriel Pumarino director del CEREN de la Universidad Católica de Chile; Oscar Burgos de la Universidad Tecnológica de los Angeles; Carlos Acevedo, Secretario de Facultad de la actual Universidad de Playa Ancha: Werner Von Bischoffhausen, director económico de la facultad de Economía de la Universidad de Chile.
Entre los profesores universitarios se deben considerar, entre otros, aparte de los señalados, a Carlos Hernández, Eduardo Sánchez, Ariel Peralta, Jaime Tramón, Gastón Fichet, Paco Samper, Osvaldo Lira, Germán Cuevas, Oscar Alvares, Carlos Keller, Pablo Rodríguez, Erwin Robertson, Cristian Salazar, Agustín León, Julio López y Hugo Galvez.
Entre los estudiantes universitarios debemos señalar a David Alderete, Sebastián Carreño, Cristian Navarro, Adriana Correa y Marcelo Buendía. A estos nombres se deben agregar un sinnúmero de profesores y estudiantes que participan de la política nacionalista, pero mantienen un bajo perfil para lograr realizarse en este importante cuerpo social universitario y difundir el patrimonio de ideas, valores, experiencia y realizaciones de la cultura occidental iberoamericana que profesa nuestro nacionalismo histórico y cultural.

RAICES HISTÓRICAS
El nacionalismo tiene una trayectoria valiosa para estudiar las teorías que conforman a esta escuela de pensamiento. Un filósofo importante es Federico Hegel que expresó “los pueblos son existencias por sí, y como tales tienen una existencia natural. Son naciones y, por tanto, su principio es un principio natural y como los principios son distintos, también los pueblos son naturalmente distintos. Cada uno tiene su propio principio, al cual tiende como su fin. Este espíritu del pueblo es un espíritu determinado, en todo concreto, que debe ser conocido. La religión, la ciencia, las artes, los destinos y acontecimientos constituyen su desenvolvimiento. Todo esto y no la naturaleza física del pueblo da al pueblo su carácter.
Este espíritu tiene por fuerza realizar esto y lo realizará”.
Otro autor es el Padre Fernando Vives Solar, que dejó testimonio de su labor doctrinaria y social que lo llevó a participar en el Círculo de Estudios en los años treinta, donde también participaron Osvaldo Lira, Jaime Eyzaguirre, Clotario Blest, Jorge Prat, Bernardo Leython, Julio Philippi y Eduardo Frei Montalba.
De este círculo nacieron la Revista Estudios y la Acción Católica Universitaria del Sacerdote Oscar Larsen.
Fernando Vives sostenía que el catolicismo social es una reacción decisiva contra el régimen de laicización social.
Es de aquella época que se tiene la concepción orgánica de la sociedad. En efecto, “la sociabilidad humana se expresa a través de organizaciones naturales, es decir, constitutivas de la naturaleza humana: Familia, Municipio, Región y Corporaciones ( gremios y sindicaros)

TEORIAS Y NUCLEO CENTRAL

Las teorías son totalidades estructurales. Los enunciados observacionales medibles y los conceptos que figuran en ellas, serán tan precisas e informativas como precisa e informativa sea la teoría en cuyo lenguaje se construye.
El significado de los conceptos depende de la estructura de la teoría en la que aparece y la precisión de aquellos depende de la precisión y el grado de coherencia de esta. Los conceptos sólo se pueden definir en función de otros conceptos cuyos significados están dados. El concepto surge inicialmente como una idea vaga, seguido de su aclaración gradual a medida que la teoría en la que desempeña un papel toma una forma más coherente y precisa.
La política avanzará de modo más eficaz si las teorías que la componen, están estructuradas de manera que contengan en ella prescripciones e indicaciones muy claras con respecto a cómo se deben desarrollar y ampliar. Cada investigación es una estructura que sirve de guía a nuevos estudios tanto de modo positivo como negativo.
Los factores positivos están compuestos por líneas maestras que indican como se pude desarrollar el estudio. Dicho desarrollo conllevará completar el núcleo central con supuestos adicionales en un intento de explicar fenómenos previamente conocidos y de predecir fenómenos nuevos.
El núcleo central de un estudio toma la forma de hipótesis teóricas muy generales que constituyen la base a partir de la cual se desarrollan.
Los factores negativos conllevan la estipulación de que no se pueden rechazar ni modificar los supuestos básicos subyacentes en el estudio. Su núcleo central está protegido con un cinturón protector de hipótesis auxiliares, condiciones iniciales, etc.
Esta metodología puede contribuir a desarrollar teorías políticas y sociales que permitan al nacionalismo plantearse a las personas, los cuerpos sociales y cuerpos políticos de la sociedad.

CONFUSIONES INNECESARIAS DE UN LIDER
Muy precisas las observaciones sobre Gastón Acuña Mac Lean.
Alexis López ha hecho una apología de Acuña, seguramente influenciado por Jorge Vargas, para aparecer en una misma posición que Gastón y enraizarse en su persona. Llama la atención su actitud para con Gastón y las descalificaciones que hizo de Miguel Serrano cuando falleció.
Un ataque despiadado para intentar alejarse del nacional socialismo que es de donde proviene. No se trata de analizar doctrinas sino hechos de las personas que se adscriben a ellas. López sigue la línea de Pfeiffer, Lara y Serrano. Aunque quiera separar aguas y renegar de estas personas para perfilarse como creador de ideas, que en el fondo provienen de Alejandro Biondini y su Partido Nuevo Triunfo de Argentina, no lo logrará.
Acuña también se relacionó con “nacionalistas argentinos” como Jhon Williams Cooke,. quien se fugó de la Cárcel de Santiago y posteriormente armó, desde Cuba, a los montoneros que actuaron después del regreso de Perón.
Además se debe recordar que Gastón Acuña se opuso al nombramiento de Ramón Callis en la Escuela Sindical.
Callís lo sorprendió, en la Corporación de Estudios Nacionales, hablando mal de la Secretaría de los Gremios y de Misael Galleguillos, sobre el caso Tucapel, a oficiales del DINE. Entonces don. Ramón lo increpó diciéndole que jamás había sabido que un nacionalista acusara a otro nacionalista con protagonismo activo en el quehacer político. Hizo lo propio en el Consejo Asesor Presidencial. Entonces su interlocutor le respondió que debiera terminar con esa actitud. Gastón se vio sorprendido por la reacción de su contacto y se marchó hablando en contra del personero, el cual informó a Galleguillos.
En el tiempo Gastón debió saber de sus errores, puesto que los culpables eran precisamente miembros del DINE.
Además, en la asesoría presidencial deben haber estado informados de los hechos.
Misael Galleguillos, también participaba, como Gastón, en el Consejo Asesor Presidencial.
Sobre estos hechos el Movimiento lo ha perdonado.
Esta experiencia de Gastón Acuña se replantea como una dualidad entre él y el Movimiento Nacional Sindicalista.
El MNS siempre actuó en las instancias que se generaron para el nacionalismo en la vida política chilena. De estos hechos se deben lograr modos de acción que sigan la trayectoria histórica del nacionalismo.
Gastón Acuña MacLean, tuvo visión política y operativa para entregar sus capacidades y talentos a la consecución de los fines que, en cada etapa de tiempo, se impulsaron para avanzar en los objetivos del nacionalismo.

