sábado, 4 de abril de 2009

FE RESUELTA N: 55


FE RESUELTA
Nº 55 Abril 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

LA TAREA DEL NACIONALISMO Y LA SECRETARIA NACIONAL DE LOS GREMIOS
Rubén Díaz Neira contribuyó a la creación de la Secretaría Nacional de los Gremios a través de una oficina de los gremios que funcionaba en la Dirección de Organizaciones Civiles, que dirigía entonces Ambrosio Rodríguez.
En febrero de .1977 fue nombrado en el Ministerio Secretaría General de Gobierno Misael Galleguillos como Secretario Nacional de los Gremios.
Fue Pedro Zurita, que trabajaba en esa oficina, junto a Fernando Muñoz, quien promovió el nombramiento.
En la primera reunión que tuvo con el Presidente Pinochet le propuso la creación de la Escuela Sindical de Chile, que sería la base para incorporar a los sectores sociales a la tarea de forjar una nueva institucionalidad, que de paso permitiría al gobierno un significativo apoyo sindical.
El Presidente aceptó y otorgó los recursos y el apoyo para el proyecto.
La concreción estuvo a cargo de Pedro Zurita que trabajó día y noche para inaugurar la escuela el 27 de Abril de 1977 con la presencia del Jefe del Estado.
Zurita fue el primer Director, luego lo fueron Germán Cuevas Carlos Hernández y Eduardo Sánchez.
La Secretaría inició una tarea de organización a lo largo de Chile contratando para ese efecto a personas nacionalistas con el objeto de dar unicidad, continuidad y profundidad al proyecto.
Al poco tiempo se tenía presencia en el mundo sindical.
La labor de asesoramiento de Federico Mujica le dio consistencia y vocación de servicio a quienes debían realizar las tareas de formación y capacitación.
Contó con el apoyo del Frente Laboral de Unidad Nacional, surgido después del encuentro del Movimiento de Unidad Nacional convocado por el Ministro Secretario General de Gobierno General Hernán Béjarez y otras autoridades del ministerio en La Leonera, Este Movimiento se fraccionó en trabajadores, jóvenes, pobladores y profesionales.
Este Frente Laboral se adscribió a planteamientos sindicales predicados por la Secretaría y cambió su denominación por Frente Laboral de Chile, con representación sindical nacionalista en empresas del estado y en actividades de producción y servicios del ámbito público y privado.
Sus líderes principales fueron René Sotollicio, Juan Vergara, Sergio Carrillo, Jaime Saura, José Bodegón, Valericio Orrego, Jorge Salinas, Lamberto Pérez , Pedro Guzmán y Luís Sánchez, entre otros varios, personeros calificados de la soberanía social que tuvieron oportunidades de participar en reuniones con ministros, con el Presidente de la República y representar a los trabajadores chilenos en la OIT.
La Secretaría creó la Juventud Trabajadora como proyecto dedicado a dar apoyo a los dirigentes sindicales.
Con motivo de la presencia en Chile de dirigentes de la fundación Hans Seidel se creó el Instituto Sindical de Chile, ISICH, que fue apoyado por la Secretaría y para lo cual se asignaron personas. Luis Leiva organizó actividades de capacitación en su sede de Avenida Bulnes. El proyecto no se
concretó porque Mario Ríos, Subsecretario de Gobierno, lo proyectó primero a sectores vecinales y luego a analistas políticos y sociales.
La Secretaría sirvió de nexo entre los trabajadores y el gobierno y para ello se crearon instancias provinciales y regionales en todo el país. En Santiago se crearon reuniones de trabajo en forma permanente con el Jefe del Estado en que participaron dirigentes sindicales y de asociaciones por actividades productivas y de servicios. También por criterios territoriales.
Conjuntamente se organizaron encuentros sindicales de alto nivel en las jornadas nacionales de estudio y reflexión de carácter participativo que tuvieron como expositores a los ministros de estado. Los seminarios Objetivo Nacional de Chile: Política Laboral fueron las jornadas más representativas de la acción sindical. Concurrieron dirigentes de todos los sectores, quines durante tres días, con alojamiento y estadía, consolidaron la presencia del mundo sindical como nunca antes había ocurrido.
Para dar continuidad a esta acción se creó el Consejo Nacional del Trabajo formado por dirigentes sindicales, empresarios y gobierno presidido por el Ministro del Trabajo.
La Secretaría de los Gremios y la Dirección del Trabajo convocaron a los trabajadores chilenos a elegir sus dirigentes para dar consistencia a la actividad gremial, cuestión que se realizó en 1978 con pleno éxito. Con ello se hacía posible la negociación colectiva, que estaba suspendida desde los tiempos del Presidente Allende.
Esta acción fue criticada por el Movimiento Gremial de Jaime Guzmán que ya había desertado de sus principios fundamentales para incorporarse al neoliberalismo.
La exigencia de solucionar los problemas llevó a todos los sectores a participar en las funciones de la Secretaría. Por ejemplo la ANEF nacional era crítica a la Secretaría, pero los dirigentes regionales como los de Valparaíso y Concepción canalizaban sus inquietudes en este servicio del estado.
Además, personeros de la Secretaría fueron incorporados a las giras presidenciales.
Su acción más relevante fue la crisis creada por amenazas de boicot de la AFL CIO, norteamericana, donde se jugó por superar los obstáculos que generaban el boicot. Ocasión en la que fue apoyada por el Frente Laboral y los grupos sindicales opositores al gobierno, que valoraban la actitud asumida. Incluso se tuvo que contar con el Agregado Laboral de la Embajada de Estados Unidos. Al final el Ministro Secretario General de Gobierno, General René Vidal, se jugó ante el Presidente por la propuesta de Misael Galleguillos.
El Presidente tuvo que adoptar decisiones más complejas porque el Ministro del Trabajo, causante del problema, solicitó al Jefe del Estado la salida del director de la Secretaría de los Gremios.
Mario Ríos, Subsecretario de Gobierno informó a Galleguillos de la decisión presidencial y de la renuncia de Vasco Costa.
Esta Secretaría elaboró documentos de gran valor informativo y doctrinario a través de folletos y de la Revista Gremios. Además, tuvo un programa radial.
Esta fue parte del accionar de la Secretaría Nacional de los Gremios, donde actuaron destacados personeros nacionalistas como Pedro Zurita, Ariel Peralta, Germán Cuevas, Mario Urzúa, Ramón Callís, María Teresa Mardonez, Luis Leiva, Jaime Tramón, Rogelio Molina, Patricia Arancibia, Soledad Acuña, Jaime Sepúlveda, Ricardo Contreras, Arturo Marshall, Fernando Muñoz, Federico Morales, Román Ortiz, Oscar Burgos, Pedro San Martín, Nancy Sepúlveda y Eduardo Sánchez. Además se contaba con un cuerpo de profesores donde destacan Rafael Conejeros, Renato Carmona y Alejandro Navarrete.
Pronto se inició una rivalidad con los personeros más calificados, por la influencia lograda y los desplazamientos ocurridos. Basta pensar en el Consejo Asesor Presidencial que ya estaba en la mira del neoliberalismo con la calificación de oficiales corporativistas que eran señalados como estatistas por sus planteamientos de sentido social y patriótico.

ACLARACION
Guillermo Henríquez Alfaro expresó en entrevista reciente a Alerta Austral que Tucapel Jiménez, Manuel Bustos y Rodolfo Seguel fueron alumnos de la Escuela Sindical, lo cual no es efectivo.
Sería confundir roles y acciones del movimiento sindical.
Sí se puede afirmar que dirigentes sindicales de base de los organismos suprasindicales que conformaron los líderes antes mencionados, Grupo de los Diez, Coordinadora Nacional Sindical y Comando Nacional del Trabajo, participaron en actividades de capacitación, formación y gestión sindical de la Secretaría de los Gremios y de la Escuela Sindical.
Esto es natural, pues más allá de la política sindical está la solución de los problemas laborales.

CONFUSIONES INNECESARIAS DE UN LIDER
La actitud del Director de Informaciones de Gobierno, Gastón, Acuña fue errada en cuanto a considerar su influencia en el Presidente de la República, General Augusto Pinochet.
En efecto, sus seguidores le informaron que fue llamado por la Junta de Gobierno en 1973 para ejercer el importante cargo en los inicios del gobierno militar.
Sin embargo los hechos son diferentes.
El 11 de septiembre de ese año se asumieron funciones provisorias en el campo de las comunicaciones en el edificio de las Fuerzas Armadas, donde se radicaron las trasmisiones a la ciudadanía.
En esa tarea estaba el oficial Oscar Vargas Guzmán y el periodista Federico Willougby.
Entonces el abogado Rubén Díaz, apoderado de un cadete en la Escuela Militar, conoció de la intención de dar mayor consistencia a las comunicaciones y propuso a Gastón Acuña que había desempeñado esas funciones en el segundo período presidencial del General Carlos Ibáñez. Acuña se encontraba en Ecuador.
Vargas se encargo de su regreso.
Acuña había viajado en 1972 al país del norte para dedicarse a su vocación de siempre, la entomología. En medios nacionalistas se afirmaba que se dedicaba a “cazar mariposas”.
Gastón Acuña fue informado por Neira de que la Junta lo había llamado, lo cual incidió en la actitud del dirigente nacionalista que lo llevó a sobrevalorar su participación en el aparato de comunicaciones, por lo que se expuso más de lo prudente en el juego político al interior del gobierno.
Los sectores tradicionalistas encabezados por Hugo Rosende se unieron a los nacionalistas para influir en el quehacer político.
Los neoliberales crearon un organismo paralelo de comunicaciones, DINACOS, que gradualmente dejó sin funciones a la Dirección de Informaciones
De allí pasó a la dirección del diario La Nación, después de creer que sería Ministro Secretario General de Gobierno o Director de Televisión Nacional.
Acuña participó en el Conejo Asesor Presidencial.
Gastón Acuña se dedicó posteriormente a organizar, junto a Pablo Rodríguez, el Movimiento de Acción Nacional que se autodisolvió, alcanzando a crear el periódico Estanquero 11, para proseguir por la senda de Jorge Prat, pero perdieron el control del grupo político.
Luego se incorporó a Avanzada Nacional, organización a la que renunció por estar supeditada a la CNI.
Se retiró a la vida privada dedicado a la entomología y publicó un libro que fue bien acogido,
Se retiró a la vida religiosa católica que fue su creencia profunda, señalando a sus amigos más cercanos que la política poco le había aportado
Falleció en Noviembre del 2008.
Para los nacionalistas la muerte es el último acto de servicio por la patria.
Gastón Acuña Maclean fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional Sindicalista del cual se alejó para apoyar la candidatura presidencial del General Carlos Ibáñez del Campo en 1952, fecha en que el Movimiento cambió de denominación para señalar que no estaba institucionalmente con Ibáñez.
En 1983 retomó a su denominación fundacional.
Acuña siempre fue considerado un maestro.
Sus amigos más leales fueron nacional sindicalistas: Germán Moreno, Pedro Zurita y Sergio Aguirre.
Los camaradas nacionalistas proclaman junto a ti

¡VIVA CHILE, MIERDA!

INTELIGENCIA NACIONALISTA

El nacionalismo ha tenido intelectuales que le han dado soporte histórico y cultural.
Entre ellos destacan Guillermo Subercasseaux, Francisco Antonio Encina y Nicolás Palacios; Oscar Alvarez, Carlos Keller y Juan Gómez; Osvaldo Lira, Jaime Eyzaguirre y
Mario Góngora; Jorge Prat, Guillermo Izquierdo y Ramón Callís; Juan Antonio Widow, Renato Carmona y Eugenio Cáceres; Gabriel Pumarino, Misael Galleguillos y Erwin Robertson,; Pablo Rodríguez, Gastón Acuña y Jorge Vargas; Julio Fernández, Jaime Lorza y Ariel Peralta; Eduardo Sánchez, Rafael Videla y Cristián Salazar.
Son personas que han forjado la inteligencia nacionalista.
Aún podemos señalar a Ricardo Herrera, Alfredo Maculet y Alejandro Navarrete; Mario Arnello, Miguel Serrano y Mario Urzúa; Hugo Torres, René Inostroza y Pedro Zurita; José Agustín Vásquez, Jaime Tramón y Guillermo Henriquez; Jorge Arturo Prat, Fernando Saieh y Oscar Burgos, Hugo Carreño, Rogelio Molina y Hermes Valverde; Jaime Etchepare, Patricia Arancibia y Nelson Cataldo.
Estos nacionalistas con espíritu realizador han contribuido a dar contenido político y doctrinal a sucesivas generaciones de chilenos para lograr la realización histórica de la patria.
Derechas e izquierdas han globalizado conceptos para atacar a este sector. De hecho ambas han coincidido en calificarlo de fascistas, de acuerdo a estrategias psicosociales y políticas asumidas después de la Segunda Guerra Mundial.
En los últimos tiempos la derecha oligárquica los ha calificado de corporativista como sinónimo de estatista, a pesar que saben que en el análisis político esto no es verdad.

domingo, 1 de marzo de 2009

FE RESUELTA Nª 54


Nº 54 marzo 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

CREACIÒN Y CONSOLIDACIÒN NACIONALISTA

La creación de ideas es un acto consciente y emocional que forja un concepto, dotado de formas, que define y proyecta al entorno y circunstancia principios y valores que nutren un esquema ordenado de pensamiento. Este concepto contribuye al perfeccionamiento de teorías que requieren de investigación, objetivos y métodos que constituyen una matriz disciplinar.
En el caso de las teorías sociales ésta matriz disciplinar se nutre de elementos testimoniales formado por documentos históricos: libros, publicaciones, papeles originales, actas de reuniones, conversaciones privadas, cartas, preservación en el tiempo de obras y realizaciones que denotan cosmovisiones de la vida y el universo que se incorporan a la tradición que sirven para comprender y contribuir al cambio de teoría a un nivel de mayor profundidad.
Es lo que ocurre con el nacionalismo patriótico y social que promueve el nacional sindicalismo. Por eso nos preocupa el centenario del nacionalismo y su existencia que va más allá del siglo XX , como es el caso de las Ligas Patrióticas, surgidas después de la Guerra del Pacífico , que constituyen una forma política y social que se puso al servicio de la chilenidad para alcanzar mayores niveles de perfección en el ámbito de la soberanía, la paz social, el orden público y el patriotismo como elemento movilizador de las personas capaz de generar la unidad, la justicia, la voluntad y la vinculación necesaria para ser parte y participar en el diseño y la construcción permanente de Chile.
En ello está contenido el accionar de estas ligas que surgieron en el norte y se fueron proyectando al sur tanto en ámbito propiamente civil como en el militar para conformar la Liga Patriótica del Ejército y la Liga Patriótica de la Armada formadas ambas por miembros de las FF AA en retiro.
Estas formaciones son la base de las organizaciones nacionalistas de los primeros cincuenta años del siglo XX, enriquecidas por propuestas doctrinales donde se proclaman ideas con un cierto afán de comprensión de nuevos desafíos donde se entremezclan juicios de valor pre – juicios metafísicos y anhelos religiosos.
Aquí entramos al análisis de planteamientos y propuestas de las formaciones nacionalistas para saber que aporte hicieron a la escuela nacionalista, para seguir estudiando pensamientos que den completitud a los ideales que contienen nuestras propias concepciones desde 1950 a la fecha.

Una de esas temáticas es la teoría social del nacionalismo que entendemos basadas en los cuerpos sociales. Este asunto reviste significación pues en los últimos treinta años se ha reformulado con distintos matices.
Por eso tiene importancia indagar sobre esta teoría donde se destacan Osvaldo Lira y Misael Galleguillos que han publicado obras sobre esta materia: Nostalgia de Vásquez de Mella y La Forja de un Destino. Estos textos, agregando a Michel Crezeut ( Cuerpos Sociales Intermedios) y Mijael Manoylesco, ( El siglo del Corporatismo), han enriquecido esta propuesta que hoy se conoce como doctrina social del nacionalismo con la denominación genérica de cuerpos sociales de la nación.
Aquí hay autorías que se deben reconocer y no plagiar. Es un mínimo de responsabilidad que se debe expresar.
Este planteamiento ha surgido del Movimiento Nacional Sindicalista que nace a mediados del siglo XX. Ha servido para dar contenido a esta doctrina donde la familia, la escuela y el sindicato son sus componentes principales, que incluso hoy es destacado por analistas y escritores.
Para nosotros son importantes las propuestas en la medida que sean analizadas por investigaciones históricas.
Lo mismo ocurre en la teoría del estado y sus componentes políticos y económicos.
Nadie se puede apropiar de estas teorías planteándolas como propias. Es vivir de prestado, lo cual ocurre como consecuencia de infantilismos revolucionarios que a nada conducen.
Si vamos a adscribirnos a una escuela de pensamientos y valores, entonces debemos partir con la actitud de respeto y aprecio por quienes han forjado nuestro ideal.
Por eso queremos la unidad del nacionalismo, sin perjuicio de las formaciones que la constituyen.
Se debe ser consecuente para iniciar una opción de militancia o para contribuir a enriquecer los planteamientos ya explicitados en el tiempo histórico.
Los textos históricos analizados por especialistas dan razón de ser a las formaciones políticas. Por eso hemos replanteado todas las formas nacionalistas que hoy ya forman parte de los análisis y las tendencias.
Lo último que se ha analizado es la opción creada por el nacionalismo dentro del Partido Nacional, la acción de Patria y Libertad y el accionar del Movimiento Nacional Sindicalista. Todo planteado en el contexto del gobierno de Pinochet y la lucha en su interior entre el nacionalismo y el neoliberalismo por una parte, y por otra, entre el proyecto revolucionario socialista y la prédica revolucionaria del nacionalismo.
La continuidad del nacionalismo como proyecto de convivencia y estado debe proseguir desde su propio camino recorrido para avanzar hasta el logro de sus objetivos de servicio a Chile y a su pueblo.