DIA DEL TRABAJO
El Movimiento Nacional Sindicalista está abocado a consolidar acciones en el ámbito sindical.
Para ello se está trabajando con sectores sindicales encabezados por Luís Lillo, Jorge Salinas y Rubén Sanhueza, quienes tienen la misión de difundir en sus medios la teoría nacional sindicalista del trabajo y de la producción.
El Movimiento tiene en estudio publicar documentos sobre el movimiento sindical y su influencia en las decisiones de la autoridad política desde el poder social de que están dotados los cuerpos sociales de la nación.
Jorge Salinas ha expresado que el sindicalismo no debe estar subordinado a los partidos políticos ni menos al poder económico, sobretodo si éste está dominado por el neoliberalismo especulativo al servicio de las transnacionales que dominan el comercio internacional.Fe Resuelta saluda a todos los trabajadores que forman parte del nacional sindicalismo chileno así como a todos los trabajadores del país que hoy más que nunca requieren de un sindicalismo que se ponga al servicio de los trabajadores debido a la situación de crisis económica que vivimos

sábado, 4 de abril de 2009

FE RESUELTA N: 55


FE RESUELTA
Nº 55 Abril 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

LA TAREA DEL NACIONALISMO Y LA SECRETARIA NACIONAL DE LOS GREMIOS
Rubén Díaz Neira contribuyó a la creación de la Secretaría Nacional de los Gremios a través de una oficina de los gremios que funcionaba en la Dirección de Organizaciones Civiles, que dirigía entonces Ambrosio Rodríguez.
En febrero de .1977 fue nombrado en el Ministerio Secretaría General de Gobierno Misael Galleguillos como Secretario Nacional de los Gremios.
Fue Pedro Zurita, que trabajaba en esa oficina, junto a Fernando Muñoz, quien promovió el nombramiento.
En la primera reunión que tuvo con el Presidente Pinochet le propuso la creación de la Escuela Sindical de Chile, que sería la base para incorporar a los sectores sociales a la tarea de forjar una nueva institucionalidad, que de paso permitiría al gobierno un significativo apoyo sindical.
El Presidente aceptó y otorgó los recursos y el apoyo para el proyecto.
La concreción estuvo a cargo de Pedro Zurita que trabajó día y noche para inaugurar la escuela el 27 de Abril de 1977 con la presencia del Jefe del Estado.
Zurita fue el primer Director, luego lo fueron Germán Cuevas Carlos Hernández y Eduardo Sánchez.
La Secretaría inició una tarea de organización a lo largo de Chile contratando para ese efecto a personas nacionalistas con el objeto de dar unicidad, continuidad y profundidad al proyecto.
Al poco tiempo se tenía presencia en el mundo sindical.
La labor de asesoramiento de Federico Mujica le dio consistencia y vocación de servicio a quienes debían realizar las tareas de formación y capacitación.
Contó con el apoyo del Frente Laboral de Unidad Nacional, surgido después del encuentro del Movimiento de Unidad Nacional convocado por el Ministro Secretario General de Gobierno General Hernán Béjarez y otras autoridades del ministerio en La Leonera, Este Movimiento se fraccionó en trabajadores, jóvenes, pobladores y profesionales.
Este Frente Laboral se adscribió a planteamientos sindicales predicados por la Secretaría y cambió su denominación por Frente Laboral de Chile, con representación sindical nacionalista en empresas del estado y en actividades de producción y servicios del ámbito público y privado.
Sus líderes principales fueron René Sotollicio, Juan Vergara, Sergio Carrillo, Jaime Saura, José Bodegón, Valericio Orrego, Jorge Salinas, Lamberto Pérez , Pedro Guzmán y Luís Sánchez, entre otros varios, personeros calificados de la soberanía social que tuvieron oportunidades de participar en reuniones con ministros, con el Presidente de la República y representar a los trabajadores chilenos en la OIT.
La Secretaría creó la Juventud Trabajadora como proyecto dedicado a dar apoyo a los dirigentes sindicales.
Con motivo de la presencia en Chile de dirigentes de la fundación Hans Seidel se creó el Instituto Sindical de Chile, ISICH, que fue apoyado por la Secretaría y para lo cual se asignaron personas. Luis Leiva organizó actividades de capacitación en su sede de Avenida Bulnes. El proyecto no se
concretó porque Mario Ríos, Subsecretario de Gobierno, lo proyectó primero a sectores vecinales y luego a analistas políticos y sociales.
La Secretaría sirvió de nexo entre los trabajadores y el gobierno y para ello se crearon instancias provinciales y regionales en todo el país. En Santiago se crearon reuniones de trabajo en forma permanente con el Jefe del Estado en que participaron dirigentes sindicales y de asociaciones por actividades productivas y de servicios. También por criterios territoriales.
Conjuntamente se organizaron encuentros sindicales de alto nivel en las jornadas nacionales de estudio y reflexión de carácter participativo que tuvieron como expositores a los ministros de estado. Los seminarios Objetivo Nacional de Chile: Política Laboral fueron las jornadas más representativas de la acción sindical. Concurrieron dirigentes de todos los sectores, quines durante tres días, con alojamiento y estadía, consolidaron la presencia del mundo sindical como nunca antes había ocurrido.
Para dar continuidad a esta acción se creó el Consejo Nacional del Trabajo formado por dirigentes sindicales, empresarios y gobierno presidido por el Ministro del Trabajo.
La Secretaría de los Gremios y la Dirección del Trabajo convocaron a los trabajadores chilenos a elegir sus dirigentes para dar consistencia a la actividad gremial, cuestión que se realizó en 1978 con pleno éxito. Con ello se hacía posible la negociación colectiva, que estaba suspendida desde los tiempos del Presidente Allende.
Esta acción fue criticada por el Movimiento Gremial de Jaime Guzmán que ya había desertado de sus principios fundamentales para incorporarse al neoliberalismo.
La exigencia de solucionar los problemas llevó a todos los sectores a participar en las funciones de la Secretaría. Por ejemplo la ANEF nacional era crítica a la Secretaría, pero los dirigentes regionales como los de Valparaíso y Concepción canalizaban sus inquietudes en este servicio del estado.
Además, personeros de la Secretaría fueron incorporados a las giras presidenciales.
Su acción más relevante fue la crisis creada por amenazas de boicot de la AFL CIO, norteamericana, donde se jugó por superar los obstáculos que generaban el boicot. Ocasión en la que fue apoyada por el Frente Laboral y los grupos sindicales opositores al gobierno, que valoraban la actitud asumida. Incluso se tuvo que contar con el Agregado Laboral de la Embajada de Estados Unidos. Al final el Ministro Secretario General de Gobierno, General René Vidal, se jugó ante el Presidente por la propuesta de Misael Galleguillos.
El Presidente tuvo que adoptar decisiones más complejas porque el Ministro del Trabajo, causante del problema, solicitó al Jefe del Estado la salida del director de la Secretaría de los Gremios.
Mario Ríos, Subsecretario de Gobierno informó a Galleguillos de la decisión presidencial y de la renuncia de Vasco Costa.
Esta Secretaría elaboró documentos de gran valor informativo y doctrinario a través de folletos y de la Revista Gremios. Además, tuvo un programa radial.
Esta fue parte del accionar de la Secretaría Nacional de los Gremios, donde actuaron destacados personeros nacionalistas como Pedro Zurita, Ariel Peralta, Germán Cuevas, Mario Urzúa, Ramón Callís, María Teresa Mardonez, Luis Leiva, Jaime Tramón, Rogelio Molina, Patricia Arancibia, Soledad Acuña, Jaime Sepúlveda, Ricardo Contreras, Arturo Marshall, Fernando Muñoz, Federico Morales, Román Ortiz, Oscar Burgos, Pedro San Martín, Nancy Sepúlveda y Eduardo Sánchez. Además se contaba con un cuerpo de profesores donde destacan Rafael Conejeros, Renato Carmona y Alejandro Navarrete.
Pronto se inició una rivalidad con los personeros más calificados, por la influencia lograda y los desplazamientos ocurridos. Basta pensar en el Consejo Asesor Presidencial que ya estaba en la mira del neoliberalismo con la calificación de oficiales corporativistas que eran señalados como estatistas por sus planteamientos de sentido social y patriótico.

ACLARACION
Guillermo Henríquez Alfaro expresó en entrevista reciente a Alerta Austral que Tucapel Jiménez, Manuel Bustos y Rodolfo Seguel fueron alumnos de la Escuela Sindical, lo cual no es efectivo.
Sería confundir roles y acciones del movimiento sindical.
Sí se puede afirmar que dirigentes sindicales de base de los organismos suprasindicales que conformaron los líderes antes mencionados, Grupo de los Diez, Coordinadora Nacional Sindical y Comando Nacional del Trabajo, participaron en actividades de capacitación, formación y gestión sindical de la Secretaría de los Gremios y de la Escuela Sindical.
Esto es natural, pues más allá de la política sindical está la solución de los problemas laborales.

CONFUSIONES INNECESARIAS DE UN LIDER
La actitud del Director de Informaciones de Gobierno, Gastón, Acuña fue errada en cuanto a considerar su influencia en el Presidente de la República, General Augusto Pinochet.
En efecto, sus seguidores le informaron que fue llamado por la Junta de Gobierno en 1973 para ejercer el importante cargo en los inicios del gobierno militar.
Sin embargo los hechos son diferentes.
El 11 de septiembre de ese año se asumieron funciones provisorias en el campo de las comunicaciones en el edificio de las Fuerzas Armadas, donde se radicaron las trasmisiones a la ciudadanía.
En esa tarea estaba el oficial Oscar Vargas Guzmán y el periodista Federico Willougby.
Entonces el abogado Rubén Díaz, apoderado de un cadete en la Escuela Militar, conoció de la intención de dar mayor consistencia a las comunicaciones y propuso a Gastón Acuña que había desempeñado esas funciones en el segundo período presidencial del General Carlos Ibáñez. Acuña se encontraba en Ecuador.
Vargas se encargo de su regreso.
Acuña había viajado en 1972 al país del norte para dedicarse a su vocación de siempre, la entomología. En medios nacionalistas se afirmaba que se dedicaba a “cazar mariposas”.
Gastón Acuña fue informado por Neira de que la Junta lo había llamado, lo cual incidió en la actitud del dirigente nacionalista que lo llevó a sobrevalorar su participación en el aparato de comunicaciones, por lo que se expuso más de lo prudente en el juego político al interior del gobierno.
Los sectores tradicionalistas encabezados por Hugo Rosende se unieron a los nacionalistas para influir en el quehacer político.
Los neoliberales crearon un organismo paralelo de comunicaciones, DINACOS, que gradualmente dejó sin funciones a la Dirección de Informaciones
De allí pasó a la dirección del diario La Nación, después de creer que sería Ministro Secretario General de Gobierno o Director de Televisión Nacional.
Acuña participó en el Conejo Asesor Presidencial.
Gastón Acuña se dedicó posteriormente a organizar, junto a Pablo Rodríguez, el Movimiento de Acción Nacional que se autodisolvió, alcanzando a crear el periódico Estanquero 11, para proseguir por la senda de Jorge Prat, pero perdieron el control del grupo político.
Luego se incorporó a Avanzada Nacional, organización a la que renunció por estar supeditada a la CNI.
Se retiró a la vida privada dedicado a la entomología y publicó un libro que fue bien acogido,
Se retiró a la vida religiosa católica que fue su creencia profunda, señalando a sus amigos más cercanos que la política poco le había aportado
Falleció en Noviembre del 2008.
Para los nacionalistas la muerte es el último acto de servicio por la patria.
Gastón Acuña Maclean fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional Sindicalista del cual se alejó para apoyar la candidatura presidencial del General Carlos Ibáñez del Campo en 1952, fecha en que el Movimiento cambió de denominación para señalar que no estaba institucionalmente con Ibáñez.
En 1983 retomó a su denominación fundacional.
Acuña siempre fue considerado un maestro.
Sus amigos más leales fueron nacional sindicalistas: Germán Moreno, Pedro Zurita y Sergio Aguirre.
Los camaradas nacionalistas proclaman junto a ti

¡VIVA CHILE, MIERDA!

INTELIGENCIA NACIONALISTA

El nacionalismo ha tenido intelectuales que le han dado soporte histórico y cultural.
Entre ellos destacan Guillermo Subercasseaux, Francisco Antonio Encina y Nicolás Palacios; Oscar Alvarez, Carlos Keller y Juan Gómez; Osvaldo Lira, Jaime Eyzaguirre y
Mario Góngora; Jorge Prat, Guillermo Izquierdo y Ramón Callís; Juan Antonio Widow, Renato Carmona y Eugenio Cáceres; Gabriel Pumarino, Misael Galleguillos y Erwin Robertson,; Pablo Rodríguez, Gastón Acuña y Jorge Vargas; Julio Fernández, Jaime Lorza y Ariel Peralta; Eduardo Sánchez, Rafael Videla y Cristián Salazar.
Son personas que han forjado la inteligencia nacionalista.
Aún podemos señalar a Ricardo Herrera, Alfredo Maculet y Alejandro Navarrete; Mario Arnello, Miguel Serrano y Mario Urzúa; Hugo Torres, René Inostroza y Pedro Zurita; José Agustín Vásquez, Jaime Tramón y Guillermo Henriquez; Jorge Arturo Prat, Fernando Saieh y Oscar Burgos, Hugo Carreño, Rogelio Molina y Hermes Valverde; Jaime Etchepare, Patricia Arancibia y Nelson Cataldo.
Estos nacionalistas con espíritu realizador han contribuido a dar contenido político y doctrinal a sucesivas generaciones de chilenos para lograr la realización histórica de la patria.
Derechas e izquierdas han globalizado conceptos para atacar a este sector. De hecho ambas han coincidido en calificarlo de fascistas, de acuerdo a estrategias psicosociales y políticas asumidas después de la Segunda Guerra Mundial.
En los últimos tiempos la derecha oligárquica los ha calificado de corporativista como sinónimo de estatista, a pesar que saben que en el análisis político esto no es verdad.