REALIDAD Y FICCION
La consideración realista del Movimiento Nacional Sindicalista, describe, o aspira a describir, qué es el mundo en que se vive y el entorno material que lo rodea.
Esta visión de la teoría nacional sindicalista conlleva normalmente la idea de verdad. Da descripciones verdaderas de lo que realmente es el mundo.
Para nosotros no cuenta el instrumentalismo como visión de una teoría que contiene verdades, sino que conlleva una restringida idea de verdad que describe la realidad. Las descripciones del mundo han de ser interpretadas como ficciones útiles que facilitan cálculos y mediciones. Este instrumentalismo no describe la realidad sino que es una ficción. Es el caso de los partidos políticos y los cuerpos sociales. La teoría de la representación política partidista es instrumental, mientras la teoría de los cuerpos sociales es realista.
El pensamiento nacionalista es superior a los planteamientos de ficciones que contiene la postura liberal en cuanto al poder y la riqueza que se traducen en formas ajenas a la realidad que niegan la participación real y promueven el endeudamiento como instrumento de dominio de los dueños del dinero.
Esta dicotomía de apreciaciones crea un marco de opciones a los sectores patrióticos y nacionalistas que coinciden en considerar un error al socialismo marxista.
Es una opción entre la verdad y la ficción.
Esta diferencia está comprendida en nuestras formas de convivencia, desde la lucha por la Independencia, hasta nuestros días pasando por diversas propuestas de estado.
L a derecha oligárquica se ha refugiado en el nacionalismo cuando se pone en riesgo su poder socioeconómico, pero cuando los riesgos se superan vuelven a su esquema primitivo.
El nacionalismo con contenido universal en sus propuestas exige una calidad superior para formar sus cuadros y seguidores, para luego proyectarse a la convivencia con rigurosidad con el fin de alcanzar el apoyo de los sectores patrióticos con sentido social, que constituye la mayoría de la nación.
Los sectores tradicionalistas de sentido liberal deben saber que su entendimiento con sectores socialistas totalitarios, que si bien garantizan los factores de dominio y poder que sirven a sus intereses, también avanzan en la destrucción de la nacionalidad de nuestro pueblo y del patrimonio cultural de la nación.

HACER POLÍTICA
La trayectoria política y doctrinaria del Movimiento Nacional sindicalista conlleva la idea de hacer política para avanzar en la conquista del poder político. Es algo que conciben los nacionalistas más perseverantes, pues saben que el mero activismo contiene un planteamiento de búsqueda de apoyo individual y colectivo que se desmoviliza cuando no hay espacios de participación política.
El nacionalismo hizo política en los gobiernos de los presidentes Ibáñez, Alessandri y Pinochet, en cuanto en esos gobiernos hubo espacios para hacer política.
En esa experiencia se enriquecieron los planteamientos y propuestas para formar, fortalecer y desplazar sectores de menor contenido doctrinario.
La lucha fue más abierta en el gobierno del Presidente Pinochet, pues el nacionalismo tubo espacio en el propio gobierno que permitieron una acción más sólida, sobretodo porque el fracaso del estado democrático liberal llevó al triunfo electoral de la izquierda marxista, por lo que la acción política de los oficiales superiores con mando político se proyectó a la creación de un nuevo estado, propósito que se vio limitado por los sectores neoliberales al interior del gobierno.
El Movimiento Nacional Sindicalista jugó un rol fundamental en el planteamiento político del nacionalismo que derivó a actos públicos que comprendieron la movilización de fuerzas sociales que aspiraban a mayor justicia y participación.
Su madurez cívica contribuyó a la difusión de su presencia política que despertó reacciones de liberales y marxistas para lograr su desplazamiento de los puntos de influencia que ocupaban.
El nacionalismo y los oficiales con mando político fueron calificados de estatistas y corporativistas por la derecha neoliberal, mientras la izquierda insistió en su viejo esquema de fascista con “presunciones” de participación en actos que comprendían atentar contra los derechos de las personas, por lo que derivaron al calificativo de asesinos.
Así mientras nos acusaban de comunistas a los personeros nacionalistas del aparataje del gobierno (derecha), otros nos catalogaban de fascistas y asesinos (izquierda).
Sin embargo la actitud de los sectores nacionalistas fue correcta porque se proyectó como fuerza con capacidad política.
Los analistas de izquierda tienden a considerar a Patria y Libertad y al Nacional Sindicalismo como una sola unidad política para mantener sus críticas que surgieron durante el gobierno del Presidente Allende.
Hasta ahora no han podido vincularlo al racismo y a la xenofobia. Parecen desistir de esta opción porque no es aceptada por la opinión pública que sabe más de lo que se considera.
La convergencia del nacionalismo parece lo más indicado. Es una posición que ganará día a día más adeptos pues no existe referente político para representar a quienes estuvieron unidos por un ideal.

FE RESUELTA Nª53


Nº 53 Febrero 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004


ROTO CHILENO
El 20 de Enero pasado se cumplieron 170 años de la Batalla de Yungay. En ella participaron las fuerzas patrióticas bajo el mando del General Manuel Bulnes y los soldados de la Confederación Perú Boliviana que dirigía Andrés de Santa Cruz.
En la Batalla de Yungay se puso de manifiesto el espíritu guerrero del pueblo de Chile. Con anterioridad Chile había triunfado en el Pan de Azúcar y Ancasch, donde miles de bajas demostraron que los fines de la guerra, aunque secretos, pretendían la destrucción de la naciente República dotada de un estado realizador.
Como recuerdo de esa gloriosa gesta se tiene el Monumento al Roto Chileno, como reconocimiento a los hombres que hicieron posible la libertad y la soberanía como elementos básicos para la construcción de la institucionalidad de la patria chilena. También quedó de recuerdo la Canción de Yungay, que se transformó en nuestro segundo Himno Nacional.
La tradición del ejército vencedor, jamás vencido, vivió una experiencia militar que se expresó luego en la Guerra del Pacífico.
Para el Nacionalsindicalismo el Roto Chileno es la expresión genuina del mestizaje que mantiene en las fuerzas militares permanentes el espíritu guerrero que nos ha dado prestigio, independencia y grandeza.

FUNDACIÓN DE LA PATRIA
El 12 de Febrero de 1541 se fundó la patria chilena por el Capitán General Pedro de Valdivia, que estableció el nuevo reino en Santiago para proseguir la conquista hacia el sur hasta cruzar la frontera e incorporar nuevos territorios sobre el Arauco.
Los chilenos somos hijos de España y de Arauco, que nos dieron carácter como pueblo guerrero.
Arauco llamó el poeta Alonso de Ercilla a los hombres que defendieron y lucharon por su dominio en territorios que nacen de Itata hacia el sur, donde vivían también otros pueblos de igual estirpe al resto de quienes poblaron el territorio chileno que se extendía desde el desierto hasta los nevados espacios del Polo Sur y desde los Andes al mar hasta penetrar la Patagonia que bañaba con aguas del Atlántico las costas de la nueva patria que siempre miró a las estrellas como ruta de su ser histórico cultural.
No debemos olvidar que antes de la venida de Valdivia, cruzó el norte hasta las tierras Diaguitas el conquistador Diego de Almagro y que retornó a Perú, para lograr la realización de sus sueños hispanoamericano, con autoridad, mando y jerarquía.
También hubo conquistas por los navegantes españoles Saavedra y Magallanes que marcaron hitos que, por tales, aún tienen una presencia principal en la imagen colectiva de nuestra realidad territorial y cultural sobre la cual debe ser ejercida la chilenidad como misión permanente que se ha venido transmitiendo de generación en generación con los altibajos de la clase política que nos ha hecho perder más de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados de superficie continental y otros tantos de territorialidad marítima y aérea.




Del punto referente de la fundación de Santiago se construyó la hispanidad americana y el mestizaje para generar la cultura
chilena como parte esencial de la cultura occidental iberoamericana.

NUESTRA PALABRA
El lenguaje es el instrumento comunicacional más importante que tiene una institución política y social, sobretodo si tiene fines de bien público, para la realización personal y social de las personas.
La idea del bien, del deber y de la verdad como orientadora de las decisiones y propuestas deben estar contenidas en discursos y publicaciones.
El Nacionalsindicalismo ha comprometido su accionar en libros, folletos y publicaciones informativas.
Entre ellas figuran Proa, Escritos, Presencia y Fe Resuelta.
Mención especial merecen los libros, publicados los últimos cuatro años, Educación, Ciencia y Valores (2004), Centenario del Nacionalismo (2005), La Patria de los Valores Eternos (2006), de Misael Galleguillos que hablan sobre principios, valores, experiencias y realizaciones donde ha quedado establecido el accionar nacionalsindicalista, para ser conocido y considerado por las personas e instituciones que se dedican al estudio de estas materias. El año 2006 Misael Galleguillos y Hugo Carreño, publicaron Sin Soberanía no Hay Nación.
Las publicaciones son instrumentos para consolidar a las instituciones que es precisamente lo que ha intentado el Movimiento Nacional Sindicalista, cuyas proyecciones a la comunidad nacional parecen ser acertadas, pues sus contenidos han servido para diseñar un enfoque de valoración para quienes les interesa el nacionalismo, incluidos los servicios de Internet, donde se han fichado las publicaciones dando a conocer sus contenidos y los análisis que se hacen para dar objetividad a las tareas que cumplen con ciertos requerimientos de verdad, vigencia valórica y continuidad .
Falta conocer la respuesta de nuestros lectores o escuchas de nuestro mensaje.