domingo, 1 de marzo de 2009

FE RESUELTA Nª 54


Nº 54 marzo 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

CREACIÒN Y CONSOLIDACIÒN NACIONALISTA

La creación de ideas es un acto consciente y emocional que forja un concepto, dotado de formas, que define y proyecta al entorno y circunstancia principios y valores que nutren un esquema ordenado de pensamiento. Este concepto contribuye al perfeccionamiento de teorías que requieren de investigación, objetivos y métodos que constituyen una matriz disciplinar.
En el caso de las teorías sociales ésta matriz disciplinar se nutre de elementos testimoniales formado por documentos históricos: libros, publicaciones, papeles originales, actas de reuniones, conversaciones privadas, cartas, preservación en el tiempo de obras y realizaciones que denotan cosmovisiones de la vida y el universo que se incorporan a la tradición que sirven para comprender y contribuir al cambio de teoría a un nivel de mayor profundidad.
Es lo que ocurre con el nacionalismo patriótico y social que promueve el nacional sindicalismo. Por eso nos preocupa el centenario del nacionalismo y su existencia que va más allá del siglo XX , como es el caso de las Ligas Patrióticas, surgidas después de la Guerra del Pacífico , que constituyen una forma política y social que se puso al servicio de la chilenidad para alcanzar mayores niveles de perfección en el ámbito de la soberanía, la paz social, el orden público y el patriotismo como elemento movilizador de las personas capaz de generar la unidad, la justicia, la voluntad y la vinculación necesaria para ser parte y participar en el diseño y la construcción permanente de Chile.
En ello está contenido el accionar de estas ligas que surgieron en el norte y se fueron proyectando al sur tanto en ámbito propiamente civil como en el militar para conformar la Liga Patriótica del Ejército y la Liga Patriótica de la Armada formadas ambas por miembros de las FF AA en retiro.
Estas formaciones son la base de las organizaciones nacionalistas de los primeros cincuenta años del siglo XX, enriquecidas por propuestas doctrinales donde se proclaman ideas con un cierto afán de comprensión de nuevos desafíos donde se entremezclan juicios de valor pre – juicios metafísicos y anhelos religiosos.
Aquí entramos al análisis de planteamientos y propuestas de las formaciones nacionalistas para saber que aporte hicieron a la escuela nacionalista, para seguir estudiando pensamientos que den completitud a los ideales que contienen nuestras propias concepciones desde 1950 a la fecha.

Una de esas temáticas es la teoría social del nacionalismo que entendemos basadas en los cuerpos sociales. Este asunto reviste significación pues en los últimos treinta años se ha reformulado con distintos matices.
Por eso tiene importancia indagar sobre esta teoría donde se destacan Osvaldo Lira y Misael Galleguillos que han publicado obras sobre esta materia: Nostalgia de Vásquez de Mella y La Forja de un Destino. Estos textos, agregando a Michel Crezeut ( Cuerpos Sociales Intermedios) y Mijael Manoylesco, ( El siglo del Corporatismo), han enriquecido esta propuesta que hoy se conoce como doctrina social del nacionalismo con la denominación genérica de cuerpos sociales de la nación.
Aquí hay autorías que se deben reconocer y no plagiar. Es un mínimo de responsabilidad que se debe expresar.
Este planteamiento ha surgido del Movimiento Nacional Sindicalista que nace a mediados del siglo XX. Ha servido para dar contenido a esta doctrina donde la familia, la escuela y el sindicato son sus componentes principales, que incluso hoy es destacado por analistas y escritores.
Para nosotros son importantes las propuestas en la medida que sean analizadas por investigaciones históricas.
Lo mismo ocurre en la teoría del estado y sus componentes políticos y económicos.
Nadie se puede apropiar de estas teorías planteándolas como propias. Es vivir de prestado, lo cual ocurre como consecuencia de infantilismos revolucionarios que a nada conducen.
Si vamos a adscribirnos a una escuela de pensamientos y valores, entonces debemos partir con la actitud de respeto y aprecio por quienes han forjado nuestro ideal.
Por eso queremos la unidad del nacionalismo, sin perjuicio de las formaciones que la constituyen.
Se debe ser consecuente para iniciar una opción de militancia o para contribuir a enriquecer los planteamientos ya explicitados en el tiempo histórico.
Los textos históricos analizados por especialistas dan razón de ser a las formaciones políticas. Por eso hemos replanteado todas las formas nacionalistas que hoy ya forman parte de los análisis y las tendencias.
Lo último que se ha analizado es la opción creada por el nacionalismo dentro del Partido Nacional, la acción de Patria y Libertad y el accionar del Movimiento Nacional Sindicalista. Todo planteado en el contexto del gobierno de Pinochet y la lucha en su interior entre el nacionalismo y el neoliberalismo por una parte, y por otra, entre el proyecto revolucionario socialista y la prédica revolucionaria del nacionalismo.
La continuidad del nacionalismo como proyecto de convivencia y estado debe proseguir desde su propio camino recorrido para avanzar hasta el logro de sus objetivos de servicio a Chile y a su pueblo.

REALIDAD Y FICCION
La consideración realista del Movimiento Nacional Sindicalista, describe, o aspira a describir, qué es el mundo en que se vive y el entorno material que lo rodea.
Esta visión de la teoría nacional sindicalista conlleva normalmente la idea de verdad. Da descripciones verdaderas de lo que realmente es el mundo.
Para nosotros no cuenta el instrumentalismo como visión de una teoría que contiene verdades, sino que conlleva una restringida idea de verdad que describe la realidad. Las descripciones del mundo han de ser interpretadas como ficciones útiles que facilitan cálculos y mediciones. Este instrumentalismo no describe la realidad sino que es una ficción. Es el caso de los partidos políticos y los cuerpos sociales. La teoría de la representación política partidista es instrumental, mientras la teoría de los cuerpos sociales es realista.
El pensamiento nacionalista es superior a los planteamientos de ficciones que contiene la postura liberal en cuanto al poder y la riqueza que se traducen en formas ajenas a la realidad que niegan la participación real y promueven el endeudamiento como instrumento de dominio de los dueños del dinero.
Esta dicotomía de apreciaciones crea un marco de opciones a los sectores patrióticos y nacionalistas que coinciden en considerar un error al socialismo marxista.
Es una opción entre la verdad y la ficción.
Esta diferencia está comprendida en nuestras formas de convivencia, desde la lucha por la Independencia, hasta nuestros días pasando por diversas propuestas de estado.
L a derecha oligárquica se ha refugiado en el nacionalismo cuando se pone en riesgo su poder socioeconómico, pero cuando los riesgos se superan vuelven a su esquema primitivo.
El nacionalismo con contenido universal en sus propuestas exige una calidad superior para formar sus cuadros y seguidores, para luego proyectarse a la convivencia con rigurosidad con el fin de alcanzar el apoyo de los sectores patrióticos con sentido social, que constituye la mayoría de la nación.
Los sectores tradicionalistas de sentido liberal deben saber que su entendimiento con sectores socialistas totalitarios, que si bien garantizan los factores de dominio y poder que sirven a sus intereses, también avanzan en la destrucción de la nacionalidad de nuestro pueblo y del patrimonio cultural de la nación.