FORMA POLÍTICA Y PODER SOCIAL
Nuestras declaraciones comprenden conceptos y proposiciones.
Los conceptos se pueden definir de principios fundamentales y las proposiciones se caracterizan por su contenido y su forma.
El contenido debe ser completamente general y la forma tautológica.
La proposición no debe contener contradicciones.
La tautología expresa acuerdos con todas las posibilidades de verdad y la contradicción con ninguna.
Que una proposición no contenga tautologías ni contradicciones significa que es una proposición empírica o contingente.
Empírica significa evidenciada por experiencias. De modo que nuestra palabra está sometida al análisis para establecer cualidades doctrinales y sus proyecciones a la forma de ser y de convivir de las personas.
La forma de ser de los nacionalsindicalista, permite elaborar un perfil del deber ser de quienes forman parte de nuestra institución y de los patriotas que se adscriben a la nacionalidad hecha tradición y cultura.
La presencia de nuestro estilo y doctrina está formulada por todos los escritos que contienen nuestros conceptos y proposiciones y por la forma de vida de todas las personas que han sido o son parte del Movimiento Nacional Sindicalista.
Ser parte es más que participar.
Ser parte del Movimiento es ser parte de la chilenidad y, por lo tanto, nuestra actitud de servir a Chile y a su pueblo implica estar en forma permanente pensando a la nación y a las acciones que contengan en forma manifiesta o encubierta afanes de destrucción de nuestro ser histórico cultural, para separar a los chilenos de su fe resuelta en la patria y generar con ello un horizonte de apatridia que tiene como consecuencia debilitar nuestra voluntad de ser nación e introducir factores de desvinculación y desarraigo que abren los espacios a la desintegración y a la anarquía que buscan quienes están al servicio de otras naciones y estados o que son servidores de quienes son dueños del dinero y manejan las decisiones de todas las fuerzas que concurren al poder nacional, cuya misión es diseñar y construir formas políticas que contribuyan al cumplimiento de los fines de la nación.
Si Chile no está bien es responsabilidad de sus políticos y de quienes dirigen o han dirigido sus cuerpos sociales. principalmente, de la Iglesia, las Universidades, los Cuerpos Militares, los Sindicatos y la Familia.
Si ayer los dirigentes sociales formaron un poder gremial para cautelar la libertad, la dignidad y los bines de la convivencia hoy debe revisar su conducta en relación a las funciones intransferibles que deben cumplir, para lograr los fines que les corresponda a fin de contribuir a la realización de los principios y objetivos de la nación en la circunstancia histórica que se vive.
No sólo tienen responsabilidad los políticos y su clase dirigente, sino que también la tienen, en menor grado, los conductores de los cuerpos sociales.
La clase política puede ser desplazada por la juventud y los trabajadores, adscritos a la escuela, al sindicato y al municipio, si tienen capacidad para vertebrar un movimiento nacional dotado de los principios y valores de la nacionalidad y sus componentes sociales, de modo de tener el poder necesario para redefinir la convivencia política, que tiene excluidas a las personas y a los cuerpos sociales de las decisiones de su vida cotidiana, para usar los presupuestos que el Congreso le entrega al gobierno con los fines de mejorar la convivencia y alcanzar los grados de libertad, dignidad y justicia social.
En Chile el estado lo creó Diego Portales y el nacionalismo lo proclama como forma adecuada para alcanzar los objetivos de la vida en comunidad, con la introducción de los factores que corresponda a la forma de convivencia que hoy se proclaman como esenciales para la participación social plena.
Ha llegado la hora de reconocer la soberanía social y zafarla de la sumisión a la soberanía política.
Este mal lo han establecido el neoliberalismo y el socialismo marxista.
Es más, los componentes de la soberanía social deben considerar al nacionalismo como opción política por su planteamiento de libertad, autonomía y participación de los cuerpos sociales de la nación en la estructura del estado.
De la misma forma en que los institutos o fundaciones pregonan su lealtad a las personas que han puesto su vida al servicio de un ideal patriótico, como lo son el Instituto de Estudios Históricos Arturo Prat, el Centro de Estudios Lircay y otros que se dedican al estudio de hechos, de planteamientos y de circunstancias que fueron momentos de plena realización personas, social e histórica que dieron paso a la forja del espíritu de la patria.
El siglo XX abrió espacios al nacionalismo chileno que tubo protagonismo en los grandes acontecimientos en que se puso en jaque a la institucionalidad y al espíritu nacional.
Basta con nombrar a Guillermo Subercasseaux, Francisico Antonio Encina y a Nicolás Palacios; a Oscar Alvares Andrew, Fernando Guarello y Carlos Keller; Jorge Prat, Ramón Callis y Guillermo Izquierdo Araya; Misael Galleguillos, Erwin Robertson y Pablo Rodríguez. Todos nacionalistas que lograron algún liderazgo al interior de esta escuela de pensamiento, sin dejar de considerar a Osvaldo Lira, Miguel Serrano, Jaime Eyzaguirre, Mario Góngora, Eugenio Cáceres, Mario Urzúa, Ariel Peralta, Eduardo Sánchez, Juan Antonio Widow, Jorge Vargas y Carlos Sánchez Hurtado.
Debemos mencionas, además, a los hombres del sindicalismo nacionalista, donde figuran Federico Mujica, Alvaro Villamando, Pedro Zurita, Jorge Salinas e Ivan Katalinich.
En la acción pública nacionalista mencionamos a los generales Carlos Ibáñez, Ariosto Herrera, Roberto Viaux y Alfredo Canales, sin excluir al Mayor Arturo Marschall y a los analistas Gastón Acuña, Julio Fernández y Jaime Lorza.
Agregaremos a los dirigentes universitarios Gabriel Pumarino, Alvaro Ulloa, Juan Olhaverry, René Inostroza, Renato Carmona y al hombre del Pedagógico, siempre recordado por Germán Moreno, Sergio Aguirre Latcham.
Por otra parte, podemos mencionar a académicos y autoridades universitarias como Juan Gómez Millas, Hector Herrera Cajas, Hugo Gálvez, Fernando González, José Antonio Videla, Carlos Acevedo, Jaime Etchepare, Rita García, Germán Cuevas, Ricardo Herrera, Alfredo Maculet, Luís García de Cortazar, Julio López. Luís Silva, Daniel de la Vega, Sebastián Fernández, Luís Lázaro y Osvaldo Lira, entre otros varios. También fueron autoridades Juan Antonio Widow, Werner von Bischoffhausen, Eugenio Cáceres y Misael Galleguillos. Como reconocimiento a los aportes brindados al quehacer nacionalista debemos considerar a Hugo Torres, Hernán Munita, Delfín Alcalde, Olegario Vásquez, Oleg Kunakof, Walter Abdul Malak, Mario Tapia, Jorge Silva, Enrique Mûnschmayer, Jorge Danto, Jorge Luer, Jorge Santibáñez, Marcos Bartucevich, Edmundo Gana, Salvador Villanueva, Patricio González, Alan Jofré, José Bodelón, Manuel Barrera, Rolando Pohl, Ramiro Rodríguez, Luís Muñoz, Luís Manriquez, Sergio Lillo, Ricardo Lillo, Jaime Saura, Rogelio Molina, Tegualda Pavez, Raúl Ramírez, Luís Sánchez, Francisco Soto, José Cavallieri, Germán Vidal, Rubén Santander, María Teresa Mardónez, Tito Mundt, Alfonso Ezquerra, Juan Vergara, Luís Lillo, Jaime Tramón, Cristian Molina, Ricardo Contreras, Jaime Sepúlveda y Jaime Widow y Juan Diego Dávila Basterrica.
Mencionar personas es un acto testimonial que da consistencia a nuestra forma de ser y convivir para dejar manifiesta nuestra proyección a la vida cotidiana de nuestra nación, donde el quehacer vocacional se nutre de las experiencias, virtudes y verdades que hemos proclamado como Movimiento puesto al servicio de la patria. La personas que deseen contactarse o contribuir a nuestro esfuerzo político deben dirigirse a fe.resuelta@gmail.com.

FE RESUELTA Nª52


Nº 52 Enero 2009 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

PRESENCIA Y ACTITUD

Ha comenzado un nuevo año y quienes viven en función de vivencias valóricas y conocimientos válidos se aprestan a retornar las iniciativas para su realización en la convivencia y la cultura.
La convivencia señala la ruta de su forma de vida y la ruta de su forma de estado para alcanzar la justicia como valor para la patria .
El nacionalsindicalismo sabe de estas experiencias por su protagonismo como grupo social de naturaleza política.
Sabe de personas que se incorporaron a su institucionalidad realizando principios y propuestas a la comunidad nacional de los chilenos, Sabe de sus jerarquías, militantes y seguidores. De sus jerarquías tiene la visión cotidiana que los lleva a una forma de ser que genera una presencia colectiva. cualquiera sea el ámbito de su realización personal y social.
En la actualidad se destacan cuatro miembros de su orden que viven en plenitud los principios y valores establecidos para el cumplimiento de su misión al servicio de la patria para alcanzar la libertad, la dignidad, la justicia y la participación social plena.
Estos hombres son Juan Antonio Widow, que desde la metafísica y la fe da testimonio de un ideal hecho cultura. Eugenio Cáceres, que desde el arte, la planificación, la educación y la familia proyecta una imagen de sana convivencia. Werner Von Bischofhaussen, que desde el catolicismo y la economía busca el realismo para afrontar los fenómenos y sucesos de la vida social de la nación. Misael Galleguillos, que desde la política como poder decisional desarrolla contenidos para lograr la participación de los cuerpos sociales permanentes para hacer realidad la patria de los valores eternos, que se traduce en la búsqueda de la libertad, la dignidad y la justicia proyectadas a un estado con participación social para alcanzar su destino de grandeza.
Los hechos que ha generado como movimiento político ya forman parte de la historia de la patria y estos personeros son base y fundamento de la voluntad de ser de los nacionalsindicalistas chilenos que han superado los testimonios fundacionales para entrar en la lucha política como protagonistas principales del equilibrio de fuerzas que dan sustentación a la convivencia con el apoyo y la acción del pueblo chileno que busca autenticidad en la proyección social e identidad en la convivencia internacional para realizar unidos la creación de un nuevo estado basado en la cultura occidental iberoamericana.
Es de nobleza afirmar que en la actualidad el movimiento nacional sindicalista es más conocido que en el pasado. Hoy día su accionar permanente está en la conducción de Hugo Carreño, Pablo Medina, Sebastián Carreño, David Alderete, Ruben Sanhueza, José Correa, Octavio Tapia, Cecilia García, Felipe Araya, todos de Santiago, y un conjunto de dirigentes de norte a sur que tienen la misión histórica más difícil por los requerimientos que se hacen a un movimiento con contenido histórico y social.
De partida deben conocer su historia, sus proposiciones y sus formas de vida entendiendo con claridad que hay personas y grupos que se esfuerzan por limitar su crecimiento y desarrollo,



toda vez que sus ideales han superado las barreras que se han creado para su fracaso.
Chile nos demanda presencia y actitud en el entendido que esta demanda es fruto de su amor por el nacionalismo. Por eso hemos hablado del amor de la patria.
Esto lo saben sus hombres de mayor experiencia en la tarea política, puesto que deben responder a diario los requerimientos de la vida en comunidad que para nosotros se desarrolla principalmente en el escuela, el sindicato y el municipio.
Los cuatro hombres señalados con anterioridad pertenecen a la universidad y desde allí se han proyectado a la iglesia, a la educación, a la economía, a la familia y a la defensa de la soberanía hechas tradición y cultura de un pueblo que debe ser dueño de su propio destino.


ELECCIONES PRESIDENCIALES

La próxima elección presidencial es un esquema de propuestas donde los candidatos representan algunas propuestas doctrinarias que históricamente han definido a quienes las postula.
Curioso resulta para nosotros observar y contemplar a los candidatos porque provienen de una sola posición: la democracia cristiana. En efecto, Eduardo Frei es un falangista autentico, Sebastián Piñera es hijo de falangista y José Miguel Insulsa proviene de la DC, pasando por el MAPU, para luego aterrizar en el Socialismo Marxista. O sea, los tres palos de un mismo tronco.
José Gómez y Alejandro Navarro vienen de esquemas rígidos de radicales y socialistas respectivamente. Electoralmente sin posibilidades de éxito, pero si con un número de votos que les permitirá negociar su futuro político.
Por otra parte, Adolfo Zaldivar es el típico social cristiano que deshechó el contubernio DC-PC y se fue al PRI, donde unidos a otros sectores, incluidos nacionalistas, pretende fortalecer el centro político y a las provincias. Tal vez postulando a la jefatura del estado pueda lograr peso político e iniciar una marcha hacia el gobierno como lo hizo la Alianza Popular Libertadora que apoyó al General Carlos Ibáñez del Campo, hasta hacerlo Presidente de la República en 1952.
El Movimiento Nacional Sindicalista adoptará decisiones más adelante, pues su tarea es de consolidación política.
Su doctrina, como escribió Misael Galleguillos en su obra Estilo y Doctrina (1995), la conforman principios y valores que definen su quehacer permanente: la verdad es absoluta y los valores son eternos. Junto a ella deviene el estilo que conforma una modo de ser y una forma de convivir.
La labor del Movimiento está expresada en la Revista Fe Resuelta y en el blogspot http://feresueltachile.blogspot.com/
Además parte de sus dirigentes escriben en Chile Austral.
Todo esto en la parte literaria y comunicacional.
Además está la acción pública permanente realizada por sus militantes y seguidores que comprenden el proselitismo y la propaganda.
En verano se visitarán las provincias para tomar contacto con los nacional sindicalistas que conforman unidades desde Arica al extremo austral de Chile.
La fe está viva y el ansia de peso político está presente. Sólo faltan recursos para potenciar sus posibilidades de representación ciudadana.

ETICA Y POLÍTICA

El Movimiento Nacional Sindicalista, MNS, contiene en su identidad institucional a la ética como fundamento de su quehacer político.
Su vivencia identidaria nace de una noción valórica que da fundamento a su esencia corporativa para definir formas de vida que llenen la existencia personal de valores que conciben al nacionalismo como idea fuerza capaz de unir a todos los chilenos generando el espíritu de vinculación y convivencia que va entretejiendo la realización de todas las generaciones que han forjado la chilenidad.
La vida de la República se nutre de conocimiento y valores que han sido aportados por el pueblo en su quehacer histórico.
De modo que lo valórico es un elemento constitutivo de su quehacer político.
Para el Nacionalsindicalismo lo ético se manifiesta en todos los estamentos sociales de la patria.
Esto no siempre es entendido por las fuerzas políticas que sólo ven al pueblo como justificación de sus ansias de poder político y económico. No comprenden a los sectores menos acreditados socialmente producto de sus bajos salarios y peor educación y salud.
En esos sectores, precisamente, está la reserva de la nación.
El MNS cree en el pueblo. Sabe que las personas pueden ser confundidas con verdades parciales que, por tales, no son plenamente verdaderas.
El poder político es una fuerza que tiene capacidad para hacer justicia a quienes trabajan día a día para producir los bienes y servicios que demanda la convivencia. En ellos prima el sentido familiar y social para avanzar gradualmente a niveles de convivencia donde se respeten sus legítimos derechos.
En nacionalismo es portador de los anhelos que surgen de sus aspiraciones y expectativas. Esto deviene de sus planteamientos específicos de la nación como ser histórico cultural, cuya existencia deviene en conciencia y espíritu para ser parte de una etapa de tiempo del ser de la patria.
Estudiantes y trabajadores tienen un espacio para crear y realizar proyectos de bien surgidos de verdades que provienen de la inteligencia, los sentidos y de la voluntad de ser de las personas y las comunidades que se identifican con la nacionalidad y la cultura.
El nacional sindicalismo ha formado hombres que al servicio de los cuerpos sociales y de la patria ha logrado fines que la comunidad debe valorar.
Profesores universitarios, profesionales y trabajadores de todos los oficios conocen en su medio a los nacionalistas que forman parte de los gremios a que pertenecen.
Universidades estatales, tradicionales y privadas saben de sus curricula y respetabilidad. También está ese duro y áspero espacio donde los hombres de trabajo realizan sus proyectos de vida.
Sus inquietudes políticas y sociales sólo se consideran en períodos electorales para luego volver a puntos de referencia donde los valores y las verdades no son consideradas para no perder influencia en le reparto del presupuesto que genera riquezas para los políticos carentes de principios y valores donde la verdad y la ética están ausentes.
Nótese que este requerimiento de verdad y bienestar genera un abismo entre la política y la convivencia social.
La justicia es un elemento que moviliza a la personas y grupos a alcanzar sus fines. Por eso llamamos a todos los chilenos a contribuir a la creación de espacios donde el tiempo señale un período que permita la realización de las aspiraciones que movilizan a las personas para lograr su tranquilidad y bienestar, que permita a todos los chilenos seguir esforzándose, hasta alcanzar niveles que hagan posible el avance social de las familias.