HACER POLÍTICA
La trayectoria política y doctrinaria del Movimiento Nacional sindicalista conlleva la idea de hacer política para avanzar en la conquista del poder político. Es algo que conciben los nacionalistas más perseverantes, pues saben que el mero activismo contiene un planteamiento de búsqueda de apoyo individual y colectivo que se desmoviliza cuando no hay espacios de participación política.
El nacionalismo hizo política en los gobiernos de los presidentes Ibáñez, Alessandri y Pinochet, en cuanto en esos gobiernos hubo espacios para hacer política.
En esa experiencia se enriquecieron los planteamientos y propuestas para formar, fortalecer y desplazar sectores de menor contenido doctrinario.
La lucha fue más abierta en el gobierno del Presidente Pinochet, pues el nacionalismo tubo espacio en el propio gobierno que permitieron una acción más sólida, sobretodo porque el fracaso del estado democrático liberal llevó al triunfo electoral de la izquierda marxista, por lo que la acción política de los oficiales superiores con mando político se proyectó a la creación de un nuevo estado, propósito que se vio limitado por los sectores neoliberales al interior del gobierno.
El Movimiento Nacional Sindicalista jugó un rol fundamental en el planteamiento político del nacionalismo que derivó a actos públicos que comprendieron la movilización de fuerzas sociales que aspiraban a mayor justicia y participación.
Su madurez cívica contribuyó a la difusión de su presencia política que despertó reacciones de liberales y marxistas para lograr su desplazamiento de los puntos de influencia que ocupaban.
El nacionalismo y los oficiales con mando político fueron calificados de estatistas y corporativistas por la derecha neoliberal, mientras la izquierda insistió en su viejo esquema de fascista con “presunciones” de participación en actos que comprendían atentar contra los derechos de las personas, por lo que derivaron al calificativo de asesinos.
Así mientras nos acusaban de comunistas a los personeros nacionalistas del aparataje del gobierno (derecha), otros nos catalogaban de fascistas y asesinos (izquierda).
Sin embargo la actitud de los sectores nacionalistas fue correcta porque se proyectó como fuerza con capacidad política.
Los analistas de izquierda tienden a considerar a Patria y Libertad y al Nacional Sindicalismo como una sola unidad política para mantener sus críticas que surgieron durante el gobierno del Presidente Allende.
Hasta ahora no han podido vincularlo al racismo y a la xenofobia. Parecen desistir de esta opción porque no es aceptada por la opinión pública que sabe más de lo que se considera.
La convergencia del nacionalismo parece lo más indicado. Es una posición que ganará día a día más adeptos pues no existe referente político para representar a quienes estuvieron unidos por un ideal.

FE RESUELTA Nª53


Nº 53 Febrero 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004


ROTO CHILENO
El 20 de Enero pasado se cumplieron 170 años de la Batalla de Yungay. En ella participaron las fuerzas patrióticas bajo el mando del General Manuel Bulnes y los soldados de la Confederación Perú Boliviana que dirigía Andrés de Santa Cruz.
En la Batalla de Yungay se puso de manifiesto el espíritu guerrero del pueblo de Chile. Con anterioridad Chile había triunfado en el Pan de Azúcar y Ancasch, donde miles de bajas demostraron que los fines de la guerra, aunque secretos, pretendían la destrucción de la naciente República dotada de un estado realizador.
Como recuerdo de esa gloriosa gesta se tiene el Monumento al Roto Chileno, como reconocimiento a los hombres que hicieron posible la libertad y la soberanía como elementos básicos para la construcción de la institucionalidad de la patria chilena. También quedó de recuerdo la Canción de Yungay, que se transformó en nuestro segundo Himno Nacional.
La tradición del ejército vencedor, jamás vencido, vivió una experiencia militar que se expresó luego en la Guerra del Pacífico.
Para el Nacionalsindicalismo el Roto Chileno es la expresión genuina del mestizaje que mantiene en las fuerzas militares permanentes el espíritu guerrero que nos ha dado prestigio, independencia y grandeza.

FUNDACIÓN DE LA PATRIA
El 12 de Febrero de 1541 se fundó la patria chilena por el Capitán General Pedro de Valdivia, que estableció el nuevo reino en Santiago para proseguir la conquista hacia el sur hasta cruzar la frontera e incorporar nuevos territorios sobre el Arauco.
Los chilenos somos hijos de España y de Arauco, que nos dieron carácter como pueblo guerrero.
Arauco llamó el poeta Alonso de Ercilla a los hombres que defendieron y lucharon por su dominio en territorios que nacen de Itata hacia el sur, donde vivían también otros pueblos de igual estirpe al resto de quienes poblaron el territorio chileno que se extendía desde el desierto hasta los nevados espacios del Polo Sur y desde los Andes al mar hasta penetrar la Patagonia que bañaba con aguas del Atlántico las costas de la nueva patria que siempre miró a las estrellas como ruta de su ser histórico cultural.
No debemos olvidar que antes de la venida de Valdivia, cruzó el norte hasta las tierras Diaguitas el conquistador Diego de Almagro y que retornó a Perú, para lograr la realización de sus sueños hispanoamericano, con autoridad, mando y jerarquía.
También hubo conquistas por los navegantes españoles Saavedra y Magallanes que marcaron hitos que, por tales, aún tienen una presencia principal en la imagen colectiva de nuestra realidad territorial y cultural sobre la cual debe ser ejercida la chilenidad como misión permanente que se ha venido transmitiendo de generación en generación con los altibajos de la clase política que nos ha hecho perder más de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados de superficie continental y otros tantos de territorialidad marítima y aérea.




Del punto referente de la fundación de Santiago se construyó la hispanidad americana y el mestizaje para generar la cultura
chilena como parte esencial de la cultura occidental iberoamericana.