CENTENARIO DE LA CREACIÓN DEL NACIONALISMO

Hacia 1910, primer centenario de la Independencia Nacional, primaba en nuestra patria, en plenitud, el liberalismo político y económico. Entonces un grupo de patriotas generó las condiciones para crear un movimiento nacionalista de carácter patriótico que superara la situación generada en Chile después de la revolución de 1891, donde se impuso un régimen parlamentario sin autoridad política y una forma económica sin restricciones donde los bancos privados generaban su propia moneda. Los liberales entregaban a expertos como Courcelle Seneuil para que dirigieran la economía según los padrones absolutos de la regulación por el mercado de todos los aspectos de la convivencia nacional.
Hombres de la calidad de Guillermo Subercasseaux, que provenía del partido conservador, propusieron una política económica y monetaria que contribuiría al fortalecimiento y desarrollo de nuestra patria. Junto a Francisco Antonio Encina fundaron la Unión Nacionalista de Chile en 1914. Francisco Antonio Encina escribió una historia de Chile que superó la versión histórica liberal que era coincidente con todas las historias de las naciones escritas por liberales. Para fundar el nacionalismo se hizo necesario conocer nuestra historia para valor el esfuerzo realizador de nuestros ancestros que construyeron la convivencia y el estado ejerciendo domino sobre el territorio, construyendo ciudades y pueblos que generaron una cultura chilena dotada de identidad y que tuvo que enfrentar guerra victoriosa para consolidar la independencia y soberanía de la patria chilena.
El sistema de autoridad colonial creó instituciones donde el poder de la Corona Española no ejercía el poder político y daba autonomía a la naciente sociedad rural para realizar sus funciones que comprendían actividades sociales, económicas y culturales. De hecho la Iglesia Católica ejercía la acción pastoral sobre españoles y mestizos tratando de incorporar a los pueblos nativos a sus creencias y a la fe cristiana. La mayor obra de la época colonial fue la dictación y aplicación de las Leyes de Indias, que consideraba a los habitantes de estas tierras provistos de derechos, y la creación de colegios y universidades. Además, en nuestra tierra no se aplicaron las instituciones llamadas cabalgadas, como ocurrió a la llegada de los españoles al continente en 1492. Chile fue conquistado en 1541, cuando esa institución había sido disuelta por el Rey de España. Entonces la Iglesia y la Milicia eran profesiones que consolidaban la autoridad de las familias cofundadoras de la chilenidad. Fue en la época de la emancipación cuando se genera el sentido de la nacionalidad con la acción patriótica y la creación de fuerzas militares permanentes para mantener la autonomía de la patria .

FE RESUELTA Nª51


Nº 51 Diciembre 2008 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

LOS SINDICATOS AL PODER

Un movimiento político debe estar dotado de ideas para alcanzar sus objetivos en el ámbito de la sociedad y la cultura, a fin de lo cual debe preparar personas para realizar la proyección de tales ideas a la convivencia de las personas que tienen una trayectoria de realizaciones en las diversas etapas de tiempo que han ido conformando la nación chilena.
El Movimiento Nacional Sindicalista tiene un cuerpo de ideas principales para resolver los problemas de los chilenos y del propio movimiento.
No se puede vivir de prestado ni asumir creatividades infundadas, para parecer lo que no se es.
En el Nacionalismo hay espíritu de pertenencia y vinculación que generan un cuerpo doctrinal y una forma de convivir que enriquece la acción de los militantes, simpatizantes y seguidores.
Desde luego, el uso de símbolos propios creados hace 60 años no son transferibles y corresponden a una usurpación indebida.
La tarea política se ha realizado tanto en espacios abiertos a la convivencia política como a las personas de grupos con vocación política y patriótica.
El movimiento ha buscado la unidad del nacionalismo y eso consta en la historia de la patria.
La soledad y la intransigencia no suponen la acción pública junto a otros referentes nacionalistas cualquiera sea su grado de desarrollo, pues su propia realización los lleva a juntarse con los suyos. En eso es importante la unidad de jóvenes y trabajadores para luchar por la libertad, la dignidad y la justicia.
En esta perspectiva, el Movimiento Nacional Sindicalista se ha acercado a jóvenes estudiantes y a trabajadores que quieren sindicatos más eficaces.
Está en la naturaleza del MNS desarrollar el sindicalismo para la creación de organismos eficaces para conseguir mejores grados de calidad de vida, cuestión que sólo es posible con la participación social plena.
El sindicalismo amarillo de las derechas y el sindicalismo clasista de los marxistas leninistas, que se suman a anarcosindicalismo en su proyección pública, aunque tienen objetivos doctrinarios diferentes y hasta antagónicos, no tienen comparación con el sindicalismo nacionalista que lleva a la unidad,



tecnificación, autonomía, autogobierno y capaz de la participación social plena, es decir, institucionalizada en la creación de organismos que hagan posible la creación de consejos donde participen el gobierno, los empresarios y los trabajadores para diseñar políticas que resuelvan participativamente las aspiraciones y expectativas del sector productivo, laboral y de la autoridad del estado que debe buscar el bien común .
Existen, entre los trabajadores, personas capacitadas para ejercer liderazgo en la conducción del Movimiento Sindical, por sus conocimientos de la cultura y su afán de dignidad y justicia que sustentan la libertad necesaria para la realización de las personas.
En este sentido se debe calificar de exitosa la movilización de los trabajadores públicos, pues lograron el nivel de beneficios aceptables para sus intereses.

PREDICA ABIERTA
El Movimiento Nacional Sindicalista está abierto a la comunidad nacional. Actúa sin encubrimiento y está dispuesto a afrontar cualquier circunstancia.
En este sentido no es excluyente porque sabe que las personas cambian, sobretodo cuando tienen definidos sus conocimientos y han llegado a una actitud que se revela como espiritual.
¿ Cómo se puede plantear esa actitud creativa e innovadora a otros miembros de la agrupación social o productiva en la que se está inmenso?.
A través de la conversación franca sobre materias de mutuo interés de acuerdo al pensamiento doctrinal y valórico que ha forjado el movimiento y por las experiencias y valores creados por todas la generaciones de chilenos a lo largo del tiempo.
Esto requiere un enfoque de sentido nacional lo que implica una mutua concepción de vivencias que los identifican como personas que viven en una misma patria.
No se trata de imponer una ideología como plantean los marxistas leninistas en cuanto a que su prédica a la comunidad provocará una revolución y que ello resolverá los problemas del pueblo. Eso no lo cree ni Granschi,
La cuestión es crear un ámbito de ideas que contenga principios y valores, obras y realizaciones que han hecho posible la vida en comunidad, de modo que su encuentro con la sociedad y el estado surja como resultado del propio quehacer de los cuerpos sociales y de la nación.
Se trata de afincar las ideas y propuestas en la cultura, la cual contiene a lo religioso, a lo filosófico, a la ciencia, la tecnología, el arte y la moral. Es normal que se le de mayor importancia a la ciencia porque ésta disciplina es un instrumento que conoce la realidad con ciertos criterios que garantizan la verdad. Pero en ello existen grados de certeza que no siempre permiten lograr los objetivos, lo que lleva al análisis de metodologías afines a lo que se estudia o investiga, lo cual ha llevado a establecer nuevos criterios, de modo que los conocimientos se ajusten a verdades totales que superan lo parcial de los conocimientos generados por métodos que se basan en consultas que llevan a la estadística y al azar.
En este sentido debemos afirmar que el mando del movimiento ha estado en manos de creadores en el arte, la ciencia, la filosofía y la moral valórica. Este hecho lleva a la prédica abierta de nuestro cuerpo doctrinal, con su doctrina del estilo, de la patria de los valores eternos, del estado justo y de la grandeza naciónal, que es una unidad de destino que surge por la realización histórica de la patria.
Quienes quieran darle forma científica a toda la acción ideológica viven una contradicción que los lleva a la destrucción de su sistema institucional y de vida como ocurrió a los llamados socialismos reales.
El Nacional Sindicalismo, es un movimiento nació - alista que pone el acento en la nacionalidad y la justicia hecha realidad por la acción de sindicatos y gremios en el aparato generador de los bienes y servicios que exige la convivencia. Esto significa que estos organismos, como otros cuerpos sociales, deben participar en las instancias de decisión del estado.
Los planteamientos del movimiento tienen aceptación natural en quienes forman parte de posiciones culturales que realizan proyectos para proteger la vida, el medio y la sana convivencia del pueblo.
No hay dicotomía entre lo que se piensa y la realidad objetiva.
El nacionalista que une su destino personal al destino de la patria, garantiza el fortalecimiento y desarrollo de la nación.
Los grupos de operación y convivencia que forman parte del movimiento nacional sindicalista recorren un camino de verdades y de bienestar que anima al resto de los chilenos a unirse a nuestra marcha, para el engrandecimiento de la nación y la plena realización de las personas y de la patria.
Esto se hace posible por la prédica abierta de lo que somos como grupo generador de grandes desafíos para actuar como nación en cumplimiento de su misión y destino.

ERRORES SIN DESTINO

En los últimos tiempos se ha escrito sobre el accionar político del Movimiento Nacional Sindicalista, según se puede apreciar en cerca de diez libros que se pueden leer en Internet y otros que están en librerías.
En todos ellos se habla de Misael Galleguillos como dirigente del nacional sindicalismo.
Por eso no nos llama la atención que estudiantes universitarios de filosofía y de historia se contacten con Galleguillos para desarrollar trabajos de investigación sobre la génesis y el desarrollo del movimiento, para cumplir con tesis de grado o de título para terminar sus estudios.
El MNS es parte de una historia que se inició en 1947 y que prosiguió con la fundación del Movimiento Nacional Sindicalista en 1949. Desde entonces ha actuado en forma permanente como forjadores de un nacionalismo patriótico y social que tuvo la denominación MRNS entre los años 1952 y 1983 para tomar en ese año la decisión de volver al origen y denominarse MNS, denominación que ha perdurado en el tiempo.
En el 2004 hubo un pequeño grupo que planteó una escisión que se transformo en errores sin destino,
que constituyen un punto vacío que sólo beneficia a los enemigos del nacionalismo chileno.
Estas personas carecen de representación institucional porque no han sido protagonistas de los hechos políticos analizados en las publicaciones y estudios que valoran su accionar en la política contingente que se realizó entre 1970 y 1983 para continuar su vida institucional hasta nuestros días.
Hoy se sabe que el Movimiento formó parte de un sector de sensibilidad social junto a otras personas, entre las cuales algunos eran oficiales generales con mando político, que rechazaban al neoliberalismo y sus ambiciones por tener poder económico y político en el gobierno militar.
No hay razones morales para aparecer como continuadores del historial nacional sindicalista, tanto en su pensamiento como en sus obras y realizaciones.
El Movimiento ha tenido dirigentes responsables frente al accionar de la política y no ha eludido su quehacer cuando las circunstancias son adversas.

FE RESUELTA Nª50


Nº 50 Noviembre 2008 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

ELECCIONES MUNICIPALES

Los electores chilenos asistieron el 26 de octubre a votar por Alcaldes y concejales.
La primera observación es que el 50% de quienes deberían votar ni siquiera están inscritos en los registros electorales, o se justificar por no votar, anulan el voto o votan en blanco.
La aplicación de ingeniería electoral logró definir un esquema en que todos se sientan vencedores.
La Concertación porque sacó mayoría de los votos en concejales y la Alianza porque aumentó el número de Alcaldes , incluidas las 15 comunas más importantes del país y ganó en votos para Alcaldes con un 40,56 %, mientras la Concertación obtuvo sólo el 38,56.
El PRI alcanzó el 8% de los votos alcanzando la votación de los comunistas, a pesar que tuvo un pacto por omisión con el eje socialismo-democracia cristiana.
Ahora vienen las elecciones parlamentarias y presidenciales. Esto obligará a los partidos a consultar a sus ingenieros electorales para lograr mayorías. La lucha por el poder es así.
Nosotros definiremos oportunamente nuestra posición, contenida en los principios, valores y fines del nacional sindicalismo.
El M.N.S dio libertad de votación a sus militantes, simpatizantes y amigos en la elección municipal.
Es de nobleza saludar a los dirigentes del PRI por sus resultados, pues participaron con la indiferencia de los medios de comunicación y con poca proyección hacia la convivencia nacional lo que hace más valioso el reconocimiento a los componentes institucionales y sociales de su formación política.


DIA DE LA HISPANIDAD

El nacional sindicalismo se reunió el 12 de Octubre para conmemorar la hispanidad que da contenido a la cultura occidental iberoamericana. A ella concurrieron Misael Galleguillos, Hugo Carreño, los dirigentes de la JUNS y trabajadores de Maipú y Cerrillos.


El tema llevó a una revisión histórica de la chilenidad destacando la fundación de Santiago, las guerras de Arauco y los conflictos bélicos con el norte de Chile, tanto del Ejercito como de la Armada Nacional. En ello se debe considerar la pérdida de la patagonia en manos de los argentinos que se apoderaron con ocupación militar de 1.200.000 kilómetros cuadrados de territorio a lo cual se debe agregar Laguna del Desierto y Campos de Hielo Sur.
Por eso se concluyó que sin soberanía no hay nación ya que se rompe la unidad territorial y se pierde la vertebración de la patria, todo lo cual hace necesario y urgente la creación de un Poder Nacional que esté por sobre las decisiones entreguistas de la clase política.

MALA GESTIÓN

El acuerdo socialista-liberal que sostiene el neoliberalismo y su mercado especulativo internacional no ha funcionado en los últimos tiempos y el malestar del pueblo empieza a manifestarse.
El Movimiento Nacional Sindicalista cree en un sistema de producción de bienes y servicios con justas utilidades pero también con salarios justos.
Nada sacan los analistas con culpar a los consumidores por la situación financiera, pues los chilenos compran menos porque ganan poco y el crédito se hacer difícil por los altos intereses y los niveles de endeudamiento.
Nosotros lo habíamos dicho desde la época de los ochenta en forma permanente.
Los marxistas-leninistas usan el poder para enriquecerse y de paso imponer su ideología totalitaria oficial al disponer del gobierno, del poder judicial y del parlamento. Lo antivalórico y el relativismo de la verdad y del bien se hacen a diario financiado por el sistema de autoridad que nos gobierna.
Los nacionalistas debemos unirnos para iniciar una misión de rescate de la patria de las tinieblas para llevarla a la luz y dar identidad a nuestro pueblo sobre la base de la obras y realizaciones del propio pueblo en los cinco siglos que llevamos de historia.
El tradicionalismo y la creatividad de los patriotas chilenos son capaces de buscar equilibrios estables para las personas, los cuerpos sociales y el estado.
Es ahora nuestro momento para predicar nuestra verdad y dar testimonio de nuestro valores. Es la hora de la doctrina y el estilo. Es el momento de unirse al pueblo organizado principalmente en gremios, sindicatos y escuelas donde los jóvenes juegan un rol principal. Es el momento de las organizaciones territoriales.
Hay que proyectar al movimiento Nacional Sindicalista a los institutos patrióticos y contribuir a su funcionamiento. Hay que difundir la chilenidad como valor y como destino. Hay que buscar los elementos que constituyen el carácter de nuestros compatriotas, no sólo para el arte popular sino para la cultura en su conjunto donde la mantención de la chilenidad y la sobrevivencia de los sectores más pobres se revistan de expectativas a través de la ocupación plena de los hombres y mujeres de trabajo.
Debemos ser la patria misma revolucionando la convivencia y la cultura para engrandecer la nación.
No se debe subordinar el poder social al poder económico porque los dueños del dinero no tienen sentido de justicia. Sólo algunos creen en la caridad para mantener equilibrios mínimos para la demanda de consumo.
La tierra chilena que sirve a la agricultura, la ganadería y la minería no debe dejar de ser patrimonio de todos los chilenos. Lo mismo ocurre con nuestro espacio marítimo, el mar de Chile, que constituye una reserva esencial de materia alimenticias y de comunicaciones reales con todo el mundo.
La izquierda junto a la democracia cristiana se han acostumbrado a hablar de justicia señalando con sus dedos a la oligarquía, pero apropiándose del dinero del estado por la vía de la corrupción y la falta de probidad en la administración de las políticas públicas.
Hoy aparece una amenaza de los sistemas financieros y productivos que fijan precios y salarios.
El pueblo y la patria no tienen participación en esos descalabros, pero deben pagar las consecuencias por sus sanos afanes de servir a sus familias y a la patria.
Los políticos hicieron cambios para destruir la economía y el poder político imperante.
Ahora deben enfrentar las consecuencias.
Dos veces lo han intentado, (Unidad Popular y Concertación), pero siempre se ha logrado nacionalizar la lucha por la libertad, la dignidad y la justicia para vencer a los gestores de la intromisión extranjera en la vida nacional .
JUNS

Las juventudes nacional sindicalistas han consolidado su institucionalidad para dar continuidad al M.N.S. A ellos le son ajenos las palabras virtuales de Aspas y Guarén, que está copiado de la Guardia Revolucionaria Nacionalista, que crearon los nacionalistas del pedagógico de la Universidad de Chile, encabezados por Ariel Peralta y Eduardo Sánchez, ampliamente conocidos en el nacionalismo y que fueron directivos de la Secretaría de los Gremios y de la Escuela Sindical respectivamente. Ambos se adscriben al Movimiento Nacional Sindicalista.
Hoy la JUNS tiene dos departamentos: La JUNS Universitaria y la JUNS laboral. La primera dirigida por David Alderete y la segunda por Rubén Sanhueza. El jefe de la juventud es Sebastián Carreño.
Para ellos la revolución no se expresa con palabras o titulares. Simplemente se hace como ha venido ocurriendo desde 1947 con Bandera Negra.
Los señores de la “R” pueden seguir su predica divisionista. La JUNS seguirá con la doctrina y la forma de ser que nos hace vivir con nombre propio en un camino de perfeccionamiento par a lograr nuestra realización personal y social así como la realización de la patria chilena.
Pronto tendrá su propio medio de comunicación y seguirá fortaleciendo principios, valores, obras y realizaciones del nacional sindicalismo.
Misael Galleguillos y otros camaradas han enfrentado los riesgos de actuar políticamente por el movimiento y su experiencia lo ha llevado a publicar Fe Resuelta, La Forja de un Destino, Camino de Victoria, Estilo y Doctrina, Banderas al Viento, Educación Ciencia y Valores, La Patria de los Valores Eternos, Nacional Sindicalismo: Reseña Histórica y Sin Soberanía no Hay Nación.
Nosotros no desconocemos el apoyo al Proceso de Liberación Nacional de 1973 que llevó a superar los esfuerzos por crear en Chile una forma de gobierno socialista al estilo cubano, quebrantando la convivencia, la forma de producir, la institucionalidad del estado, con consecuencia de enfrentamientos, toma de pequeñas empresas y poniendo en peligro la cultura chilena que forma parte de la cultura occidental iberoamericana, tanto en su etapa histórica como en la prehistórica. La JUNS cree en la convergencia del nacionalismo y en ello pondrá toda su capacidad como grupo humano de naturaleza social y política.