NUESTRA PALABRA
El lenguaje es el instrumento comunicacional más importante que tiene una institución política y social, sobretodo si tiene fines de bien público, para la realización personal y social de las personas.
La idea del bien, del deber y de la verdad como orientadora de las decisiones y propuestas deben estar contenidas en discursos y publicaciones.
El Nacionalsindicalismo ha comprometido su accionar en libros, folletos y publicaciones informativas.
Entre ellas figuran Proa, Escritos, Presencia y Fe Resuelta.
Mención especial merecen los libros, publicados los últimos cuatro años, Educación, Ciencia y Valores (2004), Centenario del Nacionalismo (2005), La Patria de los Valores Eternos (2006), de Misael Galleguillos que hablan sobre principios, valores, experiencias y realizaciones donde ha quedado establecido el accionar nacionalsindicalista, para ser conocido y considerado por las personas e instituciones que se dedican al estudio de estas materias. El año 2006 Misael Galleguillos y Hugo Carreño, publicaron Sin Soberanía no Hay Nación.
Las publicaciones son instrumentos para consolidar a las instituciones que es precisamente lo que ha intentado el Movimiento Nacional Sindicalista, cuyas proyecciones a la comunidad nacional parecen ser acertadas, pues sus contenidos han servido para diseñar un enfoque de valoración para quienes les interesa el nacionalismo, incluidos los servicios de Internet, donde se han fichado las publicaciones dando a conocer sus contenidos y los análisis que se hacen para dar objetividad a las tareas que cumplen con ciertos requerimientos de verdad, vigencia valórica y continuidad .
Falta conocer la respuesta de nuestros lectores o escuchas de nuestro mensaje.

FORMA POLÍTICA Y PODER SOCIAL
Nuestras declaraciones comprenden conceptos y proposiciones.
Los conceptos se pueden definir de principios fundamentales y las proposiciones se caracterizan por su contenido y su forma.
El contenido debe ser completamente general y la forma tautológica.
La proposición no debe contener contradicciones.
La tautología expresa acuerdos con todas las posibilidades de verdad y la contradicción con ninguna.
Que una proposición no contenga tautologías ni contradicciones significa que es una proposición empírica o contingente.
Empírica significa evidenciada por experiencias. De modo que nuestra palabra está sometida al análisis para establecer cualidades doctrinales y sus proyecciones a la forma de ser y de convivir de las personas.
La forma de ser de los nacionalsindicalista, permite elaborar un perfil del deber ser de quienes forman parte de nuestra institución y de los patriotas que se adscriben a la nacionalidad hecha tradición y cultura.
La presencia de nuestro estilo y doctrina está formulada por todos los escritos que contienen nuestros conceptos y proposiciones y por la forma de vida de todas las personas que han sido o son parte del Movimiento Nacional Sindicalista.
Ser parte es más que participar.
Ser parte del Movimiento es ser parte de la chilenidad y, por lo tanto, nuestra actitud de servir a Chile y a su pueblo implica estar en forma permanente pensando a la nación y a las acciones que contengan en forma manifiesta o encubierta afanes de destrucción de nuestro ser histórico cultural, para separar a los chilenos de su fe resuelta en la patria y generar con ello un horizonte de apatridia que tiene como consecuencia debilitar nuestra voluntad de ser nación e introducir factores de desvinculación y desarraigo que abren los espacios a la desintegración y a la anarquía que buscan quienes están al servicio de otras naciones y estados o que son servidores de quienes son dueños del dinero y manejan las decisiones de todas las fuerzas que concurren al poder nacional, cuya misión es diseñar y construir formas políticas que contribuyan al cumplimiento de los fines de la nación.
Si Chile no está bien es responsabilidad de sus políticos y de quienes dirigen o han dirigido sus cuerpos sociales. principalmente, de la Iglesia, las Universidades, los Cuerpos Militares, los Sindicatos y la Familia.
Si ayer los dirigentes sociales formaron un poder gremial para cautelar la libertad, la dignidad y los bines de la convivencia hoy debe revisar su conducta en relación a las funciones intransferibles que deben cumplir, para lograr los fines que les corresponda a fin de contribuir a la realización de los principios y objetivos de la nación en la circunstancia histórica que se vive.
No sólo tienen responsabilidad los políticos y su clase dirigente, sino que también la tienen, en menor grado, los conductores de los cuerpos sociales.
La clase política puede ser desplazada por la juventud y los trabajadores, adscritos a la escuela, al sindicato y al municipio, si tienen capacidad para vertebrar un movimiento nacional dotado de los principios y valores de la nacionalidad y sus componentes sociales, de modo de tener el poder necesario para redefinir la convivencia política, que tiene excluidas a las personas y a los cuerpos sociales de las decisiones de su vida cotidiana, para usar los presupuestos que el Congreso le entrega al gobierno con los fines de mejorar la convivencia y alcanzar los grados de libertad, dignidad y justicia social.
En Chile el estado lo creó Diego Portales y el nacionalismo lo proclama como forma adecuada para alcanzar los objetivos de la vida en comunidad, con la introducción de los factores que corresponda a la forma de convivencia que hoy se proclaman como esenciales para la participación social plena.
Ha llegado la hora de reconocer la soberanía social y zafarla de la sumisión a la soberanía política.
Este mal lo han establecido el neoliberalismo y el socialismo marxista.
Es más, los componentes de la soberanía social deben considerar al nacionalismo como opción política por su planteamiento de libertad, autonomía y participación de los cuerpos sociales de la nación en la estructura del estado.
De la misma forma en que los institutos o fundaciones pregonan su lealtad a las personas que han puesto su vida al servicio de un ideal patriótico, como lo son el Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat, el Centro de Estudios Lircay y otros que se dedican al estudio de hechos, de planteamientos y de circunstancias que fueron momentos de plena realización personas, social e histórica que dieron paso a la forja del espíritu de la patria.
El siglo XX abrió espacios al nacionalismo chileno que tubo protagonismo en los grandes acontecimientos en que se puso en jaque a la institucionalidad y al espíritu nacional.
Basta con nombrar a Guillermo Subercasseaux, Francisico Antonio Encina y a Nicolás Palacios; a Oscar Alvares Andrew, Fernando Guarello y Carlos Keller; Jorge Prat, Ramón Callis y Guillermo Izquierdo Araya; Misael Galleguillos, Erwin Robertson y Pablo Rodríguez. Todos nacionalistas que lograron algún liderazgo al interior de esta escuela de pensamiento, sin dejar de considerar a Osvaldo Lira, Miguel Serrano, Jaime Eyzaguirre, Mario Góngora, Eugenio Cáceres, Mario Urzúa, Ariel Peralta, Eduardo Sánchez, Juan Antonio Widow, Jorge Vargas y Carlos Sánchez Hurtado.
Debemos mencionas, además, a los hombres del sindicalismo nacionalista, donde figuran Federico Mujica, Alvaro Villamando, Pedro Zurita, Jorge Salinas e Ivan Katalinich.
En la acción pública nacionalista mencionamos a los generales Carlos Ibáñez, Ariosto Herrera, Roberto Viaux y Alfredo Canales, sin excluir al Mayor Arturo Marschall y a los analistas Gastón Acuña, Julio Fernández y Jaime Lorza.
Agregaremos a los dirigentes universitarios Gabriel Pumarino, Alvaro Ulloa, Juan Olhaverry, René Inostroza, Renato Carmona y al hombre del Pedagógico, siempre recordado por Germán Moreno, Sergio Aguirre Latcham.
Por otra parte, podemos mencionar a académicos y autoridades universitarias como Juan Gómez Millas, Hector Herrera Cajas, Hugo Gálvez, Fernando González, José Antonio Videla, Carlos Acevedo, Jaime Etchepare, Rita García, Germán Cuevas, Ricardo Herrera, Alfredo Maculet, Luís García de Cortazar, Julio López. Luís Silva, Daniel de la Vega, Sebastián Fernández, Luís Lázaro y Osvaldo Lira, entre otros varios. También fueron autoridades Juan Antonio Widow, Werner von Bischoffhausen, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos. Como reconocimiento a los aportes brindados al quehacer nacionalista debemos considerar a Hugo Torres, Hernán Munita, Delfín Alcalde, Olegario Vásquez, Oleg Kunakof, Walter Abdul Malak, Mario Tapia, Jorge Silva, Enrique Mûnschmayer, Jorge Danto, Jorge Luer, Jorge Santibáñez, Marcos Bartucevich, Edmundo Gana, Salvador Villanueva, Patricio González, Alan Jofré, José Bodelón, Manuel Barrera, Rolando Pohl, Ramiro Rodríguez, Luís Muñoz, Luís Manriquez, Sergio Lillo, Ricardo Lillo, Jaime Saura, Rogelio Molina, Tegualda Pavez, Raúl Ramírez, Luís Sánchez, Francisco Soto, José Cavallieri, Germán Vidal, Rubén Santander, María Teresa Mardónez, Tito Mundt, Alfonso Ezquerra, Juan Vergara, Luís Lillo, Jaime Tramón, Cristian Molina, Ricardo Contreras, Jaime Sepúlveda y Jaime Widow y Juan Diego Dávila Basterrica.
Mencionar personas es un acto testimonial que da consistencia a nuestra forma de ser y convivir para dejar manifiesta nuestra proyección a la vida cotidiana de nuestra nación, donde el quehacer vocacional se nutre de las experiencias, virtudes y verdades que hemos proclamado como Movimiento puesto al servicio de la patria. La personas que deseen contactarse o contribuir a nuestro esfuerzo político deben dirigirse a fe.resuelta@gmail.com.

FE RESUELTA Nª52


Nº 52 Enero 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

PRESENCIA Y ACTITUD

Ha comenzado un nuevo año y quienes viven en función de vivencias valóricas y conocimientos válidos se aprestan a retornar las iniciativas para su realización en la convivencia y la cultura.
La convivencia señala la ruta de su forma de vida y la ruta de su forma de estado para alcanzar la justicia como valor para la patria .
El nacionalsindicalismo sabe de estas experiencias por su protagonismo como grupo social de naturaleza política.
Sabe de personas que se incorporaron a su institucionalidad realizando principios y propuestas a la comunidad nacional de los chilenos, Sabe de sus jerarquías, militantes y seguidores. De sus jerarquías tiene la visión cotidiana que los lleva a una forma de ser que genera una presencia colectiva. cualquiera sea el ámbito de su realización personal y social.
En la actualidad se destacan cuatro miembros de su orden que viven en plenitud los principios y valores establecidos para el cumplimiento de su misión al servicio de la patria para alcanzar la libertad, la dignidad, la justicia y la participación social plena.
Estos hombres son Juan Antonio Widow, que desde la metafísica y la fe da testimonio de un ideal hecho cultura. Eugenio Cáceres, que desde el arte, la planificación, la educación y la familia proyecta una imagen de sana convivencia. Werner Von Bischofhaussen, que desde el catolicismo y la economía busca el realismo para afrontar los fenómenos y sucesos de la vida social de la nación. Misael Galleguillos, que desde la política como poder decisional desarrolla contenidos para lograr la participación de los cuerpos sociales permanentes para hacer realidad la patria de los valores eternos, que se traduce en la búsqueda de la libertad, la dignidad y la justicia proyectadas a un estado con participación social para alcanzar su destino de grandeza.
Los hechos que ha generado como movimiento político ya forman parte de la historia de la patria y estos personeros son base y fundamento de la voluntad de ser de los nacionalsindicalistas chilenos que han superado los testimonios fundacionales para entrar en la lucha política como protagonistas principales del equilibrio de fuerzas que dan sustentación a la convivencia con el apoyo y la acción del pueblo chileno que busca autenticidad en la proyección social e identidad en la convivencia internacional para realizar unidos la creación de un nuevo estado basado en la cultura occidental iberoamericana.
Es de nobleza afirmar que en la actualidad el movimiento nacional sindicalista es más conocido que en el pasado. Hoy día su accionar permanente está en la conducción de Hugo Carreño, Pablo Medina, Sebastián Carreño, David Alderete, Ruben Sanhueza, José Correa, Octavio Tapia, Cecilia García, Felipe Araya, todos de Santiago, y un conjunto de dirigentes de norte a sur que tienen la misión histórica más difícil por los requerimientos que se hacen a un movimiento con contenido histórico y social.
De partida deben conocer su historia, sus proposiciones y sus formas de vida entendiendo con claridad que hay personas y grupos que se esfuerzan por limitar su crecimiento y desarrollo,



toda vez que sus ideales han superado las barreras que se han creado para su fracaso.
Chile nos demanda presencia y actitud en el entendido que esta demanda es fruto de su amor por el nacionalismo. Por eso hemos hablado del amor de la patria.
Esto lo saben sus hombres de mayor experiencia en la tarea política, puesto que deben responder a diario los requerimientos de la vida en comunidad que para nosotros se desarrolla principalmente en el escuela, el sindicato y el municipio.
Los cuatro hombres señalados con anterioridad pertenecen a la universidad y desde allí se han proyectado a la iglesia, a la educación, a la economía, a la familia y a la defensa de la soberanía hechas tradición y cultura de un pueblo que debe ser dueño de su propio destino.