FE RESUELTA Nª49


Nº 49 Octubre 2008 fe.resuelta@gmail.com Patria- Estado – Destino
Director: Hugo Carreño Aránguiz http://feresueltachile.blogspot.com/ Fundada en Octubre del 2004

DEPOSITARIOS DEL PODER NACIONAL

El Poder Nacional está sustentado en el poder político, el poder social, el poder económico y el poder militar.
Cada una de las fuerzas que integran estos poderes generan un equilibrio que da paz social y gobernabilidad a la convivencia. Pero este equilibrio puede romperse por las tensiones que se generan cuando la institucionalidad no funciona, lo cual se traduce en un juego de tensiones que moviliza a las diversas fuerzas para lograr nuevos equilibrios que requieren de diferentes ideas y proposiciones para los poderes que derivan de la soberanía de la nación.
La debilidad del poder político tiene a Chile a las puertas de un desequilibrio institucional al no ser capaz de generar políticas que cumplan con las aspiraciones y expectativas de vastos sectores sociales que demandan dignidad, justicia y participación para superar las limitaciones a las que las ha sometido el poder político, a fin de que éste se aboque a las tareas que le son propias con el fin de alcanzar la libertad y el bien común generando las condiciones para el desarrollo y el progreso con políticas públicas que sean eficaces, dejando de lado las faltas a la probidad y la corrupción como males que afectan a la comunidad en su conjunto.
Para ello es necesario actuar con base a la verdad y el bien que son requerimientos que sólo pueden realizarse con la voluntad que surge de una actitud valórica de quienes unen su destino personal al destino de la patria..
La racionalidad y la coherencia deben primar para convencer a la comunidad nacional de la necesidad de contribuir al cumplimiento de las políticas públicas.
No basta con la acción sobre imaginarios colectivos, acciones psicopolíticas o manejos psicosociales para manipular la conducta de los gobernados. Todo eso al final no resuelve los problemas y surgen las inquietudes que derivan a movilizaciones sociales, porque las vivencias de las personas tienen una validez que lo virtual no es capaz de neutralizar.
Ha pasado con el Transantiago que está agotando recursos financieros que retrasan otras políticas de mayor urgencia para resolver los problemas sociales.



Luego viene la represión para lograr el orden público y la consecuente rebelión social de quienes no ven salida para influir en las decisiones de quienes gobiernan.
Estas movilizaciones fortalecen el poder social que, en general, está contenido en los cuerpos sociales permanentes.
La credibilidad en el sistema de autoridades es de vital importancia para generar expectativas realizables para que la paciencia y la esperanza llenen los vacíos que causan las tensiones y que afectan a los malos gobiernos.
Las tensiones que rompen el equilibrio de la convivencia deben ser una advertencia para el poder económico que con fines de lucro genera los bienes y servicios que requiere una sana convivencia. Aquí se debe expresar que la justicia no es lo mismo que la caridad.
Las formas de producción deben generarse a través de empresas que se abran a la participación de sindicatos y que permitan el acceso de la propiedad de la empresa como imperativo del avance de la tecnología de la producción que tiene tanta importancia como el capital que, en general, está proyectado a los bancos y financieras.
El poder militar debe ser garante de la soberanía y debe propender a estar dotado de un sistema de armas que le den prestigio y respeto por su capacidad disuasiva para enfrentar crisis de fronteras o de otra naturaleza que pongan en peligro a la nación a la que está subordinado por derecho histórico.
Estas instituciones tienen formas y estructuras según el requerimiento de las épocas y de las nuevas generaciones que siempre traen una visión de la cultura que se va enriqueciendo con la creatividad y las innovaciones para perfeccionar la convivencia.

NOMBRE PROPIO

Nos hemos informado que ha cambiado el mando en el grupo escindido del Movimiento Nacional Sindicalista, según palabras de Genaro Pozo a Eugenio Cáceres.
Desde el 2004 Genaro y Vicente Fernández han dirigido este grupo con el sitio aspas que fue idea del Movimiento.
No es nuestra intención criticar el sitio. Ellos son la base de información de la PDI.
Lo grave es que entregan la autoridad a David Silva Vilches y a Luis Celedón Miranda, a quienes saludamos con respeto.
En estos cuatro años se han ocultado y ahora hacen aparecer a dos personas sin calificaciones en el nacionalismo. Ojalá se dediquen al nacional sindicalismo. El nacionalismo es un mundo complejo, cuyos miembros deben ser formados en la cultura occidental iberoamericana.
Este hecho implica entregar el riesgo de nuestro quehacer a otras personas que seguramente desconocen el origen del supuesto mando de quienes han tomado esas decisiones.
Sabemos de gente que se ha acercado a nosotros porque en el Movimiento Nacional Sindicalista anida el espíritu de la patria, el cuerpo doctrinal del Movimiento y el continuador legítimo de una lucha sin treguas por nuestra causa.
Vivir con la verdad y el bien es lo mínimo para ser respetado y aspas ha mentido y ocultado información lo que le resta respetabilidad política y social.
Nosotros seguimos nuestra marcha hasta lograr nuestros fines de servir a Chile y a su pueblo para lograr la patria de los valores eternos, el estado justo y el destino de grandeza y libertad del Chile que estamos forjando.

ELECCIONES MUNICIPALES
La convocatoria a la soberanía nacional para legitimar un proceso electoral con el fin de elegir Concejales y Alcaldes nos parece un cinismo sin nombre
Las municipalidades no dan cabida en su interior a las personas y fuerzas sociales del territorio comunal que aspiran a participar en las decisiones de la autoridad en el ámbito municipal.
La comuna es el punto de encuentro entre la institucionalidad del estado y los organismos sociales territoriales.
El Movimiento Nacional Sindicalista ha dispuesto libertad de acción a sus miembros y seguidores señalando que deben votar, si así lo estiman, por los candidatos más afines con el nacionalismo patriótico que estamos construyendo. Por eso se debe iniciar un proceso de integración y vertebración de los cuerpos sociales permanente junto a fuerzas independientes y nacionalistas que estén dispuestos a la convergencia nacionalista.
La representación social la tienen los organismos sociales permanentes de la nación.
Nuestra labor es difundir los principios y valores del Nacionalsindicalismo para lograr la realización de nuestra doctrina y de nuestro estilo que es una forma de vida para la realización personal y social de nuestro pueblo y de la patria.
Somos una fuerza política extraparlamentaria que busca influir en las decisiones de la autoridad del estado para el cumplimiento de los objetivos mínimos de alcanzar la paz social, el orden cívico y el justo equilibrio que nos permita ejercer dominio sobre los diversos estamentos que aspiran lograr mayor libertad, justicia y participación.
Para ello es urgente y necesario disminuir la diferencia de ingresos y oportunidades que tienen los quintiles más alto con el más bajo.
Este es el problema estructural del sistema neoliberal donde el 20% de mayores ingresos, bienes y servicios se impone sobre el resto de los chilenos por el manejo de los mercados, los sueldos y los precios de los productos que requiere la nación para la igualdad de oportunidades a que tienen legítimo derecho todos los chilenos.
La clase media y los pobres no son mano de obra barata, consumidores empedernidos y pagadores de tributos al estado que hoy está al servicio del poder económico.
Es tiempo de cambiar las valoraciones de los cuerpos doctrinales y confiar en el nacionalismo, única solución que se ha perfeccionado y propuesto a todos para construir una nación dotada de poder , con un pueblo realizador de los fines de la nación y del estado.
Ya lo hemos dicho: el municipio es el hogar de la patria.

EL PRI
La ampliación del Partido Regionalista Independiente con el ingreso de sectores nacionalistas y el Movimiento Social Cristiano ha abierto un espacio para superar el dominio del poder político por la
Concertación y la Alianza.
Muchos de nuestros camaradas y amigos han planteado participar o ser parte de este referente político con motivo de las elecciones municipales.
El M.N.S. reitera su criterio de libertad de votación, para retomar su marcha hacia nuestros objetivos nacionales y locales para servir a la chilenidad hecha cultura.

Hugo Carreño Aránguiz
Secretario General MNS