ELECCIONES PRESIDENCIALES

La próxima elección presidencial es un esquema de propuestas donde los candidatos representan algunas propuestas doctrinarias que históricamente han definido a quienes las postula.
Curioso resulta para nosotros observar y contemplar a los candidatos porque provienen de una sola posición: la democracia cristiana. En efecto, Eduardo Frei es un falangista autentico, Sebastián Piñera es hijo de falangista y José Miguel Insulsa proviene de la DC, pasando por el MAPU, para luego aterrizar en el Socialismo Marxista. O sea, los tres palos de un mismo tronco.
José Gómez y Alejandro Navarro vienen de esquemas rígidos de radicales y socialistas respectivamente. Electoralmente sin posibilidades de éxito, pero si con un número de votos que les permitirá negociar su futuro político.
Por otra parte, Adolfo Zaldivar es el típico social cristiano que deshechó el contubernio DC-PC y se fue al PRI, donde unidos a otros sectores, incluidos nacionalistas, pretende fortalecer el centro político y a las provincias. Tal vez postulando a la jefatura del estado pueda lograr peso político e iniciar una marcha hacia el gobierno como lo hizo la Alianza Popular Libertadora que apoyó al General Carlos Ibáñez del Campo, hasta hacerlo Presidente de la República en 1952.
El Movimiento Nacional Sindicalista adoptará decisiones más adelante, pues su tarea es de consolidación política.
Su doctrina, como escribió Misael Galleguillos en su obra Estilo y Doctrina (1995), la conforman principios y valores que definen su quehacer permanente: la verdad es absoluta y los valores son eternos. Junto a ella deviene el estilo que conforma una modo de ser y una forma de convivir.
La labor del Movimiento está expresada en la Revista Fe Resuelta y en el blogspot http://feresueltachile.blogspot.com/
Además parte de sus dirigentes escriben en Chile Austral.
Todo esto en la parte literaria y comunicacional.
Además está la acción pública permanente realizada por sus militantes y seguidores que comprenden el proselitismo y la propaganda.
En verano se visitarán las provincias para tomar contacto con los nacional sindicalistas que conforman unidades desde Arica al extremo austral de Chile.
La fe está viva y el ansia de peso político está presente. Sólo faltan recursos para potenciar sus posibilidades de representación ciudadana.

ETICA Y POLÍTICA

El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, contiene en su identidad institucional a la ética como fundamento de su quehacer político.
Su vivencia identidaria nace de una noción valórica que da fundamento a su esencia corporativa para definir formas de vida que llenen la existencia personal de valores que conciben al nacionalismo como idea fuerza capaz de unir a todos los chilenos generando el espíritu de vinculación y convivencia que va entretejiendo la realización de todas las generaciones que han forjado la chilenidad.
La vida de la República se nutre de conocimiento y valores que han sido aportados por el pueblo en su quehacer histórico.
De modo que lo valórico es un elemento constitutivo de su quehacer político.
Para el Nacionalsindicalismo lo ético se manifiesta en todos los estamentos sociales de la patria.
Esto no siempre es entendido por las fuerzas políticas que sólo ven al pueblo como justificación de sus ansias de poder político y económico. No comprenden a los sectores menos acreditados socialmente producto de sus bajos salarios y peor educación y salud.
En esos sectores, precisamente, está la reserva de la nación.
El MNS cree en el pueblo. Sabe que las personas pueden ser confundidas con verdades parciales que, por tales, no son plenamente verdaderas.
El poder político es una fuerza que tiene capacidad para hacer justicia a quienes trabajan día a día para producir los bienes y servicios que demanda la convivencia. En ellos prima el sentido familiar y social para avanzar gradualmente a niveles de convivencia donde se respeten sus legítimos derechos.
En nacionalismo es portador de los anhelos que surgen de sus aspiraciones y expectativas. Esto deviene de sus planteamientos específicos de la nación como ser histórico cultural, cuya existencia deviene en conciencia y espíritu para ser parte de una etapa de tiempo del ser de la patria.
Estudiantes y trabajadores tienen un espacio para crear y realizar proyectos de bien surgidos de verdades que provienen de la inteligencia, los sentidos y de la voluntad de ser de las personas y las comunidades que se identifican con la nacionalidad y la cultura.
El nacional sindicalismo ha formado hombres que al servicio de los cuerpos sociales y de la patria ha logrado fines que la comunidad debe valorar.
Profesores universitarios, profesionales y trabajadores de todos los oficios conocen en su medio a los nacionalistas que forman parte de los gremios a que pertenecen.
Universidades estatales, tradicionales y privadas saben de sus curricula y respetabilidad. También está ese duro y áspero espacio donde los hombres de trabajo realizan sus proyectos de vida.
Sus inquietudes políticas y sociales sólo se consideran en períodos electorales para luego volver a puntos de referencia donde los valores y las verdades no son consideradas para no perder influencia en le reparto del presupuesto que genera riquezas para los políticos carentes de principios y valores donde la verdad y la ética están ausentes.
Nótese que este requerimiento de verdad y bienestar genera un abismo entre la política y la convivencia social.
La justicia es un elemento que moviliza a la personas y grupos a alcanzar sus fines. Por eso llamamos a todos los chilenos a contribuir a la creación de espacios donde el tiempo señale un período que permita la realización de las aspiraciones que movilizan a las personas para lograr su tranquilidad y bienestar, que permita a todos los chilenos seguir esforzándose, hasta alcanzar niveles que hagan posible el avance social de las familias.

CENTENARIO DE LA CREACIÓN DEL NACIONALISMO

Hacia 1910, primer centenario de la Independencia Nacional, primaba en nuestra patria, en plenitud, el liberalismo político y económico. Entonces un grupo de patriotas generó las condiciones para crear un movimiento nacionalista de carácter patriótico que superara la situación generada en Chile después de la revolución de 1891, donde se impuso un régimen parlamentario sin autoridad política y una forma económica sin restricciones donde los bancos privados generaban su propia moneda. Los liberales entregaban a expertos como Courcelle Seneuil para que dirigieran la economía según los padrones absolutos de la regulación por el mercado de todos los aspectos de la convivencia nacional.
Hombres de la calidad de Guillermo Subercasseaux, que provenía del partido conservador, propusieron una política económica y monetaria que contribuiría al fortalecimiento y desarrollo de nuestra patria. Junto a Francisco Antonio Encina fundaron la Unión Nacionalista de Chile en 1914. Francisco Antonio Encina escribió una historia de Chile que superó la versión histórica liberal que era coincidente con todas las historias de las naciones escritas por liberales. Para fundar el nacionalismo se hizo necesario conocer nuestra historia para valor el esfuerzo realizador de nuestros ancestros que construyeron la convivencia y el estado ejerciendo domino sobre el territorio, construyendo ciudades y pueblos que generaron una cultura chilena dotada de identidad y que tuvo que enfrentar guerra victoriosa para consolidar la independencia y soberanía de la patria chilena.
El sistema de autoridad colonial creó instituciones donde el poder de la Corona Española no ejercía el poder político y daba autonomía a la naciente sociedad rural para realizar sus funciones que comprendían actividades sociales, económicas y culturales. De hecho la Iglesia Católica ejercía la acción pastoral sobre españoles y mestizos tratando de incorporar a los pueblos nativos a sus creencias y a la fe cristiana. La mayor obra de la época colonial fue la dictación y aplicación de las Leyes de Indias, que consideraba a los habitantes de estas tierras provistos de derechos, y la creación de colegios y universidades. Además, en nuestra tierra no se aplicaron las instituciones llamadas cabalgadas, como ocurrió a la llegada de los españoles al continente en 1492. Chile fue conquistado en 1541, cuando esa institución había sido disuelta por el Rey de España. Entonces la Iglesia y la Milicia eran profesiones que consolidaban la autoridad de las familias cofundadoras de la chilenidad. Fue en la época de la emancipación cuando se genera el sentido de la nacionalidad con la acción patriótica y la creación de fuerzas militares permanentes para mantener la autonomía de la patria .